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Films >  Congresos Online >  Congreso Online 2015 > Film:  IntensaMente
Psicología intensamente evolutiva
por Blanco, Jimena Soledad
Título original: Inside Out

Pete Docter, Ronaldo Del Carmen / Estados Unidos / 2015

“Eres nuestra pequeñita alegre” dice el papá a una Riley en pañales cubierta por sábanas…Así, en palabras de Lacan, “el niño nace inmerso en el mar del lenguaje”. [1] Con esta escena inicia el film IntensaMente. La risa de la pequeña protagonista, se intercala con un manto de tinieblas que comienzan a iluminarse: el ello [2], en su máximo esplendor, empieza a vivenciar las experiencias placenteras inaugurales que acontecen durante los primeros minutos de vida…Estamos ante la presencia de ese “sentimiento oceánico”, “sentimiento de la atadura indisoluble, de la copertenencia con el todo del mundo exterior (…) normalmente no tenemos más certeza que el sentimiento de nuestro sí-mismo, de nuestro yo propio. Este yo nos aparece autónomo, unitario, bien deslindado de todo lo otro. Que esta apariencia es un engaño, que el yo más bien se continúa hacia adentro, sin frontera tajante, en un ser anímico inconciente que designamos “ello” y al que sirve, por así decir, como fachada…” [3]

La película muestra con claridad los diferentes procesos que posibilitan la constitución psíquica. Durante los instantes iniciales de la obra, puede observarse al personaje Alegría (podríamos establecer una analogía entre pulsión de vida y ésta), que “toma los comandos” de la mente para promover, exclusivamente, experiencias placenteras. Resulta oportuno presentar un paralelismo entre esta escena y “la primera localización que Freud establece a la que apenas correspondería llamar psíquica” [4]: el “Yo real primitivo”, yo omnipotente, dedicado íntegramente al placer: … “punto de partida inicial indiscriminado, en los primeros momentos de la vida, cuando el Yo (en el sentido de sentimiento de sí, lo que el sujeto considera como su mismidad) no ha reconocido aún a otro, un mundo, un “no-Yo” (…) Las exigencias provenientes del soma rompen una y otra vez la tendencia original al apartamiento total de estímulos. La madre (en tanto función) cumple para el pequeño el papel de asegurar la satisfacción de las necesidades que él, en la más total inermidad, es aún incapaz de reconocer más que como urgencias sin nombre. Estas primeras experiencias de satisfacción dejan sus huellas, primeras marcas mnémicas (o sea, de memoria), sobre las que irá a fundarse, con toda su complejidad, la delicadeza armazón del aparato psíquico. Estas primeras huellas inauguran el polo del placer de lo que será después la serie placer- displacer. Son estas primeras investiduras, estas primeras transformaciones de cantidad en cualidad, los basamentos del narcisismo primitivo; el punto de partida de la representación del Yo, así como, al mismo tiempo, de la del objeto deseado.” [5]

De este modo, Alegría va inscribiendo cada huella mnémica placentera en el aparato psíquico (mente): así, ella carga cada bolita amarilla (experiencia placentera), para, introducirla luego, en un tubo que funciona como una suerte de cinta transportadora, que será la encargada de guiar esa huella hasta el sitio en donde permanecerá inscripta como memoria.

El Yo real primitivo dejará paso al Yo placer purificado. El primero, procurará repetir la experiencia placentera por vía alucinatoria. Cabe destacar que en estos momentos, el Yo no se diferencia de su objeto, no existe otro, un no- Yo definido. Así, en palabras de Calzetta: “operan simultáneamente dos tendencias distintas: a) una orientación realista inicial cuyo fundamento es biológico, reflejo; y b) una tendencia a la repetición imaginaria de la experiencia de satisfacción (…) de la interacción de estos principios organizativos surge el Yo placer purificado (…) éste queda identificado con el polo de lo placiente, mientras que lo displaciente es proyectado al exterior (…) comienza a surgir un No-Yo, un exterior ahora no indiferente en torno al Yo, constituido por lo odiado, lo relacionado con el dolor y el displacer, aquello de lo cual procura fugarse el Yo una vez descubierta la posibilidad de la fuga (…) El primer sentimiento destinado a un objeto reconocido como exterior es, entonces, el odio, y, en una aparente paradoja, ese objeto exterior es primordialmente el interior del propio cuerpo, en tanto asiento de las sensaciones displacientes. Queda ahora completada la serie placer-displacer que se superpone con “Yo- No Yo”.” [6]

Marcando la constitución del Yo placer purificado, hace su entrada triunfal, Tristeza, en una escena signada por el llanto que anuncia, el consecuente displacer. Ella vendrá a aportar a lo largo de la historia todo cuanto esté relacionado con éste. Será, además, la encargada de traer a Angustia para que acompañe a Riley durante todo el film. En este punto es necesario resaltar que la película transcurre en su mayoría, en el período de entrada en la pubertad de la niña, de ahí la injerencia de dicho personaje.

Es interesante observar también, cómo se ilustra en el film la desmezcla pulsional, la puja constante entre Eros y Tánatos (Alegría y Tristeza respectivamente), para conducir el destino de Riley. Por momentos parece que el mundo es perfecto y que lidera la contienda Alegría (habitualmente durante la niñez), para cederle luego, su poderío a Tristeza y su peón Angustia (ya entrada la pubertad).

A medida que Riley va creciendo, se van incorporando nuevos personajes a su mente, es decir, van apareciendo nuevas pulsiones de autoconservación que posibilitarán la supervivencia: Temor, Desagrado, Furia. Tal como es narrado, Temor preservará a Riley de contraer ciertos riesgos, Desagrado evitará que sea envenenada física y socialmente y Furia vendrá a actuar ejerciendo las fuerzas defensivas. Resulta pertinente destacar que, al percibir por ejemplo ciertos temores, estaría aconteciendo el desarrollo del juicio de realidad. Cuando éste se instala, se ha logrado la inhibición de los procesos primarios como consecuencia de la constitución de una trama representacional más compleja en donde, las primitivas representaciones aisladas en un principio de sus relaciones mutuas, comienzan a vincularse entre sí. En relación a esto, Calzetta anota: “Un nuevo nivel de complejidad se produce con el acceso a la palabra, que surge apoyándose sobre el llanto que invocaba a la madre: el pensamiento, hasta entonces inconciente, adquiere la posibilidad de conciencia dado el enlace de las huellas mnémicas de cosa con las de palabra. Se constituye así el proceso preconciente y se enriquece extraordinariamente la capacidad de procesamiento de cantidades de excitación. Este nuevo nivel de funcionamiento mental conduce a la implementación de la acción específica por parte del Yo, lo que permite obtener satisfacciones de manera autónoma (…) La instalación del juicio de realidad, marca el final del Yo de placer purificado.” [7] El Yo de placer purificado dejará paso al Yo real definitivo.

A medida que Riley va creciendo, nuevas vivencias van inscribiéndose en su aparato psíquico, diferentes huellas mnémicas que son llamadas, según Alegría, “pensamientos centrales”. Podríamos enumerar algunos: su primer gol en un partido de Hockey, los juegos graciosos con su papá (bobadas), las experiencias en donde es revalorizada como hija por sus muestras de honestidad, etc. Las diferentes demostraciones de afecto de sus papás (o cualquier persona que cumpla con la función paterna) y otros adultos significativos, van libidinizando a Riley, lo que va posibilitando el desarrollo de su personalidad, encontrando, además, un lugar en el deseo del Otro: nuestra niñita se siente amada, afortunada, una hija deseada. Así, comienza a conformarse el carácter del sujeto, aparecen de este modo: la isla del Hockey, la de las bobadas, la de la amistad, la de la honestidad, la de la familia… “Las islas de la personalidad hacen Riley, a Riley” decía Alegría… Para explicar desde el Psicoanálisis qué es lo que “hace a Riley, Riley” retomaremos los aportes de Barrionuevo: “Freud aclara que “eso difícil de definir que se llama carácter es atribuible por entero al yo” (…) El carácter sería la forma en que el sujeto adquiere expresión en el yo la relación entre los sistemas yo-ello-superyó, como producto de identificaciones diversas que marcaron la historia de la constitución subjetiva en su conjunción con formaciones reactivas y sublimación. El carácter hace al sujeto reconocible a través de sus manifestaciones que le dan un “sello” o “marca” diferenciable, peculiar, en cuanto a su forma de “ser” en el mundo y en sus relaciones con los otros. El carácter se expresaría en el modo peculiar de ser y en un estilo que toma la “neurosis” de cada quien (…) Sostiene Freud: “Lo que llamamos el ‘carácter’ de un hombre está construido en buena parte con el material de las excitaciones sexuales, y se compone de pulsiones fijadas desde la infancia, de otras adquiridas por sublimación y de construcciones destinadas a sofrenar unas mociones perversas, reconocidas como inaplicables (…) la incorporación de la anterior instancia parental en calidad de superyó, (…) las identificaciones con ambos progenitores de época posterior, y con otras personas influyentes…” [8]

Para finalizar este artículo, no podemos dejar de mencionar al amigo imaginario de Riley: Bing Bong. Éste aparece paseando por la memoria a largo a plazo cuando se encuentra con Alegría y Tristeza que intentaban hallar el camino para regresar al cuartel. [9]

Bing Bong había compartido hermosos y felices momentos con Riley: habían armado una banda de música, jugaban carreras invertidos, y, lo que más disfrutaban estos amiguitos eran los paseos en un cohete que se impulsaba con un combustible muy peculiar; “energía de canciones”. Bing Bong y la niñita eran mejores amigos, él había aparecido cuando “Riley tenía tres y los animales eran sensación, la vaca hace muuu, el oso hace grrrr, que era un tema muy popular por entonces”… Con estas palabras Bing Bong le explica a Tristeza por qué no sabe qué animal es, ya que en su mayoría estaba hecho de algodón de azúcar (el cuerpo), pero en cuanto a figura era parte gato (cola), parte elefante (trompa) y parte delfín (en relación a estas “sensaciones” descriptas en forma de ruidos y movimientos).

Nuestro amiguito andaba perdido por la memoria a largo plazo añorando volver a entonar los versos “¿QUIÉN ES ESE AMIGO IDEAL? ¡BING BONG, BING BONG! SU COHETE TE HACE DISFRUTAR…BING BONG”, porque ya no había mucho trabajo para él… Sucede que Riley, tiene en el film once años, lejos quedaron ya las épocas de los amigos imaginarios… Nuestra protagonista está en la pubertad, comenzando a hacer los primeros trabajos de la adolescencia.

Alegría le ofrece a Bing Bong montar algunos recuerdos en la mente de Riley al momento de retornar al control. Sin embargo, Bing Bong quedará sepultado en el “basurero mental” (el sitio a donde se dirige todo aquello que se olvida para siempre) [10], a la edad apropiada para que Riley puediera continuar viaje por la ruta del desarrollo [11]…

No podemos dejar de hacer mención a una escena que nos acerca a la fase evolutiva por la que estaría transitando Riley: en su afán de tomar un atajo para poder acceder al “tren del pensamiento”, Bing Bong conduce a Alegría y Tristeza a través del cuarto de los pensamientos abstractos. Para Bing Bong dicha habitación era inofensiva. Naturalmente, a la edad evolutiva en que este personaje jugaba con Riley, el pensamiento abstracto no tenía lugar. Siguiendo la teoría piagetiana, a los tres años, el niño se encuentra en el período pre operatorio en pleno desarrollo de la función simbólica (capacidad de poder representar algo-objeto, acontecimiento, esquema conceptual- por medio de un significante diferenciado y que sólo sirve para esa representación: lenguaje, imagen mental, gesto simbólico, etc). Tal cual Bing Bong lo describiera en líneas precedentes de este escrito, “era la edad de las sensaciones de los animales”, entonces, “el lenguaje naciente permite la evolución verbal de acontecimientos no actuales (…) cuando la niña dice “miau”, sin ver ya al gato, existe representación verbal, además de imitación (…) la representación se apoya exclusivamente (o acompañándose de una imagen mental) en el significante diferenciado constituido por los signos de la lengua en vías de aprendizaje.” [12]

Conviene recordar en este punto, que Riley transita sus once años durante el film, momento en que se inicia el período de las operaciones formales, fase evolutiva en la que comienzan a desarrollarse los pensamientos abstractos. Es por esto que a nuestro grupo de exploradores, casi les cuesta muy caro el caso omiso que Alegría hiciera a las advertencias de Tristeza acerca de no ingresar a dicho cuarto: Bing Bong ya no pertenecía al sistema preconciente-conciente de Riley, por lo tanto no propiciaba la aparición del juicio de realidad. Ahora los pensamientos abstractos eran posibles, el desafío del día: “comprender el pensamiento abstracto soledad”. Riley estaba en la escuela, en la hora de almuerzo, sentada sin compañía en el patio… Con este pensamiento, la demoníaca habitación se puso en marcha…

Esta obra cuenta con innumerables curiosidades que merecen ser admiradas individual y profundamente. Desde aquí, hemos intentado una mirada que contemplara la psicología evolutiva de la primera infancia, aunque, múltiples abordajes son posibles. En una segunda entrega nos ocuparemos de la adolescencia.

Bibliografia

Barrionuevo, J. & Loureiro, H. (2010). El Otro y el discurso capitalista. Ficha de Cátedra. Of. De Publicaciones. Facultad de Psicología. UBA.

Barrionuevo, J. Parte 3 Juventud. Concepto articulador Psicoanálisis-Perspectiva sociológica. Carácter. En Adolescencia y juventud. Consideraciones desde el Psicoanálisis. Editorial Eudeba, Buenos Aires, 2011.

Calzetta, J.J. (2006). Algunas puntualizaciones sobre los momentos iniciales en la constitución del aparato psíquico. Buenos Aires: UBA, Facultad de Psicología, Depto. De Publicaciones de Cátedra. Of. de Publicaciones. Facultad de Psicología. UBA.

Freud, S. (1930). El malestar en la cultura. Capítulo 1. En Freud, S. Obras Completas. (2ª. Ed., Vol. XXI). Buenos Aires: Amorrortu.

Piaget, J. & Inhelder, B. (1981). Psicología del niño, Madrid: Morata. (Capítulo 3).

Vega, V.; de Vedia, P. & Roitman, D. (2011). Narcisismo e identificación en la fase del espejo. Ficha


Notas

[1] “El lenguaje preexiste al sujeto y está antes de que él nazca y antes de que el niño pueda hablar el lenguaje le inaugura un lugar en la cultura. Recordemos que el sujeto del psicoanálisis es sujeto del inconciente y del lenguaje y que este lenguaje le vendrá desde Otro lugar (…) El Otro simbólico se sustenta en el hecho que el ser hablante debe someterse a las leyes del lenguaje aun antes de nacer, en tanto las relaciones entre sus padres están reguladas por la palabra. Inmerso en un “baño del lenguaje” significa que se hablará de “ese niño”: llevará un nombre (elegido o causal); tendrá un apellido, más allá de la voluntad de sus padres; se encontrará incluido y determinado por la historia de las generaciones que lo preceden (mitos, leyendas familiares, expectativas a cumplir, mandatos, etc). Precisamente, en este “baño del lenguaje” el sujeto se ubicará en el lugar que le será asignado, y allí se reconocerá”. (Barrionuevo, J. & Loureiro, H. (2010). El Otro y el discurso capitalista. Ficha de Cátedra. Of. De Publicaciones. Facultad de Psicología. UBA.)

[2] “No existe desde el inicio de la vida anímica, una unidad comparable al yo (…) al principio todo es ello.” (Vega, V.; de Vedia, P. & Roitman, D. (2011). Narcisismo e identificación en la fase del espejo. Ficha de Cátedra. Of. de Publicaciones. Facultad de Psicología. UBA.)

[3] Freud, S. (1930). El malestar en la cultura. Capítulo 1. En Freud, S. Obras Completas. (2ª. Ed., Vol. XXI). Buenos Aires: Amorrortu.

[4] Calzetta, J.J. (2006). Algunas puntualizaciones sobre los momentos iniciales en la constitución del aparato psíquico. Buenos Aires: UBA, Facultad de Psicología, Depto. De Publicaciones.

[5] Calzetta, J.J. (2006). Algunas puntualizaciones sobre los momentos iniciales en la constitución del aparato psíquico. Buenos Aires: UBA, Facultad de Psicología, Depto. De Publicaciones.

[6] Calzetta, J.J. (2006). Algunas puntualizaciones sobre los momentos iniciales en la constitución del aparato psíquico. Buenos Aires: UBA, Facultad de Psicología, Depto. De Publicaciones.

[7] Calzetta, J.J. (2006). Algunas puntualizaciones sobre los momentos iniciales en la constitución del aparato psíquico. Buenos Aires: UBA, Facultad de Psicología, Depto. De Publicaciones.

[8] Barrionuevo, J. Parte 3 Juventud. Concepto articulador Psicoanálisis-Perspectiva sociológica. Carácter. En Adolescencia y juventud. Consideraciones desde el Psicoanálisis. Editorial Eudeba, Buenos Aires, 2011.

[9] En una comunicación personal, el Dr. Lucas Bruno nos hacía notar algunas curiosidades: ¿por qué Alegría es esbelta, alta y bonita mientras que Tristeza es petisa, rellenita y con un aspecto “nerd”? ¿qué conclusiones podríamos extraer de un film que reivindica la aparición de la angustia, como posibilidad de cambio, de crecimiento, de superación? En una coyuntura capitalista en donde se ensalza la “falsa felicidad” y lo único importante es “parecer” bello, feliz y exitoso, ¿qué lugar tiene la angustia? ¿Es posible expresarla?

[10] Podríamos llamar Inconciente al “basurero mental” desde la teoría psicoanalítica.

[11] Desarrollo en tanto combinación de los aspectos cualitativos y cuantitativos, llamados crecimiento y maduración respectivamente. El primero concebido como el aumento de tamaño, por ejemplo peso y talla, mientras que el segundo se encuentra abocado a los aspectos neuromusculares, es decir, a la maduración de dichos circuitos.

[12] Piaget, J. & Inhelder, B. (1981). Psicología del niño, Madrid: Morata. (Capítulo 3).






Comentarios

Mensaje de Ma Fernanda  » 19 de octubre de 2015 » mfer74ar@yahoo.com 

Muy interesante el artículo referido a la película. Además era inevitable no identificarse consciente e inconscientemente con las emociones de Riley trasladando nuestro aparato psíquico a la película y tomando cierta postura en las pulsiones que las emociones tenían entre sí.

Rescataba dos aspectos importantes:

a) Registrar las propias emociones y ser conscientes que muchas veces actúan como motivación última de nuestras decisiones (evocación en el psicoanálisis). En el film podía evidenciarse esto, en el registro de lo que le sucede a Riley cuando las emociones "tocaban" algún recuerdo o accionaban dispositivos en el panel de control. Es más, el papel de Tristeza cuando viajaba en el colectivo de vuelta a su antiguo hogar le hace registrar sus emociones en las decisiones que tomó, y dar marcha atrás a su viaje.
b) Luego poder expresar dichas emociones al exterior para que la comunicación con un "tu" sea clara, auténtica y constructiva. En el film esto era reflejado cuando en su infancia había una naturalidad llena de libertad para expresar sus emociones, mientras que luego de la mudanza y en consonancia con el comienzo de la pubertad comienza a haber un repliegue sobre sí misma y una mayor dificultad de sus padres por conocer el porqué por ejemplo, no hablaba en la mesa o no estaba de humor. Hasta hay un registro en las propias emociones de Riley cuando Alegría le concede protagonismo a Tristeza para que a partir de ese momento Riley sí pueda volver con sus padres y contarles lo que le había pasado. Aquí, no sólo hubo un registro que le daba mayor conocimiento sobre sí misma si no que también se abrió la posibilidad de expresar las emociones que la dominaron.

De esta manera, tanto el registro como la expresión de las emociones sanan la psiquis de Riley permitiéndole una nueva construcción de su ser.



Mensaje de Juliana Belén Rodríguez Angenelo  » 5 de octubre de 2015 » julianabelen.rodriguez@gmail.com 

Muy interesante el análisis psa del film; habiendo visto esta película muy recientemente, aún sigo procesando todo el rico contenido que tiene para ser analizada desde una perspectiva psicológica.
Me pareció excelente, como comenta Martín Vecchio, el tratamiento que la película hace de la Tristeza. Al principio totalmente indeseable, arruinándolo todo... La neurosis buscando negar la falta, el capitalismo salvaje intentando obturar la tristeza en todas sus formas y ofreciendo espejismos de placer (de Alegría). Interesantísimo que al final, se revaloriza el lugar de Tristeza como motor, trabajando conjuntamente con Alegría.
Excelente película y muy buen análisis.



Mensaje de Lopez Reyes  » 25 de septiembre de 2015 » lopezreyespaz@hotmail.com 

Excelente análisis!
Rescaté por sobretodo de Intensamente la manera en que refleja el proceso de crecimiento del niño, el paso al adolescente. Riley, junto a sus emociones, ahora totalmente desbaratadas y con, al parecer, todo fuera de control, propio del mundo adolescente.
La importancia o reivindicación hacia el final de la pélicula, a la emoción "Sadness", en esta época actual en la que atravesamos donde todo es medicable, donde la depresión, la tristeza, todo debe desaparecer, para lograr un "prolongado equilibrio y bienestar" que sólo nos reduce a un sujeto que no vive, un sujeto no sujeto, siendo el sujeto algo atravesado por el total desborde.
Una perspectiva interesante de la película: el inconsciente, allí donde se depositan todos los miedos, donde se encuentra aquello de lo que no se quiere saber, donde aquel payaso maldito, que tanto asusta a Riley no deja de perseguirlos una y otras vez, siendo que a pesar de estar dormido, en lo profundo del ser, todo parece poder despertarlo.



Mensaje de   » 14 de septiembre de 2015 »  

Caterina:
Me pasó algo similar al ver la película.
Si bien me pareció fantástica, atractiva, atrapante... me quedé pensando en éste tema del psicoanálisis-cognitivismo.
El análisis de Jimena y los comentarios posteriores van esclareciendo, y pdoemos seguir pensando.
Un saludo



Mensaje de Caterina  » 9 de septiembre de 2015 » niello.caterina@gmail.com 

No tuve oportunidad de ver el film, pero había escuchado muchos comentarios sobre lo interesante que era desde un punto de vista psicológico. En un principio creí que era una visión muy simplista de los sentimientos y cómo se comporta la mente humana. Obviamente ahí estuvo mi error e ignorancia de solo afrontarlo desde una perspectiva más bien cognitivista y dejando muy de lado una visión psicoanalítica.
Es por eso que tanto el análisis de la autora y los posteriores comentarios me ayudaron a ampliar o reforzar mis conocimientos logrando que tenga un mayor interés en ver la película.



Mensaje de Maria Belen Fragala  » 31 de agosto de 2015 » belu.fragala@gmail.com 

Los primeros contactos del niño con el mundo exterior están mediados en gran parte por el discurso del Otro, quien lo inserta en la cultura a través de la palabra. De esta forma el niño se encuentra inmerso en los ideales y sueños que los padres esperan de él, y que formaran parte de la constitución subjetiva del sujeto. Desde el comienzo del film se puede observar como se pone en manifiesto dicha constitución, cuando los ojos de Riley se abren por primera vez escucha de sus padres “Eres nuestra pequeñita alegre”, esta significación está en poder del otro y determina lo que los demás esperan de ella. Tanto que el sentimiento dominante en Riley termina siendo la alegría, y todo entra en caos cuando tristeza comienza a “contaminar”, por decirlo de alguna forma, los recuerdos felices.

Cabe destacar que no es casualidad que …“Las islas de la personalidad que hacen Riley, a Riley”, se derrumban cuando ella llega a la adolescencia, ya que Barrionuevo considera esta etapa como una conmoción estructural, donde se lleva a cabo un replanteo del sentimiento de sí, de la identidad del sujeto y de esta forma se da lugar a nuevas significaciones. Es con la llegada de la pubertad que el sentimiento de tristeza y con ella la angustia logran tener más protagonismo en la vida del sujeto. Es el momento en el cual el adolescente comienza a experimentar cambios en su cuerpo, tanto externamente como internamente, y con ello comprende la existencia de la cadena generacional como lo planteaba Winnicot, la cual implica ubicarse en un futuro en el lugar de padre o madre y luego en consecuencia ocupar el lugar de abuelo hasta que muera. Estos cambios generan angustia en el adolescente.

En el desenlace de la película Riley construye nuevas islas de la personalidad mediante el reposicionamiento del sujeto en relación a la estructura opositiva falo- castración, encontrando un equilibrio entre la alegría y la tristeza.



Mensaje de Ramiro Perez Diaz  » 30 de agosto de 2015 » ramiroperezdiaz@gmail.com 

La película intensamente posibilita muchos análisis, ya que es una película impregnada de conocimiento acerca de la psicología. Un sendero posible, es pensar la re-contextualización de “La interpretación de los sueños” (Freud, 1900) 115 años después.

Freud en “La interpretación de los sueños” introduce un modo de concebir al aparato psíquico, y así constituye la primera tópica. En este artículo, propone el “esquema del peine” para pensar el momento mítico en que se establece este aparato psíquico, a partir de una primera vivencia de placer, de un primera marca (del mismo modo sirve para entender cómo se imprimen las huellas mnémicas en el psiquismo, el modo que se constituye el sueño, etc). Este es un esquema básico (lo que no lo convierte en uno fácil), que divide al aparato en dos polos, en un polo se encuentra lo que se percibe, y en el otro la descarga del aparto. Dentro del él se ubican distintas instancias, que formar el psiquismo (icc /pcc/ cc). Emplea el término “tópica” (del griego topos = lugar), en sentido metafórico, para indicar que no se puede comprender el psiquismo humano sin un modelo espacial que nos represente distintas regiones con su modo propio de funcionamiento y sus mutuas relaciones.

La película da inicio con el nacimiento de dos personajes, Riley y alegría. Nosotros, los espectadores, somos los ojos de Riley, y vemos como los que son sus padres le dan la bienvenida al mundo. Ellos le ofrecen un cálido “tú serás nuestra pequeña alegría”, a lo que Riley responde con una dulce risotada de bebe. La escena continua, la cámara se aleja, y vemos como una criatura que emana luz (llamada alegrías) recibe una bolita que destella su mismo color. Dentro de ella, se encuentra la primera marca que quedó de esa primera experiencia placentera. Primera marca del deseo del Otro. Ese ser que nació, más allá de su voluntad fue nombrado, bebé, hijo, pequeño, alegría, así ingresa en la cultura, lo que lo nombra como ser humano. Alegría, introduce esta bolita en un mecanismo, y asi da inicio a un circuito. De este modo ya en las primeras escenas del film, podemos observar cómo se ha utilizado la propuesta teórica freudiana, para pensar como es el inicio de la vida de un sujeto. Es decir, se reconstruye la inauguración del aparato psíquico a partir de esa primera vivencia de placer, de esa huella mnémica que se inscribe en el aparto y en el mismo momento lo genera.

Este aparato psíquico, respeta la propuesta original de Freud en su “esquema del peine”, aunque ha sido renovado. Los personajes que comandan a Riley, serán sus emociones, y lo hacen desde una torre, una suerte de torre de control que representa el polo perceptivo en el esquema del peine. Dentro de esta torre, ellos tienen un moderno papel donde pueden comandar acciones a Riley, así se simboliza el polo motor del esquema. Las emociones se encargan de interpretar situaciones de la vida de Riley, así como del pasaje de lo percibido a su inscripción como huella mnémica. Este modernizado aparato psíquico, es representado para que un niño sea capaz de entender de qué se trata. Así siguiendo un lógica similar a la de un juego con llamativos colores, el aparato contará con instrumentos de alta tecnología, tubos que llevan bolitas de recuerdo del polo perceptivo al pcc o icc, botones y paneles de control que desencadenan acciones, islas de “personalidades” como la de hockey, la de la familia, la de la amistad o la de las bobadas. Al mismo tiempo, dentro del aparato habrá una compañía encargada de fabricar los sueños de Riley, que respetando a Freud, armaran sus guiones utilizando restos diurnos. De este modo, gracias al film hay una introducción (no solo para los niños) a lo que Freud pensaba que sucedía en la cabeza de todos nosotros.

Los primeros momentos de película generan una sensación de idilio, de un mundo ideal en el que todo se desarrolla conforme el bien y la belleza. Situación que dura apenas unos segundos, ya que luego de la risotada de Riley y de su inscripción como primera huella, ella se vuelve un mar de lágrimas. Así aparece junto a Alegría un nuevo personaje, Tristeza. Encargada de inscribir en el aparato aquello relacionado con la soledad, el desamparo, o todo lo que sea disruptivo para Riley. El film nos confronta con una situación traumática para Riley, cuando todo su crecimiento y su vida eran soñados, sucede que se muda. Hecho que cobra el valor de trauma para ella, porque la enfrenta con situaciones que ponen en cuestión el modo de reconocerse frente a otros. A Riley le costara sostenerse “únicamente” como aquella pequeña alegría de sus padres. Al mudarse, dejara atrás amigos, equipo de hockey, casa y mucho más de que puede percibir en ese momento. Ella ya no será la mejor amiga de su amiga, ya no será la estrella de su anterior equipo de hockey, ya no será la hija que devuelve siempre alegría. Encrucijada a la que la lleva el destino, por haber seguido la senda de “tú eres nuestra pequeña alegría”. Y no será hasta que se quede sin “sus” respuestas, sin “sus” maneras de solucionar las cosas, que surgirá “otra cosa”, algo novedoso, más allá de ser “la alegría de sus padres”, significante que oprime su existencia.



Mensaje de Martin Vecchio  » 27 de agosto de 2015 » Martin.vecchio@hotmail.com 

Al comienzo, el film parece recorrer dos polarizaciones comúnes en las ciencias psicógicas actuales: la tristeza y la alegrìa, la manía y la depresión, lo blanco o negro, la nerd o la chica esbelta.
En esta dirección, el film intenta llevarnos a tomar partido por la alegría y por el éxito al cual esta nos lleva inexorablemente. Reiteradamente se escucha: ¨No hay tiempo para los pensamientos negativos¨ ó ¨tristeza, lo vas a empeorar¨.

Lo valioso del film es que luego de varios minutos, cuando los espectadores ya se encuentran odiando a la tristeza, se produce una problematización del concepto de tristeza: Deja de tener su connotación puramente negativa y comienza a ganar protagonismo.
Esto puede observarse en aquella escena en donde ¨alegría¨ es interpelada cuando recapacita sobre la función de ¨tristeza¨ en la producción de los recuerdos ó cuando tristeza es quién logra consolar al amigo imaginario, simplemente escuchándolo, sin necesidad de frases de aliento como ¨tú puedes, sigue adelante!¨
Poco a poco tristeza gana escena, de manera tal que llega a ser la mas indicada para producir en la protagonista un decir acerca de su deseo: querer volver a su ciudad de origen, con sus amigos y su gente. Ciudad de origen de la cual se sintió desplazada abruptamente conjunto con la llegada de su hermanito.
Es a partir de esta re conceptualización de la tristeza como orientación en el deseo donde se torna necesario llamarla de otra forma: Angustia, ya que la misma permite decir algo a la protagonista sobre ese objeto perdido del deseo, metonímico, inarticulable.



Mensaje de Cecilia  » 17 de agosto de 2015 » ceciliakalejman@gmail.com 

Qué interesante el análisis. Vi esta película con mucha expectativa y me pareció "Polémica"... además de una muy buena película, llevadera, conmovedora, etc... coincidente con los comentarios que escuché entre mis conocidos... Me pareció una oportunidad para pensar cuestiones desde la psicología.
La mirada que aportan en éste análisis me parece interesante para una aproximación psicoanalítica al desarrollo de Riley. El tema de las "Emociones" como son planteadas y el interjuego entre la alegría y la tristeza me evocó cuestiones conductuales... sobre las cuales aún no avancé un paso más.

Me parece para destacar la nota 9. Para reflexionar sobre estereotipos sociales - imaginarios soc. Y qué lugar queda para la castración en la coyuntura capitalista. Qué lugar para la angustia (para ponerla a trabajar)?

Por otro lado al leer lo relacionado con la constitución psíquica, pensaba en la construcción de la HISTORIA VITAL EVOLUTIVA de un niño... Me recuerda momentos preciados cuando fui docente y trabajaba éste tema con los alumnos para la realización de una entrevista a padres a realizar como aproximación a la práctica: ¿cuál es el objetivo por el cual preguntan lo que preguntan?, ¿en qué se sustenta cada cuestión indagada en la HVE?.

Y la última cuestión, por hoy... pensaba en la importancia de LOS RECUERDOS de Riley para el film... representantes del esquema del aparato psíquico y los sistemas cc,icc y precc. Creo que ésto se enlaza con el método fundamental del psicoanálisis: asociación libre. ¿Qué escenas evoca el sujeto? ¿cómo las enlaza?, ¿a qué le evoca? Ese encadenamiento significante que se va desplegando a modo de S1-S2-S3.... y que pone al sujeto a trabajar en el análisis.

Saludos,
Cecilia



Mensaje de Moisés Torres López  » 17 de agosto de 2015 » moycaz86@hotmail.com 

Como bien comenta la autora del texto que hace una reflexión y un análisis muy interesante de la cinta "Intensamente", existen o pueden existir diversos modos de interpretación de lo que se observa en la trama.

En un inicio, es tentador realizar interpretaciones desde diferentes perspectivas o áreas de la psicología, entre ellas, el de la psicología del desarrollo, la psicología cognitiva o la psicología social.

Desde mi punto de vista, en el texto se utilizan de manera muy dinámica y oportuna algunos conceptos provenientes del psicoanálisis que permiten dar claridad en el rumbo de la interpretación y entendimiento del filme.
Sin duda alguna, los personajes, manifiestan la existencia de cinco emociones básicas que se encuentran presentes en todos los seres humanos, ante lo cual, el espectador puede dar cuenta que el también cuenta con dichas emociones y la manera en que estas se comportan están constituidas por los marcos referenciales subjetivos.

Por supuesto, como lo menciona la autora, es de amplia relevancia no perder de vista la edad en que "el conflicto" surge en Riley, ya que al estar en la pubertad
y entrar a la adolescencia, sus esquemas infantiles de pensamiento, son puestos en duda por su yo, lo cual evidentemente es un verdadero pesar para los padres y para ella misma.

Desde el psicoanálisis, diversos autores, han planteado la idea de un "segundo estadio del espejo" para el sujeto adolescente, en donde existe un quebrantamiento de la realidad interiorizada del sujeto-niño, ante los cambios físicos, emocionales, familiares, etc. Riley no escapa a estas dificultades de los cambios subjetivos que presentan sus emociones de manera particular, guiados por una historia de vida, recuerdos, modos de relación con los padres y los amigos...es decir de su propia idea de "esta soy yo" y es a partir de ese momento de "crisis" que resulta más evidente la importancia de la toma de consciencia de los padres acerca de las pulsiones de vida y muerte en el sujeto adolescente, reflejadas en "alegría y tristeza".

Linda película y muy buen trabajo de reflexión.





 

 
Película de la semana:
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La larga noche de Francisco Sanctis
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ETICA Y CINE. La singularidad en situación. Una perspectiva desde los Derechos Humanos

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Cátedra I de Psicología, Etica y Derechos Humanos
Facultad de Psicología
Universidad de Buenos Aires

En colaboración con The International Network of UNESCO Chair in Bioethics.

Con el soporte técnico del IBIS (International Bioethical Information System) - Durante 2009 y 2010 el proyecto contó con el aporte del Programa de la UBA para la Ciencia y la Tecnología, UBACyT, a través de los Proyectos P006, P404, P431.

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