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Psicología, Ética y Derechos Humanos – Cátedra I

Prof. Tit. Reg. Juan Jorge Fariña

ATP: Lic. Ana Corinaldesi

Comisión: 23

Horario: Lunes 16:15 a 17:45 hs.

Alumna: María Celeste Sartori DNI: 33.259.831

Segundo Cuatrimestre 2009

Introducción:

Tomaré para el desarrollo del siguiente trabajo la obra teatral de Griselda Gambaro, escrita en 1982 titulada La malasangre. La cual relata una historia de amor en el siglo XIX, durante el gobierno de Rosas, etapa agitada de la historia Argentina que ayuda a comprender comportamientos y situaciones de la trama. Aunque no se pretende trabajar en forma explicita el terror del momento histórico, la obra permite recapacitar sobre cualquier gobierno dictatorial, en donde nadie puede salirse de su papel para no convertirse en “melones” . Todas las escenas son transcurridas en una casa “teñida de rojo”.
Benigno, padre de Dolores, es quien tiene un dominio sobre los demás personajes resaltado durante toda la obra, incluso sobre su esposa, una mujer de bajo perfil, inscripta bajo las decisiones autoritarias de su marido. Fermín, criado y mano derecha de Benigno se presenta al límite de lo interno y externo de la casa, lo cual implicaría la presencia del terror del afuera en el interior de la mima. Dolores, la hija de la casa, es una joven de fuerte personalidad, caprichosa y aunque es la única que se atreve a enfrentar a su padre esto no basta para ser victima de su autoritarismo. Rafael es el profesor que el padre elije como preceptor de Dolores, el cual más allá de sus capacidades intelectuales posee una característica física particular, su joroba. Es por esto que es elegido por Benigno para instruir a su hija, teniendo la supuesta confirmación que ni esta ni su mujer se sentirán atraídas por él
Analizaré la singularidad en situación mediante la interpretación del personaje de Dolores. Su proceder durante la obra me permitirá desplegar los conceptos inagotables de responsabilidad subjetiva, necesidad, azar y culpa bajo el desarrollo del circuito de la responsabilidad.

La malasangre y la responsabilidad.

"Estoy arrojado en el mundo, (…) en el sentido en que me encuentro de pronto solo y sin ayuda, comprometido en un mundo en el que soy enteramente responsable, sin poder, haga lo que haga, arrancarme, ni un instante de esa responsabilidad, pues soy responsable hasta de mi propio deseo de rehuir las responsabilidades; (…)”
Sartre, Jean Paul.

Durante la primera escena Benigno elije, desde la ventana de la casa, al profesor que desde ese momento y en más dictaría clases a su hija y se sentará con ellos en la mesa. El solo hecho de poseer una joroba es elemento necesario para dejar de ser atractivo sexual para las mujeres de la casa. “La madre se me calienta la hija se me enamora” es una frase utilizada por Benigno que da cuenta de esto. Finalizando La escena Dolores deja impreso su descontento hacia el profesor, por haber sido elegido por su padre. Apreciamos esto en la frase dicha por la joven ¨Te haré salir canas verdes¨ que anticiparán el final trágico de la obra y sobre la que volveré en el desarrollo del escrito.
Ahora bien, ubicaremos un primer tiempo del circuito en la tercera escena de la obra, durante el transcurso de una de sus clases, y luego que un enfrentamiento entre Dolores y Rafael, la joven termina por declararle su amor, el cual es claramente correspondido. Tenemos así un primer tiempo del circuito, la acción realizada por Dolores, su manipulación del entorno hacen que a pesar de su arrogancia Rafael también le exprese su amor. La acción se agota en los fines para los cuales fue realizada. Confrontamos a este tiempo un segundo tiempo, que implicaría un exceso a lo acontecido anterior . El tiempo dos lo ubicamos a partir de la oposición por parte de Benigno en cuanto a esta relación. En la escena cinco se encuentran todos los personajes en el salón y uno más, Juan Pedro, es quien se pretende como futuro esposo de Dolores impuesto por su padre. Luego de charlas en las que Dolores solo demuestra su desconténtenlo con ironías y cinismo, comienzan a bailar. El padre, al notar la delicadeza con la que Dolores trata a su profesor, lo pone en ridículo frente a todos los presentes haciéndolo bailar con Fermín mientras exige a su mujer tocar rápidamente el piano. Vemos en la escena el control que Benigno tiene sobre todos los demás personajes.
Funciona esta escena como indicio del desenlace del trágico final. La noche en la que juntos Dolores y Rafael van a escapar el profesor es acecinado por orden de Benigno. ¿Y que implica el final trágico? ese exceso, eso que va mas allá, o más acá de lo esperado . ¿Qué significaría el final trágico de Rafael para Dolores?
El universo de lo particular, de las reglas propuestas por el yo del proceder de Dolores en la obra se ve interrumpido por el surgimiento de una singularidad, volviendo a traer a análisis la involucración que la joven tenía en el primer tiempo . Así se presentará a partir de este momento ¨(..) la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían.¨
En otros términos encontramos un lazo entre los tiempo uno y dos, que permiten un ligadura. La hipótesis clínica responderá a esa resignificación que permite por medio de la singularidad ligar eso desligado en el universo particular. La desarrollamos a partir de una “Apertura del incociente que permite enlazar un significante que ubica cierta posición de goce del Sujeto.”
La hipótesis clínica responde en Dolores a partir de su deseo a la tortura, de su identificación con el padre, representada por la autoridad infinita, inmersa en una sociedad donde el terror es la ley primera, y por el que responde a una historia familiar.
Bajo en concepto de fondo de memoria de Piera Aulagnier podemos poner en relación la construcción de un registro identificatorio y de un capital fantasmático, (representado por representaciones conclusivas, es decir recuerdos que se inscriben como moldes relacionales construidos a partir de un encuentro con el otro) que permitirán la formación de una matriz relacional y un espacio identificatorio que serán sostén de la singularidad del deseo del Yo. Asi ubicaremos el Deseo de Dolores bajo la posibilidad de la producción del dolor en el objeto hallado. ¨Te haré salir canas verdes¨ será el anticipo del despliegue trágico de la obra, en donde Rafael termina por ser acecinado bajo la orden de Benigno y que respondería al deseo inconsciente de su hija.
La función de la familia tiene a su cargo la trasmisión de una constitución subjetiva que implica la relación con un deseo que no sea anónimo.
El azar implica una incertidumbre y podría estimarse que no habría respuesta sin incertidumbre, pero si hubiese existido la presencia de el azar, tanto mismo hubiera sido la elección de un objeto de amor distinto al de Rafael, por ejemplo con cualquier otro personaje de la obra, como Fermín, mano derecha de su padre, o Juan Pedro, con quien se pretendía que Dolores se casase. Pero no fue así, la elección de la joven fue Rafael, de lo prohibido, de lo que tendría una consecuencia siniestra si era descubierto como así lo fue. ¿Y en cuanto a la necesidad? ¿Escapó de Dolores el hecho de enamorase de Rafael? Me atrevo a expresar, que la elección de objeto responde a formaciones Inconscientes que permiten accionar, que responde a su deseo. Bajo el derribe de los conceptos de azar y necesidad para el análisis, es pertinente realizar la pregunta de responsabilidad subjetiva del sujeto.
Entendemos responsable como ¨(…)aquel de quien es esperable una respuesta. No digo conciente de lo que hace ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice.¨
Ubicamos acá la diferencia entre responsabilidad moral, jurídica y responsabilidad subjetiva. La primera es referente a un tipo socio-histórico determinado, y es necesaria para la relaciones entre los sujetos. Pero a diferencia de esta analizaremos la responsabilidad desde el campo de lo inconsciente, desde el campo de la subjetividad, que hace referencia a la singularidad de un sujeto en acto, es decir de la responsabilidad subjetiva. Donde se es siempre ininmputable, (a diferencia de la responsabilidad jurídica). Es el deseo el que vuelve responsable al sujeto.
No hay responsabilidad subjetiva sin culpa. Interpretamos la culpa como el obligarse a responder . Obligarse a responder implicaría que Dolores responda por eso que resignifica al tiempo uno, desde el tiempo dos (donde ubicamos la culpa). Responsable de su constitución como sujeto de deseo, es lo que llevó a Dolores a enamorase de su profesor, para que este luego sea maltratado hasta el extremo, hasta la muerte. Dolores se ve obligada a responder, acerca de quien se enamoro, se vuelve al surco de lo moral, la respuesta es particular, se enamoro de su profesor más allá de la oposición que presente su padre, con la cual su yo no tiene relación. No hay acá lugar para la singularidad de su acto. Realizando un pequeño monólogo en la escena seis dice: “(…) Mi Rafael es jorobado. ¡No! No tiene defecto alguno. Lo querría sin piernas. Ciego (…)” .
Se abrirá como respuesta a esa interpelación una proyección, es Benigno quien se opone a su relación con Rafael y por lo tanto el culpable de su asesinato.
La responsabilidad de Dolores no es más que de ser administradora de su herencia. Según Lacan de nuestra posición de sujetos somos siempre responsables. Dolores sería receptora de una historia familiar que construyó su sujeto del inconsciente al cual responde su Deseo. La ética del deseo, es la ética que interroga acerca de “si has vivido conforme al deseo que te habita” . Dolores actúa en función del Otro, en donde el accionar es ininputables frente al castigo.
En cuanto al acto ético corresponderá a lo que realice el sujeto en su soledad, dejando de lado su posición social , sujeto como sujeto del inconsciente. Por lo tanto se pone en juego el acto ético a partir del accionar de Dolores en cuanto a los fines de su enamoramiento y su posición frente a su deseo. Enamorarse de Rafael, deja de tener una connotación moral, que responde a lo particular, lo compartido por el contexto socio-cultural, en donde ya sea positiva o negativamente existe un parámetro que rige el accionar, surgiendo una significación propio del sujeto que da la apertura a su propia singularidad. Es en el acto ético donde la culpa deja de existir, esta singularidad destituye el particular previo.
El efecto particularista responde a un particular que se prende universal. Por lo tanto no se tendría en cuanta la función que del deseo de Dolores, en donde lo sinistro, el deseo de castigo se encuentra oculto y se pretendería como solo un responder a su capricho de lo prohibido como lo entiende, Benigno.

Lo siniestro familiar
Desde Freud lo siniestro es aquella variedad que se remonta a lo antiguo, a lo familiar. Para Ulloa ocupa un lugar especial la comunidad como destinataria principal de la represión de la tortura . Es así como en analogía al contexto de la obra podemos encontrar múltiples escenarios, como la Dictadura Militar en la Argentina.
Los sujetos victimas de lo “innombrable” , desarrollan mecanismos basados en lo reprimido. Lo moral, la justicia, sustenta un síntoma propio de quien porta ese silencio. En palabras de Dolores: “Nadie puede decir que no al señor de la casa. Mueve un dedo y ya está. Madre:- Ese señor es tu padre. Dolores:- ¿Y el otro señor, mamá? ¿El que corta cabezas?” . Su deseo se ve gobernado por Otro, el deseo es el deseo del Otro. Dolores, su yo, es influida por el "Otro" de afuera.
En palabras de Dolores a modo de finalización: “(…) en una ciudad salvaje la mejor cabeza es la cortada, el mejor ruido es el silencio.”

Bibliografía
o Gambado, Griselda: La malasangre, en Teatro (vol. 1), Ediciones La Flor, Buenos Aires, 1997.
o Salomone, G. Z.; Domínguez, M. E.: (2006) La transmisión de la ética. Clínica
o deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, Buenos Aires
o Juan Jorge Michel Fariña, The Truman Show. (Versión resumida de la clase dictada en la facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, el lunes 8 de noviembre de 1999)
o Juan Jorge Michel Fariña, Ética, un horizonte en quiebra, Eudeba
o Aulagnier, Piera., (1989) "Construir (se) un pasado".Revista de Psicoanálisis APdeBA, vol. XIII, N° 3, 1991.
o Lo Giúdice, A.; Olivares, C. (2006) "Identidad y responsabilidad". En Violaciones a los derechos humanos frente a los derechos a la verdad e identidad, Abuelas de Plaza de Mayo, Buenos Aires.
o Jinkis, J., (1987). “Vergüenza y responsabilidad”.
o D´Amore, O.responsabilidad subjetiva y culpa en La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, Buenos Aires
o Jacques Lacan: Seminario VII La ética en psicoanálisis.
o Jacques Lacan: Seminario VI: El deseo y suinterpretación, clase 1 del 12 de noviembre de 1958.
o Jacques Lacan: Subversión del sujeto y la dialéctico del deseo en el inconsciente Freudiano.
o Ulloa, F.: La ética del analista ante lo siniestro. En territorios, números 2. MSSM. Buenos Aires, 1986.
o Tisseron, El psiquismo ante la prueba de las generaciones.



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