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Ética, Psicología y Derechos humanos
Cátedra I
Prof. Titular: Lic. Fariña, Michel Juan José

Segundo Parcial Domiciliario:

“La lengua de las mariposas”

Comisión: 2
Ayudante de trabajos prácticos:
Lic. Fernando Perez Ferreti
Coayudante: Daniela Botheatoz

Alumnas
• Bozhori, Luciana L.U: 32.947.762/0
• Zukerfeld, Sofía L.U: 32.111.812/0

Curso de Verano 2010

Película: La lengua de las mariposas

España, 1999. 95 min. Color.
Director: José Luis Cuerda.
Guión: Rafael Azcona, José Luis Cuerda, Manuel Rivas.
Fotografía: Javier G. Salmones.
Música: Alejandro Amenábar.
Intérpretes: Fernando Fernán Gómez (Don Gregorio); Manuel Lozano (Moncho); Uxía Blanco (Rosa); Gonzalo Uriarte (Ramón); Alexis de los Santos (Andrés); Jesús Castejón (D. Avelino); Guillermo Toledo (O’lis); Elena Fernández (Carmiña); Tamar Novas (Roque); Tatán (Roque Padre); Celso Parada (Macías); Tucho Lagares (Alcalde).
Sinopsis: Situada en 1936, Don Gregorio enseñará a Moncho con dedicación y paciencia toda su sabiduría en cuanto a los conocimientos, la literatura, la naturaleza, y hasta las mujeres. Pero el trasfondo de la amenaza política subsistirá siempre, especialmente cuando Don Gregorio es atacado por ser considerado un enemigo del régimen fascista. Así se irá abriendo entre estos dos amigos una brecha, traída por la fuerza del contexto que los rodea. La política y la guerra se interponen entre las personas y desembocan, indefectiblemente, en la tragedia.

CONSIGNA DE EVALUACIÓN
1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. ¿Cuáles son los elementos comunes entre el caso presentado y el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre)?

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

“La libertad significa responsabilidad. Es por eso que la mayoría de los hombres la ignoran.”
George Bernard Shaw

En el artículo escrito por la Licenciada Elizabeth Ormart sobre la película “La lengua de las mariposas” se plantea el eje de análisis sobre Moncho, un niño de seis años, que empieza el colegio luego de haber pasado sus años hasta allí en el seno materno, inmerso netamente en el núcleo familiar. El niño tiene miedo de ir a la escuela porque “los maestros pegan”, como se observa en una de las primeras escenas de la película cuando despierta a su hermano adolescente para preguntarle si esto que él imagina es cierto. En su primer encuentro con el maestro Gregorio, la madre le marcará a aquel que tenga paciencia con Moncho, porque es un “gorrión” y no ha salido antes del nido. Pero al ingresar al aula, se sucede una escena de burla por parte de sus compañeros de clase llamándolo “gorrión”. Así Moncho escapa de la escuela y camina por el pueblo con mucho miedo ante lo desconocido de ese mundo exterior hasta entonces no recorrido. A partir de allí el rumbo de su relación con Don Gregorio cambiará y se tornará de fundamental importancia en la vida de este niño. En varias escenas a lo largo de la película, se ve como Moncho cuenta a su familia cosas que le enseñó el maestro con gran admiración y respeto de sus dichos. Su familia, a su vez, entabla una relación con Gregorio tanto por Moncho como por la relación ideológica, los ideales republicanos que compartía con el padre del niño.
A lo largo del film se van observando cambios en la postura y actitud de Moncho frente al conocimiento, a las ganas de saber y aprender. La seguridad en sí mismo para avanzar en aventuras junto a su amigo Roque, como también en lo que respecta a su amor por Aurora y su relación con el maestro, se van incrementando. Pero se acerca la guerra civil y todos los personajes del film se ven llevados a actuar, qué hacer frente a lo que se avecina de forma inminente. Y eso hace la familia de Moncho, asistir a la asunción del nuevo alcalde a la plaza central para comunicar su “apoyo”. Al pasar los detenidos por el nuevo régimen que van a su próximo fusilamiento, la madre de Moncho en estado de pánico les ordena a sus hijos y a su marido que griten “asesinos”. Y allí se lo ve a Moncho cuando pasa el Maestro por delante de sus ojos, con la angustia propia de un momento de decisión: ¿Debe gritarle, insultar a ese maestro al cual tanto quiere y respeta porque su madre le exige que así lo haga? ¿Debe callarse por el amor de Gregorio y de lo que él recibió? Pero como plantea Ormart en su texto ¿quién se atreve a no gritar? Es así que Moncho grita, grita “ateo” pero no grita solo eso, corre el camión de traslado de los detenidos y también arroja como nuevo polen, otras palabras, que solo él y su maestro entenderán como marca de un aprendizaje que superó la mera instrucción académica.
En relación a esto último planteado, podemos esbozar los tiempos lógicos del circuito de responsabilidad. En un primer tiempo, el sujeto lleva a cabo una acción para lograr un determinado fin, pero que “no está libre de motivaciones inconscientes que se expresan más allá de la intención de su yo” . Moncho asiste a la escuela para aprender cuestiones relacionadas con el aprendizaje académico. Realiza distintas actividades con su maestro, entre las cuales se encuentra una que se tornará significativa: cazar mariposas en el campo, aprendiendo sus nombres y cualidades. Así el niño aprende junto a su maestro, que las mariposas poseen una lengua enrollada, llamada “Espiritrompa”, para extraer el néctar de las flores. Como también que hay un pájaro llamado “Tilonorrinco” que regala una orquídea a su amada. En estas instancias se va forjando un vínculo, el maestro es apreciado y valorado por la familia de Moncho, además este niño lo considera como una figura de admiración y respeto. Esto se refleja, por ejemplo, cuando el padre de Moncho le regala un traje al maestro, demostrando el aprecio que este niño y su familia tienen hacia él. En varias ocasiones, el “gorrión” comenta acerca de lo que aprendió y le enseño su maestro en la escuela; el niño recita a su hermano un poema expresado por Gregorio, en el momento que este le comenta acerca de la muerte de su esposa. Todas estas situaciones hablan de una función escolar de este maestro que avanza hacia una relación de mayor profundidad con Moncho, con un aprecio y respeto de él y de su familia. Pero en la escena final de la película algo de este primer momento, el universo particular sostenido hasta el momento se resquebraja, provocando la aparición de una pregunta en relación a la posición del sujeto. Cuando Gregorio aparece en la plaza como el último de los condenados, y la madre le dice a su hijo que grite y exprese insultos hacia el maestro, en tanto deben diferenciarse de aquellos con los cuales antes compartían los mismos ideales políticos para poder salvar sus vidas, en el rostro del “gorrión” se refleja angustia, el niño debe elegir entre el amor de su madre, obedecerla, y así “proteger a su familia” o mantener el respeto y la admiración que tiene por su maestro. Algo resulta disonante para Moncho en ese momento, la realidad le da indicadores que algo estuvo mal y que las cosas fueron más allá de su intencionalidad, más allá de lo pensado, más allá de lo esperado. Observamos aquí una interpelación subjetiva, que resignifica el Tiempo 1, donde la relación que este niño mantenía con este maestro, las acciones que llevaban adelante juntos, comienza a ser cuestionada; la imagen idealizada que Moncho tenia de su maestro parece que empieza a resquebrajarse. ¿Qué hacer con el respeto que tenía por el maestro cuando ahora debe insultarlo para “salvar a su familia”? ¿Qué hacer con ese aprendizaje de libertad, de poder decir lo que se piensa transmitido por Gregorio? Así aparece la culpa que ob-liga a responder a esta interpelación , es por eso que el niño grita “Ateo” reiteradas veces cuando el maestro pasa frente a él. Pero pese a esto, un instante después de empujar estas palabras por su boca, el “gorrión” se suelta de los brazos de su madre que lo sostenía hasta ese momento y corre junto a otros niños, corre y tira piedras hacia el camión que lleva a los condenados, entre ellos a Gregorio. Y en ese momento sigue gritando, pero otras son las palabras: “Tilonorrinco”, “Espiritrompa”. Así es como aquí se podría inferir un Tiempo 3, frente a la disyuntiva de seguir al maestro u obedecer a la madre, el niño toma una decisión. Forja una tercera opción, aparece un acto creador, donde estas palabras que aprendió de su maestro aparecen como significantes que marcan, que enlazan un nuevo sentido. Ya no son simplemente palabras científicas, sino que adquieren un nuevo orden, implican un orden de respuesta que se compromete con el deseo inconsciente. Moncho ya no será el mismo que el del primer tiempo, aquí el sujeto hace algo con este deseo, lo asume, lo cual implica responder por sus actos, acto impensado, no calculable pero que refiere que más allá de los insultos ese niño empezó a volar. Toma una decisión en ese momento final de tensión: no cede ante su deseo, hace en acto el eco de su libertad allí, y como porvenir de una generación nueva que rompa con totalitarismos, como el régimen que en ese momento se imponía y llevaba a su maestro.

Desde este planteo es que la Lic. Ormart desarrolla como hipótesis en esta película, que en este niño hubo una grieta para la libertad en ese acto. En medio de lo que podría haber sido simplemente un momento de obediencia materna, el niño hizo algo más, fue más allá, creo una tercer opción que no existía hasta ese momento, hizo acto, y por tanto se hizo responsable. Respondió allí donde debía hacerlo pero de una forma singular, en un acto ético donde puso en juego su deseo. Frente a ese Otro, esa madre con rol fundamental en esa familia, con un peso de gran envergadura, el niño habla, deja por un momento de ser hablado por ese Otro. Frente a la tentación que podría pensarse en tanto quedar atrapado en los significantes de ese Otro que le ordena qué decir en variadas escenas (“Papá no le hizo el traje al maestro”, “Vamos Moncho tu también grita”, etc) Moncho frente a la interpelación, puede separarse y decir otra cosa en soledad.
El asma que lo atormenta al principio del film, a partir de la escena donde comienza a aprender de las mariposas tanto sus características como su lengua que se nutre de polen para ser libre, el “gorrión” deja de tenerlos. Este “gorrión” al que debía tenerle paciencia el maestro según su madre, porque nunca había salido del nido, comienza a volar, más allá de ella pero no sin ella como lo propio de ser niño. Ser niño, hablar y no ser hablado, efecto sujeto que genera el acto mismo. Moncho insulta a ese maestro pero también dice otras cosas, utiliza otros significantes, otros términos que hablan de algo propio y nuevo de este niño, la libertad. Metáfora esgrimida a lo largo de todo el film, este niño que toma el polen propuesto por el maestro pero no ya para quedar anclado allí, sino para ser él mismo, para poner en juego su responsabilidad sosteniendo ser “crisálida” de una futura mariposa.

Teniendo en cuenta que se hipotetiza un tercer tiempo de responsabilidad subjetiva, donde el niño se hace responsable de su deseo, consideramos que no aparecen figuras de la culpa. En tanto esta se presenta cuando el circuito se cierra en el mero ser de la culpabilidad, allí el sujeto elude la responsabilidad, para evitar confrontarse con su deseo. Moncho al expresar aquellos significantes “Tilonorrinco” y “Espiritrompa”, produce el efecto sujeto, que implica un acto en que aparece el sujeto de deseo inconsciente. Observamos que aquí Moncho no escapa de su deseo, sino que se hace responsable de él. Pero ahora bien, el niño al abandonar la seguridad e ingresar por un momento en un mundo inseguro y sin garantías, sin Otro completo que provea los significantes necesarios para dirigir la existencia se hace responsable de su deseo. Pero para que esto suceda entre Necesidad y Azar se debe producir una grieta. Es por esto que podríamos situarlas en el momento en que Moncho y su familia se dirigen a la plaza central para demostrar que ellos están a favor del nuevo régimen totalitario que se impone. El orden de necesidad se expresa situacionalmente en el hecho de que el régimen franquista se impone a este niño, donde rige por fuera de la intervención de este sujeto, ya que el no puede hacer nada contra este régimen. Este niño no puede modificar esa situación. El azar, se presenta en el momento en que Moncho supone que saldrán los prisioneros para luego ser conducidos a su muerte, pero no ha pensado y no puede ser previsto que por aquella puerta saldrá su maestro.
Aparece entones entre ambos, una vacancia donde aparece la responsabilidad subjetiva en este niño en el momento en que grita: “Tilonorrinco” “Espiritrompa”, donde Moncho a través de estas palabras se hace escuchar, rompe con el silencio impuesto por la madre, por el régimen. Abre la posibilidad de la expresión de un sujeto en libertad. En ese resquicio de libertad se produce “el salto” en términos de Ormart, el niño decide saltar de la tranquilidad de los significantes maternos para alojarse en los propios que empiezan a aparecer, a partir de un maestro que pone en juego algo de este deseo, de un lugar con la libertad de ejercerlo, de decir, de ser niño frente a un entorno que le sugiere que debe responder desde un particular de adultos.
Como todo régimen totalitario, el franquismo que se instala en este momento, no funciona como soporte de lo universal-singular, sino que tiene una función de aplastamiento de las singularidades al presentarse a sí mismo como un universo completo, haciendo impensable la emergencia de algo distinto a lo preestablecido. En este sentido podemos acercar aquí el cuento “El muro” de Jean Paul Sartre a lo que sucede en “La lengua de las mariposas”.
El muro relata lo que le sucede a Pablo Ibbieta un militante anarquista en la España de los años treinta. Ibbieta es apresado junto a otros dos compañeros de militancia en el contexto de la guerra civil española, son apresados para al día siguiente fusilarlos en el muro. Allí podemos encontrar una primer coincidencia contextual, entre el cuento de Sartre y la película de José Luis Cuerda. En ambos casos la historia se desarrolla en la misma España, una España divida ideológicamente que desemboca en esos años en la guerra civil, y en la terrible dictadura del régimen franquista que perdurará varios años. En ambos casos también, esta situación socio política tiene importantes efectos en la trama de los dos relatos, y en especial en el personaje principal, tanto en Ibbieta como en Moncho. No se puede pensar como “externo” en el film lo que sucede en ese pueblo políticamente, ya que atraviesa las coordenadas situacionalmente del circuito de responsabilidad planteado, y entendiendo que en ambas, el fusilamiento es fundamental para un segundo tiempo del circuito de responsabilidad. Se postula a partir de ese hecho, la interpelación de Moncho y frente a esto debe responder, es interpelado en su vínculo con el maestro y en su aprendizaje de libertad. Ibbieta frente al fusilamiento de sus compañeros empieza a interpelar sus ideales anarquistas, el sentido de lo hecho y el sentido de su vida misma. Esto lo lleva a responder a los falangistas, quienes le exigen que diga donde se encuentra Gris. En los dos casos entonces hay una certeza en un tiempo 1, donde parece que no hay nada más allá de eso, pero aparece angustia al surgir la pregunta sobre lo que se escapó de control a ambos personajes.
En este régimen totalitario que en los dos casos está presente se plantea un particularismo, la “(...)pretensión de que un rasgo particular devenga condición universal.” .Aquí se juegan cuestiones en relación a la vida, la muerte y la libertad y en este sentido se puede observar que en el cuento de Sartre aparece la idea de “salvar una vida por la otra”. Ibbieta en tanto ya no le importa su propia muerte, plantea una “jugarreta”. Pero en su burla a los falangistas termina sucediendo lo contrario, encuentran a Gris y a Ibbieta le “devuelven” la vida. Puede pensarse que en “La lengua de las mariposas” en la escena final, en el llamado a responder de Moncho, lo que la madre postula que se está poniendo en juego es la vida - por eso debe gritar, insultar al maestro - es “la vida de la familia”. Puede conjeturarse entonces, que la vida del maestro en cierta forma aparece como “una vida por otra”, la de la familia de Moncho y de tantos otros habitantes del pueblo, que van allí a marcar su pertenencia al nuevo régimen que se imponía en medio del terror. Moncho no aparece al final de la película en una posición heroica, como ninguno de su familia, ellos se han vuelto “grises” como Ibbieta en “El muro” al pasar las horas de encierro . Moncho debe responder por su interpelación, y allí podemos pensar que hace una “jugarreta” como Ibbieta. El niño grita otras palabras, palabras llenas de sentido pero solo para él y para ese maestro, se burla en ese instante, donde todo debía ir en contra de lo aprendido hasta el momento. Moncho genera una tercera vía, donde, ilusoriamente rompe la impotencia frente al régimen falangista con las palabras “Tilonorrinco” “Espiritrompa” como Ibbieta en el cuento de Sartre “(...) no debilitó la severidad del amo(...) ” pero abre paso a que en el futuro puedan volar mariposas.
Bibliografía

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• Alemán, J.: Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre psicoanálisis y política. Miguel Gómez Ediciones, Málaga, 2003
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Fariña, Michel, J.: Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra. Desgrabación de clase teórica. Publicado en la página web de la cátedra.
• Fariña, Michel, J. Qué es esa cosa llamada ética. (Cap. II); Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cap. IV). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires, 1998.
• Fariña, J. & Gutiérrez, C. : Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires, 1996.
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• Salomone, G. Z.: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Salomone, G. Z.: Responsabilidad y formaciones del inconciente. Ficha de la cátedra. Mimeo.

Páginas consultadas:
-  http://www.uhu.es/cine.educacion/
-  http://www.rae.es/rae.html
-  http://www.oni.escuelas.edu.ar
-  http://www.elsigma.com/
-  http://www.eticaycine.org/



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