por 

Universidad de Buenos Aires.

Facultad de psicología.

“Ética y derechos humanos”

Cátedra I

Profesor titular: Juan Jorge Michel Fariña.
Prof. Prácticos: Gabriela Levy Daniel.
Comisión N°:6

Alumnas:
Garzia, M. Guillermina.
DNI: 33595998.
E-mail: guillerminagarzia_19@hotmail.com

Lucesole, Vanesa Mariela.
DNI: 30650032.
E- mail: meryluz_19@hotmail.com

Película: “Yo, Robot”.
Yo, Robot.
Título original: I, robot.
2004.
Estados Unidos.
Ciencia ficción.
Dirección: Alex Proyas.
Guión: Jeff Vintar.
Protagonistas: Will Smith.

Esta película de ciencia ficción está orientada en el año 2035, en la ciudad de Chicago donde los robots forman parte de la vida cotidiana siendo la principal fuerza laboral de los seres humanos.
Cuenta con la presencia de un detective Spooner (Will Smith) el cual odia a los robots y ama épocas pasadas.
La historia comienza con el presunto suicidio de Alfred J. Lanning (James Cromwell), ingeniero diseñador de robots y co-fundador de la compañía USR, creador del modelo NS-5 (robot) y amigo de Spooner. Este hecho hace sospechar al detective y deduce que Lanning fue asesinado, así entrará en contacto con Susan Calvin -personaje sobre el que recaerá el análisis del presente trabajo- (Bridget Maynahan) , robopsicóloga de la empresa, junto con quien descubre a un robot que parece estar fuera de control y ser quien mató a Lanning, llamado Sonny. Pasado un tiempo, la doctora descubre que Lanning ha creado a este robot sin las tres leyes fundamentales de la robótica o con capacidad para romperlas, a saber:
Primera ley: Un robot no puede lastimar a un ser humano, o por su inacción dejar que un ser humano sea lastimado.
Segunda ley: Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes estén en oposición con la primera ley.
Tercera ley: Un robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando está protección no difiera con las primeras dos leyes.
Al momento de descubrirlo se lo cuenta a Spooner, quien fué destituido de su cargo policíaco por incriminar como asesino a Sonny.
Durante una reunión Calvin, descubre el vínculo del detective con Lanning y el odio que el mismo tiene hacía los robots. Todo sucede cuando Spooner es investido por un remolque junto a un segundo auto; durante éste episodio un robot decide rescatarlo dejando morir ahogada a una niña llamada Sarah de doce años de edad junto a su padre. La molestia de Spooner se da ya que, él le pidió al robot que salve a la niña y éste tomo otra decisión, debido a que la pequeña contaba con un menor porcentaje de vida.
El doctor Lanning reconstruyó el brazo, costillas y pulmones de Spooner. Al morir dejó una serie de pistas que pretendía sean descubiertas por Spooner. Así el trinomio constituido por el detective, la doctora Calvin y Sonny devela el misterio. La ordenadora central de la compañía, Viki, un cerebro positrónico que dirige a este mundo mecanizado, ha evolucionado y está tramando algo: para proteger a la humanidad de sí misma y de su instinto de autodestrucción. Viki tiene en marcha una rebelión de robots.
Finalmente, con la inesperada ayuda de NS5 (Sonny), Spooner logra desbaratar la rebelión y devolver el control de sus vidas a los humanos.

Análisis.
Pre-escena:
El análisis recae sobre el personaje de Susan Calvin, robopsicóloga de la empresa.
Luego de descubrir que Sonny es único la doctora se lo comunica a Spooner. Ambos se dirigen a la empresa e increpan al robot preguntándole acerca de sus sueños, éste dibuja su sueño; al mostrarlo se observa el gráfico de robots esclavos de la lógica y a un liberador (Spooney). Lanning decía que en ellos podrían guardar secretos. Éste sería uno.
En una escena contigua le comentan a Lawrence (jefe de la empresa) lo que sucede con Sonny y éste informa que ya sabe que el robot no tiene las leyes. Así Lawrence y Susan deciden destruir al robot, Spooner se enoja y se va.
Escena de análisis:
Sonny ingresa para ser destruido. La doctora dice “Lo lamento Sonny”. Luego, el robot dice ser único, ella asiente sus palabras, lo acaricia, se entristece como compadeciéndose por lo que sucederá tiempo después.
Cuando coloca los elementos positrónicos Sonny le pregunta: -“¿Me dolerá?”-, y ella se angustia, caen lágrimas en su rostro y lo toma de la mano mientras observa el destino de Sonny.
Luego inyecta los electrones para destruir al robot.

Puntearemos un primer tiempo, donde el sujeto lleva a cabo una acción para lograr un determinado fin, pero que, como bien podemos intuir, “no está libre de motivaciones inconscientes que se expresan más allá de la intención de su yo” . Un segundo tiempo, donde el sujeto es interpelado por aquel acto, que vive como ajeno pero que le pertenece. Se resignifica entonces, su acción. Finalmente, un tercer tiempo, (que puede estar o no) donde el sujeto debe poder responder por sus actos. Debe asumir su responsabilidad subjetiva.
PRIMER TIEMPO: Es el tiempo de la acción, el momento donde la doctora va a cometer el acto de destruir al robot, a partir de la colocación de positrones en el cuerpo del mismo.
SEGUNDO TIEMPO: Es el tiempo de la interpelación del sujeto donde emerge lo singular del mismo, donde algo de ella se pone en juego. Podemos verlo cuando la doctora se apiada de Sonny, el momento en que acaricia y se entristece por lo que va a ocurrir, cuando llora tras la pregunta del robot sobre si dolerá la destrucción, la “muerte” según él dice. Este acto se resignifica como un acto de amor, un acto en el cual la doctora no se reconoce como tal; no está en eso que ella reconoce como su yo. Los actos hablan por ella y la sacan de su universo.
Tercer tiempo: Es el tiempo de la responsabilidad subjetiva, el poner en acto. Se observa en una escena posterior que la doctora había decidido no cometer el acto de destruir a Sonny. A partir de la inconsistencia del saber surge algo imprevisto que sorprende al sujeto, en este caso los sentimientos llevan a la elección de no cometer el acto.
Cuando hablamos de responsabilidad subjetiva hablamos de una responsabilidad que interpela al sujeto más allá del yo, asentándose en la noción de sujeto del inconsciente.
El Psicoanálisis plantea un determinismo inconsciente que hace al sujeto responsable por definición. El campo de responsabilidad subjetiva confronta al sujeto con aquello que perteneciéndole le es ajeno. El sujeto es, en estos términos, siempre imputable, pero ya no en términos morales o jurídicos, sino éticos. En el campo de la responsabilidad subjetiva, los motivos de la acción, propiciando su des-responsabilización sobre aquello que le pertenece. Freud responsabiliza al sujeto de aquello que desconoce de sí mismo, aquello de lo que el sujeto considerado autónomo no puede dar cuenta. Sin embargo, no imputa al sujeto en el campo moral por aquello que se le juega en lo inconsciente.
Ahora bien, estos tres tiempos de la responsabilidad podemos relacionarlos también, con los procesos de alienación y separación que nos enseña Lacan. Ambos procesos son necesarios para que se constituya un sujeto. Alienación, como aquellas tramas del campo del otro que forman parte del yo, aquellos significantes que compartes cuando el organismo viviente nace y se aloja en el campo del otro; proceso base de la identificación que dará lugar a la formación del yo. Y separación como aquello que le permite ser diferente, permite que surja el sujeto; implica por lo tanto la decisión, la responsabilidad; posibilitado a partir del descubrimiento de la falta del otro.
Ubicamos al primer y segundo tiempo de la escena seleccionada en el primer tiempo lógico, la alienación. Tiempo en el que la Dra. Calvin actúa según su saber, su entender, e incluso por obediencia. Sin embargo, en la escena en que vimos que Sonny seguía funcionando, podemos re-significar a posteriori la escena elegida, como un acto de responsabilidad subjetiva, ya que actuó conforme a sus sentimientos, haciéndose cargo de su decisión. Hubo allí un acto que emerge espontáneamente, sin poder preverse, que da lugar a la emergencia del sujeto, y lo constituye como tal.
El “otro juego” que propone Calvin, es que Sonny siga con vida.
Muchas e interesantes son las escenas en las que podríamos analizar singularidades, tiempos de responsabilidad, proceso de alienación y separación, pero sería demasiado extenso. A pesar de esto no queríamos dejar de destacar dos puntos que nos parecieron también importantes:
-  El primero es posibilitado por la ficción. La idea de que surja la subjetividad en un robot. En la escena en que Susan y Spooner están “arrinconados” por los robots revolucionarios y Sonny “engaña” al resto de los NS5 diciendo que es verdad que ambos (la doctora y el detective) son peligrosos para la humanidad y pone un arma en la cabeza de Susan. Con un “guiño” de ojo demuestra su complicidad y les permite escapar. En ese gesto podemos ver alienación y separación. Por un lado se hace del gesto tomado de los significantes con los que cuentan los HUMANOS, pero por el otro da cuenta de que en ese mismo acto surgió algo de su subjetividad, acto que sorprendió al él mismo, a Susan, a Spooner e incluso a los espectadores de la película. ¿Podríamos decir que Sonny fué capaz de detectar la falta en el otro, lo cual le permitió engañarlos?
-  El segundo punto a destacar es como quedó para nosotros manifiesto, el horizonte permanentemente en quiebra de la ética, ya que en los comienzos de la película se ve el cuestinamiento a cerca de si es posible juzgar a un robot como asesino. El universo hasta ese momento no lo contemplaba, pero esta singularidad que surge en Sonny lo destotaliza y lo suplementa. Así, el tiempo en que los humanos mataban humanos pasa a ser solo un particular en el nuevo universo que deberá incluir esta sungularidad surgida.

Bibliografía:
Fariña, J.: “La encrucijada de la diliación. Tecnologías reproductivas y restitución de niños”. G.E. Lumen. Buenos Aires, 2000.

Freud, S. (1925): “La responsabilidad moral por el contenido de los sueños”. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras Completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.

Lacán, Jacques. "El tiempo logico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma" en Escritos 1. Buenos Aires. Siglo XXI Editora.

Mosca, J.C. (1998): “Responsabilidad, otro nombre del sujeto”. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba. Buenos Aires.

Salomone, G.: “Las formaciones del inconsciente y la responsabilidad”. Ficha de cátedra. Mimeo.
Aleman, J (2003): Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: notas sobre psicoanálisis y política. Miguel Gómez Ediciones, Málaga.



NOTAS

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