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SEGUNDO PARCIAL

Materia: Psicología Ética y Derechos Humanos

Cátedra: Fariña, Juan Jorge Michael (nº 71)

Comisión: 3

Profesor: Pacheco Mariana

Alumnos: Suárez López, Paula (LU 311922820)
Wisznia Sebastián (LU 210943569)

Fecha de entrega: Lunes 28 de Enero del 2011.

"Es verdad, la suerte cambia todo el tiempo,
cada decisión que tomamos,
cada intención detrás de cada acto
es un pase de magia en el universo,
un giro de la trama que nos coloca en un bando o en otro
y la suerte es la suerte
lo importante es lo que cada uno haga
para encontrarse con su propio destino.. ."

Película “La suerte está echada” (año 2005)

Introducción
En el presente trabajo se intentará analizar algunas viñetas extraídas de la película el “LA SUERTE ESTA ECHADA” (año 2005) a fin de abordar el circuito de la responsabilidad y sus tiempos lógicos con el objetivo de poder aproximar una hipótesis clínica que de cuenta de un sujeto responsable en relación a su deseo, articulando, a la vez categorías de necesidad y azar, así como las de culpa y responsabilidad.

La suerte esta echada

La suerte está echada “Iacta Alea est” es una comedia que habla de la suerte y el destino en la vida de lo sujetos, del deseo como aquello que nos empuja de distintas formas e incluso aun cuando estamos cerca de escuchar sus ultimas campanadas en nuestras vidas. ¿La suerte esta echada?
Se trata de la historia de dos medio hermanos Guillermo y Felipe que tienen una relación distante, y que son convocados por el padre para anunciarles que le queda pocos días de vida. Les cuenta una historia de un breve amorío que tuvo en sus años mozos con una dama que lo marco para siempre y que pudiese haber cambiado el destino de su vida. Recuerda con alegría la noche en que tuvo el romance con ella en donde entre otras cosas tomaron cocaína, y les hace un particular pedido a ambos:
Que le consigan cocaína. Recuerda que aquella noche de amor y excesos vio “las bujías de veinticinco como si fueran de sesenta” y quiere pasar las ultimas horas que le quedan de vida despierto.
El pedido del padre los lleva a transitar por distintas vicisitudes que los interpela con profundos conflictos de sus vidas.

La cámara comienza avanzando sobre el piso, recorriendo objetos tirados entre los cuales se encuentra un libreto de Otelo de William Shakespeare para terminar en la cama de la habitación con Felipe despertándose, preparando un desayuno con ganas y saliendo a correr. lo cual lo lleva a protagonizar un episodio traumático. Felipe es actor ,elegido para representar Otelo el Moro de Venecia en el Teatro General San Martín.
Nosotros tomaremos este hecho como tiempo uno dentro del circuito de responsabilidad “en donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone se agota para los fines en que fue realizado, la cual se ve confrontada con un tiempo dos con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora.” Felipe se encuentra en la calle con un desconocido que desea suicidarse. Ambos están en cada lado de la vereda, el hombre esta a punto de dispararse con un arma que se mete en su boca cuando lo irrumpe Felipe increpándolo:
- Espere, espere! No! Dése una oportunidad!
- No, mi vida es una desgracia para todos y quiero que se termine.
- Hoy piensa eso, capaz que mañana puede cambiar, espere, espere
- No - dice el hombre llorando abatido. Ser mufa es un karma que no puedo soportar. Luego lleva nuevamente el arma a la boca y jala del gatillo. El disparo no sale.
- ¿No ve? usted tiene que estar vivo, sino el arma se hubiese disparado ¿o no?
- No se disparo porque soy mufa - dice llorando el hombre.
- No se disparo porque tuvo suerte, la vida siempre da una posibilidad. Por eso usted esta vivo.
- Soy mufa, ni el tiro me salio - dice, y tira el arma al piso que con el impacto se dispara. El hombre salta asustado ante el estruendo y el fogoneo del disparo.
- Es una señal, es una señal, ¿no ve?, usted tiene que estar vivo, dése una oportunidad no tiene nada que perder ya.
Capaz que a partir de mañana todo es distinto, para usted. Mire, yo soy actor ¿sabe? hoy es un día muy importante para mi, iba a hacer algo importante pero si no lo puedo ayudar a usted no me va a servir de nada. Diez minutos le pido, diez
minutos, tómese un café conmigo hay un chiringuito acá a unos metros… vamos hombre baje el arma, baje el arma por favor.
El hombre baja el arma.
- Eso, mire yo me quedo acá pero acérquese usted, de un paso hombre vamos, la vida dicen que esta para adelante, vamos, hay un paso que solo lo puede dar usted.
El hombre da el paso, Felipe sonríe satisfecho.
Un camión atropella al hombre al cruzar la calle al ir al encuentro de Felipe.
Felipe queda absorto. “Tenemos aquí un premier momento donde el sujeto moral colapsa”.

En otra escena posterior Felipe le cuenta a su compañero de teatro en los camarines lo sucedido. Se lo ve con un semblante muy compungido. Siente culpa. ¿De que es culpable? Felipe no es culpable jurídicamente, moralmente quizo ayudar a ese hombre. Siente culpa.
El compañero le dice a Felipe que no se haga cargo que encima que se para a ayudar que no joda y no sienta culpa por la muerte del hombre.,
Felipe le dice:
- Yo parado ahí diciéndole vamos, la vida esta para delante, venga de un paso…
- Y el tipo lo dio debe estar agradecido.
- Lo ultimo que vio ese tipo fue mi cara de pelotudo parado ahí
En la escena siguiente Felipe esta representando a Otelo. El es Otelo y su compañera Maribel, Desdémona. Es un ensayo.

Es en esta escena en la que Otelo tiene un pañuelo en su poder que debería estar en el de Desdémona, y es el argumento que tiene Otelo para acusar a Desdémona de su infidelidad con Casio.
Felipe saca un pañuelo amarillo y se termina de configurarse aquí una sucesión de acontecimientos guiados por el azar. “Los hechos se encadenaron azarosamente para producir finalmente ese penoso resultado en relación a Ibbieta. Ese inesperado lo toca de cerca, “realmente lo toca”.
-Otelo: catarro fuerte me atormenta. Dame tu pañuelo
-Desdémona: aquí esta
-Otelo: dame aquel que yo te he dado.
-Desdémona: no lo tengo
-Otelo: lo has perdido no lo tienes. Mi fiel amigo Yago de Casio lo ha obtenido.
Y Felipe saca entonces el pañuelo amarillo. Maribel se enfurece.
-¡Pero saca eso pelotudo! - y le dirige algunos improperios mas.
-¿Que te pasa?
La escena se precipita en acusaciones a Felipe, por parte de Maribel y del director de la obra.
-¿¡No sabes que ese color es mufa en el teatro!? - dice el director.
Felipe se defiende, dice que le dieron ese para actuar y el director replica diciéndole:- ¿como te vamos a dar ese si el yellow es un color prohibido en el teatro?
-Yo se pero pensé que no le daban bola. Maribel le dice
-¿¡pero como no le vamos a dar bola, sos estúpido vos?!
Mas tarde el director dice:
Es una calamidad ese color, no quiero saber nada de ese color ni arriba ni abajo del escenario ¿estamos?
Suena el celular de Maribel. Es la policía. Le informan que su hermano ha muerto atropellado por un camión. Maribel le dice a Felipe:
-¡Mufa, mufa, vos y ese puto pañuelo, mufa,-y le pega.
Termina la escena con Felipe y su compañero de camarín al cual le había relatado el accidente del camión cruzándose miradas. .

Ya aquí la fuerza del azar cobra toda la dimensión como Diosa. El hombre que el intento salvar y que con sus palabras invito a dar un paso adelante, ese mismo hombre es el hermano de Maribel que lo acusa de ser el que trae la desgracia al convocar a la escena el pañuelo amarillo en un conjunción de coincidencias que se continúan en el transcurrir de las escenas como cuando va a buscar trabajo y la asistente le avisa a los postulantes que el casting se suspende porque el director se descompuso o el taxi que se toma se descompone, en una danza de casualidades que Felipe meticulosamente va enhebrando, aceptando su condición absoluta de ser mufa. Al igual que Truman “donde todo se reduce a un circulo vicioso”. Se muestra el carácter particular en la observancia de los ritos las creencias en relación a lo bueno y lo malo a lo que trae la suerte o la desgracia compartidos en ese mundo simbólico en el que esta inmerso Felipe. Pero si Felipe al igual que Judas no hizo mas que cumplir con designios superiores escritos por otros ¿cuál fue su responsabilidad?
Felipe habla. No sabia que cuando dijera de “yo me quedo acá pero acérquese usted, de un paso hombre vamos, la vida dicen que esta para adelante, vamos, hay un paso que solo lo puede dar usted, este hombre iba a ser pisado por un camión.”La primera exculpación posible para Ibbieta es la ignorancia y el azar.” Azar: el azar quiso que con su confesión mentirosa, terminara, sin saberlo, diciendo la verdad.” El azar quiso que tras hablar Felipe el hombre, vacilando en la decisión de quitarse o no la vida fuera embestido por un camión. El azar y lo necesario. Dice Fariña en Responsabilidad y Azar que “naturalmente, se trata de necesidad en términos situacionales. Eso significa que no está en Ibbieta (Felipe) modificar tal condición. Este es el modo de entender el orden de necesidad, no de manera abstracta, sino siempre situacionalmente. Necesidad es aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación”

Entramos en la escena del tiempo dos de nuestro circuito de responsabilidad. En este tiempo “el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja y se posibilita la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad, que en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían.”

En la escena con el hermano, aquella donde van a cumplir el pedido que les hizo el padre, como frutilla del postre, en su conformación de la consistencia de ser mufa, son asaltados los dos hermanos y se da entre ellos un dialogo que interpela a Felipe. Si Felipe se afirma en “mi camino es un erial, flor que toco se deshoja alguien va sembrando el mal para que yo lo recoja” rematando con “esto paso porque soy mufa” Guillermo le dice “vos no sos mufa, vos sos un omnipotente que se cree capaz de las desgracias ajenas o “si vos sos mufa porque me dejaste ir con la cocaína a mi, porque viste, a los mufas nunca les pasa nada, a los que joden es a los demás, entonces si realmente pensás que sos mufa, porque no “viniste a hacer esto solo, porque si no además de mufa sos un hijo de puta.

Este segundo tiempo lógico en consecuencia quiebra un universo particular promoviendo “La emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo”
Y Felipe sigue durmiendo en el estar por fuera de la responsabilidad subjetiva, pero no en la culpa, que lo tiene mortificado, contesta que hizo esto de ir a buscar cocaína para que nadie le reclame nada y le dice a su hermano que agradezca que el le dio la merca ya que “esas bestias se calmaron cuando se las diste”. Guillermo le dice entonces:
- Vos no sos mufa, vos sos un egocentrico que todo gira alrededor tuyo, así las cosas salgan bien o mal, y sabes cual es tu tragedia, que no lo ves.
Los elementos culpógenos le sirven como pretexto para no confrontar con aquellos puntos ciegos de su ser
Y es que Felipe pudiese haberse preguntado en el transcurso de los acontecimientos acerca de las casualidades, o podría haber defendido de manera vehemente que el pañuelo “yellow” fue entregado a el por la asistente del director y, sin embargo, tímidamente defendió su posición.
A Felipe lo atormenta necesidad y azar. Los dichos del hermano lo interpelan en su consistencia. En The Truman show Fariña señala que “en el tiempo dos el sujeto recibe indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Las cosas fueron mas allá- mas acá- de lo esperado. El sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes. Algo de esa diferencia le pertenece”. ¿Quien soy? ¿Un mufa, un boludo, un hijo de puta omnipotente? ¿Quien soy?
“La retroacción que genera la interpelación resignifica porque liga (ob-liga) a los elementos disonantes que se conviertan en un tiempo uno, es decir que el tiempo uno es ya resignificado por la interpelación a través de la culpa. La culpa hace a la retroacción hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder.”
Se abre como respuesta…un abanico de posibilidades: el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización…
Entonces “acudiremos al apres coup freudiano para poder hallar retroactivamente en el lazo asociativo entre uno y dos, una hipótesis clínica, que sitúe la naturaleza de esa ligadura. Es decir si algo ha emergido en el segundo tiempo des-ligado del universo particular este buscara re-ligarlo hallando una explicación a su presencia. Finalmente será necesario un tiempo tres que verifique la responsabilidad subjetiva, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto barrado”.
¿De que es responsable Felipe? Como Ibbieta, de hablar. Y en relación eso lo interpela las palabras del hermano cuando le dice:-
Vos no sos mufa, vos sos un egocentrico que cree que todo gira alrededor tuyo, así las cosas salgan bien o mal y sabes cual es tu tragedia que no lo ves. Este egocentrismo como en Ibbietta desafía al azar (Fariña). Y uno puede preguntarse si Felipe lograra o no cambiar su posición subjetiva en ese quiebre de horizonte o le sucederá como al protagonista de Ante la ley, de Kafka, donde se pasa la vida esperando cruzar una puerta que sólo está destinada a él y que nunca logrará atravesar. “El sujeto cede en el camino de su deseo para amoldarse a los mandatos del superyo. Renuncia al deseo para gozar del sometimiento”. Puede suceder que lo logre y, como Rimbaud diga “Todo esto ha pasado”

Iacta Alea est (‘la suerte está echada’) (Suetonio, Cés.32) Éstas palabras fueron dichas por César al cruzar el río Rubicón, ante lo inevitable del enfrentamiento con Pompeyo. Entiendo este ejemplo histórico para dar cuenta de un acto que suspende la vacilación, que tiene un carácter inaugural, que traspasa los límites de la ley. Pero la decisión tomada no puede deshacerse, por los efectos que
ella misma produce. No se puede volver atrás.

Felipe emprende un camino hacia el conocimiento de la buena o mala suerte. Consulta una bruja con un fin preciso sacarse la mala suerte o dicho de otra manera quedarse con la buena suerte. La bruja le dice vos no estas predestinado a la mala suerte y luego le dice las casualidades no existen. Sigue las recetas de la bruja para sacarse la mufa. Compra sal, un rosario ruda, velas, leche entera, hojas de laurel..y conforma un circulo con la sal, dispone de cada uno de los elementos de manera precisa, se desnuda adentro del mismo, toma aceite de muérdago se tira la leche encima de su cuerpo …
La moral, como la estética, es temporal y subsistencial, Organiza nuestros cuerpos y nos sirve de alimento cotidiano para no fragmentarnos. Nos preserva de la angustia y nos permite sobrevivir.

Parado en ese universo moral de creencias y valores en ese eje donde Felipe no decide, deciden los otros, los designios, queda en el campo del otro como objeto obediente descansando en los significantes del Otro. “Irresponsable es el niño, o el insano , o el obediente( Obediencia Debida) o todo aquel sometido a al algun Otro, sea bajo la forma del azar , las determinaciones del destino o la autoridad.”

Se compra un tratado acerca de la suerte, muchas paginas, lo lee meticulosamente. El tratado refiere que el sistema de la fortuna siempre busca el equilibrio y que por cada sujeto que esta de un lado de la balanza siempre hay otro del otro. Predestinación, designios, determinación significante. ¿Es posible invertir la polaridad y pasar de un bando de la suerte al otro? Si, dice el tratado y entonces Felipe continua en su universo particularista.. “Podemos hablar de singularidades solo cuando algo que se presenta hace desfallecer las capacidades clasificatorias de la lengua de la situación, cuando ese algo no se deje contar como un individuo por ninguna de las propiedades discernibles-estructurantes-de la situación.” En este sentido los términos transgresores siempre tienen un lugar en el universo.”
Buena o mala fortuna.
Compra cables baterías resistencias, suelda, atornilla. Arma un aparato (Dispositivo conversor de carga eléctrica humana) que invierte la polaridad de los bandos, en donde Felipe resiste intelectualizando como modo de dar respuesta, a aquello que lo interpela.
Termina de construir el aparato. Solo queda usarlo. Lo observa detenidamente., reflexiona, medita, lo mira de distintos lugares y luego, lo tira al tacho de basura. Emprende en camino hacia un saber acerca de su subjetividad, de su deseo.
“Si el sujeto lo es del inconciente, Sujeto sujetado, ¿esta entonces exculpado de la puesta en acto por una especie de obediencia debida a las determinaciones en potencia preexistentes? O dicho de otra manera ¿entonces no hay acto posible?”

Tiempo tres

“Todo juicio moral se sostiene en el grupo, mientras que la ética, como el estilo, acontece en soledad. No se trata evidentemente de una soledad fenomenológica, sino estructural”.

Algo de lo logrado del deseo se paga con culpa. Si se pasa ese punto donde consiste advendrá o no el sujeto, dará o no cuenta del efecto sujeto. Si hay efecto sujeto la culpa se diluye. Hay algo mas que necesidad y azar y esa interpelación de manera suplementaria se desdobla se abre del piso de lo moral. No alcanza con que el azar ponga delante de uno algo de la interpelación porque el sujeto puede desentenderse.” En el camino hacia lo singular es que se concreta el acto ético, horizonte ético que no podrá ser colmado por ningún sistema moral” , pero que a la vez, deberá ser sostenido, soportado por lo particular.
Monologo de Felipe al costado de la cama del padre en el hospital, la habitación se encuentra en penumbras, Felipe le habla. El padre duerme de espaldas.
- El otro día me dijiste Felipe es un artista hay que cuidarlo, es sensible, es mi hermanito del alma me dijiste. Mira las vueltas raras que damos para decir las cosas. No sabes las cosas que me están pasado viejo como te hubiera necesitado, cuanto tiempo perdí yo también quiero reconocer mis errores, quiero pedirte perdon quiero decirte que te quiero mucho.
Entra una señora a la habitación. Es la mujer del paciente. Felipe le hablo al paciente de la habitación vecina a la del padre. Entra en la habitación del padre lo toma de la mano y le dice: si te cuento lo que me acaba de pasar me vas a perder el respeto para siempre. Mejor te lo sintetizo te quiero mucho viejo, el resto que te lo cuente el de la habitación de al lado, parece que va en el mismo tren que vos. “La equivocación es una coartada para la recomposición yoica, es un recurso de la conciencia moral para rectificar el rumbo errático del deseo… “ , y es tal vez este error de las habitaciones las ultimas campanadas de su coartada, aquella donde se arrastran los espectros de la buena o mala suerte y se busca una conjura, una formula establecida. La admisión de haber perdido el tiempo, de haber cedido a su deseo, de poder decirle al viejo que lo quiere mucho alejándose del resentimiento que lo tenia capturado deja vislumbra, un acto ético, “el que por excelencia se lleva a cabo en soledad” . Y cobra todo su valor cuando le dice al viejo “si te cuento lo que me paso me vas a perder el respeto para siempre”. Y en este sentido se pueden ver destellos de un cambio de posición donde Felipe se involucra en la situación, se ríe de él no ya como un error o como algo adjudicable a la mala suerte sino respecto de su falta en ser.
Se vuelve necesaria la construcción de una hipótesis clínica que nos aproximará a la comprensión de la responsabilidad subjetiva, responsabilidad que se establece en la grieta existente entre las determinaciones y un suceso azaroso.
Felipe cree que puede determinar el destino de lo que le sucede a los demás. ¿De que siente culpa Felipe? No tiene responsabilidad juridica alguna en el asunto. No tiene tampoco responsabilidad moral ya que trato de ayudar al hombre, de hacer el bien y entonces ¿por qué siente culpa Felipe? ¿Es necesario el egocentrismo de Felipe para el desencadenamiento de los hechos? Felipe sintió que podía cambiar el destino de otro y ese instante de regocijo Felipe donde “ya lo tenia” lo paga con la culpa que siente.



NOTAS

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