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Segunda evaluación – Verano 2011

Materia: Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra: Juan José Michel Fariña (I)
Comisión TP: Patricia Gorosito (1)
Facultad de Psicología – UBA.

Autores: Romina Catalá DNI: 25.180.619
Rebeca Martins DNI: 29.286.780

Film elegido: "Good Will Hunting". Traducción en Argentina: "En busca del destino".

Dirección: Gus Van Sant.
País: USA.
Año: 1998.
Intérpretes: Matt Damon, Robin Williams, Minnie Driver, Ben Affleck, Stellan Skars, Cole Hauser
Guión: Ben Affleck y Matt Damon.
Premios: Oscar al mejor guión original (Matt Damon y Ben Affleck).Oscar a mejor actor de reparto (Robin Williams).
Música: Danny Elfman.

El protagonista del film elegido, "Good Will Hunting", es Will Hunting, un chico de los suburbios, de 20 años y una inteligencia muy superior al promedio, su formación cultural es autodidacta. El es consciente de sus facultades extraordinarias, pero no considera meritorio los logros que deriven de ellas.
Will tiene tres amigos que lo aprecian y con los que se ve a diario. Sus días transcurren entre su trabajo, bares, bebida y peleas callejeras. En una de ellas golpea a un joven y posteriormente a un policía motivo por el cual es apresado.
Hasta este momento Will trabajaba como personal de limpieza en una prestigiosa Universidad técnica, el MIT. Un día un reconocido profesor de matemática publica en una pizarra de un pasillo de la universidad un teorema complejo a la espera de que alguno de sus alumnos pueda resolverlo al final del semestre. Al día siguiente Will resuelve de manera exacta el teorema, pero en ningún momento revela su identidad. Al no presentarse nadie como el merecedor del premio por resolverlo, el profesor decide elevar la apuesta y publica en la pizarra un problema que a él le había llevado dos años resolver. Esa misma noche, durante su turno de limpieza Will comienza a resolverlo en la pizarra y es sorprendido por el profesor que lo reprende pensando que estaba escribiendo un grafiti. Will escapa y el profesor advierte que ese muchacho desconocido había resuelto el problema.
Al buscar a Will, quien había caído preso por la pelea señalada anteriormente, el profesor le propone pagar su fianza a cambio de asistir una vez por semana con él a practicar matemática y asistir semanalmente a un psiquiatra. A Will no le gusta la idea de ir a un psiquiatra, pero no tiene otra opción. Algo del orden de la necesidad se hace presente. Necesidad en términos circunstanciales, "Matemática y terapia" o La cárcel. Esa condición no puede ser modificada. "Necesidad es aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación". La categoría de necesidad también estaría reflejada en el hecho de trabajar para conseguir dinero para vivir. Otro tipo de necesidad que vemos en Will es su necesidad de ser amado y de amar.
El profesor lleva a Will a cinco psiquiatras, quienes tras la primer entrevista van rechazando iniciar un tratamiento con él ya que Will se la rebusca para espantarlos. Finalmente el profesor pide a un antiguo compañero suyo de la facultad (Sean), que inicie un tratamiento con Will, quien intenta una vez más espantar al futuro terapeuta, pero esta vez no puede (o no quiere).
Ubicamos en el azar el hecho de trabajar justamente en el MIT, de haber encontrado en su sector de limpieza un teorema a resolver en el pizarrón del pasillo, de haberse encontrado con el profesor justo al escribir en la pizarra la resolución del segundo teorema.
M. Fariña describe el T1de la siguiente manera: "El personaje lleva adelante una acción, en el supuesto que su accionar se agota en los objetivos para los que fue concebida" . El T1 en el circuito de la responsabilidad, es, el momento en que resuelve el primer teorema.
Aparentemente resolver el problema parecía ser una demostración más de su inteligencia, pero queda en evidencia que Will no quería exponer solo su genialidad, sino su pedido de ayuda.
Durante el tratamiento, cada vez que Sean interpela a Will con preguntas que lo implican como sujeto, Will responde con silencio, repreguntando, esquivando, con bromas o hablando mucho sin decir nada. Sean sigue sosteniendo el tratamiento (con sus puntos oscuros acuestas) y permanentemente lo interroga sobre su deseo, le pone límites y pareciera ocupar, por momentos, el lugar de padre con Will.
En una de sus salidas con amigos, Will, conoce a Skylar, una bella e inteligente joven que estudia Química en Harvard, con la que entabla una relación. Pasado un tiempo, la joven le pide un compromiso, que se vaya con ella a California, pero Will a pesar de estar enamorado rechaza la propuesta de la joven diciéndole que ella solo quiere una aventura con un pobre de los suburbios. Ella le dice que lo quiere, el sin embargo escapa. Responde una vez más como lo hace habitualmente ante un compromiso con su deseo, escapándose. Como se escapó cuando resolvió el problema o cuando Sean le hace una pregunta que lo implica como sujeto.
En una de las sesiones Sean le vuelve a preguntar a Will: "¿Qué quieres?, ¿qué quieres Will? y Will le responde: "Un pastor, quiero comprarme un campo y ser pastor...". Sean se levanta y le dice que se retire ya que le hace perder el tiempo. Will protesta y se retira ofendido, insultando a Sean.
Ubicamos en esta sesión un tiempo 2 (T2), Fariña enfatiza: "el sujeto recibe de la realidad indicadores sobre aviso de que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá" ... El sujeto es interpelado y está obligado a dar una respuesta.
Sean pone un freno al goce en Will, lo interpela a responder por su deseo, a hacerse cargo de este, Will está obligado a dar una respuesta. Podría responder como lo hacía habitualmente o responder implicándose como sujeto deseante. "La fuerza simbólica de la interpelación proviene de la internalización de la Ley simbólica, es por eso que en este sentido la interpelación es la exigencia de respuesta mas allá de lo que el yo querría responder" .
Sean pone un freno al goce en Will, ubicándose en lugar de la Ley y no permite que Will siga respondiendo con bromas o con intelectualizaciones, obligándolo a dar una respuesta que lo implique subjetivamente.
No nos referimos solo a la respuesta de la pregunta; "¿Que quieres Will?", con la que hasta el momento no hizo nada, Will entiende de qué se trata la pregunta, pero no puede soportar lo que esta implica: Tolerar la falta, no tener una respuesta armada que evite confrontarse con aquello que desea.
¿Qué respuesta dará al pedido de ayuda que obtuvo respuesta, volverá o no al consultorio de Sean, podrá o no soportar lo que implica ir en busca de su deseo?
A la siguiente sesión Will llega dos horas tarde, pero llega. Sean sostiene el expediente de Will. Will le pregunta si alguna vez vivió algo así, a lo que Sean responde que si, mirando las fotografías del cuerpo de golpeado, y agrega que su padre era alcohólico. En este momento Will relata por primera vez que su padrastro también bebía y lo golpeaba. En ese momento Sean le pregunta: ¿Quieres hablar de ello? Will responde que no. Sean le dice que mas allá de lo que diga su expediente él no tiene la culpa."Si, lo se responde Will". Sean vuelve a repetirle una y otra vez: "Tú no tienes la culpa" a lo que Will responde: "lo sé" una y otra vez, cada vez que lo hace se pone nervioso hasta que rompe en llanto, momento en el cual Sean lo abraza, y Will responde con un sentido abrazo. Vemos como el analista trata de evocar la falta, sostener y propiciar el punto de inconsistencia que da lugar a la responsabilidad subjetiva fundadora del sujeto .
En la última sesión, Will le cuenta a Sean que aceptó un trabajo en un lugar donde el profesor lo había recomendado. Sean lo felicita y se despiden con un fuerte abrazo.
Al día siguiente a su cumpleaños 21, en el que los amigos le regalan un auto, Will deja una nota en casa de Sean, donde le dice que le pida disculpas al profesor por el empleo que deja pero que él se va en busca de una chica... El film culmina con una imagen final del auto de Will por la carretera.
La respuesta de Will se comienza a vislumbrar en su vuelta a terapia después de la discusión con Sean. El T1 se resignifica, el pedido de ayuda fue respondido y Will finalmente pudo hacerse cargo de él, dejándose ayudar, implicándose en ese llamado que el mismo emitió. Resolver el problema parecía ser una demostración más de su inteligencia, pero queda en evidencia que Will no quería exponer solo su genialidad, sino su pedido de ayuda. Al final no fue azar que trabajara en una prestigiosa universidad técnica, no fue azar que resolviera el teorema y luego escapara.
Will llega al final de su tratamiento siendo un sujeto distinto del Will del T1, ahora sabe algo de "lo que quiere" y tiene algo de capacidad para tolerar la incertidumbre del futuro que le espera.
La expresión última de esta responsabilidad subjetiva la vemos cuando Will decide tomar las riendas de su vida y sale en busca de un destino, incierto, pero suyo. Hacemos coincidir este momento con el T3 del circuito de la responsabilidad, donde identificamos esta singularidad en situación.
"Esta respuesta abre la potencialidad de un T3, el de la responsabilidad. El sujeto que adviene en este tercer tiempo no es el mismo que en el T1. Sin embargo, es en la acción emprendida en el T1 donde el sujeto anticipa sin saberlo una verdad que se revelara sustancial para su existencia" .
Como bien lo indica el título de la película en inglés, Will Hunting, no solo es el nombre propio del personaje principal, interpretado por Matt Damon, sino que significa cazador del destino, buscador enérgico del futuro, del deseo de la persona. La traducción del título de la película en argentina es “En busca del destino”, podríamos decir que no ha sido desatinada esta vez la traducción, y que refleja el nodo central de la trama de la misma.
La responsabilidad tiene en su reverso a la culpa. Podríamos identificar un tipo de culpa sintomática proyectada, ya que Will no se hace cargo de lo que pasa, parecería que deja recaer la culpa en su pasado, en un sistema con el que no está de acuerdo, en el profesor y en su novia. Parece atribuir al otro algo del propio deseo que no puede atribuirse a sí mismo. Will se desentiende de lo que pasa hasta que comienza el tratamiento psicológico, desarrollo que le permite comenzar a preguntarse y responderse, confiar en otro. Will a duras penas se implica.
La categoría universal-singular la localizamos en el mismo momento que el tercer tiempo de la responsabilidad. Si definimos como universal la tendencia de todo ser humano a buscar realizarse, perseguir un objetivo, buscar un destino, es decir el deseo de realización, al sujeto en su singularidad, lo vemos cuando Will, al finalizar la película, se va del barrio donde vive, deja su trabajo, entorno y amigos en búsqueda de su verdad, de buscar y forjar su propio futuro. Deja atrás miedos y un pasado que lo ha marcado en el dolor para escuchar a su corazón y apostar a la búsqueda de su amor. Will llega a implicarse así con su deseo.
Es en este eje donde ubicamos el acto ético. En la soledad de su singularidad. Esto lo asociamos a que la responsabilidad subjetiva es la relación ética del sujeto al deseo.
La moral de lo particular: en este eje podemos ubicar los aspectos culturales y situacionales. El film transcurre a fines de los 90 en Massachusetts. Se puede ver claramente las diferencias sociales de los jóvenes que trabajan como medio de subsistencia (limpieza, construcción) sin acceso a una educación terciaria/universitaria, a diferencia de los estudiantes universitarios, más atravesados por un discurso de realización académica, social y económica, basado en los estándares de la época de éxito y confort. También vemos como característica común el deseo de todos los jóvenes de divertirse en bares en sus tiempos libres para pasar un buen momento con amigos y conocer gente nueva. En esta categoría también ubicamos las leyes que en la película vemos a través de la institución policía y justicia, y que Will bien conoce para hacerse valer de sus derechos y “salir aireado” en numerosas ocasiones de inconvenientes que ha tenido.
Al Efecto particularista lo podríamos ver reflejado en la acción del Profesor Gerald Lambeau (Stellan Skarsgård) tendiente a esperar y presionar a Will, una persona de suma inteligencia y lucidez y de gran facilidad para la resolución de teoremas matemáticos, para que se forme en las ciencias matemáticas bajo presión, resuelva las incógnitas matemáticas del momento y trabaje en una gran corporación, en especial liderada por alguno de sus socios preferentemente. Es decir, que brevemente, el profesor Gerald sostiene que el destino de un genio debería ser siempre el de los estudios académicos y trabajo corporativo, solo así tendría sentido y se valoraría su potencial, cumpliendo con Su ideal de éxito.



NOTAS

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