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Un genio indomable

por Ramallo, Gustavo

Introducción

El caso del cual tratamos intentará transitar las distintas etapas del desarrollo teórico-clínico en el análisis de la estructura de una neurosis obsesiva. El personaje en cuestión es Will (interpretado por Matt Damon), protagonista de la película “En Busca Del Destino” (Van Sant, 1997). Se intentará arribar a un diagnóstico diferencial con respecto a las restantes entidades clínicas –histeria y psicosis– a los efectos de clarificar las diversas instancias que singularizan la presente estructura clínica. Nos enfocaremos en la descripción del personaje en relación con: los mecanismos de formación de síntomas, la sintomatología específica y los rasgos de carácter. Explicaremos también, los conceptos de regresión, ambivalencia y pulsión de saber, característicos de la neurosis obsesiva.

En el presente caso plantearemos temas esenciales como los de deseo y demanda y el de la inhibición frente al partenaire femenino, como así también analizaremos el tipo de estructura neurótica basándonos en los desarrollos lacanianos de la neurosis como forma de pregunta. Todo ello derivará por último en el desarrollo típico de la neurosis obsesiva, relacionada con el complejo paterno, tan importante en la constitución subjetiva de Will.

El presente trabajo tiene como pilar fundamental, a la transferencia que se desarrolla entre analista y analizante, manifestada bajo la forma de una serie de inversiones dialécticas. Explica Lacan en Intervención sobre la Transferencia, que, “un psicoanálisis, se constituye por un discurso donde la mera presencia del psicoanalista aporta, antes de toda intervención, la dimensión de diálogo. En una palabra, el psicoanálisis es una experiencia dialéctica” (Lacan 1951, 210).

Un genio indomable…

Will tiene 20 años, de niño fue abandonado por su familia y su padre adoptivo lo golpeaba. Will se presenta como una persona introspectiva (casi inaccesible) y muy agresiva. Cuando alguien no le cae bien nunca intenta dialogar y elije el camino de la violencia. De ahí que posea un frondoso prontuario debido a sus problemas con la ley. Se lo acusa de diversos delitos (asalto agravado, robo de autos, peleas callejeras), por lo que es llevado a los estrados judiciales, donde elige defenderse por sí mismo, hartando al juez con su actitud pendenciera, verborragia y evasiva (no asumiendo responsabilidad ante los hechos causados).

Sin embargo, Will es un genio en matemática y en física. Trabaja en una prestigiosa universidad de los Estados Unidos (Harvard), en el sector de limpieza. A las escondidas resuelve problemas matemáticos que deja escritos el profesor Gerald Lambeau en las carteleras de los pasillos de la institución, a la espera de que alguno de sus alumnos los resuelva.

Una tarde este profesor descubre asombrado que la persona que fue capaz de encontrar la solución al más complejo de sus acertijos matemáticos, no ha sido ninguno de sus alumnos sino el propio Will. Por todo ello el Prof. Lambeau comienza a interesarse vivamente por la vida de Will, lo que lo lleva a proponerle al Juez eximirlo de prisión bajo la condición de tener que acceder Will a realizar tareas académicas en matemática avanzada con el Prof., a lo que Will se muestra gustoso en complacer. Pero como segunda condición impuesta por el Juez, Will se ve obligado a iniciar una terapia psicológica a lo que se niega rotundamente. Sin embargo ante la insistencia del Prof. y la inminencia de su prisión termina aceptando la propuesta.

…que reduce el deseo en demanda…

Will comienza su primer tratamiento psicológico siendo rechazado rápidamente por el analista, quien manifiesta que Will “está loco”, ya que durante la sesión, se burla del terapeuta poniendo en duda su sexualidad (previo a toda sesión, Will se encarga de leer los libros o publicaciones del analista de turno a los efectos de degradar el eventual discurso del Otro, utilizando para ello una gran carga de agresividad). En los sucesivos análisis se puede observar que Will mantiene siempre una relación especular con el otro centrada en el eje imaginario.

Luego del fracaso obtenido con sus primeros terapeutas, comienza el análisis con el psicoanalista Sean Maguire (interpretado por Matt Damon). Sean, como primera intervención, le exige que apague el cigarrillo, cosa que Will rechaza (no acepta la sanción del Otro) y sigue fumando. La forma de relacionarse con Sean es por medio de la agresividad, hasta el punto de cuestionarle una pintura que estaba en el consultorio: “Quizás sea Ud. el que está rodeado por una gran tormenta”, además Will interpreta que la pintura quería mostrar que se había casado con la persona equivocada (pulsión de saber). Sean reacciona agarrándolo del cuello (estableciendo un límite brutal) y Will diciendo: “El tiempo terminó”, momento en el que Sean lo acepta en tratamiento. Sostiene Freud (1926) que lo característico de la neurosis obsesiva es la regresión de lo fálico a lo sádico-anal. La causa de la regresión se explica por una desmezcla pulsional, caracterizada por una postura cruel del superyó, leyéndose la pulsión de muerte en su máxima expresión puesta en juego continuamente en Will por el odio y la agresión, lo que lo lleva a ejecutar acciones sádicas de manera compulsiva.

En Will la regresión a lo sádico-anal es una manera de defenderse contra las exigencias libidinosas del complejo de Edipo, ubicándose al complejo de castración como motor de la defensa. Decimos con Lacan, que, defenderse de la angustia de castración, es defenderse de la castración en el Otro, o sea no enfrentarse con el deseo del Otro. Por lo tanto el obsesivo logra que el otro le demande, a los efectos de poder reducir el deseo en demanda, que conlleva la imposibilidad del deseo conduciendo a una continua postergación del acto. “El obsesivo hace de la prohibición misma, el objeto de su deseo” (Mazzuca 2002, 122), de este modo resulta un deseo cuyo cumplimiento se torna imposible. Will es un sujeto que se posiciona en la búsqueda de un Otro que le demande, busca sus prohibiciones para no enfrentarse con su deseo, cortando su incontenible verborragia evasiva y exhibiciones de conocimiento cuando el analista lo enfrenta con un no-saber: “¿Vos crees que yo puedo saber quién eres tú, qué es lo que te pasa, por haber leído Oliver Twist?”, (ahora centrado en el eje simbólico), sumiéndose Will en dramático silencio. A partir de los dos tiempos de la demanda (el retener y el expulsar) expuestos por Lacan, se podría ver muy bien allí el origen de la ambivalencia obsesiva (característica principal del obsesivo) que se destaca en la relación con la mujer.

…está inhibido en el acceso hacia la mujer…

Se han descrito varios indicadores con los cuales se podría pensar que Will, es un sujeto con una estructura neurótica obsesiva. Una de las características que menciona Lacan (1955-1956) en El Seminario 3, Las Psicosis para realizar el diagnóstico diferencial con la estructura psicótica, es que el sujeto no presente trastornos del orden del lenguaje, que en Will no se perciben. Una fuerte característica en Will, es la inhibición con respecto a las mujeres, hasta que se presenta en su vida Skyler, quien no le da oportunidad de pensar, sino que todo el tiempo lo confronta con un no-saber que lleva a Will a cursar por momentos de gran angustia y a querer estar con ella, y en otros a desaparecer. Will traslada a la sesión este interrogan: “¿Para qué estar con Skyler? ¿Para darme cuenta de que es aburrida?”. Se puede reconocer que Will mantiene una distancia con su amada, prefiriendo el sostén de idealización y perfección antes de acceder a ella. Lo que conduce a la palabra del analista a desencadenar “el levantamiento decisivo de los símbolos mortíferos que ligan narcisiticamente al sujeto con su padre muerto y con la dama idealizada” (Lacan 1953, 290).

Will sostiene a su “dama idealizada”, convirtiéndola en un culto mortificante, y es en esa dirección, donde se produce la intervención del analista: “Tú no eres perfecto, te ahorraré el suspenso… Te vas a pasar toda tu vida sin conocer a nadie…”, nuevamente estas palabras lo dejan en silencio, finalizando la sesión. Se desencadena una profunda crisis de angustia cuando su amada le hace una propuesta de amor: “Te amo y quiero que vivamos juntos en otra ciudad”. Al confrontar nuevamente Will, con este no-saber, se produce la reacción inmediata en forma de pregunta especular: “¿Cómo lo sabes?”, lo que lleva a maltratarla verbalmente expresándole que ella estaba con él porque era un “tipo pobre”.

Es recurrente en él, intentar saber permanentemente, saber qué es el amor, cuáles son sus temores, tener la seguridad de que está con la mujer perfecta, por lo que el encuentro con la propuesta amorosa, lo confronta con el Otro sexo. Al no haber significante en el inconsciente que nombre a la mujer, el encuentro con el Otro sexo siempre es desconocido, traumático y frustrante, de ahí que Lacan enuncie: “no hay relación sexual”, pues no se puede hacer de dos uno, o sea, no existe la complementariedad, de ahí que no haya posibilidad de gozar de una mujer sino por medio de la degradación (relación fantasmática $<>a) , cosa que en Will esto se torna imposible, ya que al idealizarla la mantiene completa, alejada de toda posibilidad de la degradación a nivel objetal (hacer de una mujer objeto a, causa del deseo) para poder abordarla, lo que lleva a Will a continuar postergando el acto (característica del neurótico obsesivo), sin responder a la propuesta de amor.

…respondiéndose por el ser y la muerte, mediante el significante “Pastor”…

Explica Lacan, que la neurosis tiene estructura de pregunta, siendo como tal, una pregunta no desplegada. Podemos observar que las intervenciones del analista están direccionadas a desplegar la pregunta. Una pregunta que por estructura no tiene respuesta, sino que por el contrario, la neurosis es una respuesta anticipada para no alcanzar aquel el lugar donde las preguntas no tienen respuesta (significante de la falta en el Otro, punto de angustia), pudiendo localizar –la respuesta anticipada– a nivel del fantasma, los síntomas, y las identificaciones. Luego de la postergación de la respuesta a la propuesta de amor y de que el Prof. Lambeau intente buscarle trabajo a Will, quien rechaza las ofertas, primero enviando a un amigo y posteriormente excusándose a “la espera siempre de algo mejor”, direccionándose las intervenciones del analista hacia el levantamiento de los símbolos mortíferos para “abrirse a la cadena de las verdaderas palabras, y en esa medida puede colocar en ella su interpretación reveladora” (Lacan 1953, 340).

“¿Tienes tu alma gemela, alguien que descubra cosas en vos, que te den desafíos?”, a lo que Will responde desde su YO, parafraseando autores de la importancia de Shakespeare, Nietzsche, Frost, Kant, Locke, en definitiva todos muertos, infiriéndose un constante diálogo con la muerte, característico de la neurosis obsesiva que se pregunta por la muerte o por el ser, a diferencia de la estructura histérica que se pregunta por la feminidad (¿Qué es ser una mujer?). Continúan las intervenciones: “¿Qué te apasiona? ¿Qué es lo que quieres?”, deduciendo Will que el analista le hace estas preguntas por sus previos rechazos a las ofertas laborales y ante la demostración que él no le pide ayuda a nadie evadiendo todo tipo de responsabilidad (no ha lugar el acto). Will se justifica preguntándose por qué la gente se preocupa por lo que él hace, ya que para él es un “honor” ser empleado de limpieza, a lo que el analista responde: “Entonces ¿por qué en la universidad más prestigiosa de todo el mundo?”, llevando nuevamente a Will al silencio, escuchando la voz de un Otro: “¿Qué querés hacer realmente?”, respondiendo irónicamente: “Quiero ser pastor, comprar algunas ovejas y ocuparme de ellas”.

El significante “pastor” revela la verdad sobre el fantasma que determina los síntomas en Will. Significante que envuelve una infancia de castigos identificándose al padre en cuanto a la violencia y a los pocos cuidados, mostrando cómo es Will con los demás, donde no quiere que nadie lo cuide, entramándose sus inhibiciones hacia las mujeres, sus prohibiciones, sus problemas con la ley y el miedo al abandono. Significante que surge en el plano dialéctico y tiene valor de palabra plena.

…encubriendo la perturbación del padre, en el desarrollo típico de la neurosis obsesiva

Siguiendo a Freud, en especial el texto Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa el mecanismo de la neurosis obsesiva se desarrolla en dos tiempos lógicos, en un primer tiempo podemos ubicar la escena sexual pasiva, llamada también escena de seducción sexual, que en Will no se puede leer, ya que es olvidada, cayendo bajos los efectos de la represión -primaria-. En un segundo tiempo se ubica la escena sexual activa vivenciada con placer, o sea aquellas acciones placenteras que se anuda un reproche posteriormente reprimido, sustituyéndose por síntomas defensivos primarios, que son aquellos relacionados con la conciencia moral, vergüenza, desconfianza de sí mismo (período de salud aparente). Síntomas evidentes en Will previos al tratamiento analítico. Will se tiene muy poca confianza, creyendo que él no está capacitado para estudiar en una universidad, aunque tenga las condiciones para hacerlo. Éstos no son síntomas del retorno de lo reprimido, caracterizados por Freud –en su enseñanza posterior– como rasgos de carácter. En Will estos rasgos, se observan a través de su posición sádico-anal (defensa del yo/regresión libidinal) frente al entorno (agresividad y destrucción) y su intolerancia frente a la diferencia de criterios u opiniones manifestadas por los otros, situaciones a la que responde con violencia verbal y/o física.

Una vez comenzado el análisis, se podrá dar un paso más de acuerdo a la trayectoria típica de la neurosis obsesiva. El periodo siguiente, el de la enfermedad, se caracteriza por el retorno de los recuerdos reprimidos, o sea por el fracaso de la defensa, donde aparece el recuerdo de la escena sexual activa devenida en representaciones obsesivas. Una representación obsesiva en Will, es la de creer que su amada estudiante de Harvard está con él por lastima ante su pobreza, considerando que él no llegará a nada, por lo que no puede dejar de pensar que su relación se sustenta en la idea que su dama está viviendo un amorío con un pobrecito. Descubrimos otra representación obsesiva cuando el analista confronta a Will con el hecho de que él no tenía la culpa de lo que le pasaba, pudiéndose interpretar en esta situación que Will sentía enorme culpa por creer que el padre le pegaba porque siempre hacía algo malo. Luego de esta confrontación donde Will no reconoce en un primer lugar los dichos del analista, posteriormente se quiebra en llanto, mostrando que se sentía muy culpable de todo lo que le pasaba.

Se escenifica en esta situación, como el padre (adoptivo) de Will lo castigaba de chico, apoyándonos en la hipótesis de Freud, de que el padre habría puesto término al onanismo, generando un “inextinguible rencor contra el padre fijando para siempre su papel de perturbador del goce sexual” (Freud 1909, 161). En el momento que la amada le hace la propuesta de amor preguntándole a qué le temía o sí temía que no lo amara, Will responde: “¿Qué quieres saber?, ¿qué mi padre me pegaba de chico?”, apareciendo la figura del padre como perturbador del goce sexual. A una propuesta amorosa, responde con un recuerdo de una escena de castigo del padre.

Continuando con la trayectoria típica, estas representaciones obsesivas son un intento para que la angustia cese, como no se logra tramitar del todo la misma, se alcanza a una nueva oleada defensiva, en el cual el “yo procura defenderse de aquellos retoños del recuerdo inicialmente reprimido, y en esta lucha defensiva crea unos síntomas que se podrían agrupar bajo el título de defensa secundaria” (Freud 1896, 172). Esta defensa secundaria habilita la formación de acciones obsesivas, rituales y ceremoniales. Podemos leer a partir del historial del Hombre de las Ratas, a las acciones obsesivas como el pensar obsesivo y la pulsión de saber, donde como describe Freud, “el cavilar se convertirá en el síntoma principal de la neurosis” (Freud 1909, 191). A lo largo del trabajo, se han mostrado varios indicadores con los cuales Will se defiende de las representaciones, mediante el pensar, la compulsión a hablar tapando el discurso del Otro y el saber obsesivo, como por ejemplo, leer los libros de los analistas antes de ir a su primer encuentro para saber de ellos y poder maltratarlos.

Conclusión

En la última sesión, donde el analista informa a Will que ya estaba “liberado” en seguir asistiendo, por lo que había mandado el informe al Juez y éste había aprobado su libertad, Will le agradece su labor y le informa que había conseguido un gran trabajo en una de las empresas más importantes del país. Posteriormente Will le deja una nota al analista: “Si el profesor llama por el empleo… dile que me disculpe. Pero debo ir a ver a una chica”. Esta carta muestra ya un cambio de posición del sujeto, en primer lugar, pidiendo disculpas y en segundo lugar yendo a buscar a su amada. Es la primera vez que en todo el desarrollo analítico que Will no posterga su acto y logra actuar, como si las interpretaciones reveladoras –en la relación dialéctica– hubieran generado el levantamiento de los símbolos mortíferos y el sujeto por primera vez no situara su deseo como imposible. El interrogante que nos genera, podría ser: ¿Cuando se produce un verdadero acto, se puede pensar al deseo como posible y realizable, o por estructura de la neurosis obsesiva, el deseo siempre va a ser imposible?

En el presente trabajo se ha intentado generar un diagnóstico clínico en Will, donde se llega a vislumbrar que el sujeto presentaría una estructura neurótica obsesiva, atravesada por los conceptos de: deseo y demanda, ambivalencia, pensar obsesivo, regresión, inhibición al acceso de una mujer, diagnóstico diferencial entre psicosis e histeria, desarrollo de la pregunta neurótica que en el caso de Will es acerca del ser (“¿Qué quiero ser?”) y la muerte; por último, desarrollando la trayectoria típica de la neurosis obsesiva, articulada con el complejo paterno.

Bibliografia

Godoy, C., (2010), “Conciencia y muerte en la neurosis obsesiva”. En Schejtman, F. (comp.), Elaboraciones lacanianas sobre la neurosis, Grama Ediciones, Buenos Aires, 2012.

Freud, S., (1896), "Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa". En Obras Completas, Amorrortu Editores, Buenos Aires, 2008, t. III, p.169-174.

Freud, S., (1909), "A propósito de un caso de neurosis obsesiva", ["Hombre de las Ratas"]. En Obras Completas, op. cit., t. X.

Freud, S., (1926), "Inhibición, síntoma y angustia". En Obras Completas, op. cit., t. XX, p. 106-113.

Lacan, J. (1951), “Intervención sobre la transferencia”, en Escritos 1, Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 2011.

Lacan, J., (1953), “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”. En Escritos 1, Siglo XXI, México, 1984, p. 290-292.

Lacan, J. (1953), “Variante de la cura-tipo”. En Escritos 1, op. cit, p. 340-341.

Lacan, J. (1955-1956), El Seminario. Libro 3: “Las psicosis”, Paidós, Buenos Aires, 2011, cap. VII: par 1, XIII: par.1 y 2.

Lacan, J., (1962-1963), El Seminario. Libro 10: “La angustia”, op. cit, cap., XXI: par. 3, XXII: par. 3.

Mazzuca, R. (2002), “La neurosis obsesiva en la elaboración lacaniana”. En Schejtman, F. (comp.), Elaboraciones lacanianas sobre la neurosis, op. cit.

Schejtman, F. (2002), “Histeria y Otro goce”. En Schejtman, F. (comp.), Elaboraciones lacanianas sobre la neurosis, op. cit.

Van Sant, G. (1997). Good Will Hunting. En busca del destino.



NOTAS




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Película:En busca del destino

Titulo Original:Good Will Hunting

Director: Gus Van Sant

Año: 1997

Pais: Estados Unidos