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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos.
Cátedra I

Prof. Tit. Reg. Lic. Juan Jorge Michel Fariña.

Ayudante a cargo: Domínguez, María Elena.
Comisión de TP: 10
Horario de cursada: Jueves de 11:00 a 12:30 Hs.

Integrantes:
• González, Lucia Belén.
Libreta Nº: 32.897.601/0
Mail: luciabg10@hotmail.com.

• Pro, Vanina Alejandra.
Libreta Nº: 33.081.361/0
Mail: vany_8131@hotmail.com.

Primer cuatrimestre - Año 2010

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Film: “Hace tanto que te quiero”
2008 - Philippe Claudel (Francia - Alemania)

Eduardo Lazo, en su comentario sobre el film, propone como personaje central para analizar la responsabilidad subjetiva a Juliette.
El film cuenta la historia de Juliette, quien luego de quince años de prisión, sale nuevamente a la sociedad. A lo largo de toda la película, se observa a otro personaje relevante en la nueva vida de Juliette: Lea, su hermana menor. Esta al enterarse de la salida de su hermana de la prisión, le brindo un lugar en su hogar, como a si también afectivo compartiendo a su familia y amigos. Así también como la posibilidad de hablar cuando ella lo desee.
Para analizar la responsabilidad subjetiva de Juliette, como sujeto del inconciente, tomaremos en cuenta los tres tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad:
El tiempo 1, es el momento en el cual se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada. En nuestro film, dicho tiempo se observa en la acción que realiza Juliette al tomar “la decisión de cometer eutanasia con su hijo” debido a una enfermedad terminal que él mismo padecía. Juliette optó por inyectarle una sustancia letal y de esta manera acabar con el sufrimiento de los síntomas dolorosos y agobiantes del niño. Vale aclarar que dicha acción se pudo realizar ya que Juliette era médica permitiéndole observar síntomas en el niño que daban indicios de una enfermedad mortal. Vemos que Juliette tiene una clara intención y voluntad del hecho llevado a cabo.
Ese primer momento, el de la acción propiamente dicha, se confronta con un tiempo 2, donde el sujeto recibe de la realidad indicadores que lo ponen en aviso de que algo anduvo mal, de que las cosas fueron más allá de lo esperado, siendo el sujeto interpelado por los elemento que le resultan disonantes. Por lo que vemos que Juliette es interpelada por la acción que realizó en el primer tiempo, “la eutanasia de su hijo”, a través de una pregunta realizada por su hermana Lea: “¿por qué dejó afuera a su familia en ese momento?”. Dicha pregunta tiene relevancia ya que Juliette al realizar su acto en silencio, sin incluir al Otro, sin darle lugar a su marido, a su familia en la decisión tomada, le permite de esta manera conmover algo interno, llevarla a pensar, reflexionar acerca de su acto. A partir de este tiempo 2, se abre una hiancia en lo simbólico, aparece un punto de inconsistencia, de indeterminación que la va a llevar a responder. Algo extraño, esta pregunta hecha por la hermana, irrumpe y quiebra todo sentido, desorienta al yo y la hace irrumpir en llanto.
De lo dicho anteriormente, podemos ver que la acción realizada en el tiempo 1 se resignifica y permite a través de la pregunta de Lea de por qué no pidió ayuda y contó lo que sucedía, que surja una respuesta en Juliette. Por lo que esto nos permitiría observar el tiempo 3, aquel que llama al sujeto al dar una respuesta diferenciada, una respuesta a esa interpelación subjetiva.
Ante la pregunta y el interrogatorio de Lea, Juliette irrumpe en un fuerte llanto y estrépitos gritos, confrontándola con su hermana. Lo que le permite a Juliette hablar del acto que realizó hace quince años, permitiéndose responderse a sí misma por lo sucedido. Ubicándola en un posición diferente ante esos significantes que la marcaban: es decir, cuando se le preguntaba que hizo para cumplir una condena de 15 años de cárcel, no dudaba en responder “maté a mi hijo de 6 años”, es decir, se ubicaba como madre asesina, respondiendo desde el lugar del Otro, de cómo el Otro la ha sancionado, y con esto condenarse a ella misma al encierro y a la muerte en vida. A partir de de ese cambio de posición, Juliette va a poder salir de su propio encierro, y así hablar del dolor y de la impotencia ante un hijo condenado a morir, la envidia trasmutada en odio hacia su familia que sigue viva y feliz, y que seguirá viva luego de que su hijo muera, y su odio a sí misma por traer al mundo a un niño que no vivirá demasiado. De está manera vemos como Juliette sale de la cárcel de la que se ha condenado a vivir, en uno de sus relatos dice: “la peor cárcel es la muerte de un hijo. De esa nunca se sale”, mostrando que el dolor por haber perdido a su hijo nunca lo va a poder olvidar, pero si podrá intentar salir de su propia cárcel, de su encierro, volviendo a estructurar la relación con el Otro y así poder vivir con ese sentimiento latente en su corazón, pero sostenerse ahora en los Otros que están dispuestos a ayudarla, como por ejemplo su hermana.

Juan Carlos Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es por este motivo que no podemos dejar de lado a estas dos categorías. Entendemos a la necesidad como aquello sobre lo que el hombre no puede incidir, lo forzoso, lo riguroso, lo inflexible, el destino del cual uno no puede escapar. Con respecto a esto vemos que aquella enfermedad terminal del hijo del Juliette, que le toca vivir al niño como así también a su madre, es algo que no podrá modificar, por lo que Juliette al enterarse del diagnóstico clínico de su chico, decidió cometer aquel acto de matar a su hijo para no condenarlo a ese destino fatal que le hubiese tocado vivir.
También podemos encontrar la categoría de azar en relación a lo que conocemos como suerte, la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Esto se presenta en el momento en que Lea estaba limpiando una habitación de su casa, cuando de repente su nena de apenas 2 años aparece llamándola con un papel en sus manos. Lea se dirige hacia su hija quitándole el papel de su mano y preguntándole en forma desesperada de dónde lo sacó. Su hija sin saber como responder señala la habitación de Juliette. Lea sale corriendo hacia la misma y encuentra en ésta la foto de su sobrino. Se sienta en la cama y al leer el papel que su hija encontró por azar, se da cuenta que son los análisis de su sobrino y hay algo de la historia de su sobrino que no conocía, y que ante un profesional de la salud desea averiguar. Decimos que esta escena del film es por azar ya que Lea no estaba en conocimiento de dicho análisis y menos de la enfermedad terminal de su sobrino, y que gracias al jugueteo de su niña se hace poseedora de dicho análisis.

Tomando en cuenta el concepto de culpa podemos decir, que por un lado la culpa funciona como respuesta tapón, es decir, aquella que vela un objeto secundario, la culpa como el reverso de la responsabilidad, hallándose la responsabilidad del sujeto ausente. Allí aparece como sustituto el sentimiento de culpa en forma de pensamientos atormentadores, el remordimiento, el arrepentimiento, incluso los distintos modos de altruismo, que serán algunas de las figuras de la culpa.
Así como también la culpa devela, es decir que hay una articulación entre culpa y responsabilidad, la que ob-liga a dar una respuesta por parte del sujeto, aquella que posibilita el pasaje a un tiempo 3, allí donde esta culpa liga la emergencia de la singularidad.
Por lo que tomando la culpa como tapón podemos observar en el film distintas figuras de la culpa:
- Por ejemplo vemos en la escena en la cual Juliette va a una entrevista de trabajo, el entrevistador le pregunta: “¿Por qué estuviste 15 años en prisión?”. A lo que ella no duda en responder: “maté a mi hijo de 6 años”, obteniendo como respuesta un: “¡Vete de aquí en este instante!”. Por lo tanto, observamos que Juliette se posiciona en el lugar de culpable, de asesina de su hijo, haciéndose cargo de su responsabilidad jurídica, es decir, de aquella responsabilidad que toma al sujeto como sujeto del derecho, como sujeto autónomo y con capacidad de responder ante los actos cometidos. Es decir, se restringe la responsabilidad al terreno de la conciencia, la intencionalidad conciente donde se encuentra el sujeto de la voluntad y de la intención, el cual posee derechos y obligaciones. Se dice que el sujeto es imputable por definición cuando es capaz de responder por sus actos. De esta forma inferimos que Juliette se hace cargo como sujeto del derecho de la eutanasia de su hijo, condenándose ella misma por el delito cometido y sin intenciones de ocultar la culpabilidad de su acción. Condenándose a la prisión y al autoencierro en su vida en general.
- Otro ejemplo es el del arrepentimiento por haberle dado la vida enferma y condenada al dolor y la muerte a un niño. Está situación de arrepentimiento es ejemplar para situar la diferencia entre culpa y responsabilidad, la culpa como el reverso de la responsabilidad, en tanto que borra el acto de su dimensión ética para devenir moral culposa y culpable. Vale aclarar en este punto, los términos de la responsabilidad moral y jurídica, ya que ambas se encuentran relacionadas en el campo de lo particular, aunque con la diferencia de que la responsabilidad jurídica requiere de un sujeto autónomo que comprenda y dirija sus acciones para poder imputar a un sujeto por sus actos, como culpable o no. Mientras que, la responsabilidad moral se refiere a la pertinencia de la conducta social de un sujeto entre otros, los deberes del sujeto frente a la ley, ordena la existencia del sujeto en lo social dado. Por lo que, está es temática, histórica, y temporal, regulando lo que está bien o lo que está mal en tal sociedad y en un momento histórico determinando. También es subsistencial, permite algún ordenamiento de la existencia del sujeto en lo social, lo cual la ubica en relación con la categoría de lo particular. Situamos a la moral, dentro del film, como la concepción de la época que sanciona a la eutanasia como asesinato.
Ante esta diferencia inferimos que en esta figura de la culpa como arrepentimiento, Juliette no acepta la acción que se agota en sus fines, en tanto responsabilidad moral, ya que para ella su acto, la eutanasia de su hijo, fue un acto de amor y compasión, y no un acto por odio o indiferencia. Por lo tanto para ella su acto es aceptado “moralmente” pero en cambio, para la sociedad, dicho acto debe ser condenado y no sería moralmente aceptado. Esto se observa en la figura del marido de Lea que no acepta a Juliette como una persona que estaría en sus cabales, no puede entender como fue capaz de realizar ese acto. Sus padres tampoco aceptan su acto, y deciden darla por “muerta” y hacerle un lavado de cerebro a Lea para que se olvide de su hermana. Así también como lo sucedido en la entrevista para el puesto administrativo donde el administrador no acepta moralmente el acto realizado por Juliette.
Con respecto al tema de la responsabilidad subjetiva, diremos que esta emerge en el tiempo 3, es aquella responsabilidad del sujeto del inconciente, aquel que es siempre imputable, pero no en términos morales sino éticos. Lo ético es, a diferencia de lo moral, no la posición de un sujeto en relación a los otros, sino la posición del sujeto en soledad.
La responsabilidad subjetiva es otro nombre del sujeto, del sujeto en acto. Aquí el sujeto dividido puede empezar a tramitar y producir a partir que acepta que no es un sujeto completo, aceptando la lógica de la falta y de la castración. El sujeto es efecto de ese acto y no es el producto.
Es importante remarcar que no hay responsabilidad subjetiva sin culpa. La culpa es la imputabilidad de un daño por el que hay que pagar, estar en deuda ob-liga a responder, a pagar esta deuda, a dar una respuesta por el acto cometido. Sintetizando nos estamos refiriendo a la culpa que devela y revela y que posibilita al sujeto dar una respuesta, posibilitando así la emergencia de una singularidad, y permitiendo así un cambio de posición subjetiva. Como dijimos anteriormente en el circuito de la responsabilidad en el tiempo 3 asumiendo esta responsabilidad subjetiva Juliette es capaz de salir de su encierro y comenzar a hablar de su acto.
En cuanto a la Hipótesis clínica, observamos que el autor del comentario sobre nuestra película, Eduardo Lazo, la ubica como: “Sitúo el costado cruel del acto de Juliette no en la decisión de ahorrarle a un hijo una muerte dolorosa, sino en el modo en que lleva adelante tal iniciativa:
Apartando al niño de su entorno familiar (abuelos, padre, tíos) para quedar a solas con él.
Silenciando todas las circunstancias que llevaron a la decisión de anticipar la muerte del hijo ante la familia y ante la ley, asegurando así el cierre de sentido del Otro: el de filicida. Al hacer esto, logra ser condenada por asesina, no sólo a la cárcel, sino a ser abandonada y decretada como muerta por casi toda su familia. Con su silencio, ella se hace castigar y matar simbólicamente.
¿Por qué cometer a solas semejante acto? A la pregunta de su hermana Lea, acerca del por qué no dijo nada a la familia, ella contesta con un desgarrador “¿qué hubiesen podido hacer?”. Respecto del destino que le tocaba a ese niño, obviamente la respuesta sólo puede ser de imposibilidad. Lo cual no equivale a sostener, como cree Juliette, que por eso se agote lo que se podría haber hecho. Por ejemplo, su familia podría haberla acompañado a ella y a ese hijo en los últimos momentos de su existencia. Acompañar incluso la decisión de anticipar su muerte en condiciones dignas y no dolorosas. No sólo podría haber hecho eso de haberlo sabido. También tenía derecho a esa posibilidad que Juliette decide no darles.”
Por lo tanto cuando hablamos de Hipótesis clínica se halla un lazo asociativo entre el tiempo 1 y el tiempo 2. Esta es la encargada de explicar ese movimiento de resignificación que se produce del tiempo 2 al 1, derivado de que algo extraño que el sujeto desconoce se le presentó quebrando todo sentido. Por lo tanto, la hipótesis clínica le dice algo al sujeto que no sabe de sí mismo, aquello que desconoce, aparece aquí el tema de la castración, cómo se juega para ese sujeto lo estructural, como se posiciona el sujeto ante esa falla en su estructura. En Juliette vemos cómo ante esa pregunta que le hace su hermana diciendo: ¿Por qué cometió a solas ese acto? ¿Por qué no dijo nada a la familia?, Juliette responde: ¿Qué hubiesen podido hacer?, ubicando a los demás en el lugar de no poder hacer nada ante lo sucedido. Es por esto que es relevante ver desde que lugar ella realizó ese acto y porqué no dio lugar al Otro en el mismo, es decir, analizar cómo se posicionó Juliette, como sujeto, ante esa marca, esa situación. Hay algo que ya estaba marcado en el destino: la enfermedad terminal del hijo. Pero: ¿Por qué este destino la llevó a decidir realizar la eutanasia sola sin que nadie se enterara?. Es importante entonces no solamente trabajar esa decisión sino el modo en que la lleva adelante, encerrándose en sí misma, sin sostenerse en la ayuda que podría llegar a darle el Otro.

Tomando en cuenta el cuento "El muro" de Paul Sartre, analizaremos como personaje central a Ibbieta, con el objetivo de poder relacionarlo con Juliette, la protagonista de "Hace mucho que te quiero".
Para comenzar diremos que Ibbieta es responsable, responsable de algo de su deseo: "vivir un poco mas", esto lo observamos en algunos indicadores del texto como ser: "Sobre su vida piensa: Es una maldita mentira. Nada valía pues terminaba. Su vida ya estaba cerrada. Y no quería perder ni dos horas de sueño, pero consideraba perdida toda su vida hasta ese momento." Aquí vemos como hay algo en Ibbieta de lo que él no esta enterado. En el circuito de la responsabilidad vemos que la palabra "cementerio" va tomando diferentes significados a lo largo de la historia. El tiempo uno diríamos que se corresponde con la jugarreta que le juega Ibbieta a los falangistas diciéndole, cuando estos le preguntan: ¿Dónde esta Gris?, "en el cementerio". Cuando los falangistas llegan a donde se encontraba Ibbieta le dicen al resto del grupo que lo encontraron a Gris y que ya lo ejecutaron. Surgió la pregunta "¿En el cementerio?", esta pregunta fue la que lo interpelo a Ibbieta, se empieza a preguntar si eso era una broma. Aquí en dicha pregunta ubicamos el tiempo dos. En el tiempo tres observamos su respuesta diferenciada, al sujeto divido donde el protagonista llora de risa o ríe hasta las lágrimas.
Observamos, en dicho circuito, que el mismo no se termina en el tiempo dos sino que se cierra en el tres, con la responsabilidad subjetiva, donde Ibbieta termina dando una respuesta, haciéndose responsable de su acto, el cual inscribió su deseo.
Según sabemos, el protagonista ante el interrogatorio de los falangistas da la respuesta: " en el cementerio" por azar, es decir él sabia que Gris estaba en lo de su primo pero nada sabia que este se había ido. Por lo tanto, mencionó ese lugar sólo por azar y dio la casualidad que su declaración coincidió con el sitio real donde estaba Gris. El azar quiso que con su elección de una confesión mentirosa terminara diciendo la verdad. Con respecto a la categoría del azar en nuestra película la observamos en la escena en la que Lea, la hermana menor, encuentra por casualidad (azar) los análisis clínicos de su pequeño sobrino, que le daría una pista para pensar lo sucedido.
En cuanto a la necesidad, vemos en el caso de "El Muro" como el axioma de los falangistas indica “Vive Gris o vivís vos", es su vida por la de Gris. En el caso del film encontramos a la necesidad como aquella enfermedad terminal del hijo de Juliette, ese destino fatal al que Juliette no puede escapar. En ambos vemos como cada personaje se posiciona frente a la muerte, frente a ese destino fatal, ya sea la muerte de Gris o la enfermedad terminal del niño.
Calcular el poder real de decisión que tiene un individuo sobre su devenir, el rango real de posibilidades de elección que tiene los individuos a la hora de decidir su destino, es una tarea imposible que arriba a una tarea de desresponsabilidad subjetiva, donde vemos que las categorías de necesidad y el azar colaboran en que para el sujeto las cosas sean mas fáciles y liberarse de su responsabilidad. Por lo tanto, el sujeto es irresponsable cuando se encuentra sometido a algún Otro bajo las formas de azar, las determinaciones del destino o la autoridad. En donde encontramos al yo alienado a un Otro, en dependencia de un yo severo, el cual le demanda. Es importante articular esto con la frase de Lacan “el sujeto es culpable de haber cedido en su deseo”, ya que el sujeto cede en el camino del deseo para amoldarse a los mandatos del Super Yo, así renuncia a su deseo para gozar al sometimiento del Otro. Como vemos en el cuento “El Muro”, Ibbieta se encuentra sometido bajo el axioma que le dan los falangistas, la elección de su vida o la de Gris, se encuentra alienado al Otro sin poder intervenir en su responsabilidad, renunciando a su deseo. En nuestra película, vemos como Juliette también se halla alienada a la mirada de los Otros, ellos la ven como una asesina, ella se ubica como tal de acuerdo a éste sometimiento al Otro. Por ejemplo, cuando le preguntan por qué fue a la cárcel, Juliette responde naturalmente: “Por haber matado a mi hijo de 6 años”, en otra escena vemos que dice: “yo soy la asesina de mi hijo”. Por lo que Ibbietta y Juliette se ubican en ese lugar asignado por el Otro, se encuentran sometidos ante el Otro, sin posibilidad de dar respuesta alguna por su acto, se presentan en ese momento como irresponsables.
En Ibbieta vemos como él mismo trata de romper con ese sometimiento, burlándose de los falangistas cuando le hace una jugarreta diciendo que Gris estaba en el cementerio. Esta burla hiere al Otro, hace caer ésa figura. De ésta manera, intenta despegarse de esa alienación y dar respuesta. Por lo tanto, Ibbieta es responsable de abrir la boca aún en la ignorancia, es responsable de querer burlar al otro, también es responsable de haber deseado vivir. Hay algo allí que se juega en torno a un saber no sabido, esto se observa cuando Ibbieta dice que Gris está en el cementerio, hay algo inconciente en esa afirmación que referiría verlo muerto, enterrado en el cementerio, apareciendo allí su deseo de querer seguir viviendo. Esto lo va a llevar a responder por azar, intentando así negar su responsabilidad bajo la coartada del azar y del destino. Pero en realidad de esta manera salvó su vida, ese fue su deseo, de eso es responsable. Esto se relaciona con el personaje de Juliette que es responsable del acto de eutanasia que cometió hace 15 años, y puede responder gracias a la interpelación de su hermana debido a que encontró por azar los análisis de su hijo. De esta forma, Juliette al igual que Ibbieta intenta salir también de ese lugar de alienación al Otro, cambiando su posición, asumiendo su responsabilidad por el acto cometido.
En conclusión, en los personajes centrales (Ibbieta y Juliette) se cierra el circuito de la responsabilidad en un tercer tiempo. Ambos son capaces de dar respuesta, de hacer algo con aquello que los roza, que los marca y que los recorta en su posición de sujeto, haciendo eso propio. Juliette e Ibbieta pueden asumir su responsabilidad, ponen en acto aquello que puede llegar a ser, sin haber sido previamente. Este nuevo acto requiere lo nuevo, lo no dado, lo no determinado, dando lugar allí a su singularidad. Por lo tanto, estos protagonistas son responsables ya que en ambos se juega la voluntad, la razón, la autonomía y el no azar, produciendo así un efecto nuevo, un acto y un sujeto como efecto del mismo.
BIBLIOGRAFÍA
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• Salomone, G. Z.: (2006) Responsabilidad profesional: Las perspectivas deontológica, jurídica y clínica. Ficha de cátedra.



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