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Facultad de Psicología
Universidad de Buenos Aires

Psicología, Ética y Derechos Humanos

2do. parcial

Cátedra: Fariña
Comisión Nro: 8
Profesor: Eduardo Laso
Alumnos: Lescano, Marisa
Alaniz, Rigoberto

2do. Cuatrimestre 2009

Para la realización del segundo parcial el material seleccionado por nosotros ha sido la actual película “El secreto de sus ojos”. Puntualmente desarrollaremos un análisis en cuanto a los personajes de Benjamín Espósito e Irene Menéndez Hastings que son representados por los actores Ricardo Darín y Soledad Villamil respectivamente.
La película se destaca por un entramado de personajes y situaciones que se van desplegando, siendo su eje principal la historia de Benjamín quien era prosecretario de un juzgado de instrucción, el cual decide escribir una novela, en la etapa de su vida en que se jubila. La novela que este personaje intenta escribir está basada en un hecho real acontecido hace 30 años atrás del momento en que se jubila, que había llegado al juzgado donde éste se desempeñaba. El caso fue un homicidio que ha quedado impune y que Benjamín no ha podido olvidar a lo largo de los años.
Su novela no sólo cuenta sobre el homicidio sino que también incluye acontecimientos de su propia vida, el vínculo que ha establecido con Pablo Sandoval, (representado por el actor Guillermo Franchella) e Irene, sus compañeros de trabajo.
Como se dijo anteriormente, puntualizaremos sobre la relación establecida entre Benjamín e Irene, para dar cuenta como se desarrollan los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad en cada uno de ellos De esta manera, nos compete contar de forma breve como se va desarrollando esta relación.
Irene ingresa al juzgado para desempeñarse en su cargo, allí conoce a Benjamín, comienzan a llevar juntos un caso de homicidio (el cual será el relato de la novela de éste) y a medida que transcurre la investigación van sintiendo una fuerte atracción entre ellos.
Irene en ese momento esta comprometida y pronta a casarse, pero también comienza a sentir una atracción por Benjamín. Con el correr del tiempo, esta atracción se hace más estrecha y de alguna manera ella esta esperando que el haga algo, que le declare su amor, pero como esto no ocurre, y por situaciones ajenas a ambos, él ha tenido que irse a vivir por un tiempo a otra provincia, ella se casa y arma su vida por fuera de la de el.
La metodología utilizada para conocer a estos personajes y a sus actos, será encontrando en sus distintos diálogos aquello que nos permita pensar sus tomas de posición. Así, iremos avanzando cronológicamente desde el comienzo de la película hasta el final, remarcando alguno de ellos.
En el tiempo 1 del Circuito de la responsabilidad, planteado por Juan Jorge Michel Fariña, en el análisis de la película “The Truman Show” , se ubican las conductas que se llevan adelante con determinados fines, y que sólo se agotan allí. En el personaje de Benjamín podemos verlo explícitamente en el recorte de una escena de la película donde se puede ver claramente como éste no se juega frente a su deseo de amor hacia Irene, si bien durante el film se suceden varias escenas con un núcleo similar en tanto el protagonista no se anima a declarar su amor. El recorte de la escena es la que transcurre dentro del juzgado, están presentes Benjamín y Pablo Sandoval, Irene ingresa y dice:
I: “buenos días muchachos”
S: “señorita secretaria, ¿se ha muerto un santo en el día de hoy?”
I: “¿Por?”
S: “porque estoy viendo a un ángel vestido de luto”
I (sonriente): “A no, es un método que tenemos los ángeles para bajar tres kilitos…”
Irene se retira de la escena quedando Benjamín y Sandoval nuevamente solos:
B (mirándolo con expresión de bronca): “que guachito tierno que sos”
S: “¿Por qué?”
B: “porque pasa la tipa por la puerta y vos ya tenés armado un piropo para que ella se derrita, ¿cómo haces?…3 horas estoy pensando que decirle y ni bien ella abre la puerta la veo y me bloqueo”
S: “Para mi es más fácil Benja, yo no estoy enamorado”
En el caso de Irene ubicamos la escena que transcurre en un bar, cuando ellos ya se han reencontrado después de varios años sin verse.
I: “puede ser que esté buena la novela, pero no es para mi. No se vos, te sentirás en el final de tu vida y querrás mirar para atrás pero yo no puedo, yo tengo que ir a trabajar todos los días y vivir con esto que no se si será justicia pero es una justicia y al final del día tengo que volver a mi casa y vivir con mi marido y con mis hijos que adoro, mi vida entera fue mirar para adelante, atrás no es mi jurisdicción, me declaro incompetente, (agarrando sus cosas para irse agrega) que causa por dios, no se muere nunca” le da un beso y se retira del bar.
Siguiendo el circuito de la responsabilidad, Fariña plantea que en el Tiempo 2, el sujeto “recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá –o más acá- de lo esperado. El sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes”. En este momento del circuito, está planteado que pueden suceder dos cosas. O el sujeto desoye la interpelación y, aunque forzadamente, sostiene su marco de acción, o se produce un cambio de posición que marcaría el pasaje al tercer y ultimo Tiempo del circuito. Uno de los motivos posibles para que esto no ocurra es como dice Fariña, que el sujeto esté “demasiado preso de la necesidad de las cosas”.
Desde el análisis realizado de la escena entendemos que para Irene la aparición de benjamín con su propuesta de revisar el pasado y en su intento de comprenderlo y aclararlo, funciona como un dato de la realidad que la interpela poniendo en juego su Responsabilidad Subjetiva, cuestión propia del 2do tiempo del circuito de la responsabilidad. Frente a esto Irene reacciona desoyendo la interpelación y manteniéndose, aunque no felizmente, sujeta a su necesidad. Entendemos que su lugar como jueza y la constitución de una familia acorde a su estatus social, son para ella un camino a recorrer en la vida en el cual no se contempla una elección basada en el deseo propio que significaría jugarse por una relación con Benjamín. Esta actitud de la protagonista es recurrente durante la película ya que siempre estuvo a la espera de que fuera Benjamín quien tomara la iniciativa.
En cuanto al personaje de Benjamín en relación a este 2do tiempo, ubicamos la escena que transcurre en su casa. Irene está sentada, acaba de terminar de leer el boceto de la novela.
Benjamín: “ Bueno, dale decime”
Irene (se levanta y está cruzada de brazos): “ bueno es una novela, en una novela no hace falta escribir la verdad, ni siquiera algo creíble”
B: si.., NO! No, ¿cómo?, ¿Qué no es creíble?
I: (se descruza de brazos y con tono un poco irónico): “Ay Benjamín la parte esa cuando el tipo se va a Jujuy…”
D: “si”
I: “El tipo llorando, como si fuera un desgarro y ella corriendo por el anden como sintiendo que se iba el amor de su vida”
D: “bueno…”
I(continua diciendo):” y tocándose las manos a través del vidrio como si fuera una sola persona y ella llorando como si supiera que le esperaba un destino de mediocridad y desamor, casi cayéndose en las vías como queriendo gritar un amor que nunca se había animado a confesar”
D: “¿Y si fue así?! O no fue así?”
I (ya no cruzada de brazos, muy cerca de él y mirándolo fijamente): “¿Y si fue así por qué no me llevaste con vos?
Benjamín se queda boquiabierto, la mira sin poder decir nada y ella le dice,
I: “Pánfilo”
En este recorte queda claro como Benjamín queda frente a un dato de la realidad que le indica que algo anduvo mal. Los dichos de Irene resignifican su conducta del pasado haciendo que aquello que él creyó era lo mejor que podía hacer, marcharse resignándose a pelear por una relación con ella, con la idea de estar protegiéndola, ahora aparezca como una actitud cobarde. Es entonces que Benjamín reconoce que puede hacerse cargo de su responsabilidad subjetiva, dejando de lado los prejuicios respecto a la edad y los protocolos morales y hace su pasaje al 3er tiempo. Lo evidenciamos en un recorte de una escena que se da en el final del film donde Benjamín entra apresuradamente al despacho de Irene:
B:” tengo que hablar con vos”
I (Ella lo mira sorprendida y expectante):” va a ser complicado”
B: “no me importa”
Irene sonríe, se la ve feliz, el también sonríe y no dejan de mirarse
I: “cerrá la puerta”
Mientras se siguen mirando, muy felices, sonriendo, Benjamín cierra la puerta.
Fariña describe como el Tiempo 3 del circuito “un cambio de posición del sujeto frente a sus circunstancias (…) Es una transformación de la cual el primer sorprendido es el propio protagonista.” Esto, en el caso de nuestros personajes, se ve de manera clara. Benjamín entra dispuesto a jugarse por el amor de Irene y es tan evidente su intención que Irene lo interpreta sin necesidad de palabras; y ambos asumen su deseo y se disponen más allá de entender que “será complicado” a estar juntos.
Para pensar en el proceso que hacen los personajes, Benjamín e Irene en la película y articular la hipótesis clínica que de cuenta de su responsabilidad subjetiva, es interesante la cita que hace Gabriela Z. Salomone en “Responsabilidad y formaciones del Inconsciente” cuando nos dice: “Freud responsabiliza al sujeto de aquello que desconoce de sí mismo, aún de aquello que él mismo, acorde a sus valores morales, no estaría dispuesto a reconocer como propio” En lo particular de lo moral de Irene no cabía la posibilidad de enamorarse de alguien que no fuera de su mismo nivel social, y mucho menos si esto ponía en riesgo su carrera profesional. Pero esto finalmente ocurre, y veremos que es aquello desconocido para Irene La misma autora, refuerza esta idea más adelante en el texto: “Esos puntos de ruptura, de quiebre de sentido, efectos de las formaciones del inconsciente, son puntos en los que podemos suponer las mayores potencialidades del sujeto. Momentos en los que la posición de obediencia frente a la referencia moral se ve conmovida (…) el campo de la responsabilidad subjetiva convoca al sujeto a decir su verdad”. En el caso de Benjamín, en lo particular de lo moral no cabía la posibilidad de declarar su amor a un superior, probablemente por no sentirse a la altura o por temor a sentirse rechazado.
Repasando, la responsabilidad subjetiva de ambos personajes implica reconocer su deseo por el otro más allá de los tabúes morales y/o sociales.
En su libro “Ética. Un horizonte en quiebra” Fariña nos advierte de una de las formas de la falla ética, teniendo en cuenta el eje de universal/singular, y lo particular. Nos habla del efecto particularista, y nos parece interesante porque pensamos que Benjamín ha caído en él. “El efecto particularista es distintivo de la falla ética y se verifica en la pretensión de que un rasgo particular devenga condición universal”. Al momento de escribir su novela no hace más que volcar su mirada particular sobre los hechos, pero en la escena anteriormente citada donde él sorprendido ante el comentario de Irene dice:“¿Y si fue así?! O no fue así?”, vemos como ha incurrido en la falla del efecto particularista al asumir su discurso como condición universal, es decir, que todos, incluso Irene, han hecho “su” misma lectura del pasado.



NOTAS

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