por 

Facultad de Psicología
Universidad de Buenos Aires

Segunda Evaluación
I, robot

Asignatura Psicología Ética y Derechos Humanos (Cátedra I)

Docente de Trabajos Prácticos Michel Fariña,Juan Jorge

Ayudante Panizza, Estefania S.

Comisión N 9 Segundo Cuatrimestre

Alumnas Curcio, Ayelen L.U.: 340232030

Soria, Mariel L.U.: 328002980

Fecha de entrega 28/10/2010

Película

Título I, robot / Yo, robot
Dirección Alex Proyas
Guión Jeff Vintar e Issac Asimov
Reparto Will Smith (como Del Spooner)
País Estados Unidos
Año 2004
Género Acción / Ciencia ficción / Thriller
Duración 115 minutos

Recorte de la película_________________________________________________

La película “Yo, robot” se inicia con la presentación de las tres leyes de la robótica enumeradas para la lectura del espectador, siendo:
Law I → “A robot may not injure a human being or, through inaction, allow a human beign to come to harm”, es decir Un robot no puede hacerle daño a un ser humano o permitir, por inacción, que un ser humano sufra daño.
Law II → “A robot must obeys orders given it by human beings except where such orders would conflict whit the first law” es decir Un robot debe obedecer las órdenes de los seres humanos, excepto que las órdenes contradigan a la Primera Ley.
Law III → “A robot must protect its own existence as long as such protection does not conflict with the first or second law” es decir Un robot debe proteger su propia existencia, siempre que tal protección no contradiga la Primera o la Segunda Ley.
Hasta este momento, se origina cierta sospecha en el espectador, en una primera escena que, aún sin saber sobre lo sucedido, nos da cuenta de una situación catastrófica. Dos personas que intentan contener la respiración al estar encerrados cada uno en su auto sumergido en el agua.
De repente, algo irrumpe en la escena, sin una primera posibilidad de diferenciar qué es. Luego de unos segundos de incertidumbre, la película nos revela que es una máquina quien salva a Del Spooner (interpretado por Will Smith en el rol de un detective de la Policía).
Se prosigue con el despertar del protagonista, dando cuenta de que ésta primera escena se trata de un sueño. El mismo lo podremos ubicar en otras dos oportunidades, una de ellas coincide en un nuevo despertar totalmente perturbador y otra como relato del hecho sucedido. Entonces, damos cuenta de que éste sueño manifiesta algo acontecido: Spooner luego de haber tenido un accidente automovilístico producto de la embestida de un camión, cae al río junto con otro auto, en el cual se ve claramente que tanto él como una niña (llamada Sarah) se encuentran imposibilitados de escapar.
No obstante, cabe destacar que el film se desarrolla en Chicago en el año 2035, en donde la robótica ha alcanzado su mayor desarrollo, al punto que los seres humanos conviven con robots.
En referencia al recorte presentado, es un robot quien observa el incidente y en concordancia a las leyes de la robótica que dictaminan no permitir que un ser humano sufra daño, se presenta en escena. Pese a que el protagonista ordena “Salvala a ella” señalando a la niña, la máquina contesta “Usted está en peligro” y rompe el vidrio del auto de Spooner rescatándolo.

Esta escena, pone de manifiesto la situación en particular en la vida del personaje, a la cual le atribuimos una significación especial que habremos de descubrir a lo largo de la película: Spooner ha conservado su vida a costa de la de Sarah…

Desarrollo _____________________________________________________________

En primer lugar, desarrollaremos una articulación teórica entre Spooner y Ibbieta , en referencia a la decisión que ambos protagonistas. Siendo éste último un “personaje -que- lleva adelante una acción, una conducta orientada por un determinado objetivo y entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concebida. Interrogado por el paradero de Gris, Ibbieta improvisa una broma para burlarse de los falangistas. Sabiendo que Gris está escondido en casa de su primo, les dice ‘Gris está escondido en el cementerio’ […] los falangistas regresan de su búsqueda y para su sorpresa no lo matan. En segundo lugar, en su encuentro con García, éste lo pone al tanto de que esa mañana lo mataron a Gris y nada menos que en el cementerio” .
Cabe destacar que “es interrogado por el paradero de Gris, los falangistas le dan un cuarto de hora para que reflexione y allí Ibbieta reafirma su intención de no confesar. Piensa en el paradero de Gris, que estaba seguro en lo del primo, y quince minutos después, cuando debe enfrentar nuevamente a los falangistas, improvisa la burla y los conduce al cementerio. Los falangistas salen raudamente en busca de Gris, y al regresar, en lugar de fusilar a Ibbieta lo llevan a un amplio patio en que había otros prisioneros. Allí se encuentra con García, con quién mantiene un diálogo que resultará revelador” . Como consecuencia de su decisión, vemos que el protagonista del muro es responsable por haber decidido burlarse, así como es responsable por haber seleccionado la palabra “cementerio” (en concordancia con su deseo de vivir, lo demás fue producto del azar.)NO
Análogamente con nuestro personaje, podemos situar que también su responsabilidad está cuestionada. Cuando Spooner le solicita al robot (quien tiene la obligación de obedecer) que salve a la niña en concordancia a su moral e Ibbieta al decir “cementerio” con intención de no delatar a su amigo en ambos la intervención del azar y de la necesidad dieron resultados impensados, en tanto la situación escapó de control.
Además, situamos que uno y otro están en situaciones extremas, donde está en juego su propia vida, siendo que Ibbieta estaba por ser fusilado y Spooner a punto de ahogarse. De modo que, podremos conjeturar un saber no sabido que los confronta con un deseo inconsciente de querer seguir viviendo aunque ya estuviesen jugados. A pesar de las decisiones plasmadas en su decir, deviene la culpa por el hecho de seguir viviendo a costa de la muerte de un otro.

Otro punto a desarrollar es el circuito de la responsabilidad, que está compuesto por un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en el que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora . El tiempo 2 interpela al sujeto, resignifica ese primer momento acontecido.
Considerando el recorte realizado, intentaremos ubicar dicho circuito en referencia al protagonista Spooner. Por consiguiente, hacemos hincapié en aquel sueño que se presenta repetidamente, como recuerdo de la situación en acto vivida por el sujeto. Un sueño que lo interpela a preguntarse por su responsabilidad, como resultado del après coup. Así, ubicamos como tiempo 1 el momento en que Spooner ordena al robot que salve a la niña, siendo una acción cuya finalidad era priorizar la vida de una joven antes que la propia, respondiendo a su propia moral.
Cabe explicitar la lógica de las leyes de la robótica, citadas al inicio del presente trabajo, según las cuales el robot no debe permitir que un ser humano sufra daño y debe obedecer a sus órdenes, siempre y cuando no contradiga lo anterior. En consecuencia, cumpliendo con las leyes que comandan su accionar, el robot decide salvar al protagonista negando la directiva que éste le da. Debemos aclarar que el androide evaluó las probabilidades de vivir para cada sujeto, resultando el 11% para Sarah y el 45% para Spooner.
Será el tiempo 2 que cronológicamente posterior, resignificará aquel primer tiempo donde el universo soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo . Por esto, permitirá la emergencia de una singularidad que lo confronta con la incompletud de su universo previo y los ideales que allí lo sostenía (lo cual estaría situado en el eje de lo particular). Entonces, es el sueño como una figura manifiesta de la culpa que expresa su constante cuestionamiento sobre lo sucedido.
En efecto ubicamos una hipótesis clínica que conceda una explicación que liga ambos tiempos en relación a la responsabilidad del sujeto. Suponemos así que el protagonista se ve enfrentado a la disonancia entre su propia moral y la de la robótica, que no es más ni menos que un conjunto de leyes escritas por un humano, como tentativa de organizar un sistema de elecciones aspirando a un futuro mejor. De lo cual, resulta paradójico que la lógica robótica no es acorde a la lógica que, como el protagonista afirma, el humano emplearía. Pues, que él haya sido salvado en contra de la orden que emitió y a cuestas de la muerte de una joven con un mayor porvenir, lo contradice.
Entonces, ¿acaso Spooner podría haber hecho algo que en ese momento no hizo, para impedir que el robot lo salve a él y así opte por la niña?, ¿dónde subyace su responsabilidad? No hablamos de una responsabilidad jurídica, ni tampoco moral, en tanto ni es culpable del accidente ni responsable de la lógica que subordina el que hacer del robot. Ahora bien, notamos que se incita a un cuestionamiento personal en referencia a un dato importante a tener en cuenta: Spooner es un agente de policía con el cargo de detective. Por ello, suponemos que hay algo puesto en juego en relación a la singularidad del sujeto, ya que no haber hecho nada para evitar que otro muera a costa de su salvataje lo confronta a su propio labor: “el deber por el ciudadano…”
En resumen, podemos conjeturar una cierta implicancia del protagonista respecto de su responsabilidad, dado que se manifiesta en contra de los robots y de su lógica, porque desconfía de la universalidad de los principios que los comanda. Tomando una postura que lo conduce a la intensa búsqueda de aquel “robot peligroso”.
Por otra parte, la figura de la culpa presente en ese sueño, que en cada despertar lo angustia, demuestra que Spooner se siente culpable por la muerte de esa niña. Justamente es la misma culpa la que nos vela, por un lado, como él intenta sustituir que sobrevivió a costa de otra vida y nos revela un camino para ubicar su pregunta sobre la responsabilidad en dicha situación.
Sin embargo, no podemos dejar de ubicar los elementos de necesidad y azar, como la grieta en donde la responsabilidad subjetiva se instaura. En primer lugar, el accidente automovilístico como una situación azarosa e impredecible, del orden de lo fortuito. Mientras que la necesidad, forzosa, nos ofrece otros datos: limita el que hacer del protagonista impidiendo la posibilidad de escaparse del auto, ya que cayendo al agua, inevitablemente se sumerge, las puertas no pueden abrirse y el líquido se filtra en el interior, respondiendo a las leyes de la física.
No obstante si bien el destino o las circunstancias hicieron que los hechos se desencadenen de esa manera, no quita la posibilidad de preguntarse por la responsabilidad subjetiva. Dada la situación ¿cuál es la relevancia de la posición en que se ubica el sujeto? ¿Acaso habría culpa si no fuese importante para él? Spooner es responsable, quizás no “culpable” pero si responsable de no haber intervenido en el accionar del robot. Incluso, podemos pensar en un deseo inconsciente del querer vivir, tal vez ¿dejándose rescatar?

Por otra parte, distinguimos como desastre al accidente automovilístico, el cual se torna. Como los accidentes suponen la intervención del azar sumada al error humano, […] se sitúan en un punto de intersección entre la actividad humana y el orden natural , por ello el accidente catastrófico como un fenómeno objetivo influye subjetivamente sobre el protagonista, en tanto su vida y la de Sarah corren peligro pero se ven impedidos de salvarse. Así, el auto como medio de traslado físico, creación instrumental que media al ser humano para con la naturaleza, deviene como factor de agresión.

Bibliografía_____________________________________________________________

 D´Amore, O. “Responsabilidad y culpa”. En La transición de la ética. Clínica y deontología. Vol. I; Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 “Desastres y catástrofes”. Ficha de la cátedra, Mimeo. Textos y artículos de la biblioteca de la página oficial de la cátedra
 Domínguez, M.E. “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”. En La transición de la ética. Clínica y deontología. Vol. I; Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Fariña, J.J.M.: Responsabilidad, entre necesidad y azar, Textos y artículos de la biblioteca de la página oficial de la cátedra.
 Lewkowicz, I. (1988). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires
 Mosca, J.C., (1998). “Responsabilidad, otro nombre del sujeto”. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires
 Salomone, G. Z., “El sujeto dividido y la responsabilidad”. En La transición de la ética. Clínica y deontología. Vol. I; Fundamentos. Letra Viva, 2006



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