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Para el siguiente trabajo tomaré la película que se me asignó: “Hace mucho que te quiero”, del director Philippe Claudel.
Tomando como referencia la misma trataré de responder a los interrogantes planteados por la cátedra.
De acuerdo al relato de Eduardo Laso, podría ubicar como el personaje de su análisis, con su correspondiente acto, en relación a la responsabilidad subjetiva, a la protagonista del film, Juliette, quien ha cometido un delito. Un delito que es tomado como tal por el entorno en el cual esta inmersa, familiares, marido, amigos, y la sociedad en general quienes la condenan, y que por lo tanto debe pagar por ello, y paga con quince años de prisión. Por otro lado, ella misma lo ubica como un acto de compasión ante la terrible enfermedad de su pequeño hijo de seis años, como una forma de evitar el sufrimiento ante los dolores insoportables que padecía su hijo, Pierre.
Juliette es responsable en términos jurídicos, ya que su acto esta tipificado por la ley social como eutanasia, y eso se sanciona con la cárcel. En este sentido hablamos de un sujeto de derecho, en tanto autónomo, y responsable, en el sentido de que es capaz de responder por sus actos, decisiones y elecciones. Es por esto que las personas que demuestran no estar en dominio de sus facultades mentales (ya sea por razones intelectuales o afectivas) no pueden responder ante sus actos y son designados como inimputables . Esto en la película no se observa, ya que Juliette, es conciente de lo que hizo, lo planificó y lo llevo a cabo. Con todo esto, en términos deontológicos Juliette es responsable por su decisión, por su acto, y debe responder jurídicamente con la prisión, ya que es culpable de haber violado las leyes sociales establecidas.
Sin embargo, ella misma se ha condenado a la “prisión”, al encierro, con su silencio, que encarna el dolor y la culpa por haber matado a su hijo. A Juliette no le alcanza con la censura social, y se condena a sí misma a llevar todo el peso sobre sus hombros, el haberle quitado la vida a su hijo, pero no solo por eso, si no por haberle dado una vida cargada de dolor y sufrimiento por la enfermedad que padecía.
Intentaré ubicar los tres tiempos lógicos que encierra el circuito de la responsabilidad subjetiva. Podría ubicar como tiempo uno del circuito de la responsabilidad, el cual es en la que el sujeto lleva adelante sus acciones con determinados fines, el instante en que Juliette mata a su hijo, para ahorrarle el sufrimiento que acarrea con su enfermedad. Comparativamente con el cuento de Sartre, “El muro”, allí se podría ubicar como tiempo uno del circuito de la responsabilidad, cuando el personaje lleva adelante una acción con un objetivo determinado, esto es cuando es interrogado por los falangistas sobre el lugar donde ser encontraba su amigo Gris, Ibbieta se niega a responder, pero los falangistas lo ponen en un aprieto: es la vida de Gris a cambio de la suya. Ibbieta responde ante esto con una broma: sabiendo que su amigo estaba escondido en casa de su primo, les dice a los falangistas a modo de burla, que se encontraba en el cementerio. Allí el primer tiempo, tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concedido.
Es decir en el caso del cuento de Sartre, el acto que da inicio al circuito tiene que ver con un deseo de seguir con vida, con salvarse la vida. En cambio, en el film la acción que da inicio al circuito tiene que ver con la muerte del hijo.
El segundo tiempo de la responsabilidad está caracterizado por los indicios en la realidad de que algo de lo que hizo el sujeto resulta disonante. En este tiempo, el de la interpelación, es en donde el universo particular sostenido se resquebraja, provocando la aparición de una pregunta en relación a la posición del sujeto que daría lugar al acto. Recordemos que un acto es ante todo una decisión y no una acción , una decisión que se toma a solas.
Podría ubicar este segundo tiempo lógico de la responsabilidad en la película, en el instante en que ella, luego del acto (matar a su hijo) despierta a la mañana y dice “ya solo quería la cárcel, nada tenia importancia... de todas formas ya era culpable por haber traído al mundo un niño condenado a muerte”. Como consecuencia de su acto, su familia la excluye de su circulo intimo, diciéndole a su hermana Lea que estaba muerta, muerte simbólica, claro está; su marido la aborrece, y testifica en su contra en el juicio llevado a cabo donde, finalmente, es condenada. La realidad le devuelve a Juliette las consecuencias de su acto, y ella misma se condena a la exclusión y al silencio como un modo de pagar la deuda, de pagar por lo que hizo, de responder con su propia libertad por coartarle la vida a su hijo, cortando todo tipo de lazo social y afectivo con los otros significantes para ella, sin intentar defenderse, ni explicar sus razones, es decir, sin atenuantes para su condena. La cárcel era para ella la materialización a la culpa interna que sentía por haber, no solo matado a su hijo, sino por haberlo traído al mundo, era culpable por ello y la cárcel es el lugar donde se encierran a los culpables, no merecía otra cosa. De alguna manera ella responde ante su interpelación con el sentimiento de culpa con la queja. En este segundo tiempo del circuito, la culpa hace a la retracción, que es generada por la interpelación, liga los elementos disonantes que se convierten entonces en un tiempo 1 que es ya un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa.
Juliette se posiciona desde el lugar de víctima culposa y culpable cuando se queja ante su hermana Lea y le pregunta si se había olvidado de ella en esos 15 años que ella estuvo presa, si había pensado en ir a visitarla. Lo que no sabe es que Lea nunca la olvidó, y escribió cada día su nombre en una pequeña libreta, no solo eso sino que le ofrece la posibilidad de poder recuperar algo de todo lo que perdió, como ser amigos, una hermana, sobrinas, tener un empleo, hasta pareja.
En el caso de “El muro”, ante la jugarreta propiciada por Ibbieta, este se interpela al observar ciertos indicadores que le ofrece la realidad: vuelven los falangistas, lo dejan librarse, se encuentra con otro amigo quien le confirma que Gris había muerto en manos de los falangistas porque lo habían encontrado en el cementerio.
En este segundo tiempo, en el caso de Ibbieta salva su vida, en el caso de Juliette se condena a “muerte” simbólica por su familia, y por ella misma a quien, por ejemplo, sus compañeras de cárcel la llaman “nadie”, no habla con nadie, cortó todo tipo de relación con el mundo que la rodeaba.
Al plantear los dos primeros tiempos del circuito de la responsabilidad subjetiva, en donde el tiempo 2 resignifica el tiempo 1, podría plantear una hipótesis clínica en relación al deseo inconsciente de Juliette, en lo que se refiere a la necesidad de castigo por haberle causado semejante sufrimiento a su hijo, por haberlo parido y en ese mismo instante condenarlo a morir con un dolor y sufrimiento inmenso. Con la muerte de su hijo ella podría responder desde lo real con la cárcel por esa deuda, ella debía pagar con la prisión, desde lo real, además de evitar su propio sufrimiento. De hecho durante el juicio en donde la condenan a 15 años de prisión, ella no se defiende, y allí corta todo lazo con la realidad, tampoco nunca intentó de explicar los hechos ante su familia.
Ella podría haber hablado con su familia, buscado ayuda, hasta hacer terapia, o cualquier otra cosa, sin embargo decide y actúa en consonancia con su deseo inconsciente. Pero esta puesta en marcha de su acto no es sin un costo, en términos económicos, en ella se observa un sentimiento de culpa muy marcado por haber dado a luz a un niño condenado a morir por una terrible enfermedad con dolor y sufrimiento. De lo que es culpable es de “haber cedido en su deseo” en términos lacanianos.
En este film no considero que haya un tercer tiempo lógico de la responsabilidad. Para que esto suceda, tendría que haber un cambio en el sujeto, tendría que advenir un nuevo sujeto, un cambio de posición. En Juliette no se observa un cambio de este tipo, si bien en la ultima escena Lea le pregunta por qué nunca había dicho nada de la enfermedad de su hijo a su familia para poder ayudarla, Juliette le responde que nada hubieran podido hacer con el sufrimiento de su hijo, no habiendo otra posibilidad para ella mas que la muerte como única salida, quitándoles la posibilidad de ayudarla. Ella logra contarle a su hermana el porque de su acto, y en cierto sentido su hermana puede entenderla, (la abraza, llora, le dice que la quiere). Pero esto no significa que ella pudo salir de esa posición de culpable para que advenga otro sujeto para que pueda sostener su acto desde el lugar de la responsabilidad, lo que pudo lograr es romper con el silencio al que se había condenado, pero no se observa un cambio real en la película, aunque quizás podría llegar a ser un primer paso para lograrlo... sin embargo esto no se observa en la película ya que con esa ultima escena termina.
Tratare de ubicar las categorías de necesidad y azar. El azar es lo que tiene que ver con la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. En el film lo que se podría ubicar como azar, es el momento en que la sobrina pequeña de Juliette encuentra una foto de su hijo junto con un poema escrito por él dedicado a su madre, detrás de los resultados de unos análisis médicos, que ella tenia y escondía todas las noches debajo de su almohada, y por la mañana las guardaba en un sobre en su mesa de luz, sin darse cuenta se caen al piso. Cuando la pequeña se lo entrega a su madre, Lea, ésta lo lee y se lo envía a su amigo médico para que le traduzca los resultados, enterándose de la terrible enfermedad que sufría su sobrino, y es allí cuando la interpela a su hermana preguntándole porque nunca dijo nada, porque nunca le brindo la posibilidad de poder ayudarla en ese difícil momento. Sin ese indicador del azar, tal vez Lea nunca se hubiera enterado de la enfermedad de su sobrino, ni hubiese podido interpelar a su hermana sobre lo sucedido.
Del lado de la necesidad podría ubicar como aquello ajeno a la voluntad del sujeto, es lo inexorable, como la muerte. En este ejemplo de la película, podría pensarse como necesidad la muerte de su hijo, es decir en algún momento iba a ocurrir (como todos, ya que somos seres finitos), pero no sabía cuando ni como, lo que hace la protagonista de la película es ahorrarse la espera, y toma la decisión de matarlo.
Ahora bien, como plantea Juan Carlos Mosca, la responsabilidad del sujeto se plantea en la grieta entre la necesidad y el azar, es decir que cuando rige por completo necesidad o azar, o una combinación de ambas, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad.
En el caso del cuento de Sartre, “El Muro”, en el personaje principal, Ibbieta, podría ubicar los elementos de necesidad y azar. Sabiendo que Gris está escondido en casa de su primo, y que los falangistas le ofrecen un pacto, a saber: si les decía donde se encontraba Gris le perdonaban la vida, modo contrario lo fusilarían en el muro. Es en ese momento que Ibbieta decide hacerles una broma a los falangistas diciéndoles que Gris se encontraba escondido en el cementerio. Efectivamente los falangistas lo van a buscar, regresan y le perdonan la vida, sin poder entender Ibbieta lo que pasaba. Cuando se encuentra con su amigo el panadero, le dice que Gris había muerto en manos de los falangistas que lo habían encontrado en el cementerio. Lo que había sido una broma por parte de Ibbieta se convirtió en realidad. Es decir, quiso el azar que la jugarreta de Ibbieta resultara verídica y Gris se encontrara en el cementerio por haberse peleado con su primo (cuando tendría que haber estado en dicha casa, un refugio seguro), y tuviera el final trágico. Ahora bien, no podría decirse que Ibbieta es responsable de esa muerte, de lo único que es responsable es de su deseo, de su deseo inconsciente de seguir viviendo, por lo menos unos instantes mas, y que lo lleva a hablar y a decir algo, y eso que dice termina siendo verdad. También se podría ubicar la necesidad en este caso del lado de la muerte, cuando los falangistas le dicen: tu vida por la suya.



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