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Facultad de Psicología.
Universidad de Buenos Aires.

Psicología Ética y Derechos Humanos

2da Evaluación: “El secreto de sus ojos”

Cátedra: Michel Fariña, Juan Jorge

Profesor: Laso, Eduardo

Ayudante: Martínez, Alejandra Gabriela

Comisión: 4

Fecha de Entrega: 07/06/10

Alumno: Prado, María Florencia

L.U: 33.466.345 0

En el comentario de la película el personaje en el cual se centra la responsabilidad subjetiva es en Morales (Pablo Rago) esposo de la asesinada Colotto. En el comentario el autor propone a Morales como el justiciero que va a dar venganza ante una justicia deficiente. Se había condenado al asesino y violador convicto y confeso a cadena perpetua pero, a partir de la liberación del asesino producto de la amnistía a presos decretada por Campora en 1973, y de la imposibilidad de hacer algo producto del déficit de la ley, Morales toma partido, aparece como vengador para, solitariamente, alcanzar una justicia frente a estas injusticias mayores. El gobierno de turno no esta cumpliendo la condena antes establecida y el justiciero, solitario, aparece para hacerla cumplir. Pero es ante esto mismo que el justiciero se vuelve una victima en su propia justicia. Es el quien se encarcela, quien vive atado a la condena del asesino de su esposa. El autor se pregunta “¿por que Morales hace lo que hace?”, “¿que pena esta purgando con semejante calvario?” “¿que culpa tiene morales sobre la vejación y muerte de su esposa?”, ¿cuál es entonces, la responsabilidad del sujeto cuando claramente desde el punto de vista social no tiene ninguna? Ante estos interrogantes el autor busca una respuesta en la escena que integran Benjamin Esposito y el comisario Báez (escena segunda en el comentario). En esta escena se encuentran ambos personajes en la habitación en donde se hospedaba Gómez el asesino de Colotto, y el comisario Báez le dice a Benjamin, “¡Pero si yo vi la misma foto que usted! … Este caso lo debería haber resuelto yo.” Toma en cuenta una escena anterior, en donde Morales le dice a Benjamin respecto del álbum de fotos: “yo me la paso mirando las fotos, es una negación, me ayuda a seguir viviendo”. Estas escenas le sirven al autor para proponer su hipótesis clínica al respecto; Esta reflexión propia del comisario Báez puede ser la misma que se hace Morales cuando Esposito descubre al asesino mirando por primera vez las fotos que él mismo había visto infinitas veces y no había dado cuenta de ello. Es a partir del autorreproche de no haber sido él el primero en encontrar el autor del asesinato que se abre el espacio de respuesta a la interpelación.
En el circuito lógico que parecen en la situación tomando en cuanta la hipótesis de Fariña podemos ubicar un tiempo primero, en donde Morales le muestra las fotos a Esposito detallado los personajes en ellas y diciéndole la cantidad de veces que las observo, un tiempo segundo en donde el comisario Báez se cuestiona no haber resuelto el caso por haber sido él el primero que estuvo al alcance de las fotos. Es este tiempo segundo, donde el comentario del autorreproche del comisario seria el que se hace el propio Morales y así lo interpela, lo alcanza, le implica una deuda y le exige una respuesta, una respuesta que esta mas allá de lo que el yo quiere responder. La culpa es de quien es responsable pero una de las formas en las que la culpa puede ser anestesiada, desnaturalizada es decir, desculpabilizarse es desresponsabilizarse, hacerse ajeno a la responsabilidad subjetiva es la proyección. La proyección es la forma de la culpa que podemos hallar en Morales gracias a la cual la culpa es proyectada a otro, le es ajena, le es extraña. No se hace responsable, entonces no hay sujeto implicado subjetivamente y por lo tanto no da lugar a un tiempo 3.
Cómo se ubica Benjamin Esposito desde el comienzo hasta el final de la película respecto de su amor por Irene es una situación a la cual le podemos sugerir tiempos lógicos. En un tiempo 1 podemos ubicar la escena en donde Esposito, con el objetivo de darse ideas para la creación de la novela que intenta escribir, escribe la palabra “temo” entre sueños. En las escenas venideras se observa que Esposito le resta importancia a la frase. Es a este hecho que se presenta como una acción carente de sentido, hacia donde se dirige la responsabilidad.
Encontramos un tiempo 2 en la escena en la que Morales le dice a Esposito que su idea de justicia no es la condena de muerte, sino lo que la condena de cadena perpetua que ofrece la justicia ante este tipo de crímenes estaría bien. Morales dice que espera el asesino que se encuentre solo el resto de su vida y sabiendo que si mira para adelante “encontrara su vida llena de nada”. Esto que dice morales alcanza a Esposito, que durante toda su vida, se viene distrayendo (dice él), negando el profundo amor que le tiene a Irene y actualmente jubilado se ve a si mismo cenando solo, cansado de todo, y no se gusta. Las palabras que dice Morales interpelan a Esposito. Le exigen una respuesta la cual se ve obligado a responder, a partir de aquí es que al final del film Esposito resignifica ese primer tiempo: “temo” no es una palabra sin importancia como lo había expresado en un tiempo anterior, es entonces a partir de dicha interpelación de ese tiempo 2 en donde esposito esta impulsado a resignificar sus acciones, se reconoce responsable, reconoce haber cedido en su deseo y por lo tanto se reconoce culpable, obligado a pagar una deuda. Aquí podemos ver que la culpa es sustancializada, dado que se hace cargo de su deseo y toma partido respecto de lo que lo inhibió durante años; Esposito ubica la “A” en el “temo” escrito con sus propias manos, y dando como final desenlace del film Esposito yendo a su encuentro con Irene para confesarle ese deseo del cual se responsabiliza.
Para indicar las figuras de la culpa que aparecen menciono a, Morales que teniendo en cuenta el comentario que hace fariña sobre la película aparece como posible figura la proyección. Morales no sustancializa su culpa, sino que se desculpabiliza diciendo “es Gómez el responsable y entonces culpable”: El comentario del comisario Báez debe haber sido lo que pensó Morales a partir del descubrimiento de esposito. Ante esto Morales responde obligado, exigido pero proyectando.
Esposito responde ante la interpelación haciéndose responsable y culpabilizándose sobre su deseo inconciente. Se hace cargo de que ah cedido ante su deseo y le toca cargar con el ser de culpabilidad, nombra su deseo, la busca para decirle que la ama y por lo tanto desangustiar la situación, sustancializar la culpa.
Lo mismo ocurre respecto de lo que supone Esposito sobre la muerte de Sandoval. Esposito supone que cuando Sandoval se da cuenta de que no es él al cual vienen a buscar se hace pasar por Esposito, da vuelta los retratos de la casa que hagan saber la verdad a los que lo vienen a asesinar. Ante este acto de coraje de haberle salvado la vida, Esposito siente vergüenza de llevarle flores, y dice que por momentos prefiere pensar que pudo no ser así, para desculpabilizarse, no sentirse responsable, liberarse. Pero es en el final del film, después de encontrar a Gómez cumpliendo la condena y cumpliendo con la afirmación de Sandoval “quédate tranquilo que lo vamos a agarrar a ese hijo de p…”, cuando esposito puede emerger de ese tormento, de esa vergüenza, y lleva flores a Sandoval.
El personaje de Gómez confesó haber matado y violado a Colotto, es responsable jurídicamente ya que es considerado un sujeto autónomo, dueño de su voluntad e intención. El personaje no se encontraba en un estado de inconciencia o con alteración en las facultades mentales motivos que pueden deresponzabilizar al sujeto, es por lo tanto jurídicamente declarado imputable por el hecho ilícito que cometió. Gómez es declarado culpable jurídicamente y esta responsabilidad jurídica conllevara a una dimensión de responsabilidad subjetiva, pero es desde una posición ética que el sujeto este dispuesto a enfrentarse con ella.
Los elementos de azar y necesidad los podemos ubicar en la escena que transcurre en la casa de Esposito, a la cual él llega acompañado de Sandoval para darle hospedaje ya que se encontraba ebrio y su esposa no lo recibía en la casa. Esposito se retira para ir a buscar a la esposa de Sandoval, ya que el teléfono no funcionaba y no tenía manera de ubicarla, y es allí cuando un grupo de hombres enviados por Gómez ingresan a la casa con el fin de Matar al dueño de casa. En su lugar encuentran a Sandoval y sin dar cuenta de que no es él el objetivo lo asesinan. En esta escena, justo el día que mandan a matar a Esposito, Sandoval no se pudo alojar en su casa y encontró asilo en la casa equivocada; azaroso es la casa en donde se refugió, por casualidad, por coincidencia, por accidente fue Esposito quien lo busco y quien lo alojo en su casa. La necesidad podemos ubicarla en esta escena cuando ese mismo día los hombres mandados por Gómez irrumpen en la casa para asesinarlo, cuando no andan los teléfonos para comunicarse con la esposa de Sandoval; estos son sucesos ajenos a la voluntad humana, cuando los personajes Sandoval y Esposito no son responsables de los que sucede, donde la pregunta por la responsabilidad en este sentido carece de toda pertinencia.
Otra escena es en la cual después de haberse cerrado el caso Colotto sin encontrar al asesino, Benjamin Esposito encuentra a Morales en la terminal del tren, esperando con la esperanza de atrapar Gómez. Es azaroso su encuentro con Gómez, es una pura casualidad y no se puede responsabilizar a los personajes por dicho encuentro, pero gracias a ello Esposito es impulsado a reabrir el caso.
Tomando el personaje de Ibbieta del cuento “El muro” de Jean Paul Sartre se ubica un tiempo 1 en donde Ibbieta se encuentra retenido por los falangistas que lo interrogan respecto del paradero de su compañero Gris también perseguido. A modo de chiste Ibbieta les hace una jugarreta y azarosamente les dice que esta en el cementerio. Ibbieta responde “en el cementerio”. Un tiempo 1 en el personaje de Morales en el cual se encuentra mirando las fotos recordando las infinitas veces que las vio. Un tiempo 1 para esposito en la escena en la que se encuentra en la mitad de la noche escribiendo “temo”.
Un tiempo 2 en el cuento de Sartre en donde Ibbieta se encuentra junto a los demás prisioneros en el patio y García le cuenta que Gris había sido encontrado en el cementerio y asesinado. Un tiempo 2 para Morales en donde podría cuestionarse a si mismo con el mismo argumento que se cuestiona el comisario Báez; el no haber sido él quien resuelva el caso. Un tiempo 2 para Esposito en donde las palabras de Morales “lo horrible que puede ser vivir una vida llena de nada” lo interpelan y delatan el deseo que oculta.
En “El muro” aparece un tiempo 3 en donde Ibbieta se ríe hasta llorar. Se abre el interrogante respecto de este tercer tiempo en donde una hipótesis clínica podría encontrar al sujeto dueño del deseo de querer vivir mas tiempo: la jugarreta a los falangistas da cuenta de ese deseo. En lo que corresponde a Morales y la hipótesis clínica sobre el comentario de Báez que lo alcanza y lo interpela, abriría el interrogante que queda abierto en tanto que se podría pensar la proyección como forma de la culpa, la que no daría lugar al tiempo 3 lugar ya que existe solo cuando hay un sujeto que se haga responsable, solo cuando algo de él está implicado subjetivamente. La proyección en este caso taparía lo que esta concernido como sujeto. Un tercer tiempo podria ubicarse en la escena en la cual Esposito regresa en busca de Irene para expresarle sus sentimientos hacia ella. Podría existir un tiempo 3 en el cual la responsabilidad subjetiva alcanza a Esposito, que lo obliga a retornar sobre la acción: escribe la letra “A” ubicándola en la palabra “temo” que ahora cobra sentido; se diluye así el sentimiento de culpa.

 Salomone, G. Z.; El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética, Clínica y Deontología. Vol. 1 Fundamentos. Letra viva, 2006
 Oscar D´Amore.; Responsabilidad subjetiva y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y Deóntología. Vol. 1 Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Mosca, J. C. (1998) ; Responsabilidad, otro nombre de sujeto. En Ética: Un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Salomone, G. Z.; El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética, Clínica y Deontología. Vol. 1 Fundamentos. Letra viva, 2006.
 Michel Fariña, Juan Jorge.; A propósito de El secreto de sus ojos. En Ética y Cine.
 Campanella, Juan José. Argentina – España 2009. El secreto de sus ojos.



NOTAS

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