por 

PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS
CÁTEDRA I – FARIÑA
SEGUNDA EVALUACIÓN – CURSO DE VERANO 2010

COMISION: 7
PROF. PRÁCTICOS: LAZO, Eduardo

ALUMNO: BARRIONUEVO, Abel
LU: 30927416/0

FILM ASIGNADO: DIE WELLE (AKA “LA OLA”) – ALEMANIA, 2008
FECHA DE ENTREGA: 25/02/10

1. El análisis de la responsabilidad subjetiva se centra en el personaje de Rainer Wenger, profesor que da inicio a la experiencia de “La Ola” en el film. Elizabeth Ormart, autora de la reseña, propone claramente una hipótesis al respecto cuando menciona que “Cabe preguntarse [...] por la responsabilidad que le compete al líder, quien se ubica en un lugar idealizado y lo sostiene. La responsabilidad del líder parece más claramente perfilada, que la de los integrantes del grupo. De hecho, en el líder confluyen la responsabilidad jurídica y subjetiva por las consecuencias que devienen del agrupamiento.”
Si tomamos la idea central de la concepción freudiana de la conformación de masas, podemos afirmar que el amor (libido) entre los miembros y el del líder por cada uno de ellos produce la cohesión de masa, sustentada por la creencia. Cuando dicha creencia se cae, o sufre un embate, la ilusión que la rodea también lo hace, generando en sus integrantes la sensación de desesperación y desorganización.
Durante el transcurso de la película podemos observar como cambia la actitud de algunos estudiantes –incluso los más reacios a participar al principio- hacia Wenger, llegando al punto de admiración. Incluso en más de una ocasión estudiantes de la clase sobre Anarquía del Profesor Kohlage (la opción a la clase de Autarquía de Wenger) son atraídos hacia La Ola debido a la pasión con la que expresan sus integrantes. La creencia subyacente que los mantiene unidos es la creencia de una “comunidad”, de pertenecer a un grupo cuyo amor entre sus integrantes es igual al amor de su líder por ellos, y análogamente a la aversión hacia El Otro, aquel que no pertenece a La Ola.
Tim, un joven perturbado por la falta de amor en su propio hogar, encuentra en La Ola esa sensación de comunidad que le da un sentido y una dirección. Pero es tal su compromiso hacia La Ola que, cuando la creencia se desploma, no encuentra otra salida que quitarse la vida. Cuando el experimento es finalizado por Wenger, todos los integrantes son sorprendidos de alguna forma u otra, sintiéndose manipulados, o desorientados, como si no pudiesen creer que esas sensaciones tan fuertes que experimentaron fueran parte de un acto premeditado.

2. En la película se pueden observar varios circuitos de interpelación en sus distintos personajes (como Wenger, Tim o Marco). Elegiré al personaje de Wenger no sólo porque en él confluyen la responsabilidad subjetiva y la jurídica, sino también porque es la que tiene mayor desarrollo a lo largo del film.
Determinar los tiempos lógicos en el circuito de responsabilidad para el caso de Wenger puede resultar complicado, ya que distintas perspectivas los pueden ubicar en varios momentos. Tomaré como tiempo 1 un momento que considero esencial: en el comienzo de la primer clase se desata un debate acerca de si era posible que suceda en Alemania algo similar a lo ocurrido durante el Nazismo. Un estudiante argumenta que “ahora somos mucho mas inteligentes”, por lo tanto no era posible. Wenger sabe perfectamente que es posible, sabe que las condiciones que dan lugar a una autarquía poco tienen que ver con el nivel intelectual promedio, o con conocer los resultados devastadores del sistema autárquico. En ese momento es donde probablemente Wenger comienza a pensar en la “alternativa didáctica” en que consiste la experiencia de La Ola. Sin más, les da a los alumnos un receso de 10 minutos. Cuando éstos regresan del mismo la experiencia comienza: Wenger les da las primeras pautas para la semana de proyecto, pautas de homogenización que catalizan la identificación entre integrantes, pautas que dificultan la capacidad de manifestar disenso, o que incentivan la exaltación (la respiración profunda como método de hiperventilación).
El tiempo 2 se lo puede ubicar al final del film, cuando Marco va a ver a Wenger luego de agredir a su novia por situarse en contra de La Ola. Marco le pide a Wenger que detenga la experiencia, a lo cual él le replica “no me digas que es lo que tengo que hacer”. Pero la situación dispara en Wenger una alerta, un momento de inflexión en el cual todas las señales que le dicen que se detenga confluyen, y Wenger decide convocar una vez más a “sus” estudiantes, con la intención de dar por finalizada la experiencia. Wenger había finalmente comprendido que él mismo fue también absorbido por la experiencia, por el orden y la disciplina que lograba impartir, por el compromiso y la pasión de los estudiantes hacia con La Ola.
El film no nos ofrece la posibilidad de observar un posible tiempo 3 en Wenger, ya que luego de incidente de Tim es arrestado la película finaliza.

3. En cuanto a los elementos de azar y necesidad presentes en la situación planteada, podemos afirmar que son relativamente escasos. Si tomamos el concepto de Mosca que sugiere que “la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar”, podemos indicar que la pregunta por la responsabilidad adquiere una dimensión importante.
La presencia de Tim como estudiante de la clase de Wenger, y luego miembro de La Ola, con su situación particular en su familia, puede ser considerado un elemento de azar, que va preparando al espectador hacia el final trágico del que luego es participe.
Otro elemento que puede ser tomado como azar es la serie de acontecimientos en cadena que se disparan en medio de un partido de Water Polo en el cual se da a lugar a hechos violentos por parte de integrantes de La Ola hacia otros ajenos a ella.
En todo caso, no hay elementos de necesidad que determinen una relación causal externa a los actos de los protagonistas.

4. Como he mencionado anteriormente, el film finaliza de forma vertiginosa luego de que se da por finalizada la experiencia y Tim, ante la falta de una masa que lo contenga, decide suicidarse en frente de sus (ex)compañeros. En la escena siguiente Wenger es apresado por las fuerzas policiales frente a “sus” estudiantes, otros docentes y vecinos. Si bien la escena carece de dialogo, puede notarse a un Wenger inexpresivo, resignado. Difícil es poder determinar si se encuentra en estado de “shock” o si su resignación es hacia la responsabilidad, que asumió cuando decidió terminar la experiencia pero que dejó más daño colateral del que él esperaba.
No es posible asignarle entonces a Wenger alguna de las figuras de la culpa como ser el sentimiento de culpa per se, la proyección, la negación, la intelectualización o formaciones sintomáticas.
En cuanto la responsabilidad jurídica -que se plantea en función de la noción de sujeto autónomo, de la intencionalidad conciente- podemos advertir que Wenger siempre estuvo en el completo dominio de sus facultades volitivas, estando este hecho agravado por ser él autor intelectual de la experiencia, docente responsable de los estudiantes y de haber tenido la oportunidad de interrumpir la situación en más de una ocasión.

5. Un elemento en común que el film tiene con el cuento “El Muro” de Jean Paul Sartre es que ambos autores decidieron finalizar los relatos en un punto tal que permita “invitar” al lector / espectador a que se proyecte a sí mismo en el personaje en cuestión para que asuma un hipotético tiempo 3, en el cual pueda dar una respuesta a la interpelación subjetiva.
Si bien el personaje de “El Muro”, Ibbieta, nos ofrece una imagen ambivalente de risa / llanto ante su interpelación, Wenger nos ofrece la carencia absoluta de expresiones, nos ofrece el interrogante de si realmente hay un conflicto interior en juego o si ya se ha tomado una postura de responsabilidad subjetiva.

Bibliografía Consultada:

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
Salomone, G. Z.: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006. Pp. 100-102
D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006. Pp. 154-157
Mosca, J. C.: Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires. 1998. 116-123
Fariña, J. J.: Responsabilidad: entre responsabilidad y azar. Ficha de Cátedra. Psicología, Ética y DDHH – Cátedra I. Pp. 3-4



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