por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Parcial Domiciliario
Singularidad en situación
Segundo movimiento de la ética

Materia: Psicología Ética y Derechos Humanos

Cátedra: Juan Jorge Michel Fariña

Comisión de trabajos prácticos: Nº 26

Integrantes del grupo: Dima Florencia, LU: 327385790
Telerman Paula, LU: 304104100

Fecha de Entrega: 7 de Junio de 2010

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
Tomando en cuenta el comentario sobre el film “La ola”, extraído de www.elsigma.com, el personaje sobre el cual se centra y recae la responsabilidad subjetiva, es sobre la figura del líder. En el caso de nuestra película, éste es el profesor Rainer Wenger, de la clase de autocracia.
Este lugar de líder como ideal del yo en el grupo, provoca una identificación entre los miembros reforzando el sentimiento de pertenencia al grupo. Estas ideas, desarrolladas por Freud en Psicología de las masas y análisis del yo (1921), constituyen un análisis metapsicológico de las causas de la conformación del fenómeno de masas.
El autor propone una hipótesis, al momento en que, tomando lo postulado por Le Bon y Freud acerca del fenómeno de masa ; explicando que es el fenómeno afectivo sobre el racional, lo que se pone de relieve; y es aquí, en el plano afectivo, donde se apoya para explicar la ligazón entre los miembros, introduciendo además el concepto de libido: el amor entre los miembros y del líder hacia cada uno de ellos. Para Le Bon, y para muchos otros autores de la época, los individuos, aún los más inteligentes, muestran un comportamiento grupal en el que pierden toda autonomía, capacidad de razonar y en el cual prima la impulsividad y la violencia. La reunión de individuos en una masa da lugar al nacimiento de una entidad supraindividual a la que llama "alma colectiva" en la que cada miembro adquiere una mentalidad bárbara y primitiva. En la masa, según Le Bon, el individuo pierde la fachada cultural, cualquiera sea su condición social o su capacidad intelectual, y queda al descubierto el inconsciente.
Con respecto a la figura del líder que se introduce, ésta es la figura con la cual se identifican los sujetos, habiéndolo colocado en el lugar del ideal del yo; es así que esta figura es incorporada al yo de cada uno de los integrantes de la masa como ideal. Sabiendo entonces que todos los miembros se han identificado con el mismo ideal, compartiendo entonces, los mismos valores, pensamientos, modos de actuar, el mismo ideal del yo, por lo tanto, a su vez, se identifican los unos con los otros de manera horizontal, es decir, de identificación de pares; claro está, que al caer la figura de líder, desestabiliza toda esta ilusión de masa y unión, disgregándose la misma. Éstos son los indicadores con los que trabajó el autor: la figura del líder, sobre la cual recae la responsabilidad subjetiva.
Pero no sólo los jóvenes son tomados por la pasión, también el líder. El Profesor Jones, quien fue el profesor de Cubberley High School donde se desarrollo el experimento, reconoce que no repetiría la experiencia, ya que, sostiene: “Fue útil por las discusiones que disparó, pero es un experimento peligroso, que desata algo devastador en tu alma: darte cuenta de que te gusta, de que el orden y el control te resultan excitantes y atractivos”. Esto sitúa para nosotros, un punto central para la reflexión ética, que tiene que ver con que la pasión por la instrumentalización constituye un agravante antes que un atenuante de la responsabilidad subjetiva. Quien elige volverse objeto de la maquinaria grupal que se pone en funcionamiento día a día, en “La Ola” encuentra en esa decisión un modo de satisfacción de la cual es responsable. Su responsabilidad no se diluye por hacer cosas que “todos hacen” sino que se agrava. La creencia es el pivote alrededor del cual gira la fuerza de la masa. Mientras cree, se mantiene y desarrolla, fortaleciendo la ilusión (de verdad, de poder, de invulnerabilidad). Cuando ésta se rompe por alguna razón, cuando la creencia se lesiona y la ilusión cae, se produce la desorganización y el pánico. Esto se observa en la película cuando el líder, ante el auditorio de seguidores, da por finalizada la experiencia.
La identidad de cada uno tiene como soporte a los otros, que son la referencia constante. En la masa se es en la medida que los otros nos confirman lo que nosotros somos y a su vez delimitan la diferenciación con aquellos que no son similares.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación y 4) Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
Para analizar el circuito de responsabilidad subjetiva en sus tres tiempos lógicos, centraremos nuestro análisis en el personaje del profesor Rainer Wenger, el líder de los alumnos.
Primero creemos conveniente la introducción de algunos términos y conceptos, para poder comprender a qué nos referimos al hablar de responsabilidad, y de los dos distintos modos que tiene el sujeto de confrontarse al campo de la misma, vale decir, el sentido jurídico o subjetivo.
Por responsabilidad, entendemos el termino como “…aquel de quien se espera una respuesta”. Claro está, que la noción de responsabilidad de la que se trate estará directamente vinculada a una determinada noción de sujeto: al referirnos a la responsabilidad subjetiva, se interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo, adentrándonos en su condición de sujeto del inconsciente; …”Responsable es aquel de quien es esperable una respuesta,(…) no se dice que sea conciente de lo que hace ni que se haga cargo de lo que hace, sino que sea culpable de lo que dice y hace” . Mientras que por el lado de la responsabilidad jurídica, del lado del derecho, se plantea un sujeto autónomo, un sujeto joya , capaz de hacerse responsable, no sólo por sus acciones sino también por sus elecciones y decisiones, restringiendo entonces, toda la responsabilidad al terreno de la conciencia, a la intencionalidad conciente.
Ahora bien, volviendo a nuestro personaje de análisis, el profesor Wenger, o Señor Wenger, como luego hizo llamarse al asumir el rol del líder, situaremos aquí el circuito de la responsabilidad subjetiva:
En el tiempo 1, nos ubicamos en el eje de lo particular, situando la moral y la culpa. Se realiza una acción en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se haya inmerso, y se supone que se agota para los fines que fue realizada. Dicha acción se encuentra en el campo de la conciencia.
En este tiempo se es responsable. Este ser responsable puede pasar a ser un hacerse responsable, en el tercer tiempo del circuito.
Trasladamos esto al film: El profesor comienza la semana de clases, en la cual le asignan la clase de autocracia. Cada día piensa en algo distinto para agregar en clase, los contenidos ideológicos se iban sumando día a día, dándole mayor consistencia al agrupamiento. Se conforman como grupo, llamándose “La ola”, el profesor a la cabeza como líder. Toman valor las insignias, el uniforme, el saludo, la obediencia al líder, la identificación entre pares, equiparación de los miembros, excluyendo a quienes no realizar las acciones que el movimiento impone.
Hasta aquí, Rainer Wenger es responsable del dictado de la clase, de la conducción de la experiencia, la cual era satisfactoria en apariencia., de sus elecciones en cuanto a la profesión y forma de trabajar con la misma, de su matrimonio y manera de llevarse con su mujer, aclarando que hablamos de un matrimonio que estaba en crisis, con una mujer que se sentía relegada y que, además, estaba disconforme con el experimento que su esposo dirigía.
El proyecto continuó por una semana, hasta su finalización como experimento educativo bajo la dirección del docente. Luego de varias situaciones que pre anunciaban que el experimento había rebasado los límites es entonces donde se producirá un vuelco. Destacamos un primer exceso respecto del tiempo 1, que nos llevará al tiempo 2: el experimento realmente desbordó los límites, lo que estaba al alcance del poder del profesor. El mismo no se reconoció en la discusión con su mujer, al decirle que ella sentía celos y envidia por él, ya que era el un líder, querido y respetado por sus alumnos, en comparación a ella quien tenia que tomar “una pastillita” todos los lunes para enfrentar el miedo de dar clases en la escuela. Podríamos decir que aquí fue su inconsciente quien hablo.
Ya en el tiempo 2, hablamos de un exceso respecto de lo acontecido en el tiempo 1. Se abre una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo, se lo interpela. “No hay responsabilidad subjetiva sin culpa… en este sentido, la culpa es una condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva y esta culpa depende de una operación simbólica: la interpelación subjetiva” . Este momento de interpelación, en la película podemos situarlo cuando el profesor queda sólo en su casa, leyendo y releyendo los escritos que les solicitó a sus alumnos acerca de lo que la experiencia de “La Ola” significó para ellos. Aquí parecería que el profesor se cuestiona acerca de su obrar, de la experiencia, de los alcances de la misma, dándose cuenta que su experimento ha traspasado los limites de un simple proyecto escolar para convertirse en una verdadera dictadura. Se siente culpable por haber llevado el experimento tan lejos. La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne a la acción por la que se debe responder, la interpelación es exigencia de respuesta y genera deuda, culpa.
Situamos la ética y nos ubicamos en el plano de la responsabilidad subjetiva. Esta interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo, un sujeto que debe responder por su acto, esto lo realizará en el tiempo 3. Aquí se romperá la base de lo particular.
Llegado al tiempo 3, hay una respuesta sobre el tiempo 1. El sujeto que debe responder por su acto: “responsabilidad referida a la singularidad del sujeto en acto y no a la sustancia de ese sujeto”
El acto ético produce un nuevo sujeto, al que algo de lo real lo toca. Es un pasaje simbólico. En el tiempo 3 se verifica la responsabilidad subjetiva, hay una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto. Se ahonda sobre el sujeto, el deseo y el inconciente. No se trata de religar significantes como se hace en el tiempo 2 (allí se tapona una brecha abierta en éste tiempo), sino de que se trata de la producción de un sujeto barrado. Responsabilidad subjetiva es la culpabilidad misma de lo que se hace y se dice, una singularidad que emite el sujeto, del deseo inconciente que causó la formación.
Situamos el acto que indica el cambio de posición de Wenger cuando convoca a todos los integrantes y simpatizantes de “La Ola” el día sábado en el auditorio. Comienza el encuentro con el saludo, vestido con su camisa blanca. Lee recortes de los escritos de sus alumnos. Marko no está de acuerdo, se levanta de su asiento y cuestiona, lo retruca a Wenger, a quien ya no sentía como líder. El profesor le ordena que se siente y se calle. Lo nombra como subversivo, la clase lo critica y es llevado al escenario a pedido del líder. ¿Qué hacemos ahora con este desertor?, pregunta Wenger. Pegarle, lastimarlo dicen los alumnos. Al momento que están por comenzar con la violencia, es que Wenger para el acto. “¿Ustedes harán todo lo que yo les ordene?” Desbordado e indignado realiza el cuestionamiento, recordándoles la pregunta inicial… “¿ Es posible una tercer dictadura?”
Luego de este intercambio, da por finalizada “La Ola”, frente a lo que un alumno, de los mas fervientes seguidores, para quien la ola era su vida, decide suicidarse.
Este cambio de posición culmina cuando al final de la película Wenger se corre del lugar de líder, disgregándose así la masa, el grupo, perdiéndose todo tipo de identificación al caerse ese ideal del yo. El profesor se ve enfrentado ahora, a una nueva realidad, a las consecuencias de la experiencia. A un grupo de alumnos devastados, angustiados, desorientados. A su mujer que parece ser decidió dejarlo ir, solo. Emerge una nueva singularidad, el sujeto se hace responsable de su nueva elección, de su nueva posición. Detrás de todo este conflicto, podemos suponer que rige el deseo inconciente del sujeto, ya que no hay deseo sin culpa, podemos llegar a pensar que en su inconciente él buscaba ser esa imagen de líder, tener poder, ser esa autoridad a la que todos obedecen sin cuestionamientos. Pero saberse culpable implica pasar por una experiencia analítica de deseo inconciente, la culpa puede mantenerse sin el advenimiento del sujeto. No sólo el sujeto debe enfrentarse a su deseo, en este caso debe, además, enfrentarse al estatuto de las leyes, a la moral, a esa culpa moral que taponea el acceso a un orden de deseo. Debe enfrentarse al ir preso por lo sucedido, de lo cual él fue el responsable, el gestor del hecho. Aquí situamos la responsabilidad jurídica, al tener que responder por el hecho, recibiendo en consecuencia, la pena que crea necesaria la justicia.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
Para los griegos, “Necesidad” era el nombre de la diosa que regía justamente aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana. Necesidad es aquello que va a ocurrir inexorablemente, hoy en día llamado destino. El “azar”, en cambio, es asignado a aquellos hechos de los cuales no podemos tener certeza si van a ocurrir o no. Otros nombres para el azar son: suerte, coincidencia, casualidad y accidente. Si Necesidad establece una conexión entre causas y efectos, Azar desconecta tal relación. Juan Carlos Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, que cuando rigen por completo Necesidad o Azar, o una combinación de ambos, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad. Pero basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión. En la película asignada, “La Ola”, podríamos establecer a la necesidad o destino el hecho de que al profesor se le asigne en la semana de proyectos de la escuela el tema “Autocracia”, es decir, la semana de proyectos era algo que insoslayablemente iba a ocurrir, quizás fue azar el hecho de que se le haya asignado autocracia en vez de anarquía como él quería. De todos modos para este análisis colocaremos al azar en el lugar de las acciones llevadas a cabo por los alumnos. Ese mismo proyecto podría haber generado sentimientos completamente distintos de los que generó en el curso, esa obediencia extrema, esa unidad que excedía las puertas de la escuela, podrían no haber ocurrido. En nuestra opinión la necesidad se pone del lado de la semana de proyectos de la escuela y el azar de lado de lo que realizan esos alumnos con esa semana. Las causas y el efecto que la necesidad podría haber conectado en esa semana podrían haber sido, por ejemplo el tema en cuestión a enseñar, la “autocracia” y el aprendizaje del mismo de una manera civilizada donde no genere realmente una autocracia en el alumnado, la enseñanza y el aprendizaje. En este sentido creemos que el azar rompió esa relación, dándole un giro inesperado a lo que en un comienzo fue una simple clase de autocracia. En este sentido, podemos preguntarnos: ¿es el profesor Wenger responsable de esto?, ciertamente fue responsable de la forma en que dictó el curso, de los elementos que lo compusieron, de las ideas que llevó a la clase para ejemplificar la autocracia, pero francamente no creemos que fue responsable por lo ocurrido, por las dimensiones que tomo el movimiento, por la obediencia extrema por parte de los alumnos y en absoluto por el suicidio de uno de ellos. Más bien creemos que fue azar que ese tipo de personalidades se reuniesen en ese curso y desaten ese macabro movimiento, aunque no queremos desreponsabilizarlos y tomar “La Ley de Obediencia Debida” como excusa. Los alumnos son responsables por los actos que llevaron a cabo durante esa semana en la ciudad, en la escuela y frente a otros alumnos. Su responsabilidad no se diluye por hacer cosas que “todos hacen” sino que se agrava.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
El personaje de Ibbieta en el cuento “El Muro”, luego de haber sido condenado por los falangistas a muerte, decide despojarse de todo lo que lo rodea, de todos sus sentimientos, ya que sabía que iba a morir a la mañana siguiente, fusilado. Esa noche, su última noche, no quería dormir para no perderse ni un segundo de su vida, de su apreciada vida a la que le daba tanta importancia ahora, que sabía que en unas horas ya no le pertenecería más. Los falangistas le preguntan por el paradero de Gris, del cual el sabia que estaba escondido en la casa de su primo. Los falangistas le dicen “tu vida por la suya” y luego de pensar un rato, decide jugarles una broma a los mismos, sin saber que estaría sentenciando la muerte de Gris y salvándose él. Ibbieta les dice “está en el cementerio”, sin saber que esa noche Gris tendría una pelea con el primo y se iría a esconder al cementerio. De este modo vemos como el escenario propone la emergencia de una singularidad en situación. De acuerdo al circuito de la responsabilidad, el acto de decirles a los falangistas que Gris estaba en el cementerio es el tiempo 1: el personaje lleva adelante una acción, una conducta orientada por un determinado objetivo y entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concebida. Adviene luego lo que llamamos un Tiempo 2: una interpelación que el sujeto recibe a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Su acción iniciada en el Tiempo 1 fue más allá de lo esperado. En primer lugar, los falangistas regresan de su búsqueda y para su sorpresa no lo matan. En segundo lugar, en su encuentro con otro preso, éste lo pone al tanto de que esa mañana lo mataron a Gris y nada menos que en el cementerio. En este sentido Ibbieta es responsable por haber elegido la palabra “cementerio”, podría haber dicho otra, pero dijo esa. Pero, ¿es realmente responsable por la muerte de Gris?, no, fue azar el hecho de que haya dicho que Gris estaba en el cementerio y que justamente Gris esa tarde se haya peleado con su primo y escondido en el cementerio. Con respecto al tiempo 3 podríamos decir que el hecho de que Gris haya sido encontrado y fusilado, le otorgó a Ibbieta el cumplimiento de su deseo, que era la vida, vivir un poco más. Que otro preso le haya comentado que fusilaron a Gris en el cementerio resignificó el tiempo 1 ya que fue él quien dijo donde lo encontrarían, sin saberlo realmente y se cumplió la necesidad de “tu vida por la suya” como le habían dicho los falangistas. En este sentido podemos ver, al igual que en la película “La Ola” como frente a dos situaciones diferentes, se respeta el circulo de responsabilidad, como hay un tiempo 1, un tiempo 2 y un tiempo 3, donde el tiempo 3 resignifica el 1, donde la necesidad y el azar juegan en contra de estos dos personajes, poniéndolos en una posición de posibles responsables frente a lo sucedido: Ibbieta por la muerte de Gris y el profesor Wenger por el desencadenamiento de una nueva dictadura. En ambos aparece la culpa y ambos son responsables, si, pero en este caso Ibbieta por haber dicho “en el cementerio” y no por la muerte de Gris y el profesor Wenger por intentar explicarles a sus alumnos lo que era una dictadura, pero no porque surgiera verdaderamente.

BIBLIOGRAFÌA

• D´Amore, Oscar: “Responsabilidad subjetiva y culpa”. En La transmisión de la ética; Clínica y Deontología, Vol. I: Fundamentos, Letra Viva, 2006, Buenos Aires.
• Fariña, Juan Jorge Michel: “Responsabilidad: necesidad y azar” en Ficha de Cátedra, Psicología Ética y Derechos Humanos.
• Jinkins, Jorge: (1987) “Vergüenza y responsabilidad”. En Conjetural nº 13. Sitio Ediciones, Buenos Aires.
• Mosca, Juan Carlos: “Responsabilidad: otro nombre del sujeto”. En Ética, un horizonte en quiebra, Eudeba. Buenos Aires.
• Salomone, Gabriela Z.: “EL sujeto dividido y la responsabilidad “. En La transmisión de la ética. Clínica y Deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006, Buenos Aires.
• Sartre, Jean Paul: El muro, Editorial Losada, Buenos Aires, 1972.
www.elsigma.com

ANEXOS

Película: “La ola”
Director: Dennis Gansel
Año: 2008

Síntesis
Es la semana de proyectos en una escuela secundaria de Alemania. Al profesor Rainer Wenger le ha tocado el tema de la Autocracia, prefiriendo el de anarquía, pero le fue asignado a otro docente. Mientras tanto, en los grupos de teatro y waterpolo, los desempeños no son muy buenos. La obra de teatro no resulta tener un guión interesante y sus personajes no están convencidos de la trama; por otro lado, el equipo de waterpolo no logra ganar partidos, por más duro que entrenen.
Dos de los estudiantes protagónicos en la película son Marco y Karo, quienes son novios. Marko disfruta de estar con Karo y su familia, ya que no posee una familia estructurada: su madre es alcohólica y no le presta nunca atención.
El día lunes comienzan las clases de autocracia con el profesor Rainer Wenger. El Grupo está cansado de debatir el tema del fascismo, dicen que todo eso ya pasó, afirmando que una tercera dictadura es imposible. .. "Vale sí, los Nazis eran una mierda. Ya hemos captado el mensaje." Ese comentario fue el que despertó una reflexión en Wenger. "¿Así que no creen que otra dictadura sea posible en Alemania?" Es a partir de dicha expresión que decide realizar un experimento en clase. El experimento durará la semana completa. Durante ese tiempo, el profesor va exigiéndoles y proponiendo distintas cuestiones a sus alumnos, a la par que van surgiendo propuestas desde los mismos. El profesor dice que necesitan ante todo una figura de líder, de autoridad; el grupo decide como tal al profesor, a quien desde ahora llamaran Señor Wenger, colocándose de pie cada vez que le dirijan la palabra. De un momento a otro, la clase se infunde de disciplina y concentración.
Al día siguiente, propone el cambio de asientos de los alumnos, colocando a los de mejor notas con los de baja calificación, explicando que al trabajar juntos, serán más fuertes, eslogan del día, “fuerza a través de la unidad.” Se sugiere luego la idea de tener un uniforme, una camisa blanca, accesible a todos. Todos regresan a la escuela con la camisa, menos Karo, ella no respetó el código de vestimenta, y ahora se siente rara ante ello, se ve relegada, excluida. Votan el nombre para el grupo, saliendo ganador “La ola”. La energía de “La ola” se expande por el grupo de teatro y el equipo de water polo . En lugar de competir entre ellos, los alumnos comienzan a cooperar, obteniendo a partir de allí, resultados satisfactorios.
Los alumnos se distribuyen tareas: generan el logo, la pagina Web, pegatinas… las paredes de la cuidad se colman con graffittis con el logo del grupo.
Ya a día jueves “La ola” se adueñó de la escuela: para ingresar a la misma, los alumnos deben hacer el saludo característico. Al ver que no permiten el ingreso a quienes no realizan ese saludo, Karo se indigna y enfurecida va a hablar con el profesor, diciéndole que ya ha ido demasiado lejos.
Por otra parte, en relación a su vida privada, el profesor se encuentra atravesando problemas con su esposa Anke, docente de la escuela también, los cuales van en aumento; la mujer no está de acuerdo con la experiencia que está realizando su marido. De noche, se acerca a la casa del profesor un alumno, Tim, quien se ofrece como guardaespaldas personal del profesor a quien este hecho lo descoloca y está en desacuerdo. Es a raíz de este hecho, y de lo publicado en el diario acerca del slogan pintado en la ciudad, que el profesor comienza a darse cuenta de que las cosas han ido demasiado lejos, perdiendo el control. Karo se junta en la redacción de la escuela con algunos otros “subversivos” al nuevo movimiento, con la intención de frenarlo, demostrando que ya no tienen control, que “La Ola” los ha dominado. En el partido de waterpolo, ingresa junto a Mona para distribuir flyers con el lema de "Paremos LA OLA”. De repente, el clima se descontrola. Surge una pelea entre los alumnos del instituto rival y entre los propios jugadores en el agua. El árbitro cancela el partido. Marco no puede creer lo que ha sucedido y se enfrenta a Karo: le echa la culpa de haber perdido el partido, la acusa de envidiosa y termina golpeándola. Arrepentido de lo que ha hecho, corre a la casa del profesor, quien también discutió e hirió verbalmente a su mujer, a pedirle y exigirle que por favor le ponga fin a “La Ola”. Marko se dio cuenta que este movimiento del cual es parte lo ha transformado y que hirió a Karo por el solo hecho de estar en contra de ellos. LA OLA se ha descontrolado completamente. Rainer se da cuenta de que todo ha ido demasiado lejos, pero no sabe cómo detenerlo. Convoca a todos los integrantes y simpatizantes al auditorio. Allí realiza una especie de “simulacro” donde les hace dar cuenta al resto de los alumnos de las atrocidades que son capaces de hacer en nombre de “La Ola”, como por ejemplo torturar o matar por el solo hecho de obedecer a la autoridad. Decide darle fin al movimiento, argumentando que comenzó como un proyecto con el cual quiso demostrar que significaba una dictadura, pero que realmente se han convertido en una de ellas, llegando demasiado lejos. Esta experiencia concluye con el suicidio de un alumno para el cual “La Ola” era su vida, otro herido por este, con el profesor detenido y con todo el colegio conmocionado. Este experimento ha llegado mucho más lejos de lo que el profesor a cargo del mismo hubiese querido e imaginado.



NOTAS

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