por 

Universidad de Buenos Aires

Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos
Segunda Evaluación

Comisión: 10

Profesora: María Elena Dominguez

Alumna: Bertoni, Bárbara L.U 329908700

Fecha de entrega: 19 de noviembre de 2009

Descripción de la película (La duda, 2008)

La trama se desarrolla en los años ’60, en la escuela católica St. Nicholas del barrio del Bronx, Nueva York. Los personajes principales son: la Hermana Aloysius –Meryl Streep- , directora del colegio, la hermana James y el padre Flynn. Este trío da cuenta del conflicto de una época, sobre todo para las congregaciones religiosas,: lo tradicional versus el cambio. El personaje interpretado por Meryl Streep representa una figura conservadora, de autoridad y temida tanto por los alumnos como por las otras monjas. En oposición a este personaje, el padre Flynn deja ver una figura que representa la iglesia desde una postura mas “amistosa”, con miras a “acercarse más a la gente, […], que las personas sientan que forma parte de sus familias”. Tratando de lidiar con estas dos posturas, intentando decidir hacia cual inclinarse, se encuentra la hermana James. Llena de bondad, según el padre Flynn, o de extrema inocencia, según la hermana Aloysius, la hermana James va alternando a lo largo de la película entre estos dos senderos. Esta alternancia es también la que experimenta el espectador del film, que trata de descubrir la verdad en el conflicto.
El conflicto se centra en la siguiente sospecha: el padre Flynn pudo haber tratado de establecer relaciones íntimas con Donald Miller, un nuevo alumno que se caracteriza por ser el primer alumno negro del colegio. El colegio St. Nicholas está en comunión con la parroquia, dirigida por el padre Flynn, que sirve a familias irlandesas e italianas. Es por esto que la incorporación de este alumno de doce años está acompañada por una particular precaución.
El argumento se agiliza cuando la hermana James se acerca a la directora (hermana Aloysius) para hablar de Donald Miller, en concordancia con un pedido de ella de especial atención sobre las acciones del padre Flynn. Allí James relata la situación del alumno: no tiene amigos, pero no teme que le peguen ya que tiene un protector, el padre Flynn. Aloysius trata de ahondar más en el tema, y ante una reticencia de la hermana James, nos encontramos con el siguiente diálogo, de significativa importancia:

- “No es bueno ver a la gente con sospechas, me siento menos cerca de Dios, justifica la hermana James.
- Cuando uno se acerca un paso para señalar al mal, se aleja un paso de Dios, pero para servirlo”, contesta Aloysius.

Es entonces que se entretejen todas las peripecias que realiza la monja superior para delatar al padre Flynn, con una certeza inquebrantable: llama al padre Flynn para conversar con ellas dos, e indagar sobre su relación con el niño y una situación particular, la cual generó sospechas. Cita a la madre del niño para “alertarla” y finalmente discute con el padre Flynn en una escena atrapante donde, finalmente, consigue la transferencia del mismo a otra parroquia y su licencia hasta entonces. Estos pasajes se describirán más en detalle a lo largo del análisis junto con otros elementos importantes del film.
La última escena es, para este trabajo, de tinte crucial. En ella, vemos a la hermana Aloysius sentada en el patio del colegio y se acerca la hermana James. En su conversación, rápidamente aparece el tema de la partida del padre Flynn. La hermana James le confiesa admirar la certeza y la perseverancia de Aloysius. Es entonces que descubrimos un dato decisivo: el padre Flynn presentó su renuncia al escuchar, en la discusión con la hermana Aloysius, que ella había llamado a su anterior parroquia, hablado con una monja, y recibido información sobre su pasado. Entonces la hermana James afirma:

-  “¡Así que lo probó!
-  Nunca hice esa llamada, responde la hermana Aloysius.
-  ¡¿Entonces mintió?!
-  Si, su renuncia fue su confesión. Él era lo que pensé que era.
-  No puedo creer que haya mentido.
-  Cuando se persigue al mal, uno se aleja un paso de Dios. Pero claro, tiene un precio.”

La escena concluye, minutos más tarde, con una afirmación impactante por parte de la hermana Aloysius, quien explota en llanto: “¡Tengo dudas!, ¡tengo tantas dudas!”
Introducción

Para el análisis del film tomaré al personaje de la hermana Aloysius. La descripción realizada no agota todo lo que se utilizará de la película. Los fragmentos no comentados en ella, se desarrollarán junto con el análisis. La película presenta una trama muy cautivante, tan sólo con recordar el nombre de la película, uno puede imaginarlo.
Comenzaré por presentar los dos tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad. En el desarrollo del primer tiempo incluiré los rasgos de la personalidad de la hermana Aloysius, así como los conceptos de responsabilidad, moral y particularismo. Luego, para la construcción del segundo tiempo, de la interpelación, introduciré las nociones de responsabilidad subjetiva, singularidad y sujeto dividido. En esta exposición se incluyen las hipótesis clínicas y un tercer tiempo, tiempo del advenimiento de una nueva posición subjetiva.
Finalmente, se relacionarán las categorías de la necesidad y del azar con la problemática planteada.

Tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad

Tiempo 1. Ubico en el tiempo uno la frase pronunciada por la hermana Aloysius durante la charla con la monja James respecto de la sospecha: “Cuando uno se acerca un paso para señalar al mal, se aleja un paso de Dios, pero para servirlo”. Esta frase se encuentra, retomando una expresión del texto Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis, “en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso” . Esto quiere decir que la frase no toma especial importancia en este momento de la trama ya que armoniza con todo su discurso. Ella está a favor de la verdad, de la certeza y de la mano dura.
Desde una de sus primeras apariciones, notamos el temor que ella infiere. Una mañana, los niños se alinean para entrar a clases, acompañando esta acción con murmullos y charlas. De repente, un grito por parte de esta monja deja a todos en silencio, quienes la observan con ojos temerosos. Llama a uno de los alumnos que tocó el hombro de la monja James. El director, mediante un efecto cinematográfico refuerza esta posición de autoridad: la cámara ocupa el lugar de los niños y filma desde abajo a la monja, que se alza en lo alto, desde una terraza. Se coloca en una posición, que podríamos llamar de acuerdo a los conceptos lacanianos, de un Otro no barrado, un Otro que tiene todas las respuestas y que nada puede escapársele.
Es más, en su diálogo con la hermana James, ella afirma que no puede entender cómo no lo vio antes. Su certeza reposaba sobre el hecho de que otros niños le pegarían o que un padre se quejaría, pero no se le planteó nunca esa otra posibilidad.
Asimismo, uno de los consejos que le transmite a James también da cuenta de esto. Le aconseja que coloque un cuadro arriba del pizarrón para poder ver en el vidrio, mientras escribe, si alguien no está en su lugar. De esta manera, quiere que los niños piensen que “tiene ojos en la espalda”.
En adición, cuando la hermana James, hacia el final de la película, le informa que todos los alumnos le temen, responde: “Así es como debe ser”.
Cuando decide tomar cartas en el asunto, le comunica a James que “es su trabajo opacar al zorro en astucia”. Señalo esta oración ya que nos lleva por el camino de la responsabilidad moral. En efecto, el personaje del primer tiempo responde a las leyes de la moral, de “lo que se debe hacer”. Esto se ejemplifica en la escena en la que hablan las dos monjas con el padre Flynn. Desde el inicio vemos que no deja ingresar al padre Flynn a su oficina ya que no llegó aún la hermana James, y cómo un tercer integrante es requerido por parte del reglamento, no sería lo correcto dejarlo pasar. Una vez adentro, se observa otro detalle que denota su postura: se sorprende cuando el padre Flynn pide azúcar para su té, el que azucara glotonamente y con gran placer. Aquí se puede ver la oposición entre los dos personajes. Asimismo, en el comienzo del encuentro, discuten sobre el tratamiento del tema navideño y de las canciones seleccionadas. El padre Flynn propone que se integre alguna canción conocida por los niños, que no tenga las letras religiosas como las que son creadas por la iglesia. Ante esta propuesta, la directora señala lo impertinente que esto le resulta, y se opone. Ella hace hincapié sobre su condición de haber tomado votos lo que los hace diferentes al resto de la gente. El padre Flynn tiene sus uñas largas y usa bolígrafo, características que también inquietan a la hermana, quien responde a antiguas tradiciones. En sus discursos de misa, el padre Flynn deja ver su orientación progresista, habla de las virtudes de la duda versus la intolerancia y el chisme.
La responsabilidad moral que se puede percibir en el personaje que tomamos, nada tiene que ver con la responsabilidad subjetiva . Se trata de lo moralmente correcto, de una búsqueda de la verdad objetiva, de lo que es correcto hacer y de castigar lo incorrecto. La hermana Aloysius está inmersa en la dimensión de los valores compartidos. Lo concerniente a la moral que entra en juego para este personaje, se ubica en el eje de lo particular, en tanto lo que atañe a una cultura, sus normas y sus tradiciones, acompañados por un juicio de lo que está bien y de lo que está mal.
En este punto podríamos pensar en un efecto particularista: todo debe hacerse de acuerdo a la norma, a las leyes. Lo particular se ubicaría a nivel de lo universal-singular, presentando un universo completo y cerrado. El padre Flynn no puede tener las uñas largas ni se puede usar bolígrafo en el colegio ya que según ella, “hoy en día la caligrafía está agonizando”. Sin embargo esta ilusión de efecto particularista se disipará con el segundo tiempo, que resignifica e incluso instala al primer tiempo.

Tiempo 2. Tomaré como modelo el desarrollo del análisis de “El muro”, en el cual la misma frase -“en el cementerio”- toma un sentido diferente de acuerdo al momento en que es pronunciada. Hacia el final de la película, se repite el concepto del tiempo 1. La hermana Aloysius dice: “Cuando se persigue al mal, uno se aleja un paso de Dios. Pero claro, tiene un precio.” Es en este momento que se deja de lado la hipótesis de un particularismo, para darle lugar a una singularidad en acto. ¿Por qué afirmo esto? En esta escena, descubrimos que si bien la directora del colegio defiende todo lo que anteriormente se explicó, en su búsqueda por la verdad realiza actos que no coinciden con lo “moralmente aceptado”. Me refiero al hecho de que haya mentido. En mi opinión, la postura que muestra la hermana James, de asombro y casi enojo, representaría las emociones sentidas por el público espectador. La película despliega en detalle la severidad de Aloysius, y sin embargo, la frase del tiempo 1 se resignifica al descubrir que es éste mismo personaje quien mintiendo rompe con “lo que está bien hacer”. Entonces se trata aquí de una singularidad, que amplía el universo existente.
Ahora bien, no es sólo esta frase que sitúo a nivel de un tiempo 2, sino todo lo que se produce en la interacción entre las dos monjas en esa escena. El cuestionamiento de James enfrenta a la directora con su condición de sujeto dividido. La confronta con una realidad: hay una barradura que la atraviesa. Aquí se puede ver la caída de su certeza, representada mediante el llanto incontrolable. El llanto da cuenta de una implicación del sujeto en tanto se le presenta como una irrupción que la atraviesa y no puede zafarse de ella. Notamos que esta interpelación subjetiva pone en marcha el circuito. Se puede pensar entonces en algo del orden de la culpa que irrumpe. Tomando el concepto de culpa desarrollado por Oscar D’ Amore , entiendo aquí a la culpa como condición lógica, habilitante, para llegar a la responsabilidad.
En cuanto a un tercer tiempo, se puede pensar que la confesión de Aloysius hacia James, “¡Tengo dudas, tengo muchas dudas!”, ya nos habla de la asunción del sujeto. Se percibe en esta oración que comienza a plantearse para el personaje la cuestión de la responsabilidad subjetiva. En esta frase aparece el sujeto, en su aspecto más “humano”, menos perfecto. Y es bajo este llanto y esta confesión que se puede divisar una posición subjetiva respecto del campo del deseo.
El deseo inconsciente se abre paso, explosivamente, en su lucha contra el superyo. De acuerdo a los conceptos Freudianos, la instancia Superyoica lucha contra las pulsiones más arcaicas. Para el personaje en cuestión, se puede pensar en un superyo muy severo, que maneja al yo y al ello, no dando lugar al error. Sin embargo, la perfección anhelada por el superyo no es más que un pensamiento utópico. Podría esbozarse entonces la idea de un deseo inconsciente relacionado con una personalidad más bondadosa y compasiva.
Al observar nuevamente la película, este deseo logra escurrirse y pasar del otro lado de la barrera del superyo. Por un lado, se percibe un punto de quiebre y de bondad en Aloysius en su relación con otra monja de la institución, la monja Verónica. Ésta, debido a su edad, está quedándose ciega. La hermana Aloysius cuida de ella, la protege y trata de cubrirla para que no se enteren sus superiores, ya que esta enfermedad le significaría a la anciana la expulsión del servicio. Por otro lado, cabe recordar que cuando la hermana James explica que todos los alumnos le temen, ella responde que es así como debe ser. Aquí se nota una oración comandada por la norma, pero que revela que la figura de autoridad no sería algo deseado por ella, sino más bien una imposición superyoica, una imposición del “Deber”.

Necesidad y Azar

La categoría de necesidad se puede plantear para esta situación con respecto a dos ocasiones. Primero, para que se desate el problema, fue necesario que se produzca el acontecimiento que permitió la sospecha. Sin ella, ninguna acción se podría haber desencadenado por parte de la hermana Aloysius. En segundo lugar, para que se produzca la última escena, se tuvo que dar necesariamente la partida del padre Flynn, y como lo advertimos por el discurso de la directora, el asenso del padre Flynn en la parroquia actual, promulgado por el obispo. Estos dos hechos condujeron al desenlace de la trama.
En cuanto al azar, se puede pensar en que la directora tenía especial preocupación por la integración del nuevo alumno, a raíz de su diferencia racial respecto a los demás alumnos. Es por esto que las dos monjas pudieron percibir el particular interés depositado en el niño por parte del padre Flynn.

Conclusión

A lo largo de toda la película vemos confrontarse la certeza con la duda. La intriga se mantiene, y cada episodio parece llevar al espectador un paso más cerca de la “verdad”. Sin embargo, mediante este trabajo, pudieron notarse distintos momentos, con cada uno una posición subjetiva diversa. Se han articulado conceptos como la responsabilidad, la moral, la singularidad, etc., con la trama propuesta por el film.
Cabe señalar que contrariamente a cerrar las respuestas, he tratado mediante este análisis de invitar a pensar las diferentes lecturas que este suceso cinematográfico nos ofrece.

Bibliografía

• D’Amore, O., “Responsabilidad subjetiva y culpa, en La transmisión de la ética, clínica y deontología. Editorial Letra viva, 3era edición, agosto 2008.
• Dominguez, M.E, “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”, en La transmisión de la ética, clínica y deontología. Editorial Letra viva, 3era edición, agosto 2008.
• Fariña, J.J.M, “Del acto ético”, en Ética, un horizonte en quiebra, editorial Eudeba, 2008.
• Freud, S, Obras Completas, Editorial Amorrortu.
• Lacan, J, Escrito 1 y Seminario V.
• Salomone, G., “El sujeto dividido y la responsabilidad”, en La transmisión de la ética, clínica y deontología. Editorial Letra viva, 3era edición, agosto 2008.



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