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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos Humanos
Cátedra: Fariña, Juan Jorge Michael

Ayudante: Del Do, Adelqui
Alumna: Vega, Karina Andrea
DNI: 25283992
Comisión: 2
Primer cuatrimestre - 2010

Película: Inteligencia Artificial

El film tomado para el presente trabajo es Inteligencia Artificial de Steven Spielberg. Se trata de una versión futurista de la historia de Pinocho, en este caso, transcurre en el siglo XXI y en lugar de un leño mágico para construir un muñeco para mitigar la soledad, tallado por Gepetto, se trata de la construcción de un niño robot fabricado por la empresa Cybertronics, cuyo nombre es David. Gepetto, el creador, en este caso es el profesor Hobby.
Henry trabaja para la empresa y Mónica, su esposa es ama de casa. El hijo de Henry y Mónica, Martin, se encuentra en un estado de coma irreversible. Ante esto, Henry es seleccionado por el doctor Hobby y se le ofrece una oportunidad única, un niño robot que sustituya a su hijo. Este Meca tendrá algo especial, la capacidad de amar. Mónica, al principio, rechaza la idea pero luego aceptara a David, y éste, tras ser programado comienza el proceso de adaptación de a la familia.
Pero David, al igual que Pinocho, quien traía muchos problemas a su padre debido a sus travesuras, resulta no ser lo que se esperaba, no se adapta a la vida familiar, en especial cuando el hermano de David, despierta milagrosamente del coma y regresa al hogar. Comienza entre los hermanos los celos y la competencia, una verdadera lucha por ganar el amor y la atención de la madre, Mónica.
Ante situaciones insostenibles que se presentan, los padres deciden llevar a David a la empresa que lo fabricó para que sea destruido, ya que así lo estipulaba el contrato.
Pero Mónica decide abandonarlo en el bosque y allí es donde David comienza su búsqueda del hada azul de Pinocho, para que lo convierta en un niño real, pensando que solo así podrá regresar al hogar.
Luego de dos mil años, David decide salvar a su madre. Y no lo hace por obligación o porque fue programado para ello, sino que lo hace amor a ella.
En este caso, si bien el protagonista es David, será tomado el personaje de Mónica para realizar el análisis de la responsabilidad subjetiva. Solo se basara en el fragmento que comienza cuando David llega a la casa, hasta el momento de ser abandonado en el bosque.

Responsabilidad

Existen dos tipos de responsabilidad, que provienen de distintas prácticas, y ambas llaman al sujeto, desde distintos campos a tener que responder. Se trata de la responsabilidad jurídica, y, la que nos interesa, la responsabilidad subjetiva. Una habla del sujeto del derecho y la otra del sujeto del inconsciente.
La responsabilidad subjetiva es definida como “aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente; sujeto no autónomo que, por definición no es dueño de su voluntad e intención.”
La responsabilidad subjetiva, como fue señalado por Freud está asociada a un propósito que es para el sujeto desconocido, y se relaciona con lo que éste desconoce de sí mismo. Ubica la responsabilidad en relación a un propósito inconsciente, que, siendo ajeno a la voluntad del yo propicia la acción, algo que siendo propio del sujeto, de su realidad psíquica le es ajeno.
La responsabilidad en este caso, será referida a la singularidad de un Sujeto en acto.

Circuito de responsabilidad
El circuito de la responsabilidad está compuesto por un tiempo 1 en donde hay una acción que se encuentra en concordancia con el universo de discurso en el que se encuentra el sujeto. En este universo la acción debería agotarse al alcanzar el fin para el cual se realizó.
Mónica representa a una madre amorosa, dedicada a su hijo, que le brinda protección y cuidados aun cuando éste está en coma ella lo visita, le habla, y aunque sabe que su estado es irreversible no lo abandona, es incondicional. Tanto el marido como el médico le dicen que debe resignarse a perder a su hijo, pero ella no los escucha y sigue con sus cuidados maternales. Cuando Henry lleva a David a la casa al principio rechaza la idea de tener a un Meca por hijo pero finalmente llega a tratarlo como a su verdadero hijo, brindándole la misma atención y cuidados amorosos.
Luego aparecen circunstancias que hacen que el padre, Henry, comienza a creer que si David puede amar, también puede llegar a odiar, y tal conclusión, al principio, no tiene fundamento para Mónica. Luego, cuando ve que su hijo biológico corrió peligro de muerte en la piscina, es que deciden deshacerse de David.
David ya no puede quedarse en la casa. Debe ser devuelto a Cybertronics para su destrucción.
Mónica habla con él y le dice que irán mañana a pasear al campo, y le pregunta - tu y yo, ¿qué dices? Luego agrega – Mañana va a ser solo para nosotros ¿ok?. Cuando lo lleva hacia la compañía, se detiene y se desvía hacia el bosque y decide abandonarlo allí en compañía de Teddy, un pequeño robot oso de peluche, que hace a la vez de consciencia moral.
Esto rompe con la dinámica a la que estaba acostumbrada. Aparece una gran angustia en ella. Aparece algo inesperado, no planeado, que quiebra: tener que “dejar” a un hijo.
Mónica abandona a David -“perdón por no haberte contado del mundo”, “no dejes que te agarren nunca”
A la pregunta de David si vendrá a buscarlo, ella, con gran pesar, responde que no, que solo Teddy estará con él.
Mónica era una madre que jamás abandonaba y luchaba por sus hijos, a partir de ahora ya no será la misma mama incondicional, ya no volverá a ser la madre que era. El abandono se trata de un acto que la enfrenta con algo distónico, extraño para su yo. Y que genera culpa, de hecho, no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, y va a ser ésta quien obligue a responder. Dice Oscar D’Amore al respecto: “Por lo que la respuesta esperable queda superditada a ese pasaje por la culpa; en la que ya no cuenta la intención y la pretendida autonomía de la consciencia, pues introduce una dimensión deseante más allá de ella. La culpa es en este sentido, una condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva: es una condición sin clivaje. Es la culpa lo que ob-liga a responder.”
El tiempo 1 se ve confrontado con este tiempo 2, tiempo de la interpelación. La interpelación subjetiva pone en funcionamiento el circuito, y va a ser la culpa la que ob-bliga a responder a tal interpelación. Tiempo donde algo esta “señalando un exceso en lo acontecido”, tiempo en el cual aquel universo particular que era soportado en las certidumbres yoicas se quiebra emergiendo como posibilidad una pregunta acerca de cuál es la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo.
Ella se sabía una madre incapaz de dejar a su hijo. Así este tiempo 2 resignifica al tiempo 1, el de la madre incondicional. Y Mónica responde con culpa y angustia. Se “anestesia” con la culpa. Y esa es su respuesta posible frente a la interpelación. Pero una respuesta anestesiada es una respuesta ajena a la responsabilidad subjetiva .Aquí no hay responsabilidad subjetiva.
En el caso de Ibbieta al ser apresado bajo amenaza de ejecución, decide permanecer la noche despierto. Piensa que su vida es una “maldita mentira”, ya le es ajena, deja de importarle todo lo que para él había tenido sentido alguna vez. Hasta su cuerpo le resulta ajeno.
Al amanecer, en vez de ejecutarlo lo vuelven a interrogar preguntándole donde estaba el líder, Ramón Gris. Le proponen perdonar su vida si entrega al líder. Le dan quince minutos para tomar una decisión. Pero a Ibbieta, no le importaba ya ni Gris, ni nada, veía a los falangistas como pequeños mortales, a los que solo les quedaba un poco de tiempo más de vida que a él. Decide burlarse de ellos. Mintió al decir que se encontraba en el cementerio.
En el tiempo 2 cuando vuelven los guardias y lo dejan en prisión, se encuentra con García, un vecino, quien le relata a Ibbieta la pelea entre Gris y el primo y su iniciativa de cambiar de escondite. Efectivamente fue encontrado en el cementerio y ejecutado por los falangistas.
Este tiempo 2 resignifica el tiempo 1, el de la broma. Gris estaba muerto, se había escondido en el cementerio. Un lugar elegido al azar, ya que Ibbieta sabía que Gris está escondido en la casa de un primo.
Aquí se vuelve necesario diferenciar del verdadero efecto Sujeto de la responsabilidad subjetiva.
Dado el tiempo de la interpelación, el tiempo 2, se resignifica el tiempo 1, que exige responder ya que genera deuda, culpa. Y se paga. Se puede responde mediante proyección, intelectualización, sentimiento de culpa, etc., cada uno de estos elementos van a responder afirmativamente, diciendo “si” a la interpelación. Pero esta respuesta no es un tiempo 3, el tiempo de la responsabilidad subjetiva, que también se trata de una respuesta. Y es en este tercer tiempo donde se va a hallar el efecto sujeto. Dice Oscar D`Amore,: “(…) al hablar del efecto sujeto, estoy hablando del acto, y es ético, porque es el acto en que se produce un sujeto del deseo inconsciente (…) El sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto y es una dimensión ética”.
En el caso de Ibbieta, en el tiempo 3 cede en su deseo de vivir aunque más sea una pocas horas más, y esto es entendido como una traición de un pacto, consigo mismo, con otro. Ahora debe cargar con el ser de la culpabilidad, así, culpa mediante se paga la deuda.

Necesidad y azar
Dice Fariña: “Para los griegos, Necesidad era el nombre de la diosa que regía justamente aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana. Las personas no somos responsables de todo lo que nos sucede. Cuando en una situación rige por completo el orden de necesidad, la pregunta por la responsabilidad del sujeto carece de toda pertinencia. Si de acuerdo a una fórmula con la que ya van familiarizándose, “responsable es aquél del que se espera una respuesta” (...). Hay hechos que existen por fuera del designio humano: desde un meteoro hasta un virus. (…) Hoy en día, hemos inventado un nombre cotidiano para designar aquello que va a ocurrir inexorablemente. Ese nombre es destino.”
Más adelante agrega respecto al azar: “¿Existe el azar? ¿Cuál es el nombre cotidiano con que designamos al azar? Efectivamente se trata de la suerte.” El azar implica incertidumbre, así como en los juegos de dados, nunca se sabe que va a salir, por lo tanto no hay apuesta sin incertidumbre.
Juan Carlos Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Cuando en una situación solo se encuentra con estos dos factores solos o combinados no entra en juego la responsabilidad. Pero si se produce una grieta entre la necesidad y el azar aparece la pregunta por la responsabilidad.
En este caso, que el hermano volviera a la casa, su recuperación de un estado que era irreversible, (el médico así lo indica cuando dice que la ciencia no puede hacer nada por él) hace que comiencen los problemas. Y el designio necesario en este caso es que, si puede amar, puede odiar. Y puede probablemente matar, lo que ocurre cuando David sostiene a su hermano y se caen a la pileta y casi se ahoga. Que sea capaz de matar es condición para la decisión de devolver a David.
Mónica no puede modificar en David la capacidad de poder odiar, de sentir celos y competir con su hermano. Estaba programado para dar amor. Dice Fariña: “Necesidad es aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación.”
Mónica ignoraba si podría llegar a odiar. David, se vuelve potencialmente peligroso. ¿David sería capaz de odiar, lastimar o matar?
Dice Juan Carlos Mosca: “¿Cuál es entonces el lugar del azar? Los apostadores y los estadistógrafos, “calculan” el azar. Es decir, terminan apostando por el Otro”
Al igual que Ibbieta, que miente y dice que Gris está escondido en el cementerio, quiso el azar que al intentar burlarse dijera la verdad. Confesando una mentira el azar quiso que dijera la verdad.
Para el protagonista de El Muro cumplió el designio necesario de los oficiales cuando ellos le piden una confesión a cambio de su vida “es tu vida por la suya”. Así queda expuesto a su deseo. El nombre “cementerio”, tirado al azar, se revela como no siendo tal. Como indica Fariña, “cementerio” pasa a ser un significante cargado de deseo no a priori, sino a posteriori. Deseo de vivir, aunque sea unas horas más.



NOTAS

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