por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos Humanos
2º Parcial

Cátedra: I
Prof. Titular: Fariña
Prof. Práctico: Ma. Elena Domínguez
Comisión: 10
Alumna: Ma. Cecilia Rustichelli (318279060)
Fecha de Entrega: 19 de Noviembre de 2009

Película: El Sustituto (2008/9)
Resumen
Un sábado por la mañana, Christine Collins (Angelina Jolie), madre soltera, se despide de Walter, su hijo de nueve años, para acudir a su trabajo de operadora telefónica. Para cuando Christine regresa a su casa su hijo ha desaparecido. Lo denuncia ante la policía y empieza una minuciosa e infructuosa búsqueda. Walter ha desaparecido sin dejar rastro. Sin embargo cinco meses después, aparece otro niño que asegura ser su hijo. La policía, a la que le vendrá muy bien la publicidad que surgirá de un reencuentro público, le entrega el niño. Christine, aturdida por los fotógrafos, los reporteros y la policía, acaba llevándoselo a casa a pesar de saber que no es su hijo Walter. Christine no se rinde e insiste en que la policía siga buscando a su verdadero hijo, pero pronto descubre que, en la época de la Prohibición en Los Ángeles, una mujer no se enfrenta al sistema y sobrevive para contarlo. Acusada de desequilibrada y de ser una madre irresponsable, encuentra un aliado inesperado. Se trata del reverendo Gustav Briegleb (John Malkovich), que la ayuda a luchar contra la municipalidad y a buscar a su hijo. A pesar de un departamento de policía corrupto que cuestiona su salud mental y la interna en un instituto, Christine sigue su insaciable búsqueda. Finalmente, encuentran a un hombre responsable de la desaparición y abuso de varios chicos, sin embargo, no se encuentra a ninguno de estos menores afectados. La duda sigue siendo si este hombre, es también responsable de la desaparición de Walter. Luego del proceso de juicio a este hombre, y su dictamen de culpable y como castigo la pena de muerte en la horca, aparece uno de estos niños que habían sufrido a este hombre, y afirma haber estado encarcelado junto a Walter, lo que no sabe es que ha sido de su destino. Esta declaración reabren las esperanzas de Christine que a pesar de los años sigue buscando a su hijo, con fuerza y anhelo de encontrarlo.

El circuito de la Responsabilidad
Tiempo 1: Christine (personaje central tomado como eje para el trabajo) va a buscar a su supuesto hijo, luego de que la policía le afirma que lo ha encontrado. Se trata de una acción concreta, con un fin determinado que allí mismo se agota: buscar al hijo.
Tiempo 2: Christine afirma ¨este no es mi hijo¨ a partir de allí lucha contra la policía y el gobierno que la tratan de loca e irresponsable. Tiempo 2, que se funda en la sensación de que algo anda mal, algo que no fue contemplado, se produce la interpelación de ese tiempo 1, marca su exceso
Tiempo 3: Es la verdadera revuelta contra el sistema, si perdió un hijo porque no acepta otro cualquiera en su lugar. Christine demuestra que un hijo no ni es sustituible, ni reemplazable. De allí las acciones que emprende y su negativa a aceptar aquello que le quieren imponer por la fuerza. Su ausencia la confronta con la castración en el punto en que esa falta no se puede metaforizar no se puede colmar con otro objeto que venga a su lugar. Podría también diferenciarse el rol de mamá para la moral de la función materna que implica un sujeto castrado que pueda alojar a un sujeto, que pueda alojar a un hijo. Este tiempo 3 como cambio de posición, como nominación, producción y lectura del sujeto. Se trata de un efecto sujeto, produce algo, se hace cargo, se responsabiliza.
Como dice Jinkis ¨responsable: aquel de quien es esperable una respuesta, no digo conciente de lo que hace ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice¨ . La responsabilidad esta en relación al propósito inconsciente que propicia la acción del sujeto. Se debe diferenciar lo que es responsabilidad jurídica, moral y subjetiva. La responsabilidad jurídica esta del lado de la legislación, de la ley, del sujeto autónomo, en relación a la voluntad e intención de las acciones de estos sujetos. La responsabilidad moral va a estar del lado del bien-mal, de lo esperable dentro de un universo de legislaciones y reglas sociales. Por otro lado, la responsabilidad subjetiva convoca al sujeto del inconsciente, un sujeto de la palabra, ya no un sujeto autónomo, sino un sujeto culpable de lo que hace y dice, un sujeto responsable de su deseo inconsciente. Es esta responsabilidad subjetiva la que se pone en juego en el tiempo 3 y en la hipótesis clínica, todo sujeto debe responder a algo haciéndose responsable en sus términos últimos de lo que desea. Así pues, Christine debe hacerse responsable de lo que la ausencia de su hijo provoca, debe responsabilizarse de la castración que ello convoca, la falta del hijo no puede ligarse, ni metaforizarse, no hay otro que pueda ocupar su lugar, ese objeto perdido provoca una falta que no puede remplazarse. Además, esto debe diferenciarse de lo que son los sentimientos de maternidad, esa madre que puede sentirse responsable por haber dejado al hijo solo en la casa. Esa madre que como debe sustentar a su familia, trabaja, y por hacerlo deja al hijo. Pero esta madre, es una madre del lado de la moral, y esta responsabilidad es moral, no subjetiva. La responsabilidad subjetiva esta del lado de la ética.
Esta responsabilidad subjetiva, va de la mano de la misma culpabilidad por lo que se hace y dice, produce una singularidad, produce un sujeto, un efecto sujeto, sujeto del deseo inconsciente. Así, no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, la interpelación que produce el tiempo 2 pone en marcha este circuito de la responsabilidad, resignificando ese tiempo 1, y ante esto el sujeto responde a esta interpelación. Es así, como Christine admite este no es mi hijo, esta ausencia del verdadero, no sólo resignifica sino que también modifica el tiempo 1, ya esa esperanza por ir en busca del niño caen. Ese niño no es suyo. Como dice D´Amore ¨la retroacción que genera la interpelación resignifica porque liga (ob-liga) a los elementos disonantes que se conviertan entonces en tiempo 1, este tiempo 1 es un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa. La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder ¨ . La culpa que ob-liga, es esa culpa que obliga a responder, que posibilita el pasaje al tiempo 3, a la responsabilidad subjetiva. En Christine es esta culpa que liga, y que la ob-liga a responder ante la presencia del hijo falso. ¨Este no es mi hijo¨ permite resignificar el tiempo 1, y es la culpa la que le permite continuar. Acá no se trata e la culpa como tapón, como ese sentimiento inconsciente de culpa, esta culpa que obtura la posibilidad de pasar al tiempo 3. Puesto que no se trata de que Christine siente culpa por haber perdido a su hijo, no se queda estancada aquí, sino que sigue, lucha contra el sistema, demostrando que su hijo no puede sustituirse. Es en esta lucha que se produce el tiempo 3.
¨La única cosa de la que se puede ser culpable es de haber cedido a su deseo¨ . En Ibbieta se trata de que es culpable de ese deseo de vivir, en este caso con Christine se trataría de ese deseo que se ve coartado con este hijo expropiado, este hijo desaparecido. Esta ausencia, que convoca en ella la castración, como esa falta que no puede colmarse con otro sujeto en su lugar, denotando que ese hijo es irremplazable, y es en este punto en que se juega su deseo, deseo de encuentro, deseo de vida, deseo de su hijo verdadero. En tanto psicoanalisis, ese objeto como causa de deseo no se llega a colmarlo completamente, es por eso que se sigue deseando, porque siempre hay algo más, un deseo más, una palabra más, un significante que adviene respondiendo a un llamado. Christine, sigue deseando, sigue buscando a su hijo, sigue manteniendo las esperanzas, sigue luchando contra el sistema, y si nos preguntamos por qué lo hace, la respuesta sería porque desea, y como lo hace, es que sigue. Se convierte esto en un círculo vicioso, o virtuoso tal vez, el cual permite que como hay falta, hay ausencia, hay deseo, y como tales seguimos. Y el sujeto se convierte responsable de la puesta en acto de su deseo.
Pues bien, tratamos entonces, con un sujeto responsable, con un sujeto del deseo, y si esto es así, se deja de lado el sujeto del instinto, el sujeto de la necesidad. Así pues, por la propia estructura, por estar inmersos en un universo simbólico, por el lenguaje y por la palabra, no somos sujeto de la necesidad, esa necesidad que procede por causa y afecto, por estímulo.respuesta. Sino que estamos sujetos a la determinación. Y también podemos participar del azar. Estamos determinados por las marcas de los otros en uno, por las marcas que dejan los significantes del Otro. Así la búsqueda infructuosa del hijo de Christine esta determinada por su deseo, por su amor y por sus sentimientos si se quiere. Esta determinada por la falta, y por mostrarle frente a ella su castración. Esta determinación en ella se juega a partir de su propio hijo perdido. Puede ser que algo del azar haya participado en la situación, puesto que, la misma desaparición del hijo, su secuestro se puede ubicar como azaroso. Este hecho fortuito Christine no lo produjo, pero una vez acontecido produjo una respuesta en ella, produjo un movimiento, un hacerse responsable, cargar y hacer algo con ello.
No hay ética sin moral, no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, hay particular y singular. Es esta responsabilidad subjetiva la cual se vuelve singularidad en situación. Esa responsabilidad que interpela al sujeto, un sujeto que ante esto debe dar una respuesta, debe responder por su acto. No trata de cuestionar la persona, sino de interpelar un sujeto. La responsabilidad subjetiva es esa relación ética del sujeto del deseo. ¨el hablar de efecto sujeto, estoy hablando del acto, y es ético, porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconsciente¨ . Este sujeto del acto va a coincidir con el sujeto de la responsabilidad subjetiva. Entonces, responsabilidad subjetiva, acto ético, singularidad, son las caras de un sujeto, un sujeto del deseo inconsciente.
Christine inmersa en un universo, de pronto, se enfrenta a la desaparición de su hijo. Qué hacer con esto, salir corriendo, llorar resignadamente, buscar ayuda, avisar a la policía, buscarlo insaciablemente contra viento y marea, todas estas son posibles salidas ante el hecho azaroso que le ocurre. Pero Christine responde ante él, se responsabiliza, toma partidas en la situación y emprende una lucha contra el sistema que la tilda de loca e irresponsable, no deja vencerse, y sigue buscando a su hijo, un hijo no sustituible por otro como la quieren hacer creer. Esa frase ¨este no es mi hijo¨ que marca el tiempo 2 en el circuito de la responsabilidad, posibilita también el quiebre en la ética como horizonte. Esta frase posibilita la interpelación, marca su exceso, y permite que no quede obturada allí sino que se de el pasaje al tiempo 3. El acto, el acto ético, ese instante en que se produce el sujeto, produce un cambio en su posición subjetiva, ese efecto sujeto del tiempo 3, este sujeto que nunca es el mismo luego del acto. Es este mismo acto el cual produce un quiebre en el eje particular por la emergencia de lo singular. Es entonces como Christine demuestra que un hijo no ni es sustituible, ni reemplazable. Y con esto las acciones que emprende y su negativa a aceptar aquello que le quieren imponer por la fuerza. La singularidad solo lo es para la situación en la que irrumpe, y sólo si existe un trabajo subjetivo de nominación, lectura y sanción, así como el tiempo 3 produce ese cambio de posición subjetiva, esa responsabilidad subjetiva asumida, y que para ello también requiere de un trabajo de nominación, producción y lectura del sujeto.
La ética se mantiene entre los ejes universal-singular. Es el mismo acto ético el que va a ampliar el eje particular. La desaparición de Walter mueve la estructura ya dada en ese universo, en ese particular, le han devuelto un hijo que no es suyo. Su ausencia la confronta a Christine, con la castración en el punto en que esa falta no se puede metaforizar, no se puede llenar con otro objeto que venga a su lugar. El universal como castración simbólica, como ley, sólo se realiza en formas singulares, para Christine la castración, su falta, no puede inscribirse, no puede llenar la ausencia con otro hijo falso.
¨Un sujeto puede pasarse la vida huyendo de si mismo. Pero existen ciertas circunstancias en que algo cambia, en las que se encuentra eligiendo¨ . Los sujetos elegimos, elegimos responder, elegimos culpabilizarnos, elegimos responsabilizarnos. Y es en este elegir que nos desarrollamos como sujetos, como sujetos responsables subjetivamente, como sujetos del deseo inconsciente. Christine, eligió, eligió responsabilizarse de la desaparición de su hijo, eligió mantener las esperanzas, luchar contra el sistema y el gobierno, y en este elegir produjo, también, una singularidad, un acto.



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