Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2010 > El secreto de sus ojos >

por 

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Psicología ética y Derechos Humanos
Segunda evaluación
Análisis del Film: El secreto de sus ojos (2010)

Cátedra: Profesor Juan Jorge Michel Fariña
Comisión: 1
Profesora: Ianina Samolevich

Alumno: Entenberg Roger Nicolás
LU: 294341120
Análisis conceptual del film “El secreto de sus ojos” de Juan José Campanella
En el siguiente trabajo se buscara realizar un análisis del Film “El secreto de sus ojos” teniendo en cuenta las consignas planteadas como segunda evaluación de la materia, la bibliografía teórica y el comentario acerca de la película realizado por el Profesor Fariña titulado “Fantasmas. A propósito de El secreto de sus ojos”.
En el comentario se realiza un análisis de la responsabilidad subjetiva que se centra en Morales, el viudo de Liliana Coloto, la víctima, que al condenar a Gómez a una prisión perpetua que “se condena a sí mismo a una cárcel mas férrea aun”. En este punto aparece la pregunta por la responsabilidad subjetiva del sujeto que sostiene esa condena? Qué pena está cumpliendo? Que pecado o delito purga siendo que para la sociedad el es también victima de una tragedia? Porque Fariña sostiene que Morales que no puede escapar a esa tragedia en la que quedo sostenido? Aquí el autor aporta una hipótesis que tiene que ver con que Morales goza (en sentido lacaniano) de la escena de vejación que tanto lo atormenta, no puede salir de ella, se repite como compulsión comandada por una pulsión de muerte que sostiene a la muerta y no permite relanzarse a la vida.
Desde Lacan, la realidad puede funcionar como fuga lo real, la realidad no es lo real sino lo que lo adormece, lo que vela lo real en un como si que hace la vida soportable (y simbolizable). Lo real de la escena de violación, y teniendo en cuenta esa relación oculta de su esposa con Gómez, no permiten a Morales ubicar a Liliana como un objeto perdido, causa de deseo que sea un punto de partida para volver al mundo en busca de un subrogado (que nunca será lo buscado, y así permitirá al deseo redispararse continuamente el deseo en forma metonímica). La pena que purga Morales, no la podemos pensar desde el lado de la responsabilidad autónoma (jurídica, social) sino que habría que indagar acerca de la responsabilidad subjetiva, desde el lado de una vacilación del discurso del yo, que afirma a Esposito “usted dijo perpetua” en la última frase de la película como si lo que estuviera en juego allí fuese una suplencia de justicia, un valor moral que se defiende. Es esta respuesta altruista, otra forma que toma la culpa, contrapuesta a la responsabilidad, como una respuesta fallida a la interpelación de una acción que en un primer momento lógico puede parecer simplemente una retribución a un delito (responsabilidad autónoma) pero frente a Esposito como testigo, vacila, y la respuesta no es una implicación subjetiva (como podría ser un reconocimiento de una identificación con Gómez) sino una racionalización en función de un valor social, la Justicia. Es decir que tenemos por un lado la responsabilidad autónoma, imputada a un sujeto autónomo (de derecho), Gómez, que fue mas allá de la ley, y esta primero lo castiga y luego falla (lo liberan). En este punto, a Morales no le cabe responsabilidad alguna por la acción de Gómez. Por otro lado tenemos un momento de interpelación subjetiva, que produce una cierta perplejidad en Morales al enterarse de la relación oculta de Liliana. Ya conocemos la respuesta de Morales, pero como hipótesis clínica, la condena que se impone a si mismo es la marca y el precio que paga por eludir la responsabilidad.
El campo de la responsabilidad, tanto autónoma como subjetiva, lo podemos ubicar en la brecha entre necesidad y azar. En el film podemos ubicar una situación en la que se ubican estos elementos. Por un lado, era un elemento de azar que, Sandoval, el amigo de Esposito estuviera solo en la casa de su amigo cuando vinieron a buscarlo para matarlo y que coincida esto con el momento en que llegaron los asesinos. Por otro lado, en una época en la que reinaba el terrorismo de estado y la persecución que sufrieron miles y miles de argentinos, era de carácter necesario, y es mencionado en el film, que si venían a buscar a Esposito, no lo detendrían o acusarían sino que lo matarían. Esposito presenta en su charla final con Morales el campo en el que nos encontramos, que “da vueltas en su cabeza”. Se pregunta si las fotos de los portarretratos no las habría volteado Sandoval para que no descubran que él no era Esposito, sino que se cayeron solas. Es decir busca acercar la acción al campo del Azar, porque? Porque de esta forma se evita la pregunta por la responsabilidad. Es el mismo Esposito el que comenta que no puede ni siquiera ir al cementerio a dejar unas flores. Aquí aparece algo de la culpa, en la forma de remordimiento, que ya es un indicio de responsabilidad, deja de proyectar y atribuir a la necesidad y el azar toda causa para centrar en el mismo la atención. Sin embargo esto se vive como un ser responsable, se achaca el yo una culpa que se queda en un segundo momento, en el que hay una cierta interpelación a la acción, ya el sujeto no es inocente, no sucedió todo por azar o necesidad, sino que se siente en parte culpable, culpa que no parece sentir Gómez ya que de hecho hace tal ostentación de la impunidad que parecen ubicarlo del lado de la perversión.
En Gómez la responsabilidad jurídica no dispara nada de la responsabilidad subjetiva. Si cuando, en la escena final, le dice a Esposito “dígale que me hable” pareciera que surge algo de la culpa que pueda luego hacer lugar a la responsabilidad, debemos mirar dos veces. Allí lo que Morales hace al no hablarle es borrarlo como sujeto, no forma parte del lenguaje, del discurso del Otro, y cae como sujeto, ese es el peor martirio al que Morales lo condena a un costo personal altísimo.
Para comprender mejor lo explicitado acerca de la responsabilidad, la necesidad y el azar podemos realizar una comparación con la obra de Sartre “El muro”. Allí se cuenta la historia, en el contexto de la guerra civil española de Pablo Ibbieta, un miembro de la resistencia capturado y encarcelado por los falangistas. Lo toman prisionero junto con dos compañeros de la Resistencia y le exigen que devele la ubicación de su compañero, Gris. El se niega y los Falangistas le hacen saber que lo ejecutarían a la mañana siguiente a menos que repiense su actitud y colabore.
Ibbieta se pasa la noche reflexionando, desligándose de todas las cosas de la vida, aparentemente de toda su humanidad. Se produce la emergencia de la singularidad en situación. Se establece el circuito de la responsabilidad subjetiva en 3 tiempos lógicos. En el tiempo 1 Ibbieta se burla de los falangistas, una acción deliberada que aparentemente se agota en los fines para los que fue pensada, sabiendo que Gris estaba en lo del panadero dice: “esta en el cementerio”. En un tiempo 2 se produce una interpelación al sujeto cuando recibe la noticia de que agarraron a Ibbieta en el cementerio y lo mataron. Evidentemente la acción emprendida en 1 fue más allá de lo esperado. Esto conmueve verdaderamente al sujeto pero para que el tiempo 2 interrogue verdaderamente al sujeto es necesario que no todo sea producto de la necesidad y el azar. Como hipótesis clínicas Fariña plantea que Ibbieta es responsable de haber hablado, comandado por su deseo de vivir al menos un poco más. En su omnipotencia y más allá del mundo desafía al azar y pierde, (o gana en sentido de su deseo inconsciente).
Como segunda hipótesis clínica plantea que Ibbieta es responsable por la elección de la palabra “cementerio”. Tanto el cómo Gris eligieron ese lugar, coincidieron sus inconscientes y es retroactivamente cuando adquiere su respectivo significado, en la articulación de las palabras de Ibbieta y de Gris es por esto que el carácter significante de la burla realizada a los falangistas adquiere su verdadero valor al final y es allí cuando se quiebra, ríe y sus ojos se llenan de lagrimas. Allí es donde surge algo de la responsabilidad subjetiva, de implicarse como sujeto a la vez sujetado.
En la situación en la que Esposito deja a su amigo Sandoval en su casa solo y lo matan aquellos que venían a buscarlo, pensando que era Esposito, vemos elementos de necesidad y azar, pero también podemos ubicar algo del circuito de la responsabilidad.
Como tiempo 1 podemos ubicar a Esposito dejando en su casa a Sandoval que estaba recuperándose de su borrachera. Es una acción deliberada con un fin determinado, ir a buscar a su mujer y que Sandoval quede en un lugar seguro. Cuando vienen a buscar a Esposito, Sandoval, que se hace pasar por él y voltea los portarretratos es asesinado y al ver esto, Esposito queda perplejo, a tal punto que surge una culpa en forma de remordimiento que dura 25 años ya que no pudo ni siquiera ir al cementerio a dejarle flores. Es la culpa que confiesa a Morales en la casa de campo y quizás sea el acto de escribir una novela contando todo, un intento de reelaborar todo lo acontecido.
Como comentario final quisiera pasar en limpio ciertos puntos. En todo análisis acerca de una película u otra producción artística nos enfrentamos con el problema de tomar un ejemplo fuera de su contexto, solo como un texto. Esto sería un problema si lo que hiciéramos aquí fuese un diagnostico clínico, en el que tomásemos una decisión clínica. Por otro lado, el punto de vista estructural nos asiste diciéndonos que al tomar el texto y articularlo, significante a significante, vamos develando la estructura como un lenguaje. En el caso de este análisis o cualquier análisis de este tipo, lo que tomamos son singularidades y está en nosotros aplicar el principio de neutralidad para poder desenmarañar la situación sin aplicar valores personales. Cuando decimos que Esposito intenta asignar al azar algo que es del campo de la responsabilidad, lo decimos por indicadores presentes en la misma película (significantes) que articulados, dan sentido a tal interpretación. Cuando decimos que a Gómez no lo toca la responsabilidad subjetiva es porque encontramos indicadores que así lo indican. Cuando decimos que Morales purga una condena y goza del silencio con Gómez así como del sufrimiento por la muerte de Liliana es porque encontramos como indicador la frase que se repite como la escena que se repite, “pasaron 25 años!”.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: