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Ética y Derechos Humanos
Cátedra I – Lic. Juan J.M. Fariña

Profesor: Lic. Juan J.M. Fariña
Lic. Gabriela Mayer

Comisión: 09 – Jueves de 07:30 a 09:00

Alumna: Cauteruccio Antonella

LU 32690350

E-mail: anto_naranjis@hotmail.com

Segundo Cuatrimestre 2009

Se transcribe a continuación la propuesta de trabajo para la SEGUNDA EVALUACIÓN.
Para el abordaje de la consigna, se sostienen las mismas condiciones que han regido la confección del primer escrito, exceptuando que, en esta ocasión, se podrá optar por realizar el trabajo individualmente o entre 2 alumnos de una misma comisión de trabajos prácticos. Se recuerda que la extensión de 5 páginas es sólo indicativa –cuando el desarrollo conceptual lo justifique, escritos más extensos serán igualmente aceptados.
La entrega deberá efectivizarse en la semana del 16 al 21/11, en las respectivas comisiones de trabajos prácticos.

Asimismo, el trabajo deberá ser enviado por correo electrónico a la siguiente dirección:
etica.segundaevaluacion@gmail.com
El e-mail deberá llevar por título (subject del mail) el número de comisión seguido de guión bajo y el apellido y nombre del alumno. Ejemplo: 02_Perez Juan. El mismo título deberá constar en el archivo Word.

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Cuento: La Sorpresa

El siguiente relato cuenta acerca de una familia tipo de clase social media, la cual esta compuesta por el padre llamado Pedro, la esposa llamada Paula y el hijo llamado Joaquín. Pedro es un empleado de una gomería, lleva junto a Paula 8 años de matrimonio, ella se dedica a la docencia. Juntos crían a Joaquín de 6 años, quien últimamente se encuentra con problemas de conducta y dificultad en el aprendizaje.
Desde hace poco a Pedro le disminuyo el trabajo y está situación le genera discusiones en la pareja dado que su mujer se queja de que no salen nunca los 3, ni muchos menos hacer cosas de pareja.
Una tarde al finalizar el día laboral, Pedro se dirige a un local a comprarle un obsequio a su mujer para sorprenderla. Al volver a su casa, su mujer al verlo con un paquete, ansiosa le pide verlo, pero al abrirlo se lleva una gran decepción. Era una plancha, siendo que ella detesta planchar. Paula le reprocha a su marido, por no saber sus gustos y pasar tan poco tiempo con ella y con Joaquín, le reprocha que su ausencia la esta afectando tanto a ella como a Joaquín. Pedro no termina de entender el por qué de la reacción de su mujer y el porque de la culpa de todo la tiene el, y luego de una fuerte discusión en la cual ella le reprocha no tenerla en cuenta, no saber cuáles son sus verdaderos gustos, pese a los años que llevan de casados, Pedro decide irse a dormir muy apenado. Esa noche le fue muy difícil conciliar el sueño, se la pasó pensando el por qué de la elección del regalo y la reacción de su mujer.
Al día siguiente, inquietado aún por la situación acontecida, decide pedir una entrevista psicológica, para poder comprender el porque de su angustia y el sentimiento de culpabilidad frente a la demanda de su esposa. Al cabo de unas sesiones toma la decisión de separarse de su mujer, no dejando nunca de estar al lado de Joaquín quien a partir de entonces también se encuentra en tratamiento psicológico a pedido de Pedro y mejoro la conducta en el colegio.

Análisis:

Esta pequeña historia nos permite indagar acerca del segundo movimiento de la ética, el cual da cuenta de la singularidad en situación y emerge como suplementario del primer movimiento, basado en aquello que aporta el estado del arte y el campo normativo. El segundo movimiento entonces, recorta lo singular del caso, al sustraerse de la lógica precedente. Como el estado del arte resulta insuficiente para abordar el caso, surgen elementos innovadores que suplementan a las leyes previas y relevan lo que tiene de diferente ese caso con respecto a otros.
En este fragmento citado no existe en sentido estricto un conocimiento disponible que nos permita abordarlo para su análisis, sino que es la situación misma la que funda el conocimiento. En base al cuento planteado, no existe un estado del arte que diga qué debería hacer Pedro ante tal situación, esto está dando cuenta de la incompletud de la norma, llevando al sujeto a preguntarse qué hacer allí cuando la situación se presenta desbordando los límites de lo ya dado. Emergerá entonces la singularidad en situación.
Podemos analizar el cuento a partir del circuito de la responsabilidad. Es posible situar un tiempo 1 en el cual el personaje, Pedro, lleva adelante una conducta, comprarle un obsequio a su mujer. Esta acción está comandada por un deseo inconciente, del cual él nada sabe. Pedro lleva a cabo esta acción con un fin preciso, sorprenderla. Considera que su accionar se agota en los objetivos para la que fue concebida, supone que la situación concluye allí.
Sin embargo, podemos dar cuenta del advenimiento de un tiempo 2, en el cual hay indicios de la realidad, como ser que su mujer en vez de sorprenderse gratamente reacciona con reproches y con disgusto, situación que estaría dando indicios de que la acción de sorprenderla con un regalo, tiempo 1, no fue acorde a lo esperado.
La reacción de Paula frente al regalo que le hizo Pedro, lo lleva a éste a pensar acerca de su acto, y a reposicionarse. Entiende entonces que él está involucrado, en esa reacción, siendo que ésta es consecuencia directa de su accionar en el tiempo 1. De este modo, el tiempo 2 se sobreimprime sobre el tiempo 1, resignificándolo. Esto se produce a partir de un movimiento de retroacción, que lo lleva a Pedro a resignificar su accionar, el cual ahora adquiere un nuevo significado para él. Ahora el tiempo 1 no es sólo haberle comprado un regalo para sorprenderla, sino que lo lleva a reflexionar acerca del por qué de ese regalo en particular y el por que ese regalo desemboco en todos los reclamos referidos al cuidado de Joquin. La situación fue más allá de lo que él esperaba, los elementos disonantes que emergen en el tiempo 2 lo llevan a interpelarse, le abren la posibilidad de preguntarse acerca de su accionar, a pensar qué de él está implicado, algo de esa diferencia le pertenece.
Siguiendo el circuito de la responsabilidad, se abre en el movimiento de un tiempo 2 que resignifica al tiempo 1, la potencialidad de un tiempo 3 de la responsabilidad subjetiva. Donde adviene un sujeto distinto a aquel que actuó de forma premeditada y calculada en el tiempo 1. Esto es posible observarlo en el hecho de que Pedro decide concurrir a un analista a fin de poder desentramar el por qué de su angustia y el por qué de haberle regalado a su mujer algo que él pensó que iba a ser una grata sorpresa para ella y sin embargo, lo terminó desconcertándolo dado que le causó displacer. El haber decidido concurrir a un analista le permite, al interpelarse más allá de las fronteras del yo, ponerse en contacto con sus propios deseos inconcientes y fundar a un sujeto distinto a aquel que actuó en el tiempo 1, un sujeto capaz de posicionarse en un lugar distinto al que se encontraba antes. Implica un sujeto de la renuncia que es capaz de salirse de la comodidad que le brindan los deseos del otro, es decir los mandatos superyoicos, y de confrontarse con sus propios deseos. Un sujeto que a la vez actúa diferente como en el ejemplo en donde solicita tratamiento para Joaquín.
La responsabilidad subjetiva, entonces se posiciona en el polo tensionante entre la necesidad, que implica la relación causa-efecto, algo que inexorablemente va a ocurrir, y el azar donde no hay explicación causa-efecto, ocurre así porque sí. La responsabilidad subjetiva se ubica en la brecha, en el quiebre entre ambos polos tensionantes, dando cuenta de que el tiempo 1 y el 2 son genuinos, es decir no son producto ni del azar ni de la necesidad. Tanto en el caso de haber sido consecuencia del azar o de la necesidad, no cabría la pregunta del sujeto acerca de la responsabilidad.
La interpelación subjetiva que se hace Pedro en el tiempo 2 surge por su ligadura con el tiempo 1 a través de la culpa que es la contra cara de la responsabilidad y que aparece cuando el sujeto no puede estar a la altura de su propio deseo inconciente. Como precio del deseo carga con lo real de la culpa: la responsabilidad. No hay responsabilidad subjetiva sin culpa. La culpa es una condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva. En el cuento que citamos, podemos observar que Pedro se siente angustiado y apenado por la situación acontecida, la cual dio cuenta de que la acción que emprendió no salió acorde a lo que él esperaba. Observamos entonces la emergencia de figuras de la culpa. Pedro al preguntarse el por qué del desconocimiento de los gustos de su mujer siendo que hace tanto tiempo que están casados, qué habrá tenido que ver él en lo sucedido, comenzar a cuestionarse acerca de los cuidados hacia Joaquín, esta interpelación es la que le genera la culpa como déficit, dado que lo obliga a responder, llevándolo a tomar la decisión de acudir a terapia para indagar acerca de lo acontecido y de la angustia que esto le produjo.
Si el sujeto frente a esa interpelación se apoya en lo moral está respondiendo desde el eje de lo particular, se esta tapando el deseo con una respuesta desde lo moral. Queda en este caso taponada la dimensión ética, impidiendo la emergencia de la singularidad del sujeto. En tanto que si responde desde la responsabilidad subjetiva, tal como lo hizo Pedro, desde su estar a solas enfrentado con su propio deseo, acto que se evidencia en el hecho de haber acudido a terapia, está tomando una decisión por fuera del deseo de los otros, por fuera de lo calculado y premeditado. Este acto responsable funda a un sujeto que elige, en otra posición a la que tenía antes. Esta elección permite la emergencia de su singularidad, la cual hace desfallecer al particular previo, permitiendo la emergencia de un acto ético y diluyendo el sentimiento de culpa que lo obligó a responder. Al hablar de efecto-sujeto se hace referencia a un acto que es ético porque es en el accionar, en este caso de Pedro en que se produce un sujeto de deseo inconciente.
Es en la distancia entre el tiempo 1 y el 2 que se abre la puesta en marcha acerca de las hipótesis clínicas, es decir las conjeturas acerca de aquello respecto de lo cual se espera una respuesta por parte de Pedro. Decimos que el tiempo 2 resignifica après coup al tiempo 1 y solo podemos dar cuenta de ello a través de alguna ligadura entre ambos tiempos, la cual es posible gracias a la Hipótesis Clínica. Esta será la encargada de explicar el movimiento que supone que el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1 resignificándolo. Resignificación que dará cuenta de una respuesta del sujeto, en nuestro caso Pedro, que advierta un cambio de posición frente a sus circunstancias, de allí la potencialidad de un tiempo 3: el de la responsabilidad.
Estas hipótesis nos permiten ahondar en torno a aquel deseo inconciente que comandó su accionar en el tiempo 1. En el cuento citado, podríamos pensar la hipótesis clínica de que detrás de su intento de sorprender a Paula con un regalo, se estaría escondiendo en realidad un deseo inconciente de separase. Pero quizás no se anime a enfrentar ese deseo y esto lo lleve a cometer acciones que le son displacenteras a su mujer, quizás con la esperanza a nivel siempre inconciente, de que ella se de cuenta de su desinterés y así tome ella misma la decisión de terminar con la pareja. Pedro, entonces, estaría dando cuenta de un rodeo para el cumplimiento de su deseo, el cual sería separase de su mujer.
El desenlace de la historia nos permite dar cuenta de que Pedro gracias a la acción acontecida en el tiempo 2, que lo llevó a repensarse en su accionar en el tiempo 1, pudo lograr adquirir la valentía para confrontarse con su propio deseo inconciente.

Conclusión:
A lo largo de la vida, los sujetos nos vemos enfrentados a situaciones en las que se nos abre la posibilidad de decidir desde una dimensión ética, replantearnos el por qué de nuestro accionar, permitiéndonos estar implicados en aquello que sucede. Esta decisión que corresponde al campo de la responsabilidad subjetiva confronta al sujeto con aquel deseo que perteneciéndolo le es ajeno, en tanto que es inconciente. La respuesta del sujeto frente a la interpelación por su accionar supone un cambio de éste frente a las circunstancias dadas, y permite la emergencia de su singularidad.
O bien el sujeto puede pasarse la vida huyendo de sí mismo, en la comodidad de la ”farsa” de ser un sujeto dormido en los signos del otro, no pudiendo estar a la altura de su propio deseo. Lo cual lo termina pagando con síntomas, culpa y embotamiento. En este caso el sujeto se queda apoyado en el eje de lo particular, basándose para tapar su deseo en lo moral, la suerte o el azar, impidiendo el advenimiento de la responsabilidad subjetiva, y por lo tanto de su singularidad.
Será decisión de cada cual tomar una u otra decisión.

Bibliografía:

• D’ Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Michel Fariña, J. J.: El doble movimiento de la Ética contemporánea. Una ilustración cinematográfica. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos.
• Michel Fariña, J. J.: Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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