Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2009 > Hacia rutas salvajes >

por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos. Cátedra I
Titular: Lic. Juan Jorge Michel Fariña
- Segundo Parcial -
Alumnos:
Azqueta, Francisco 33273658
Senderovsky, Ana 32236732

Ayudante de T.P: Lic. Mercadal, Gabriela
Comisión Nº 15
Cuatrimestre: Segundo
Año: 2009

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

INTO THE WILD (Hacia rutas salvajes)

Un joven de clase alta norteamericano llamado Christopher McCandless, se recibe de la universidad, con proyectos para continuar en Harvard, siendo caracterizado por un joven al cual le esperaba un brillante futuro. Cuestionando permanentemente la forma de vida que llevaban dentro de su familia, e incluso èl mismo dentro de ella, decide partir de su casa, dando todo su dinero a los pobres, quemando sus tarjetas e identificaciones. Comienza a viajar solo, en principio con su auto, al que en un momento deja para continuar a dedo su camino. Si bien cada uno de los lugares tenía una particular significatividad, su destino final era llegar a Alaska. Para emprender este viaje, junto con su cambio de vida necesita inventarse un nuevo nombre, por lo cual ahora firma como Alexander Supertramp. En el camino conoce a diversos personajes, a los cuales cuenta con entusiasmo su historia e ideología actual, y de los cuales conoce otros estilos de vida diferente. Identifica formas de relacionarse que cuestionan sus vínculos, marcado por la mala relación que llevaban sus padres, lo cual dejaba entreveer que no creía en el amor En su viaje había deseado estar èl solo con la naturaleza sin nada más, y por eso debe ir dejando a los personajes con los que se encuentra. Los duelos le resultan cada vez más difíciles, pero a pesar de esto es fiel a su objetivo y decide seguir su viaje solo. Tras enfermar por comer una planta venenosa, en plena soledad, escribe en su diario antes de morir: “La felicidad sólo es real si es compartida”.
A lo largo y a lo ancho del análisis de la película “Into the wild”, intentaremos dar cuenta del circuito de la responsabilidad, considerando sus tres tiempos y una hipótesis clínica.
Según Mosca , la responsabilidad refiere a la singularidad de un Sujeto en acto, quien debe o puede dar respuesta por su acto. De allí, la noción de interpelación ante la cual un sujeto puede implicarse o no. Si la respuesta que brinda el sujeto da cuenta de una implicación y de un cambio de posición, hablamos de responsabilidad subjetiva.
A lo largo de este trabajo intentaremos pensar si podemos precisar dicha responsabilidad en el protagonista del film elegido ante las acciones que lleva a cabo. Para ello, desplegaremos los tres tiempos lógicos del circuito.
Podemos ubicar como primer tiempo del circuito, en el cual una acción se produce con determinada intencionalidad, la escena de la película en la que Christopher McCandless se encuentra en una comida de festejo por haberse recibido, junto con sus padres y la hermana. Aquellos deciden regalarle un auto nuevo como regalo por haberse recibido, a lo que se niega, prefiriendo quedarse con su “chatarra”. En esta respuesta ya demostrando cierta oposición a la constante renovación en cuanto a lo material que resultaba casi obligatoria en lo que era su entorno. Momento a partir del cual decide irse de su casa hacia Alaska, decide “nacer” de nuevo. Ser él sólo con la naturaleza, desprenderse por completo de lo material, más aún, de las personas que lo rodean. Emprender un camino por la tierra durante dos años, sin nada material ni persona arraigada a ese mundo que lo acompañe. Buscar la libertad absoluta y convertirse en un viajero que huye de la estética y de todo cuanto conforma al frío ser humano. Andar por el camino intentando destruir al falso ser que había dentro de si, que le habían impuesto los demás, llegando a la revolución espiritual que le permita encontrar a su verdadero ser.
Como segundo tiempo del circuito podemos ubicar a aquel conjunto de escenas en las que Christopher, ya ahora bajo el nombre de Alexander Supertramp (nombre con que decide hacerse conocer una vez que emprende el viaje), vivencia encuentros con personas que construyen el amor en familia; un momento con dos viajeros “hippies”, Rayney y Jan, en los cuales si bien la vida antepasada no resultó serles muy sencillas, en especial a ella que, siendo madre joven, el hijo se escapa y nunca más regresa; y sin embargo hoy viven como una pareja feliz y apasionada. Luego se encuentra con un anciano llamado Ron Franz cuyas esposa e hija fallecen a causa de un accidente, y él, luego de caer bajo las dependencias del alcohol, enfrenta la tarea de recuperarse con la convicción de que esa no era la forma de demostrarles su amor. Alexander vislumbra lo importantes que pueden llegar a ser los vínculos para una persona, tanto así que determinan su vida, como en el caso de Ron.
Así, este segundo tiempo del circuito es planteado como un proceso. Una sumatoria de vivencias, momentos y escenas que reflejan que las bases sólidas de una familia sana, deben estar sembradas bajo el genuino sentimiento de amor puro; Algo tan difícil de hallar en su propia familia. Una interpelación subjetiva de la existencia de otras formas de relacionarse, distintas a las que él conocía y padecía.
El segundo tiempo del circuito resquebraja el universo particular soportado por las certezas yoicas y permite la pregunta sobre la posición del sujeto al comienzo .
El viaje y el acercamiento a formas de relacionarse distintas a las establecidas, y ahora despreciadas, constituyen aquel viraje por el que Alexander se arriesga a transitar. Una aventura que le permite desprenderse de todo aquello material que, lejos de la naturalizada idea de enriquecer, empobrecía y enceguecía a quienes cuyo objetivo único era incrementarlo, aumentarlo y nunca perderlo.
Rememora el fraudulento casamiento entre sus padres. Al momento de casarse, su padre aún se encontraba legalmente casado con otra mujer, con quien tuvo un hijo luego de nacido Christopher. Lo familiar vivido por él desde la negación de un hijo, maltratos y hostilidades, relaciones basadas en sentimientos hostiles, que formaron parte de lo más característico de su familia.
Todos retratos, tristes retratos de un álbum que Alexander pareciera querer hacer desaparecer. Es allí donde le preguntan por su familia, que él contesta que ya no la tiene, como renuncia y negación que debe efectuar para que este nuevo nacimiento se genere.
Winnicot nos invita a pensar que en el aislamiento del individuo, aquellos sujetos que se encuentran atravesando una etapa de separación de sus padres, convierten su esencia en un ser aislado. Nos dice: “Es a partir de ese aislamiento que se inicia un proceso que puede culminar en relaciones entre individuos y, eventualmente, en la socialización” . La extrema significatividad de su viaje en soledad refleja el aislamiento, como uno de los requisitos básicos para el comienzo de su nuevo mundo y como una consecuencia directa de los conflictos surgidos en el seno de sus relaciones parentales.
Por otra parte, Freud reflexiona sobre este sujeto que atraviesa este momento como un ser vivo en plena organización y reorganización estructural permanentes, dándole a dicho proceso la definición de crisis. Este momento es crucial ya que constituye para el sujeto una intensa experiencia de despojamiento y pérdidas que movilizan los mecanismos de duelo: está “naciendo” nuevamente a la vida. Es ahora cuando el sujeto tomará modelos exteriores en su empeño por contar con un espacio propio. Para lo cual Alexander toma a los personajes con quienes se va encontrando en su camino, sus modos de relacionarse, y se impregna fuertemente de todo ello; escuchando cada historia, aprehendiendo de cada consejo.
Lo Giudice y Olivares remarcan: “Al niño se lo marcará con un nombre, incluye la novela familiar, pues uno se nombra como ha sido nombrado y al hacerlo se ubica con relación a cada uno de los progenitores, aquel que lo incluyó en el orden de las generaciones” . Así es como Christopher era ubicado mediante su nombre en un lugar establecido dentro de una cadena, dentro de una familia. El cambio de identidad, Alexander, va a permitirle desligarse de ello, romper con lo que se encontraba predeterminado e ir en busca de nuevas interpretaciones. Como Lo Giudice y Olivares definirán, implica una resistencia a la apropiación, un esfuerzo o formar parte de un entorno que lo quiere capturar.

Como lo formula Lacan “...todo tipo de cosas pueden ocultarse detrás de esa especie de disimulación o de borramiento que habría del nombre, en lo que concierne a las relaciones.” La posibilidad de borrarlo, hacer de cuenta que nunca existió, implicará un viraje en su relación con los demás.
Este cambio de nombre que llevó a Christopher a llamarse Alexander Supertramp (no dejando de destacar su nuevo apellido, que contenía allí la palabra “super”; referencia a Superman, como quien logra todo cuanto desea, por si y para si). Esta adopción que nada tiene que ver con una simple denominación, sino más bien con un deseo de cambiar aquello que lo identifica. Identificación con antepasados que no forman parte de lo que él decide querer incluir dentro de su nueva vida. Una nueva vida, un nuevo rumbo. Pero una vez emprendido en el mismo, y habiendo transcurrido la formación de lo que él anhelaba, vuelve a firmar con su nombre. Muestras de que una vez vivenciado el proceso de separación, crecimiento y llegado el punto cúlmine, aquel puede retornar a un lugar, no así a la posición que allí ocupaba, y de la forma que allí la ocupaba.

Así, nuestra hipótesis clínica radica en lo central de lo hasta aquí relatado; un deseo inconciente en cuanto a su identidad, lo cual podría ser verificado a cado paso que emprende y que conlleva en si mismo un anhelo de amor. Un viaje como búsqueda de lo que carecen hoy sus vínculos; un anhelo implicado en el deseo de conocer y apropiarse de nuevas formas de vincularse, distintas e impensables desde lo que él había vivido. Se valdrá de la necesidad de cambio y alejamiento de sus propias relaciones vinculares. La descripción de todo cuanto disgusto y tristeza estas le causan, y el fuerte anhelo de encontrar en su viaje, lo que allí, en sus orígenes, no logra ni desea construir.

El propósito de vivir en soledad de Alexander, conlleva paradójicamente una búsqueda de amor. Como señala Lacan: “No somos más que uno. Cada cual sabe, desde luego, que nunca ha ocurrido que dos no sean más que uno, pero en fin, no somos más que uno. De allí parte la idea del amor.” La multiplicidad de personajes por lo tanto no es lo fundamental en el amor, el número no es lo que lo produce, sino más bien la capacidad del amor de unificar, de condensar. Es el camino que debe atravesar Alexander para cuestionarse sobre su presencia, el ser en su nuevo nacimiento, siendo solamente uno. Por ello es que decide seguir su camino solo, a pesar de que resulta ambiguo, ya que el concientemente desconoce lo que busca. La forma de relacionarse con los nuevos personajes de su camino; relaciones intensas y afectuosas, pero no duraderas ya que detenerse en ellas le impediría seguir hacia su meta.
La complejidad y dificultad de la cuestión radica en lo que sostiene Lacan en tanto que el amor es un modo de dar un significado a aquello que se escamotea, una manera burda de hablar de la relación sexual. Su ausencia produce continuos cuestionamientos y búsquedas con respecto al goce, como sucede en todos los encuentros que tiene Alexander desde que comienza su recorrido, tal como queda reflejado cuando, luego de consumada una noche de emociones junto a Rayney y Jan, los “hippies”, decide escaparse (yéndose sin despedida, dejándoles un mensaje grabado en la arena) por hallarse frente a un goce que no puede incluirse en su estructura.
Reconocerá al amor desde su mayor simpleza, no tomando extensas vivencias, sino en los pequeños detalles que observa en las personas de su camino. El modo en que estas cuentan sus historias hace reaccionar a Alexander. Lacan expondrá que “hablar de amor es en sí un goce” . Así es como lo nuevo que el joven descubre es gente que habla del amor y se produce algo del orden de la satisfacción en ello. Lo desconocía porque en su familia poco se hablaba de amor, el conflicto encontraba un lugar privilegiado en sus relaciones cotidianas. Por lo tanto este goce lo interpela y anima su búsqueda en este sentido. Aunque continuará con su postura solitaria hasta el fin de su viaje, se ha producido un quiebre que sólo será capaz de reconocer en el momento final.

De esta manera, podría pensarse que aquello que liga un tiempo y otro y que permite la resignificación de este último es la búsqueda de su propia identidad. Anhelo del encuentro con su propio ser, desligado de todo cuanto le dio la vida, que ya hoy no forma parte de lo que él quiere, orientado por la dinámica del amor. Así es cómo se vislumbra, en Alexander, lo propiamente humano; la forma de vivir, comprometerse, sentir y resolver de cada quien. Como un singular que se evidencia en este afán por descubrir lo significativo del amor dentro de las relaciones.

Christopher es llamado a darle un nuevo rumbo, a responder ante la pregunta por si mismo y responder en la relación con sus padres. Búsqueda de respuestas que no se encuentren allí, en lo construido considerándose como una marioneta, sino respuestas con nuevas historias cuyo protagonista hacedor sea él mismo.
Ante esa interpelación subjetiva que se abre, el protagonista responde en forma singular sin generar un cierre particular del circuito. Cuestión que nos permite pensar en la posibilidad de un tiempo 3. El mismo se puede situar, hacia el final de la película donde el protagonista, al escribir la frase final firma por primera vez desde que inicia su viaje con su verdadero nombre. Al encontrar su verdad recupera su identidad.
Enseñanzas que le permitieron construir su nuevo mundo, su nuevo ser inundado de libertad, como un escape de la historia, de la opresión de la ley, de los deberes y mandatos familiares y de las obligaciones irritantes. Ya hacia el final, es cuando descubre que no era la soledad un objetivo, sino sólo un elemento que lo empujaría a conocer o reconocer lo que él era; Con nuevas significaciones, valoraciones. Retornando, como así lo muestra la firma con su nombre original, pero una firma que se encuentra debajo de su frase, de esa nueva frase que resume lo aprehendido en su viaje. La felicidad entendida en tanto es vivida en relación con los demás. La posibilidad de aparición del goce, únicamente dentro de relaciones de amor.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: