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El texto que se recorta del film Justicia Roja es un fragmento de la historia. En tal sentido, se van a considerar sólo aquellos aspectos relevantes para la realización del presente trabajo, quedando excluidos de manera arbitraria escenas, personajes, motivaciones, eje central y resolución de la situación recortada y del film en general.

FRAGMENTO DEL FILM JUSTICIA ROJA
Jack Moore es un abogado y ejecutivo representante de una firma norteamericana de medios de comunicación. Se encuentra en China intentando cerrar un negocio multimillonario que disputa con otra empresa.
En medio de las negociaciones sale una noche a divertirse, conoce a una modelo de esa nación y van a dar al cuarto de un hotel.
Cuando Jack despierta a la mañana siguiente se encuentra rodeado de policías, el cuarto lleno de sangre y la muchacha asesinada. Inmediatamente es arrestado y llevado a juicio.
El Estado Chino le asigna una defensora pública para que lo asista en las instancias del juicio, se trata de una joven abogada, Shen Yuelin, con quien establece una relación de amistad a medida que ambos se van conociendo.

Shen es poseedora de un pensamiento liberal, conoce muy bien las características del régimen totalitario dentro del que desempeña su tarea de abogada, por lo que es una persona crítica del Estado Chino. También conoce las falencias del capitalismo norteamericano, entiende que en ambos sistemas se cometen grandes injusticias y que las falencias de uno resultan las fortalezas del otro.
Paradójicamente, Jack Moore, que representa abiertamente los intereses de un capitalismo globalizador, tiene una mirada absolutamente totalizadora. Cree pertenecer a una nación que resguarda sin fisuras los derechos de las personas, se siente exageradamente orgulloso de eso y como contrapartida ve en la República China a un mundo retrógrado.
En una de los pasajes de la historia, él le reprocha a su defensora las características del régimen, Shen por su parte, que de ningún modo desconoce ni niega esos aspectos del mundo en el que ha crecido, le pregunta si sabe cuantos asesinatos se cometen en su país a diario, Jack ensaya algunas respuestas evasivas hasta que finalmente responde “demasiados”.
Hasta aquí, de un lado está Shen que ha crecido dentro de un régimen totalitario y que da muestras de haberlo sufrido en carne propia por ser una mujer, joven y profesional. También su padre ha sido víctima del régimen durante los años de la revolución. Del otro lado está Jack, un hombre de negocios con la convicción de que la solución para China es abrir sus puertas al mundo, ese mundo para él no es más que los ideales norteamericanos.
Ya en las instancias del juicio que se le sigue por el homicidio y en vista de ciertas cuestiones que tienen que ver con la dependencia del sistema judicial chino a los designios de las jerarquías militares, Jack decide escapar para buscar asilo en la embajada norteamericana. En medio de una confusión cuando está siendo trasladado de un lugar a otro lo logra.
Una vez a salvo en la embajada se entera de que su excarcelación para poder ser juzgado no ha sido una movida realizada por su gobierno, todo lo contrario, su gobierno se ha desentendido del caso. Quien ha hecho posible la excarcelación fue su defensora. Ella ha respondido por Jack Moore con su honor, ahora sabe Jack que la fianza en China se paga con el honor de quien se hace responsable por el acusado.
De alguna manera, en un instante, en el instante en que se entera de esto, el mundo subjetivo de Jack se desvanece y pasa del júbilo por el escape y asilamiento, a un estado de confusión y desaliento, literalmente se quiebra.
Aquel sistema del cual creía velaba por los derechos de sus ciudadanos, aquel sistema del cual se sentía plenamente orgulloso, se desmorona. Su vida había sido valorada por alguien que a penas conocía, ese alguien no era otra que Shen, garantizaba ahora sus derechos de persona.

En vista de lo expuesto, y considerando que se trata de una interpretación de un fragmento de la historia que relata el film y que se dejarán de lado otros aspectos de la historia como ser su resolución, pasaré a describir el circuito de la responsabilidad en Jack Moore.
En el Tiempo 1 del circuito se ubica el acto de escapar, que implica para Jack el huir de un sistema judicial dependiente de las jerarquías militares chinas y hallar amparo en un sistema en el cual cree fervientemente.
En el momento en que consigue ingresar en la embajada estadounidense, la acción se agota en los fines para los cuales fue concebida y Jack se muestra exacerbadamente feliz.
Sin embargo cuando se considera a salvo, cuando ve restaurados sus ideales y valores, algo le dice a Jack que la acción emprendida en el Tiempo 1 no se ha agotado. Se entera de boca del embajador que su país no ha hecho nada por él, lo ha abandonado a los destinos del régimen chino, se ha desentendido de la causa. Aquí el mundo subjetivo de Jack, ese mundo perfecto, cristalizado en sus ideas y manera de vivir, se desmorona, el universo representacional que lo sostenía comienza a agrietarse.
Es el instante en el que Jack se quiebra, en realidad aquello que se quiebra es el horizonte moral que lo sostenía.
Este es el momento del Tiempo 2 del circuito de la responsabilidad, momento que tiene un efecto retroactivo sobre el acto emprendido en el primer tiempo.
Jack pretendió escapar del desamparo para arribar al mundo protector que conocía, pero se encontró con algo que no estaba en sus cálculos al emprender el acto del Tiempo 1.
Pese a estar en el lugar en el que quería estar, ya no está tranquilo, muy por el contrario se siente abatido por las circunstancias. El accionar del Tiempo 1 cambia su significación, la huida no le devuelve sus garantías, se las cancela. Se halla suelto en su universo simbólico, ya no está sujetado, le han soltado la mano. El sujeto de la moral desfallece, es el tiempo de la ética, tiempo en el que la única respuesta posible capaz de refundar un nuevo universo que contenga lo novedoso revelado, depende del accionar del propio Jack Moore.
Este es el momento en el que Jack debe responder por su acto, respuesta que no tiene otro destinatario más que él mismo. Debe responder por este nuevo universo que él mismo ha generado sin haberlo anticipado.
Se abre así el camino para un posible Tiempo 3, que es el tiempo de la responsabilidad subjetiva. Si Jack responde aferrándose a lo ya conocido, si lo hace desde el sujeto del Tiempo 1, nada habrá cambiado, seguirá siendo una repetición de lo igual. En cambio si responde desde el sujeto (sin garantías) que advino luego del Tiempo 2, estará dando cuentas del impacto de ese nuevo universo que ha disparado sin haberlo calculado en el accionar del Tiempo 1.
En relación con el Tiempo 1 y el Tiempo 2 del circuito de la responsabilidad se puede sostener la Hipótesis Clínica. Primero habrá que preguntarse ¿a quién buscaba en su huida capaz de garantizar su universo representacional sin fallas? y segundo ¿a quién encontró en su lugar capaz de desenmascarar esa farsa?
Jack se mueve entre dos “estados”, uno que todo lo garantiza y otro, totalitario, que todo lo acapara y sin embargo, ninguno de los dos estados lo sostiene ahora en su subjetividad.
Es por esto que la Hipótesis Clínica es que Jack fue en busca de aquel otro que sostiene su completud y se encontró con aquel que lo único que garantiza es su universo agujereado.
Volviendo al circuito de la responsabilidad en Jack Moore, en el Tiempo 1 se ubica la acción de escapar, que no tiene en apariencia otros fines más que los que la misma acción implica. Esta acción ha disparado algo que no estaba pensado, algo no calculado, algo que sorprende al propio sujeto porque lo implica subjetivamente. Este es el Tiempo 2 que implica al sujeto en su accionar del Tiempo uno, que lo interpela y por lo tanto, lo resignifica.
Los Tiempos 1 y 2 se producen en las coordenadas del sujeto jurídico, moral y social (sujeto que responde a la justicia, a la moral o a la sociedad), en estas coordenadas pueden aparecer figuras de la culpa por ejemplo, o de la rebelión contra algún sistema de ideas o pautas morales o sociales establecidas, o de la sumisión. En el caso de Jack Moore sería que, luego del Tiempo 2 que da la posibilidad de ver que algo de su propia singularidad se ha manifestado, diera como única respuesta a esa singularidad en situación la decisión de no volver más a China. Así estaría resguardando su mundo ya conocido, no le estaría dando lugar a esa alteración capaz de fundar una nueva posición subjetiva.
Es el Tiempo 3, el tiempo en que el sujeto debe responder por esa verdad que está a su disposición y que posibilita el advenimiento de un sujeto nuevo, diferente al del Tiempo 1. El tiempo de la respuesta que implica al sujeto en su acto se produce en las coordenadas del sujeto de la responsabilidad subjetiva, y es ahí donde se sitúa también la hipótesis clínica.
En las coordenadas del sujeto jurídico, moral o social el tiempo es lineal, es decir, una acción sucede a otra y en esa sucesión nada del orden de lo subjetivo se altera. En Jack Moore sería: huida-muerte de las garantías-no volver más a China-sujeto del Tiempo 1-etc.
En las coordenadas del sujeto de la responsabilidad, una acción que sucede a otra la resignifica, la altera, el tiempo ya no es lineal, el acto dos se sobreimprime sobre el acto uno y lo cambia, creando un nuevo acto y modificando al sujeto en su estructura subjetiva.
A los fines de describir las categorías de azar y necesidad articuladas con el caso y en función del recorte que se extrae del film y no en relación con la totalidad de éste, se puede sostener que todas las circunstancias que llevaron a Jack Moore a ser acusado de homicidio corresponden a la categoría del azar. Suponiendo que la joven modelo es asesinada por un amante despechado, Jack no tiene injerencia en ese acto, hubiese ocurrido o no más allá de su presencia, ningún tipo de responsabilidad se le puede achacar a Jack que haya disparado el suceso del crimen. El que fuese Jack quien estaba ahí y no otro es cuestión del azar.
Sin embargo, que él haya sido acusado del homicidio, es del orden de la necesidad. Se produjo un asesinato y el que estaba con ella en ese momento era Jack Moore, no había ningún otro, por lo que necesariamente él queda sospechado del homicidio.
En cuanto a la culpa y a la responsabilidad, algo ya se ha expuesto en relación con el fragmento del film elegido en lo ya dicho anteriormente. Si Jack Moore frente a ese nuevo universo que se abre ante sus ojos, ante la resignificación del accionar del Tiempo 1 y su posibilidad de dar una respuesta que lo colocaría en un Tiempo 3 se queda estancado en una crítica a la ineptitud de la embajada, a las características del régimen chino, a su decisión de pasar la noche con la modelo etc., no sale del circuito de la culpa. Puede culparse él o culpar a otros, en cualquiera de los dos casos no adviene el sujeto de la responsabilidad en el Tiempo 3, no da lugar para tal tiempo. Su universo subjetivo no se ha ampliado, su posición subjetiva no se altera ante esa verdad que se le revela de sí mismo. En este sentido el Tiempo 2 es el tiempo de culpar o culparse y todo sigue como lo era antes.
Si por el contrario Jack se sustrae a la culpa y asimila el golpe resignificante del Tiempo 2, habrá liberado el camino para la aparición de un nuevo posicionamiento subjetivo, su universo se habrá modificado y con él sus significaciones.
En cuanto a las categorías de universal-singular. Lo universal corresponde a un universo inicial abarcador, corresponde a un movimiento que hace el intento de abarcarlo todo hasta que un acto de singularidad en situación pone de manifiesto lo parcial de ese universal. Tal movimiento crea un nuevo universal que ahora incluye esa singularidad, hasta que una nueva aparezca. Por otro lado, en la medida que una singularidad pasa a conformar un universal, esa deja de ser tal. Lo singular posibilita la realización de lo universal y lo universal solo se inscribe a través de lo singular.
Retomando la hipótesis clínica expuesta para Jack Moore referida a la idea de completud y al agujero en la estructura, esos dos “estados” entre los que oscila según se postula en la hipótesis, dan lugar a la interacción universal-singular.

Jack Moore estaba sujetado a una moral de lo particular que le determinaba la respuesta correcta, a través de ella sabía que debía hacer y que no. Cuando decide escapar, su acto le depara, le posibilita el conocimiento de un aspecto de sí desconocido hasta el momento: no hay garantías, todo puede ocurrir. El universo de convicciones e ideales que lo respaldaba resulta ser sólo una parte. El sujeto de la moral ya no puede responder por Jack, se le ha revelado un aspecto que el universo no contiene, que lo sobrepasa. Es la hora del acto ético. Ahí donde la moral desfallece, surge el sujeto de la responsabilidad que se ve precisado a dar una respuesta que reinstale al sujeto nuevamente en un universo. Sin embargo este universo ya no es el mismo que era, es un universo ampliado, la emergencia de la singularidad ha desnudado la parcialidad del universo conocido que no la contenía. Cabe aclarar en este punto que ningún acto ético se produce en el vacío, siempre hay un particular que soporta dicho acto, es decir que lo universal-singular no puede prescindir de lo particular.
En este punto, y volviendo a Jack Moore, la moral de lo particular no tiene respuesta para dar porque el mismo acto la ha trascendido. Tiene que advenir el sujeto de la ética, de la singularidad en situación que puede responder por eso que no estaba calculado.
Cuando el universo de la moral ya no puede ofrecer respuesta a la situación novedosa el horizonte se quiebra y se abre la posibilidad de un tercer momento que es el de la dimensión ética, en la que ningún saber preexistente puede determinar la respuesta correcta para el sujeto.

El efecto particularista en la historia tiene que ver con el régimen totalitario de la República China. En el fragmento que se expone el efecto de esta particularidad se observa en el contraste de ideales y pautas morales que se produce entre Jack y su defensora.
Por otra parte es ese efecto lo que sume a Jack en un primer momento, anterior al Tiempo 1 del circuito de la responsabilidad, en un estado de indefensión y que de algún modo es lo que finalmente lo empuja al accionar del Tiempo 1. Se evidencia por la interdependencia entre el aparato judicial y las jerarquías militares chinas.



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