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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Psicología, Ética y Derechos Humanos.

CÁTEDRA I

Parcial domiciliario

Profesora a cargo: María Elena Dominguez
Comisión: 10
Horario de cursada: jueves de 11 a 12.30 Hs.

Alumna: Froment, María Sol
LU: 329208040
Email: msolfroment@hotmail.com

Sinopsis: “La ola”

Es la semana de proyectos en el colegio, los alumnos deben anotarse en la actividad que prefieran las cuáles ya están abiertas para la inscripción, la participación es condición para aprobar el año. Marcos, uno de los alumnos, asiste a dicho colegio al igual que su novia, al salir de una clase, conversa con ella y le pide que lo anote en alguno de los proyectos, ella le consulta en cuál de todos y él le dice: “en el que vos te anotes”. La chica inscribe a ambos en el proyecto de “autocracia”.
Comienzan las clases y al principio Marcos no muestra interés alguno, hasta que en un momento a raíz de una propuesta del profesor de formar una “dictadura” empieza a participar activamente.
El se interesa cada vez más por el proyecto, incluso propone el nombre del grupo “La ola”, organiza los distintos eventos, etc.
La novia en cambio, comienza a alejarse del grupo, a ponerse en contra.
Siempre que hablaban del tema discutían y cuando ella lo indagaba acerca de porque estaba tan interesado en el proyecto el le decía que eran un grupo unido y como no tenía familia era su manera de experimentar por primera vez esa sensación de unidad.
La situación comienza a complicarse, los chicos realizan determinadas actividades que no están bien, todo se va de las manos y la novia de Marcos expresa cada vez más su descontento en contra de este grupo a partir de determinadas acciones, con lo cuál los integrantes de esta “dictadura” le dicen a Marcos que hable con ella, que la haga entrar en razón por que sus actitudes están en contra de todos los que participan en “La ola”. En una de las hazañas de la chica, en medio de un partido de water polo, la situación se torna violenta, a la salida el protagonista discute fuertemente con ella y le pega.
Automáticamente se horroriza por su acción, se angustia, y sin saber que decir sale corriendo hacia la casa del profesor, al llegar le dice que está desbordado, que todo es una locura, que le pego a su novia, que nunca había actuado así, que el la ama pero que no entiende porqué lo hizo y le pide que por favor termine con todo esto. El profesor reúne a todos los alumnos, todos quieren seguir con el proyecto pero Marcos se impone y expresa claramente que ya no formará parte de “La ola”.

Desarrollaré el circuito de la responsabilidad articulando los distintos tiempos que plantea el mismo con escenas de la película elegida, a su vez iré articulando los conceptos a los que alude la consigna.
Antes de comenzar con los tiempos de éste circuito haré alusión a la cuestión del azar, de lo fortuito, la cuál considero que se ve claramente en una de las primeras escenas de la película en la que el protagonista le pide a su novia que lo inscriba en el proyecto. Lo ubico en este punto, debido a que las posibilidades que tenía Marcos de quedar en el proyecto “autocracia” dependían de los deseos de su novia en el momento de inscribirse.
Luego de desarrollar dicho punto, me abocaré específicamente al circuito de responsabilidad, el cuál se presenta de un modo lineal, y está compuesto por un tiempo 1 en el cuál “se realiza una acción determinada, en concordancia con el universo de discurso en el que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada”
A partir de éstos enunciados, ubico dicho tiempo en el momento en que Marcos comienza a participar activamente del proyecto, teniendo en cuenta de que con ésta acción, el protagonista actúa en concordancia con su universo de inserción, ya que, en ese momento su novia también participaba del mismo y él tenía la costumbre de acompañar siempre sus proyectos, sus decisiones y jamás se ponía en su contra o hacía algo en lo cuál ella no esté de acuerdo. Además el hecho de participar en el proyecto también estaba planteado en su universo ya que era algo habitual en el colegio, y aquí desde una postura causa-efecto podría hablarse de necesidad, ya que participar en algún proyecto era condición para aprobar el año. Pero, teniendo en cuenta que por estar en el campo del lenguaje somos sujetos de deseo, la necesidad se pierde, por lo tanto desde esta perspectiva no se podría pensar la necesidad en este caso. Entonces, volviendo al punto anterior, pensando en los elementos del “escenario” en el que el protagonista decide participar, considero que no había nada en la situación que generara algún tipo de pregunta o replanteo en lo acontecido, todo se desarrolla soportado por las certidumbres yoicas del sujeto, por lo tanto, estamos dentro de lo particular, de la moral, ya que el protagonista se desarrolla en un universo que le es “conocido”, en el que constan sus sistemas de valores, etc.
Pero las cosas comienzan a cambiar abruptamente desde el momento en que su novia decide no formar más parte del proyecto, con lo cuál a raíz de las actitudes de ésta sus compañeros comienzan a criticarla, y Marcos intenta hacerla entrar en razón de mil formas pero ella no está dispuesta a cambiar su postura.
Los chicos avanzan en sus “travesías”, pero algunas de ellas se tornan peligrosas.
En un espectáculo deportivo, un partido de water polo del club en el que Marcos participaba y todos los integrantes de “La ola” habían asistido a alentarlo, su novia arrojó papeles e insultos en contra de su proyecto. Se generó una situación muy violenta, el partido se suspendió y el protagonista sale en busca de su pareja para dialogar con ella.
Al encontrarla discuten muy fuerte, al punto de que éste le pega, en ese momento se horroriza, se siente muy mal, y es en este momento en dónde ubico un tiempo 2, “un indicador que señala un exceso en lo acontecido otrora” .
Ubico el momento en el que el la golpea como ese exceso, en donde las certidumbres que soportaban ese universo particular en el que estaba inmerso se resquebrajan y esto da lugar a que surja una pregunta acerca de su posición anterior.
Es el momento de la ética como horizonte en quiebra, ya que ese universo en el que se encontraba inmerso nunca es “tan” total, siempre se está ante el peligro de que aparezca algo disruptivo que atente contra ese universo reinante.
Es en éste tiempo 2 en donde podríamos decir que desde una cuestión lógica se sitúa el comienzo del circuito, se pone en marcha, ya que en este momento es en el que se da la interpelación subjetiva, y es a partir de éste tiempo que se resignifica el tiempo 1.
A raíz de esto es que se puede pensar una hipótesis clínica, la cuál implica dar una explicación a ese exceso que se verifica en el tiempo 2. Ésta hipótesis intenta dar cuenta del movimiento de resignificación que se realiza a partir del tiempo 2 sobre el tiempo 1.
En éste caso establezco como hipótesis clínica que el protagonista respondió con ese exceso debido a que, siguiendo los dichos de Calligaris, Marcos encontraría en “La ola” una forma para salir del sufrimiento neurótico banal, alienando o reduciendo su propia subjetividad a una instrumentalización. Para explicar a lo que me refiero con estos términos especificaré algunos conceptos que plantea éste autor que serán de utilidad a dicho propósito.
Lo que caracteriza a una estructura neurótica es el hecho de que el saber paterno siempre está supuesto, es debido a esto que el neurótico siempre está en la incertidumbre de lo que quiere, ésta incertidumbre nunca está resuelta, es constitucional; tiene como consecuencia que el neurótico siempre corre detrás de alguna cosa que operaría como el pago final de su deuda con el padre, por lo tanto, cómo el saber de éste es supuesto, la carrera del neurótico es una carrera sin fin. Pero, si el saber paterno fuera sabido, podría ser un saber compartido y se podrían tener certezas acerca de lo que se quiere. A esto Calligaris llama instrumentalización, “ser los instrumentos de un saber sabido y entonces compartido”.
Como ese saber es supuesto, no se encuentra especificado ni escrito en ningún lado, se trata de construir un semblante de ese saber, que nos va a proporcionar un semblante de certeza y éste semblante es una salida del sufrimiento neurótico banal, una salida de la neurosis. Éste autor denomina a ésta salida perversión, por eso en su texto, “La seducción totalitaria” adelanta que se refiere a las perversiones como patología social y no sexual.
“Este semblante de saber construido puede ser cualquiera. Lo esencial es que sea sabido y compartido y que de pronto nosotros quedemos funcionando, sabiendo lo que tenemos que hacer, como instrumentos de este saber”.
Éste semblante de saber cuando está funcionando es totalitario, en el sentido de que tiende a expandirse, porque el hecho de que haya personas que no funcionen como instrumentos, lo contradice, y los que sí funcionan de esta manera tienden a hacer cualquier cosa para que las demás personas reconozcan este saber.
Entonces, infiero que lo que ocurre con Marcos, es que él al igual que los miembros de “La ola” funcionan como instrumentos, logrando de éste modo salir del sufrimiento neurótico banal, y a raíz de esto, remitiéndonos a que éste semblante de saber funciona de manera totalitaria, su novia es alguien que contradice y no reconoce ese saber, por lo que desde la postura de los que lo comparten hay que eliminarla, ya que éste es un precio que están dispuestos a pagar para tener acceso a funcionar como instrumentos. Podría pensarse que es por esta razón que en la discusión con su novia Marcos le pega.
Es a partir de éste golpe que se siente interpelado, ya que su actitud le es disonante con el universo en el que estaba inserto. Es en este punto en el que se podría ubicar la culpa, una culpa que ob-liga a una respuesta ad hoc a la interpelación. “La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se “debe” responder”. En la película utilizada hablamos de una culpa que da lugar a la aparición de un cambio de posición subjetiva por parte del sujeto, esa culpa que siente Marcos cuando le pega a su novia. “El sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto y es una respuesta de dimensión ética. Recordamos que llamamos éticas a las singularidades que hacen desfallecer el particular previo” . Entonces es en éste punto en el que planteo la categoría de lo singular, de ese hecho nuevo, que amplía el universo, es éste “algo” incalificable según el lenguaje de la situación y obliga al universal a ir más allá de su aparente totalidad. Esto es lo que ocurre en el último tiempo del circuito que planteo para Marcos.
Entonces, a partir de ésta culpa que ob-liga a responder es que podemos plantear en el circuito de la responsabilidad un tiempo 3, en el que se verifique la responsabilidad subjetiva, es en éste tiempo en que hay un cambio de posición subjetiva por parte del sujeto, hay una respuesta diferenciada del tiempo 1. Ésta dimensión ética implica hablar de la inscripción de un acto en el que el sujeto se produce, en el que lo que se produce es un sujeto de deseo inconciente.
Es en la actitud nueva de Marcos, la cuál implica pedirle al profesor que termine con el proyecto, decidir no participar más del mismo que ubico un tiempo 3, en el cuál vemos surgir el efecto sujeto. Vemos una respuesta diferenciada a la del tiempo 1, en el cuál había decidido participar de “La ola”. Y es en éste tiempo en el que nos encontramos en la dimensión de la ética, en la aparición de una singularidad, de eso que obliga al universal a ir más allá de su totalidad.
Entonces, cuando se piensa de que es responsable el protagonista elegido para el recorte de dicha película se podría pensar que lo es de su intento por mostrarse completo, por querer “borrar” su falta, y formar parte de este grupo en el que se funcionaba como instrumentos, teniendo ese semblante de saber que los estaría posicionando “por fuera de la neurosis”, es responsable de esa “perversión social” como lo llama Calligaris, en la cual los que comparten un semblante de saber, están dispuestos a “eliminar” a cualquiera que lo contradiga. Desde la película esto puede verse en todas las travesías que realizan los miembros de “La ola”, proyecto del cuál Marcos forma parte y es uno de sus líderes.

Bibliografía

 Calligaris, C.: La seducción totalitaria. En Psyché, 1987.
 Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

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