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Cátedra I: Psicología, Ética y Derechos Humanos

Cátedra: Michel Fariña, J. J

Ayudante a cargo: Domínguez, María Elena

Alumno: Pellicori, Maximiliano

Comisión: 10

Año: Segundo cuatrimestre de 2009

2do parcial Domiciliario

- U.Bs.As.-

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

La joven vida de Juno

Juno, la protagonista del film, es una adolescente de 16 años que cursa sus estudios en una típica escuela norteamericana. Su rostro de niña y su aspecto no desentonan con el momento de su vida, la película se encarga de mostrarnos la inocencia típica de la edad. Es así que en el comienzo de la película podemos ver a la protagonista caminando por un mundo coloreado, de fantasía, lleno de vida y música, para luego introducirse al mundo real, el que frecuentamos todos. Podemos ver como Juno camina por las calles de su pueblo y por sus bosques, sin ningún tipo de preocupación, con un botellón de jugo en su mano. ¿Será todo tan típico? Será todo tan simple? Como el título de la película nos dice, algo debe pasar en la vida de Juno. Ya dentro del mundo real, mucho menos colorido que el de fantasía, sin música alegre y claras despreocupaciones, la protagonista se introduce en una tienda para pedirle al vendedor, el cual la llama “sabuesa del crimen”, su “tercera” prueba de embarazo. Vemos, entonces, que no es todo tan simple.

La película se divide en cuatro partes, que podríamos llamar capítulos. Cada una de ellos lleva el nombre de la estación del año que se está atravesando. Todo comienza en OTOÑO, cuando luego de su primera relación sexual con un joven visiblemente enamorado de ella, Juno queda embarazada. Pero claro, como lo expresa la estación del año que da inicio al film, no era la ocasión para que ello suceda. Sabemos que la primavera es símbolo de fertilidad, símbolo de la vida….pero todo comienza otoño.
La protagonista, lejos de poder hacerse cargo de una “joven vida” ya que tenía suficientes dificultades con su “vida joven”, decide hablar con su novio. Es así que se le presenta en el jardín de la casa, antes de que este parta hacia su clase de gimnasia. Juno le comunica a Paulie la situación, ambos se miran con una cara que nos da a entender que no comprendían ni en lo más mínimo la situación. Ella, con gran ironía y en tono de burla dice: “hay que cortarlo de raíz antes de que empeore, porque en la clase de sanidad dijeron que el embarazo en general lleva un bebé”. No hace falta escuchar estas palabras y ver la situación para afirmar lo que más de una abuela o madre diría: están en la edad del pavo. Ahora bien, esta primera decisión de abortar sería declinada. Luego de ver algunas revistas que encontró en su casa, Juno decide darlo en adopción. Conocerá entonces a Mark y a Vanesa, una joven pareja, bastante ideal por cierto, que ante la imposibilidad de tener hijos, se ofrece para hacerse cargo. El film se encargará de mostrarnos como la protagonista acepta a los futuros padres del bebe que lleva en su vientre. Frecuentaba la casa de la pareja asiduamente, manteniéndolos informados de las novedades del embarazo. Será una situación que se da en el contexto de las reiteradas visitas la que tomaré para analizar:

Una tarde de invierno, Juno decide ir a la casa de Mark y Vanesa. Ya lo ha hecho otras veces, pero esta en particular no tiene ninguna novedad que contarles. No hay ecografías ni nuevos datos que necesiten ser comunicados a los futuros padres del bebe. Es su buena relación con Mark lo que la lleva a querer pasar la tarde con él, como normalmente hace con cualquier amigo. Mejor vestida que de costumbre, maquillada y con algunos discos para escuchar, llega a la casa y pregunta por Vanesa, pero ella sabe que por las tardes trabaja con lo cual no se encontraba. Mark la recibe gustoso, nada sorprendido por su visita y la invita a pasar al sótano donde guarda algunas cosas de cuando él era joven. Le enseña una tira cómica sobre una “súper heroína adolescente” embarazada. Luego, la protagonista saca unos discos que llevo para que escuchen y le pide a Mark que ponga a reproducir un tema que le quiere mostrar. Él lo conoce, se sorprende, es una canción lenta que bailó en su fiesta de egresados. Juno, en tono de burla le pregunta si él lo había bailado, ya que según ella no tenía talento para hacerlo. Es así que Mark le trata de mostrar cómo es que había bailado. La toma de la cintura y corrige la posición de baile de Juno, moviéndole los brazos desde su cintura hasta el cuello. Por unos instantes, la canción sigue sonando y ellos siguen su baile. Se arma un clima relajado, tierno y sincero; Mark le dice: “voy a dejar a mi mujer… hace rato que quería hacerlo”. Muy sorprendida y enojada, Juno le dice que no lo haga, y Mark le responde: “Pensé que ibas a estar contenta con esto… ¿Qué pensás de mí? Por qué estás aquí ahora?”.

Es en este recorte que creo encontrar una situación lo bastante nutrida como para ubicar sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y tratar, humildemente, de llegar a una hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva. Por la tanto, busquemos en el recorte una acción llevada a cabo por un propósito conciente y un segundo suceso que muestra lo fallido de esa acción. Como Tiempo 1 se podría ubicar la decisión de Juno de ir a visitar a Mark, al futuro padrastro de su hijo, alguien con quien ella compartía gustos por la música y que podía considerar un “amigo”; y como Tiempo 2 se podría pensar al momento en que Mark le dice que dejará a Vanesa y, ante el “no rotundo” de la protagonista, él manifiesta que creía que ella estaría de acuerdo su decisión. Vemos entonces que la decisión de Juno de pasar tiempo con alguien con quien ella podía compartir el placer de la música, su melancolía por el Rock y su anhelo por ser una estrella del mismo, se enfrenta con algo más. Algo se escapó de la escena conciente de Juno, hubo algo más que no se tuvo en cuenta y es que Mark pensó que ella estaría de acuerdo con la decisión de él, mostrando con esto que la acción de Juno se encontraba en un más allá de lo buscado concientemente. Hay dos momentos de la escena que quiero traer a cuenta de esto. La primera se da al instante de que la protagonista entra en la casa de Mark y pregunta: ¿no esta Vanesa? A lo cuál este responde negativamente y agrega: “no corremos peligro”; la segunda se da cuando él la guía hacia el cuarto del sótano y ella, con tono irónico dice: “este es el cuarto del bebe” (claramente no era el cuarto del bebe sino el lugar de esparcimiento de Mark, el lugar en el cual él tenía todos sus discos y recuerdo de cuando era joven). Por lo tanto, ya se podría pensar que se estableció el circuito lógico. Tenemos un tiempo 2 que lleva a que Juno retome su acción de un tiempo anterior y se pregunte qué fue lo que pasó (pregunta que en el film es explicitada por Mark: ¿por qué estas aquí ahora?). Una serie de hechos hacen que Juno se pregunte lo que hasta ese momento no se había interrogado.
Ahora bien, ¿qué respuesta da la protagonista ante tal pregunta? Inicialmente, y en un estado de asombro, Juno responderá desde su posición adolescente diciendo que “quería ser un mueble más dentro de sus extrañas vidas”, con lo cual no se hace partícipe de su propósito conciente y se sitúa en un más allá. Sin embargo, unos instantes después manifiesta sentirse culpable por la situación, es decir, se ubica en otro lugar dando cuenta de su participación en la acción, se sabe culpable de la situación. Surge así otro tipo de responsabilidad en la cual no cuenta la autonomía de la conciencia y donde se introduce una dimensión deseante que se encuentra más allá de ella. ¿De que será culpable Juno? De desear. Pero, ¿de desear qué? Eso mismo se pregunta Mark cuando le pregunta para qué fue. Las dos escenas del recorte que comenté anteriormente, el baile “sensual” de Mark y ella, el hecho de que haya ido a la visita particularmente producida (por ejemplo, jamás se pintaba para salir y en la escena recortada se encontraba con los labios pintados); todo esto parece que no estaba en la conciencia de Juno. Si Mark era un amigo más, ¿Por qué tantas diferencias en su actuar? Mark era un amigo más? quería que lo sea? Quería serlo? Qué deseo esta en juego? Al ver la situación planteada, podría pensar que entre Mark y la protagonista hay un Juego de seducción. No estamos hablando de que Juno haya ido a la casa del futuro padrastro del bebe que dará en adopción porque el le gustaba, al menos no concientemente. La primera respuesta, el propósito conciente de Juno, habla de que ella quería ser un “Mueble en sus vidas”; pero, por otro lado, al resignificar la acción de ir a la casa de Mark, tendremos la dimensión inconcientes que la ubica como un sujeto deseante. Por lo tanto, no importa si hay un objeto seducido en sí mismo, es decir, si ella iba porque le gustaba Mark, sino que importa la seducción en sí misma ya que sitúa a Juno como sujeto deseante. Vemos en la respuesta de la protagonista la intención de desentenderse de todo sujeto en ella y de objetivarse (en un mueble), intentando así anular su deseo. Sólo cuando Mark le manifiesta que va a dejar a su mujer y que él creía que ella estaría contenta de ello, en ese momento Juno se ve interpelada dado que la situación la ubica como sujeto de deseo en la escena.

Vemos que la escena se configura ubicando a Juno en el lugar de mujer, en una posición femenina, en un lugar en el cual ella nunca se había situado ya que ni en ese momento ni con Paulie se veía como un sujeto de deseo. Al manifestar la intención de “dejar a su mujer”, Mark ubica a Juno como sujeto de deseo, como mujer. La escena del baile, el hecho de que Mark le mueva las manos para ponerlas en su cuello, la frase “las mujeres bailan así….tu eres una mujer”, reafirman esto. Volviendo al circuito de la responsabilidad, el Tiempo 1 nos habla de que en la conciencia Juno va a lo de un “amigo” (ella es solo un mueble más en su vida), pero desde el inconciente va a la casa de un hombre, siendo que ella es una Mujer. Pero, la acción no se agota ahí ya que va más allá de estos propósitos, hay otra dimensión del deseo en juego: la mujer que vive en Juno da sentido al hecho de que Mark quiera dejar a su mujer ya que él, por alguna razón, “pensaba que (ella) estaría de acuerdo”.
Ahora bien, la edad de Juno, así como la estación del año en la cual ella se embaraza, representa una mediación entre la infancia y la adultez, es a la vez el fin de una etapa y el comienzo de otra. Así como el otoño cierra el verano y prepara el invierno, la protagonista se encuentra más allá de la infancia y más acá de la adultez, se encuentra terminando una etapa y entrando en otra. Este tironeo se ve afectado por una conflictiva típica del momento evolutivo que atraviesa la protagonista: el duelo por la identidad bisexual infantil. Cuando Juno manifiesta ser un mueble más (un objeto asexuado) que va a visitar a un amigo, manifiesta seguir siento la que era; conserva su bisexualidad infantil, pero ahora parece presentarse el deseo inconciente de ser una mujer.
Por otra parte, es a partir de la interpelación que Juno se sentirá culpable por lo sucedido, por la decisión de Mark. D’Amore dirá que “la culpa ob-liga a una respuesta ad-hoc a la interpelación” , es en este sentido que la culpa puede posibilitar la responsabilidad subjetiva, y así sucede con Juno. En ella el sentimiento de culpa genera una respuesta distinta, diferente, que la ubica en una nueva posición subjetiva. Por un lado, se preguntará si dos personas pueden estar juntas para siempre, enamoradas para siempre, es decir, surge en ella una pregunta. Su valor no radica en la repuesta a las interrogaciones sino el despliegue en sí mismo de una pregunta que la sitúa frente a una falta simbólica, con la posibilidad de desplegar el deseo. Es decir, instala lo esencial de la dimensión del deseo…la incertidumbre. Ahora no se tratará de resguardarse en la necesidad de “invocar al azar, lo no determinado, como principio (…) porque en esa forma se borra el Sujeto de toda responsabilidad, borrando su acto” . En función de esto, se puede pensar una escena posterior en la cual Juno busca a Paulie para decirle que lo ama. Con esto damos cuenta del Tiempo 1 en su calidad de acto ético; acto que produce un quiebre del universo particular previo. Antes, un universo objetivado de muebles y niña sin falta y en completud. Ahora, otra posición subjetiva, la de mujer, la de sujeto en falta, y por ende, la de sujeto deseante. Se podría pensar, entonces, que es de este sujeto deseante (de esta posición de mujer) de lo que Juno se hace responsable, lo cual podría llegar a configurar un Tiempo 3 cuando le dice a Paulie que lo ama.

Ahora bien, ¿qué punto de contacto se puede encontrar entre el hecho de que la protagonista le declare su amor al joven que la embarazó y la seducción inconciente hacia Mark? Como se mencionó en un primer momento, la pareja de Mark y Vanesa era casi perfecta. Recién mudados a un barrio de las afueras del pueblo, jóvenes, exitosos, es decir, lo suficientemente ideales como para constituir una trama edípica en la cual quedan ubicados en un lugar Ideal, de perfección y completud. Ya sea buscando en la revista a los padres “perfectos” que cuidarían del bebe, donde se hace clara la dimensión subjetiva, o en la clara comparación que se da en el film con los padres reales de Juno, pareciera claro que la protagonista esta buscando a sus padres ideales. Por un lado, su interés por todo lo referido a Vanesa, el hecho de admirarla en su comportamiento con otros niños, el saber sobre ella y su casamiento con Mark, y, por el otro, su amistad con Mark debido a los gustos compartidos. Esto nos introduce en la trama edípica construida en torno ambos, la cual culmina con “el asesinato de uno de ellos”, con la separación. Será esta separación la que posibilite que Juno se haga responsable de su condición de mujer y que la lleve a elegir a Paulie, expresando además una salida exogámica. Por otra parte, esta lectura de la situación podría ubicarse en el eje Universal-singular. La separación entre Mark y Vanesa generara efectos sólo en Juno, sólo en esa situación (posibilitando la salida exogámica, es decir, que elija a Paulie y que pase a la adultez posicionada como mujer y no solo como un objeto asexuado).
Es así, que esto último se podría pensar como el Tiempo 3 ya que se posibilita la salida exogámica y se sitúa como mujer. Vemos como se quiebra con un universo previo y la constitución de uno nuevo gracias a la resignificación. Hasta este momento Juno era un “hombrecito” más, no una mujer. Todos eran tan solo amigos, pero ahora elige a Paulie como Novio declarándole su amor. Por otra parte, para reafirmar este posible Tiempo 3 es interesante tomar la actitud de la protagonista hacia el final del film respecto al embarazo, ya que ahora se refiere a un “bebe” a un “hijo” y no a “la cosa” o “al problema”. Juno dirá: “todos se enamoran primero, y luego tienen un hijo; nosotros primero tenemos un hijo, y después nos enamoramos”. Es claro que se trata de un acto ético que quiebra la moral, sino también un estilo que quiebra la estética. Cabe aclarar, también, que la posición de Juno frente al bebé fue siempre sostenida desde lo particular. Ella tomará la decisión de darlo en adopción ya que considera que alguien de su edad no está preparada para ser madre, y porque se puede hacer un bien donando el bebé a parejas que no pueden tener hijos. Esta moral particular va a ser sostenida hasta el final del film. Recordemos que hacia el final del film, Juno decide no ver al bebé después de parirlo, y se lo dona a Vanesa como una acción benéfica.
Para concluir, es interesante tomar la escena final del film y pensarla desde la trabajado anteriormente y en función del cuento “El Muro” de Sartre.
Así como en el relato, donde Ibbieta termina entre llorando y riendo, no queda claro, Juno se encuentra acostada en la cama luego de parir, y se funde en un abrazo con Paulie. En ese momento sucede algo similar: sonríe y llora. Se puede pensar esta situación en función de lo desarrollado ya que llora por lo que ya no es, y ríe por lo que ahora puede ser; se hace responsable en función de una relación ética con el deseo.
Recordemos: todo empezó en otoño, para el final de la película estamos en primavera

• Acto etico---avercarse a paulin…..con el bebe no.

Bilbliografía
 D’Amore, O., “Responsabilidad y Culpa”, en La transmisión de la ética: clínica y deontología, Letra Viva, Bs. As., 2006
 Mosca, J.C., “Responsabilidad: otro nombre del Sujeto”, en Ética: un horizonte en quiebra, Eudeba, Bs. As., 2007
 Jinkis, J., “Vergüenza y responsabilidad”, en Conjetural, número 13, Ed. Sitio, Buenos Aires
 Ariel, A., “Moral y Ética. Una poética del estilo”, en El estilo y el acto, Ed. Manantial, Buenos Aires, 1994



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