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“¿Y a qué poder podría adscribirse ese logro más que al Eros,
que lo cohesiona todo en el mundo?”
Sigmund, Freud

Teniendo en cuenta el comentario sobre el film “La ola“, el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es el profesor Rainer Wenger, quien se encuentra a cargo de la clase que abordará el tema “Autocracia” (sistema de gobierno absoluto, en el cual la voluntad de una sola persona es la suprema Ley de un Estado) en el marco de la Semana de Proyectos Escolares.
La autora del comentario, Elizabeth Ormart, plantea que en el film se evidencia el fenómeno de masa. Según Freud, la masa es una estructura libidinosa conformada por un grupo de individuos unidos en un tiempo y lugar determinados y con un fin especifico, regida por un líder que la conduce. En la misma, cada individuo posee una doble ligazón libidinosa, con el conductor y con los otros integrantes de la masa. Así es como, los miembros ubican al mismo objeto exterior en el lugar del ideal del yo, y a consecuencia de esto, se produce una identificación entre ellos de yo a yo.
En el film el personaje que queda ubicado por los alumnos en el lugar de líder es el profesor, en tanto, para ellos resulta incuestionable que otro miembro de ese grupo ocupe ese lugar de autoridad, ya que éste, ya estaba encarnado de antemano por el profesor, en tanto existía un vínculo asimétrico previo. Una vez instaurada esta posición de líder, el profesor la sostiene y los alumnos lo aceptan de buen grado ubicándolo en el lugar de ideal del yo. Esto puede ubicarse, en el momento en que el profesor plantea que para dirigirse a él deben nombrarlo “Señor Wenger”, como así también, cuando éste les plantea que para expresar sus ideas deben levantar la mano, esperar su aprobación, pararse erguidos y luego comenzar a hablar. Si no cumplen con esta directiva, el profesor los ignora, restándole valor a su palabra.
Por otro lado, se observa cómo los alumnos, en un primer momento se encuentran desinteresados y desmotivados frente a la clase y luego, a partir de las ideas y creencias novedosas que les imparte el profesor, comienzan a sentirse estimulados, con ganas de participar y trabajar. De esta manera, es como empiezan a experimentar un fuerte sentimiento de pertenencia y cohesión grupal, que los impulsa a desarrollar determinadas creencias, actitudes y valores que les permite diferenciarse del resto. Así es que en el film, los alumnos junto con el profesor deciden conformar un grupo con un nombre, un logo, un saludo y un uniforme propio que los caracteriza haciéndolos únicos. Respecto de este punto, una alumna plantea que los uniformes permiten borrar las diferencias sociales; en tanto en la masa, quedan abolidas las diferencias singulares de cada sujeto, contribuyendo a la ilusión de unidad. Un indicador que permite observar esto es, cuando el profesor los empieza a hacer marchar y dice: “Nos estamos convirtiendo en una unidad”. Esta creencia de unidad se conforma necesariamente con la exclusión de los otros considerados diferentes e inferiores. Esto se observa cuando el profesor plantea que marchar firmemente contenía otro objetivo en si, el cual era molestar al curso de abajo, que era el de Anarquía. Frente a esta situación el profesor dice: “Quiero que el yeso caiga sobre la cabeza de nuestros enemigos”. Asimismo, se puede vislumbrar otra de las características de la masa que es el sentimiento de poder invencible, cuando el profesor en el momento en que marchaban dice: “Este es el poder de la unidad”, “Esto podría hasta derribar puentes” y “Juntos somos mucho, mucho más fuertes”. En relación con este punto, otro indicador observable es, cuando uno de los alumnos, en la noche donde pintaron y pegaron calcomanías en las paredes de la ciudad con el logo de “La ola”, arriesga su vida subiéndose a un edificio para pintar sobre el mismo el logo, queriendo mostrarse, de este modo, como “el invencible“, movilizado por un fuerte sentimiento de omnipotencia.
Por otro lado, es posible observar que los individuos que conforman una masa, comienzan a perder cierto grado de autonomía, en tanto surge una compulsión a hacer lo mismo que los otros y a ser altamente sugestionables. También se produce en cada uno de ellos cierta disminución de la inteligencia, de la capacidad para razonar, y comienza a primar la impulsividad y la violencia hacia los otros. En el film es posible encontrar ciertos indicadores que representen algunas de estas características, por ejemplo: la noche en que los alumnos se agrupan para ir a pintar clandestinamente, en las paredes de la ciudad el logo de “La ola”, sin importarles alterar el orden publico, la pelea que se da en la competencia de Waterpolo y la violencia entre compañeros en las gradas, cuando Marco le pega a su novia Karo, cuando el profesor, en el medio de una discusión con su esposa, impulsivamente la agrede de forma desagradable e innecesaria. También, cuando los niños impiden la entrada a la competencia de Waterpolo a aquellos que no pertenecían a “La ola“. Asimismo, se observa que empiezan a dejar de lado a su compañera Karo que no se adapta ni se somete a las particularidades y a las presiones del grupo. Por último, cuando en la escena donde algunos de los integrantes de “La ola” se encuentran con un grupo de Anarquistas, Tim saca un arma y los amenaza.

Responsabilidad- Necesidad- Azar
“… responsable es aquél del que se espera una respuesta,
no se tratará por ello de situar cualquier respuesta en ese lugar”

Con respecto al circuito de la responsabilidad y los tiempos lógicos del mismo que permiten organizar la situación, planteamos como Tiempo 1, a la Planificación de la clase, por parte de Wenger, en donde también confluiría el elemento de Necesidad, ya que se considera que el profesor necesitaba llevar adelante una clase diferente y no ortodoxa, con el fin de motivarse ya que no era la clase que deseaba enseñar. Asimismo, tendría el objetivo de estimular la participación y el entusiasmo de los alumnos.
En el Tiempo 1 “… se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se haya inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada en un Tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora (de allí su linealidad)” . Se puede ubicar como Tiempo 2 la discusión que el profesor tiene con Marco, luego de que éste lo fuera a buscar a su casa después de haber golpeado a su novia. En esta escena, Marco le pide a Rainer que ponga fin a “La ola”, ya que esa pseudodisciplina y mierda fascista como él la llama, los estaba transformando negativamente a todos sus integrantes, incluído a él mismo, que se sorprende y no puede creer haber cometido semejante acto hacia la persona que más amaba.
Según María Elena Domínguez el Tiempo 2 es el “Tiempo donde el universo particular, soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo” . A partir de la discusión ubicada en este tiempo, es posible pensar que el profesor se ve interpelado al ver que la situación se le “había ido de las manos”, y que se había desdibujado el objetivo educativo inicial del proyecto, conduciendo a los alumnos y a él mismo a actitudes irracionales y desmedidas. Es a partir de este punto, donde es posible inferir que el profesor siente que forma parte y tiene que ver con todos los hechos acontecidos. Es en base a esta interpelación, la cual exige respuesta más allá de lo que el yo querría responder, que se inicia el circuito, que no se da sin la culpa, la cual permite la retroacción del Tiempo 2 al Tiempo 1, resignificando a este último. Es así, como se retorna sobre la acción por la que se “debe” responder, en tanto la culpa ob-liga a dar una respuesta. Frente a la posible culpa que se pudo haber despertado en el profesor, luego de la discusión con Marco, la respuesta que adopta, es citar al otro día a todos los alumnos integrantes de “La ola”, ponerlos a prueba para ver hasta dónde podía llegar su nivel de fanatismo y hacerles ver a ellos y a él mismo, lo que eran capaces de hacer con un compañero que no pensaba como ellos. En el auditorio se produjo una dictadura. De esta manera, es como Wenger decide poner fin a “La ola”. Esta decisión que toma el profesor, se encuentra dentro de lo moralmente esperable, quedándose situado en el eje de lo particular.
A partir de cómo concluye el film, no es posible ubicar figuras de la culpa, en las cuales la culpa quedaría sustancializada; ni tampoco el despliegue de un Tiempo 3, que permitiría la producción del efecto sujeto, conjuntamente con la responsabilidad subjetiva respecto de su deseo inconciente, dando lugar a la posibilidad de un verdadero acto ético fundado sobre el eje de lo universal-singular. No es posible ubicar ninguno de estos aspectos, ya que luego de la respuesta moral que da el profesor, y de todo lo que acontece en el auditorio, es llevado preso y no se sabe qué caminos puede llegar a adoptar para enfrentar lo sucedido, ya sea vía camino del goce (quedándose anclado en una culpa sustancializada) o vía camino del deseo (que lo llevaría a poder desplegar un tiempo 3, en el cual podría lograr un cambio de posición subjetiva respecto de su deseo).
Por otro lado, la naturaleza de la ligadura entre el Tiempo 1 y el 2 se da a partir de la Hipótesis Clínica, que se halla en esa ligazón, y que es una lectura, una posible interpretación, en donde se intenta anudar el sujeto al acto, desde afuera, para poder identificar lo que se juega en él, qué le hace mover su universo. Es aquí donde algo de la Responsabilidad adviene, ya que se debe responder por lo que está más allá de las fronteras del Yo. Con respecto al film, se plantea que la hipótesis clínica es el Deseo de ser admirado y reconocido por parte del profesor. Deseo inconciente que lo movería y lo empujaría a llevar adelante esta clase diferente, como así también, a seguir sosteniendo el movimiento de “La ola”, ignorando los indicadores que daban cuenta de que la cuestión se estaba volviendo problemática y el objetivo inicial se estaba perdiendo. Es aquí donde se podría inferir que estaba encontrando cierta satisfacción narcicista de la cual es responsable subjetivamente. Si bien el deseo es imposible de nombrar, resulta interesante remarcar y relacionar lo que le dice su mujer en una discusión: “Estás disfrutando que piensen como si fueras Dios, que estén pendientes de tus palabras”, “Los estudiantes te ven como un ejemplo y tú los manipulas por causa propia”, “Eso es sólo tu ego”.
Por otro lado, en el film pueden observarse situaciones acontecidas por el Azar, situaciones contingentes de la vida imposibles de poder anticipar, ni mucho menos de controlar. Es a partir de este punto, que se plantea que los hechos se encadenaron azarosamente para producir un final inesperado y penoso. Se considera que ninguno de los integrantes de “La ola” podía preveer que en la escena del auditorio, en la cual el profesor Wenger los reúne a todos y pone fin al proyecto, se generaría semejante pánico colectivo, y que Tim terminaría lastimando a uno de sus compañeros y luego se quitaría la vida. En el transcurso del film, también se observaron diferentes situaciones que ocurrieron por azar, como por ejemplo, la escena en la cual Tim, lo espera al profesor escondido en la entrada de su casa, para pedirle si se puede quedar un rato con él, producto del exagerado fanatismo y de la idealización que le tiene. De igual manera, cuando este mismo personaje decide quemar todos sus atuendos de marca, luego de una clase en la cual debatían respecto de lo innecesariamente cara que era la ropa de marca. Otro indicador que se observa, es la escena de la fiesta en la playa donde todos se muestran entusiasmados y fanatizados por “La ola”, al punto de parecer una secta privilegiada a la cual no todos podían pertenecer, lo cual ya excedía el conocimiento del profesor Wenger. Todas estas situaciones eran imposibles de anticipar, debido a que tienen que ver con la forma particular en que impactó y afectó el psiquismo de cada uno de sus integrantes el pertenecer a “La ola”.
Finalmente, se considera que existe en el profesor responsabilidad jurídica respecto de todo lo acontecido, ya que era una persona mayor de edad que tenía a su cargo un curso de alumnos menores de edad, que si bien no estaban obligados a participar de la clase, ni de la “La ola”, por el sólo hecho de existir un vínculo asimétrico de profesor- alumnos, dentro de la institución escolar, le hacían caso y respondían a lo que él les planteaba. El profesor tuvo la intención y la voluntad de planificar esa clase especial (obviamente no tuvo la intención de que finalice de esa manera horrorosa), de propiciar la conformación de “La ola”, como así también, de sostenerla durante esa semana. Asimismo, la decisión de ponerle fin cuando la situación se le estaba “yendo de las manos”, era exclusivamente de él. Según el marco jurídico, si fue autónomo de llevar adelante este proyecto, debe ser capaz de responder por sus actos.
Para concluir…
Es posible relacionar el caso de Ibietta, el personaje del cuento “El muro” de Jean Paul Sartre, con el del profesor Wenger, ya que se considera que en ambos casos no hay despliegue del Tiempo 3 dentro del circuito de la responsabilidad. Esto se produce porque ambas historias concluyen en un momento donde no se puede verificar, qué respuesta y qué posición adoptarán los personajes a partir de la resignificación aposteriori que se produce del Tiempo 1.
A su vez, resulta interesante remarcar que ambas historias finalizan con una muerte, que claramente no fue buscada intencionalmente. Pero que fue la consecuencia imprevisible e inevitable, producto de la existencia en cada uno de los personajes de su deseo inconciente, el cual movilizó en los dos, que tomen diversas decisiones y actúen de determinada manera, junto con la concatenación de elementos azarosos y de necesidad. Esta relación de elementos, condujo a que Gris sea asesinado, en el caso de Ibietta y a que Tim, se suicide, en el caso del film analizado.
BIBLIOGRAFÍA

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