Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2010 > Hace tanto que te quiero >

por 

Consigna de la segunda evaluación

1) Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
2) Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3) Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4) Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5) Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

1) El análisis de la responsabilidad subjetiva, en el comentario realizado por Eduardo Laso sobre la película “Hace tanto que te quiero” de Philippe Claudel, se centra en el personaje de Juliette. Es una médica quién, tras haber cumplido una condena de quince años de prisión por haber dado muerte a Pierre, su hijo de seis años, es acogida por su hermana y comienza el arduo trabajo de reestablecer sus vínculos con el entorno.
El sujeto, frente a sus actos es interpelado a dar respuesta. No se trata de que un sujeto sea o no responsable, sino de la singularidad del mismo en situación. Entendemos el concepto de responsabilidad subjetiva como la que se configura a partir de la noción del sujeto del inconciente, que a diferencia del sujeto autónomo del discurso jurídico, no es dueño de su voluntad e intención. Según Freud, el sujeto será tan responsable de sus aspectos conocidos como de los desconocidos.
Consideramos que Laso, en su comentario acerca del film, sostiene que Juliette comenzaría a realizar un cambio de posición en relación a su acto, es decir, abandonaría el lugar en el que ella misma supo ubicarse y los otros supieron sostener, como asesina de su hijo. Así, pasaría a asumir las nuevas posiciones que le ofrecen sus allegados. Esto implicaría renunciar al encierro al que se ha sometido por castigo, siguiendo las pautas morales y legales de una determinada época y lugar.
Si bien la película no nos ofrece mayores datos sobre qué es lo que ocurre luego de la confesión de Juliette a Lea, podríamos tomar como indicador de este posible advenimiento de la responsabilidad subjetiva al hecho de que, a medida que transcurre el film, la protagonista va estableciendo lazos sociales de manera creciente y más estables, para finalmente poder confesar por primera vez a alguien sus motivos para haber tomado semejante decisión, es decir, para poder implicarse en su declaración.

2) El circuito de la responsabilidad se concreta en la emergencia de tres tiempos lógicos. El primer tiempo, implica la realización de una acción determinada que siempre será en conformidad con el universo de discurso en que se haya inmerso el sujeto. Éste, supuestamente, se agota en los fines para los que fue llevada a cabo. En el caso de Juliette, podríamos pensar que el tiempo uno cuando ella decide dar muerte a su hijo, en un estado de absoluto aislamiento del entorno familiar del niño, ocultándoles la enfermedad terminal que padecía.
El segundo tiempo viene a interpelar la solidez del universo particular en el cual se habría sustentado el accionar del sujeto en el tiempo uno, abriendo así la posibilidad de la dimensión de la pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo; es decir, sobre aquello que no había quedado ligado, que excedía a la lógica particular. Lea habría interpelado la postura de su hermana preguntándole por qué no le comunicó al resto de la familia sobre el padecimiento de Pierre, ya que de esta manera, podría haberse sentido más fortalecida para afrontar la situación. Podríamos pensar que este señalamiento que realiza Lea a Juliette, en el momento del tiempo uno, podría no haber sido contemplado en su particular. Gracias a dicha interpelación, se abre la posibilidad para la protagonista de resignificar el tiempo uno, de darse cuenta que la manera que consideró válida en ese momento de llevar adelante su acto no era la única posible; de que existían otras opciones como por ejemplo, permitirse tanto ella como a su hijo, el acompañamiento de sus seres queridos; quienes a su vez, tenían derecho a hacerlo.
Lo anteriormente expuesto nos permite aventurar una hipótesis clínica, la cuál se plantea con el fin de hallar una explicación al exceso cometido en el tiempo uno y señalado en el dos. Se trata de ligar la pregunta que interpela al sujeto con los elementos que quedaron por fuera del tiempo uno. En la presente película podríamos decir que Juliette decidió cometer el acto en total soledad, aislada de sus afectos y haciéndolos ignorar el padecimiento de su hijo; con la finalidad de posicionarse en el lugar de una madre asesina, sin razones que justifiquen su accionar. Así, ella queda muerta simbólicamente en vida, haciéndose odiar por los otros familiares del niño. Creemos que su decisión se vio movilizada por una necesidad de castigo, frente a la culpa que le causaba haber dado vida a un niño condenado al sufrimiento y a una muerte prematura.
En relación al tiempo tres, se trata de la emergencia de otro sujeto. Es un sujeto que ha decidido algo que no sabe a donde lo va a llevar, pero de todos modos, decide darle lugar a eso que lo habita. En el caso de Juliette, si bien el film no nos brinda mayores elementos para afirmar la asunción de la responsabilidad subjetiva; podríamos pensar que al romper el silencio por primera vez en la confesión que realiza a su hermana sobre sus motivos para cometer eutanasia, empieza a correrse de la posición de madre asesina en la cual se había ubicado motivada por el sentimiento de culpa. Así, se daría comienzo al trabajo de construcción de una nueva postura subjetiva, de un nuevo sujeto, a partir de asumir su responsabilidad en dicho acto, un cambio de posición frente a las circunstancias. Imaginamos que Juliette, a partir de ahora, decidirá generar nuevos lazos con algunos miembros de su familia y se dará un lugar dentro de ella, si es que puede asumir la responsabilidad subjetivamente.

3) La responsabilidad de los seres humanos se ve afectada por los elementos de azar y necesidad. La necesidad hace referencia a los elementos que determinan una situación y que no es posible que el sujeto pueda modificarlos. Es aquella que conecta causas con efectos; mientras que el azar, los desconecta. Diremos que la responsabilidad se instalará en la grieta entre estos dos elementos, es decir, será lo que el sujeto decida hacer con aquello que le tocó vivir.
Podemos señalar como elemento de la necesidad el hecho de que a Juliette y a su marido hayan engendrado a un niño con una enfermedad terminal, ya que no estaba dentro de sus posibilidades modificar esta situación, ni saberlo de antemano.
En relación al azar, no podríamos asegurar la existencia de un elemento puntual en la película, pero quizás podríamos ubicarlo en el hecho de que la sobrina menor de Juliette haya encontrado en la mesa de luz la foto de Pierre y esto haya conducido a Lea a encontrar los análisis clínicos que daban cuenta de la enfermedad de su sobrino. Este hecho es el que le habría indagar acerca de lo ocurrido y, a partir de allí, interpelar a su hermana.

4) Las figuras de la culpa se abren como posibles respuestas frente a la interpelación del accionar del sujeto en el primer tiempo del circuito de la responsabilidad. Pueden presentarse bajo las figuras del síntoma, la proyección, la negación, el estado culpógeno y la intelectualización de los hechos. Es necesario diferenciar a estas figuras de la culpa que taponan la emergencia de la responsabilidad subjetiva de aquella necesaria para que advenga el efecto sujeto; es decir, no es sin la culpa que adviene el sujeto pero, si éste queda fijado en aquella, actuará como obturador del advenimiento de la responsabilidad subjetiva.
Si nos situamos en la última escena de la película, podremos ver que Juliette, ante la interpelación de Lea, responde que ella no hizo participe a su familia en los últimos momentos de vida de Pierre porque no habrían podido hacer nada por él. De esta manera, podríamos pensar que la protagonista niega la existencia de otras posibles alternativas de accionar; así como también el hecho de haberse aislado, privando a los familiares de su hijo del derecho de compartir con él sus últimos días. Esta negación impediría que ella se responsabilice por haber separado a Pierre de sus seres queridos.
En dicha escena, también es posible ubicar cierto estado culpógeno en Juliette. Ella confiesa que quería ir a la cárcel porque, de todas formas, era culpable, ¿de qué?, de haber dado a luz a un niño condenado a sufrir y a morir prematuramente. Podríamos pensar que, en este sentido, la protagonista se encontraba afianzando su decir y su accionar según el discurso moral y jurídico que regía para dicha sociedad en ese momento.

El sujeto puede responder desde diferentes lugares, por ejemplo, desde el campo jurídico, el cual implica una noción de sujeto autónomo, conciente, completamente responsable de sus actos y de las consecuencias de los mismos; por lo tanto, si es responsable, podrá ser culpable y condenado. Otra posición de respuesta es el campo de lo subjetivo, en el cual el sujeto deberá responsabilizarse tanto de aquello que conoce de sí mismo como de lo que le resulte ajeno pero le es propio. Así, el sujeto deberá rendir cuentas aún de sus actos inconscientes. Podríamos conjeturar que Juliette asume una responsabilidad jurídica, pero no todavía subjetiva, aunque creemos que ante la interpelación de Lea se estaría abriendo alguna posibilidad de lograrlo.

5) Con la finalidad de comparar conceptualmente el caso trabajado con el cuento “El muro” de Sartre, analizaremos los tres tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad en los personajes Juliette e Ibbieta. Para esto, tendremos en cuenta la conceptualización explicitada en las respuestas número dos y tres.
En el tiempo uno, podemos ver cómo Ibbieta, en una posición conciente de sus actos y dichos, afirma a los falangistas que el revolucionario Gris se encuentra escondido en el cementerio; siendo esto para el protagonista solo un chiste con la finalidad, no de salvar a su referente, puesto que al pensarse como mortal ya no le importaban sus ideales; sino de burlarse de aquellos que lo tenían secuestrado. Esta es una acción con fines específicos, tal como se ve en el primer tiempo de Juliette, quien decide cometer eutanasia con su hijo para evitarle sufrimiento, en total aislamiento.
En el tiempo dos, Ibbieta es informado por el panadero que Gris fue muerto en el cementerio. Ante esta afirmación, el protagonista tiembla y se pregunta “¿en el cementerio?”. En el tiempo uno nada le importaba, pero ante este comentario tiembla. Podríamos pensar que esta reacción se debe a que algo del cumplimiento del deseo de vivir un poco más se puso en juego. Esta pregunta es una reacción de perplejidad que le permite interrogarse sobre el tiempo uno, el comentario del panadero lo interpela y da lugar al advenimiento de un sujeto sorprendido por lo que ha producido, es decir, a un tiempo tres; a un sujeto que asume su deseo querer vivir por más tiempo. Es así que este sujeto existe por su acto. En el caso de Juliette, ella es interpelada por la pregunta de su hermana y podría pensarse que resignifica el tiempo uno, aunque no podemos afirmar fehacientemente que haya asumido la responsabilidad subjetiva de su acto.
Si bien el azar se hizo presente en la elección de la palabra “cementerio”, la responsabilidad de Ibbieta fue haber elegido hacerles esa jugarreta a los falangistas, lo cual dio como resultado la muerte de Gris. Podemos ubicar la necesidad en el hecho de que los falangistas ya habían decretado el axioma que afirmaba que o Gris o Ibbieta morirían. En el caso de Juliette, la necesidad puede situarse en haber engendrado a un hijo con una enfermedad terminal; mientras que el azar, en el hecho de que su sobrina haya encontrado la foto de Pierre y esto conduzca a Lea hacia el encuentro con los análisis clínicos que detentaban la enfermedad del niño.
Es importante resaltar cómo en ambos casos, es el azar el que genera una fuerte determinación en la resignificación del tiempo uno. Gracias a que a Ibbieta se le ocurrió decir “cementerio” es que muere Gris, y es este episodio el que le posibilita ver su deseo de querer seguir viviendo, a pesar de haber afirmado que su vida ya no le importaba puesto que todos los sujetos eran mortales. Será también a causa del encuentro con esa foto que Lea comenzará las averiguaciones pertinentes sobre la enfermedad de su sobrino para luego interpelar a su hermana sobre lo ocurrido y, de esta manera, abrir alguna posibilidad a la asunción de la responsabilidad subjetiva por parte de aquella.

Bibliografía

• Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Lazo, Eduardo: Delito, culpa y responsabilidad. Publicado en www.eticaycine.com
• Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: