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Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra 71 (I) – Prof. Fariña, Juan Jorge Michel
2º PARCIAL DOMICILIARIO
Ayudante: Lic. Pérez Ferretti, Fernando
Comisión de Trabajos Prácticos: N° 19
Integrantes del grupo:
-  HULKA, Ana – Libreta Universitaria Nº 28478044
e-mail: anastw@hotmail.com
-  REBOLLO, Priscila – Libreta Universitaria Nº 29.950.807.0
e-mail: pilunitas@hotmail.com

Jueves 10 de Junio de 2010

“Nuestros recuerdos de la infancia nos muestran los primeros años de vida no como fueron, sino como han aparecido en tiempos posteriores de despertar. En estos tiempos del despertar, los recuerdos de la infancia no afloraron, como suele decir, sino que en ese momento fueron formados” (Freud, ,1899)
El análisis sobre el circuito de la responsabilidad subjetiva se realizará sobre el personaje de Alan interpretado por el actor Robbin Williams. Alan recuerda el suceso de la muerte de Louis colocándose como claro responsable de la misma. Su vida se reduce casi exclusivamente a su trabajo, es el montador más pedido. Los otros montajistas reconocen que él hace los trabajos que nadie quiere hacer, que se ocupa de lo que nadie quiere ver. En el encuentro con Flechter en la estación Alan dice: “Mi trabajo es ayudar a la gente a recordar lo que quieren recordar…Mi nombre esta primero en la lista porque perdono a la gente mucho después de que puedan ser condenados por sus pecados”. Se llama a si mismo “devorador de pecados”, cuya misión es limpiar el alma de los muertos permitiéndoles un pasaje seguro a la otra vida.
Por otro lado, en relación al suceso infantil donde muere Louis, Alan dice: “¿sabes lo que es que te persigan? Un momento, un único incidente me ha hecho quien soy. No me deja en paz, la culpa me desgarra”.

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

El comentario que se encuentra en la página Ética y Cine no remite a ningún personaje del film en particular sino al hecho de la manipulación de los recuerdos como medio para acercar la vida de las personas a una idealización. Y como esto se ve agravado por ser Otro quien elige que recuerdos son dignos de la vida de esa persona y cuáles deben ser editados.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de necesidad y azar presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
El Tiempo 1 es definido por Fariña como “una conducta con determinados fines en el supuesto de que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida” . Dicho esto, podemos ubicar como tiempo 1 el momento en que Alan entra a jugar con Louis al galpón abandonado. Estan jugando a las espadas y se encuentran con un agujero en el piso atravesado por una tabla. Alan decide cruzar y le dice a Louis que lo espera abajo. Pero Louis decide cruzar también. Lo que sucede es que en el medio Louis siente miedo y se paraliza por lo que decide saltar. Llega a sostenerse del borde y Alan intenta ayudarlo pero se resbala cayendo al vacio. Alan toma el colgante de Louis y sale corriendo hacia abajo para ver como está y lo ve desmayado en el piso. Lo escucha tocer pero sale corriendo.
A este recuerdo, la verdad de lo que ocurrió ese día, es al que accede Alan a través de su implante Zoe. No es el recuerdo que lo acompaña a lo largo de su vida. Supuso que nada más de ese recuerdo lo atormentaria por que se fue sabiendo que nada malo habia pasado con Louis, que él estaba vivo. Por eso cuando logra acceder a este recuerdo via el implante Zoe dice : “Estoy bien. Lo vi. Traté de ayudarlo. Le dije que se diera vuelta. Pero respiraba. No era sangre. Era pintura. Ahora lo recuerdo”. No le alcanzó con que la hijita de Bannister le dijera que el hombre de los anteojos era Louis, necesitó ir a buscar su propio recuerdo. Por eso, podríamos pensar que la escena original, si bien fue traumática porque dejó a Alan con miedo, adquirió un exceso a posteriori.
El Tiempo 2 confronta el tiempo 1 señalando un exceso en lo acontecido otrora . Es así como podemos situar la muerte de los padres en un tiempo 2. Donde Alan es interpelado y se siente ob-ligado a responder. La necesidad en esa situación se situaría en el que todos los padres mueren en algún momento. Lo azaroso es que mueran durante la infancia de Alan, es el tiempo en que esa muerte ocurre y que mueran los dos a la vez. La responsabilidad de Alan la podemos ubicar en la grieta entre necesidad y azar. O sea que su responsabilidad termina siendo sentirse responsable por algo sobre lo que en efecto no le cabía responsabilidad alguna. Sin embargo, el elige declararse culpable. A partir de lo cual él reprime lo que verdaderamente sucedió con el nene (la sangre no era sangre era pintura, y él le dijo al nene que no pasara por la tabla) y se forma un recuerdo encubridor (formación del inconsciente). El se siente responsable y se culpabiliza no por no poder evitar la muerte del nene, sino por no poder evitar la muerte de los padres. Una representación nimia (lo que verdaderamente ocurrió con Louis cuando este cae) se torna en traumática al asociarse con un afecto que proviene de otro hecho ocurrido.
A pesar de lo antedicho y citando a Alejandro Ariel: “Uno ha terminado con el pasado, pero a veces el pasado no ha terminado con uno”. Alan ya no podrá sostenerse en esta construcción ficcional en la que, asumido como culpable y pecador, no había cuestionamiento posible. Entonces, un nuevo Tiempo 2 quedaría delimitado en el instante en que Alan se detiene en la imagen de ese hombre limpiándose los anteojos. Y literalmente se detiene ahí. Vuelve a ver la imagen, una y otra vez. Luego deja la guillotina detenida en esa cara, en esos lentes, mientras trata de encontrar a ese mismo sujeto en otro recuerdo. Se ve claramente como Alan es interpelado por un recorte de esa escena, por la forma en que ese hombre se limpia los anteojos. Freud sitúa en su texto “Sobre los recuerdos encubridores” cómo los recuerdos infantiles son particularmente visuales. Son determinados elementos visuales los que quedan grabados a fuego en la memoria. Estamos claramente frente a un tiempo 2, la visión de Louis vivo resignifica el tiempo 1, interpelando su recuerdo del mismo. ¿Qué ha ocurrido entonces en aquel episodio con Louis cuando este cae? ¿Cómo es posible que aun viva? La autocondena que Alan se impuso, aquella de convertirse en el devorador de pecados a modo de autocastigo por lo cometido, se ve cuestionada por el hecho de que Louis sigue con vida.
Para poder realizar el montaje de Bannister, Alan tenía la necesidad de ver los episodios de la vida de esa persona. Necesariamente si Louis estaba en esa fiesta, y Alan era el montajista lo iba a ver. Queda claro que es azaroso que justo ese hombre aparezca en un video que Alan tiene que recopilar. Así como es por azar que, como se comprueba después, Louis sea el profesor de la hija de Bannister. Y como es azaroso también que esa escena tenga relevancia para la vida de Bannister lo que lo lleva a Alan a necesitar verla.
Con un tiempo 2 claramente delimitado, donde se ubican también la necesidad y el azar aun así queda una grieta. Algo queda por fuera de la necesidad y el azar, aquello que interpela a Alan y lo lleva dar una respuesta. Ob-liga a Alan a resignificar todo lo vivido hasta ahora a partir de un suceso inesperado en su vida. Frente a esta nueva interpelación, Alan decide “hacer” con eso que se aparece, busca, pregunta, viola los códigos, todo en función de perseguir esa verdad que ahora tambalea y abre un signo de interrogación a su vida. Su vocación de “devorador de pecados” que hasta el momento se le impuso sin escapatoria, se ve cuestionada frente a la posibilidad de no haber provocado la muerte de aquel niño. Como dice Domínguez lo que ocurre en un análisis es que “el síntoma en tanto mensaje cifrado se halla presto para ser descifrado”. Aquí no hay analista que le pregunte a Alan ¿por qué muerte se siente responsable?, pero hay una grabación que interpela aquello que se mostró cifrado todos estos años (un recuerdo encubridor).
Por último, vislumbramos la posibilidad de un tiempo 3 cuando Alan visualiza aquellas escenas de su propio implante Zoe. Curiosamente no acude en seguida a lo ocurrido con Louis, sino que se trasporta al momento del velatorio de sus padres y luego llega al episodio en el que Louis cae, descubriendo que el quiso ayudarlo y que el niño no murió. Al reaccionar dice: “Ahora lo recuerdo”. Podemos pensar que en este caso, la activación del circuito de la responsabilidad, le posibilitó un acto ético que lo liberó de las figuras de la culpa que rigieron hasta entonces su vida.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
Ubicando como un primer momento posible dentro de un tiempo 2 la muerte de los padres de Alan, podemos pensar que el circuito de la responsabilidad se activa frente a dicha interpelación. La culpa ob-liga a Alan a dar una respuesta frente a la resignificación que cae sobre el tiempo 1, formándose en él un recuerdo que lo convierte en culpable de una muerte que no ocurrió. Frente a esto se hacen presentes figuras de la culpa que lo acompañan gran parte de su vida, desligándolo de la responsabilidad subjetiva. Citando a D´Amore: “un proceso que hace cuerpo en la culpa como tapón y obturador de la emergencia subjetiva”. (…) “La culpa moral está en las antípodas de la culpabilidad del deseo”. Si bien esta interpelación pone en juego la culpa estructural que activa el circuito, la respuesta que Alan da en esta ocasión, se ubica en el eje Particular, desde la culpa moral que siente por lo ocurrido. Como primera figura de la culpa presente en Alan, podemos distinguir la negación que lo lleva a proyectar en los sujetos a quienes les realiza el rememorial lo que en verdad le gustaría poder hacer consigo mismo: editar su propia vida para suprimir aquel recuerdo que lo atormenta. Esto es lo que hace con ellos: devora sus pecados, tal como quisiera que los de él desaparezcan. A su vez podemos indicar como otra figura de la culpa, toda una producción sintomática orientada hacia la meticulosidad, hermetismo, prolijidad en su trabajo, aislamiento, rasgos obsesivos volcados a su labor, que resultan funcionales a la evitación de Alan de conectarse emocionalmente y comprometerse afectivamente. Una clara muestra de esto se expresa en su vínculo con la mujer con la que sale. Además aparece el recuerdo encubridor como formación del inconsciente que claramente viene a taponar el circuito mostrándole a Alan una escena en la que es culpable.
La hipótesis clínica como lazo asociativo del tiempo 1 y 2 antes expuestos, se vincula con el hecho de que Alan desplaza la culpa sentida por la muerte de sus padres hacia lo ocurrido con Louis, declarándose entonces culpable de este último hecho. En relación a un segundo momento de un tiempo 2, cuando Alan descubre que Louis está vivo, la hipótesis clínica que conllevaría una nueva resignificación del tiempo 1 adquiere la forma de una pregunta: ¿Si Louis no ha muerto, de qué soy culpable entonces?, abriendo así el camino para una nueva puesta en marcha del circuito de la responsabilidad que puede permitirle ir en busca de aquella verdad postergada por tantos años.
5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).
En relación al caso de Ibbieta podemos pensar que cuando este se ve interpelado frente al relato del panadero, se presenta la pregunta ¿Qué hice? en relación a su “jugarreta”. Algo del mismo orden encontramos en Alan al morir sus padres y su posible cuestionamiento acerca de cuál podría ser su responsabilidad en dicho suceso. Podríamos equiparar la pregunta que surge en el Tiempo 2 no por el contenido sino por el sentido que adquiere para los personajes. Frente a la determinación la responsabilidad del sujeto se sitúa en la posición que elige tomar. Ya lo decía Sartre: “Cada uno es lo que hace de lo que hicieron con él”. Alan se constituye como Sujeto en la respuesta que da a la muerte de sus padres, se constituye como el culpable. Ibbieta a su vez decide hablar, decide decir donde esta gris y decide decir la verdad.
Como situó Gutiérrez en la teórica correspondiente: “Cuando el sujeto le miente a la Realidad, le dice la verdad a su deseo”. Alan le miente a la Realidad con su recuerdo encubridor como Ibbieta le miente a la Realidad cuando dice que no sabe donde esta Gris. Ambas mentiras velan el deseo de los personajes.
Referencias bibliográficas
• Alemán, J. (2003): Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre psicoanálisis y política. Miguel Gómez Ediciones, Málaga.
• Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Fariña, J. (1992). Ética profesional. Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos. Acápite 3.3: el status de la responsabilidad sobre los actos.
• Fariña, J. “The Truman Show” Clase dictada el 8/11/99 en la UNLZ.
• Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.
• Galiussi, Romina. Tratamientos de la memoria: ¿supresión o invención? Publicado en la página web Ética y Cine.
• Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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