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Psicología, Ética y Derechos Humanos Cat. I

Titular: Prof. Fariña, Juan Jorge Michel
Docente: Lic. Alfano, Adriana
Comisión: 7
Alumnas: Almoño, Carina DNI 29385373
Paparatto, Constanza DNI 24235443

Segundo cuatrimestre 2009

Consigna de Evaluación

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Síntesis Argumental: “La vida de los Otros”

“La vida de los otros” es una película que esta ambientada en Berlín Oriental, durante los últimos años de existencia de la República Democrática Alemana (republica socialista) y deja ver el control ejercido por la policía secreta “Stasi”:Ministerio para la Seguridad del Estado sobre círculos intelectuales, persiguiendo y vigilando día a día todos sus movimientos.

Gerd Wiesler (quien firma sus informes como HGW XX/7), es un comunista y capitán de la Stasi, elegido para la vigilancia del conocido dramaturgo Georg Dreyman, escritor, fiel al régimen de la República Socialista casado con una actriz, quien secretamente mantiene cierta relación con el ministro de seguridad, razón por la cual Dreyman es un estorbo para el.

A medida que va transcurriendo la historia y gracias a la vigilancia Wiesler comienza a introducirse en el mundo del arte, y de los librepensadores, así como las relaciones interpersonales, de las que él no posee.

Debido a una serie de acontecimientos que le suceden a Dreyman, incluido el suicidio de su amigo un escritor prohibido por el régimen, es que decide comenzar a escribir un artículo vinculado con la alta tasa de suicidios en la RDA, que es mantenida en secreto por el gobierno comunista. Y que será publicado en una revista de Alemania Occidental.

Para que no lo descubran utiliza una maquina de escribir, que tiene la particularidad de tener tinta roja, que le traen secretamente del oeste, y que no esta registrada como el resto de las maquinas que también contrala la Stasi. La maquina es traída por un amigo gracias a que Wiesler no informa lo que escucha mientras realiza la investigación y de esta manera su amigo puede pasar la frontera para llegar a occidente. Por precaución, esconde la máquina bajo el umbral de una puerta.

Wiesler por su parte, bajo las impresiones de esta “vida de los otros“ y seducido especialmente por la mujer de Dreyman, se desvía paulatinamente de su objetivo inicial de encontrar pruebas inculpantes sobre Dreyman. A lo largo de la misión se percata también de la corrupción y el despotismo del régimen en el que vive y que alcanza incluso a sus propios amigos y superiores, y viendo mermada la fé en su propio gobierno, decide proteger a Dreyman escribiendo datos intrascendentes en los informes.

Una vez publicado el articulo la Stasi, disponiendo de una copia del escrito original que ha conseguido un informante, busca febrilmente al escritor responsable. Cuando la novia de Dreyman, es llevada por mandato del ministro a la prisión no puede soportar la presión y confiesa al superior de Wiesler, que Dreyman es el autor del artículo.

Sin embargo, la máquina de escribir usada no es hallada en el consiguiente registro que se realiza, de todas maneras la mujer no puede soportar la culpa y la vergüenza de la traición, y huye atormentada y se arroja bajo un camión, acontecimiento que le provoca la muerte.

Wiesler ha debido ser el encubridor, y aparte de prohibir su ascenso en 20 años hasta que se retire, lo relegan a una posición en el ministerio donde abre la correspondencia de la gente (una prueba más del régimen comunista y su despótica forma de vigilancia).

Dreyman, en un Berlín post-Guerra Fría, se encuentra con el ministro quien revela que él no había sido diferente y que había estado bajo vigilancia durante el régimen comunista al igual que todos los demás. Esto le lleva a indagar en los archivos estatales y a leer todos los informes de Weisler sobre su vida. Extrañado primero por las inexactitudes que contiene ve finalmente una mancha roja - como la tinta de la máquina de escribir - sobre el último informe y se da cuenta de que su protector era HGW XX/7, el firmante de los informes, quien también sustrajo la máquina de escribir el día del registro. Dos años después, Wiesler pasea por la calle con su carro cuando descubre en el escaparate de una tienda una gran fotografía promocional de Dreyman junto a un libro titulado "Sonata para un hombre bueno". Movido por la curiosidad, entra en la librería y abre un ejemplar. La dedicatoria reza: "A HGW XX/7, en Agradecimiento".

Análisis
Para realizar el análisis del circuito de responsabilidad, se hará un recorte de las escenas de la película planteando la singularidad en situación, tomando como protagonista de este análisis el personaje de Weisler.

Al comienzo de la película nos encontramos con Weisler, un policía que pareciera no tener inconvenientes con realizar el trabajo de espionaje. El mismo toma un caso para investigar y comienza a pasar los informes de manera correcta poniendo todo lo que escucha.

Todo transcurre en una época donde se vivía una situación de persecución a círculos intelectuales donde la ideología era censurada y coartada. Este momento que podríamos ubicar dentro del orden de lo catastrófico. La catástrofe es un modo en que los factores como el propio cuerpo, la relación con el semejante, así como la naturaleza, se manifiestan en sus formas extremas, desbordando toda capacidad material como simbólica para enfrentarlos. Esta situación enfrenta al sujeto a la desprotección estructural a la que está sometido desde el nacimiento. Podemos ver durante la escena del allanamiento como los policías secretos revisan toda la casa de Dreymann, rompiendo sus pertenencias.

En cuanto a los tiempos lógicos en el circuito de la responsabilidad subjetiva se plantea que “En un tiempo 1, el personaje lleva adelante una acción, una conducta orientada por un determinado objetivo y entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concebida” . Weisler es asignado a un caso de espionaje para intentar obtener información sobre un escritor. El acepta la tarea, acá ubicaríamos el tiempo 1, en ese momento el policía lleva a cabo su tarea obedeciendo las órdenes de un superior, vigilar lo que los otros hacen e informarlo. Pero a medida que transcurren los días, Weisler se va metiendo en ese mundo de escritores, actores e intelectuales y comienza a conocer mucho sobre sus vidas, sus ideales y pensamientos. Comienza a darse una situación en donde el mismo se siente involucrado de alguna manera y comienza a omitir en sus informes datos precisos que el considera importantes para la investigación y que por eso no los devela. En esta ocasión podemos señalar lo estaríamos frente a un dilema ético, por un lado el debe obedecer e informar a sus superiores toda la información relevante al caso, pero por otro el quiere ayudar al escritor. Acción que lleva a cabo.

Continuando con los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad, “adviene luego lo que se denomina un tiempo 2, una interpelación que el sujeto recibe a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Su acción iniciada en tiempo 1 fue más allá o más acá de lo esperado” . El sujeto se ve interpelado por esos elementos que son disonantes. Es en el tiempo 2, donde el universo particular que es soportado en la certidumbre del Yo se resquiebra viabilizando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo.

Estos indicadores que hacen que Weisler tome la decisión de ayudar a Dreymann tienen que ver con los acontecimientos que se fueron sucediendo con posterioridad a dicha decisión de vigilar e informar sobre la vida del escritor a sus superiores.

Por un lado, Weisler carece de vínculos afectivos y su vida solitaria parece transcurrir entre un austero departamento y su trabajo. Al investigar el mundo del escritor descubre que hay muchas cosas de las que el no posee y comienza a interesarse por la lectura, de hecho hay una escena en donde el policía entra la casa del escritor y roba un libro. Hay un deseo y una admiración que aparece hacia el escritor y su círculo.
Aparece entonces la interpelación de lo que hizo y podemos pensar que surge la culpa por elevar informes que comprometan al escritor, esta culpa que siente Weisler la podemos vincular a que el escritor pierde primero a un amigo y luego a su novia por “culpa” del régimen al que se ven sometidos; uno por no poder escribir ya que se lo habían prohibido y la novia por haber delatado al escritor. Esto puede hacer que Weisler reflexione acerca de su responsabilidad sobre estos hechos e intente modificarlos.

Vemos entonces un cambio de postura por parte del policía que decide no informar los datos que comprometan a Dreymann, escondiendo la maquina de escribir clandestina salvando así la vida del escritor.

Acá podemos ver algo del orden de la responsabilidad subjetiva, diferenciándola de la responsabilidad del discurso jurídico, y entendiendo como la responsabilidad subjetiva interpela al sujeto en tanto sujeto del inconciente y lo confronta con aquello que le pertenece, aunque sea sentido como ajeno o desconocido para el yo.

El policía estaba haciendo su trabajo, moral y jurídicamente podríamos pensar que estaba haciendo lo correcto. Entonces en el tiempo 1, Weisler toma una decisión que para el no tiene porque ser cuestionada, pero luego por la culpa que apreciaría ligar los dos tiempos y los distintos indicios lo hacen reflexionar y pensar acerca de lo que estaba haciendo, aparece el cuestionamiento, la resignificación de estas acciones que llevan al cambio.

La interpelación subjetiva pone en marcha el circuito con una lógica retroactiva. Es la culpa la que hace a la retroacción, a que se retorne sobre aquella acción sobre la que se debe responder. No hay deseo sin culpa. “Es la culpa, como condición para el circuito de la responsabilidad subjetiva, lo que ob-liga a responder” .

La responsabilidad del sujeto se encuentra, según Mosca, en la grieta entre la necesidad y el azar, la realidad es compleja y lo difícil es discriminar los elementos que integran esta situación.

Ubicamos el azar en el hecho de que a Weisler le hayan asignado vigilar a ese escritor y no a otro. El azar implica incertidumbre. Desconecta la relación entre causa y efecto (conexión del orden de la necesidad).

En cuanto a la necesidad, también llamada determinismo, podemos decir que es algo externo al sujeto, que aparece en la situación, pero que no se lo podemos adjudicar al sujeto en sí: en este caso el momento histórico en el que se encuentra Alemania, y las condiciones políticas dadas, la vigilancia y en encierro de los intelectuales, no son responsabilidad de Weisler, pero si podemos pensar que es lo que va a hacer con eso.

La distancia entre un tiempo 1 y un tiempo 2 es la que autoriza que se ponga en marcha una hipótesis clínica acerca de aquello respecto de lo cual se espera una respuesta por parte del sujeto, en este caso por parte de Weisler. El tiempo 2 interroga a Weisler ya que la distancia entre los tiempos 1 y 2 no se debe exclusivamente al azar y la necesidad.

La hipótesis clínica será la encargada de que el tiempo 2 se sobreimprima al tiempo 1 resignificándolo. La hipótesis clínica abre la potencialidad de un tiempo 3, el de la responsabilidad.

Weisler entonces se interpelaría sobre la decisión de lo que debería hacer en este momento. ¿Que culpa tuvo acerca de la muerte del amigo de Dreymann y de la mujer (ambos se suicidan)? ¿Qué fue lo que se jugo en el Tiempo 1 que el no conocía?. Esta Hipótesis Clínica es una construcción teórica por medio de la cual se le atribuye al sujeto la responsabilidad por sus actos. Weisler es un capitán de la policía de Alemania que se siente culpable por vigilar e informar los movimientos del escritor, además de sentir culpa por la muerte del amigo y de la mujer.

Frente al dilema ético con el que se encuentra entre elegir ayudar al escritor u obedecer las ordenes de su superior frente a la tarea asignada y aceptada por el, es que intentamos ver la decisión ligada a una singularidad subjetiva en situación. Esta decisión implica una elección hecha sin garantías y por ende implica una responsabilidad subjetiva.

Al emerger la singularidad, en conformidad con lo universal, se demuestra la incompletud del universo previo y junto a esto la caída de los ideales que allí lo sostenían. Nos preguntamos cuales son los ideales que Weisler sostiene, respecto al hecho de que las personas sean vigiladas. ¿Por qué cree que una persona no tiene derecho a preservar su intimidad? Creemos que esto tiene que ver con la moral, la moral que es histórico y que nos remite a cierto momento propio de la época en que se sitúa.

Por último será necesario un Tiempo 3 que compruebe la responsabilidad subjetiva, se trata de “una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto barrado” . No encontramos en el Tiempo 3, un sujeto que es distinto al del Tiempo 1, “…al hablar de efecto sujeto, estoy hablando del acto, y es ético, porque es el acto en que se produce un sujeto de deseo inconciente. Esto quiere decir que el estatuto del inconciente es ético.”

En este acto ético planteamos un cambio en la posición subjetiva y la responsabilidad es un cambio de posición. Este acto presenta una nueva alternativa allí donde no existía en la moral previa.

Este acto, nos remite a una toma de decisión que queda por fuera de los otros, de la moral y de la ley. Esto genera consecuencias en quien lo produce. Por ejemplo Weisler termina trabajando en un sótano despegando cartas a vapor, este es el castigo que recibe por haber ayudado a al escritor y burlado a sus superiores.

Frente a la responsabilidad subjetiva se sostiene que “responsable es aquel de quien es esperable una respuesta. No digo consciente de lo que hace, ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice” .

BIBLIOGRAFIA

 María Elena Domínguez: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis” En La Transmisión de la ética Clínica y Deontología, Vol. 1. Fundamentos. Bs. As., LETRA VIVA
 Gabriela Z. Salomone: “El sujeto dividido y la responsabilidad” En La Transmisión de la ética Clínica y Deontología, Vol. 1. Fundamentos. Bs. As., LETRA VIVA
 Gabriela Z. Salomone: “El sujeto autónomo y la responsabilidad” En La Transmisión de la ética Clínica y Deontología, Vol. 1. Fundamentos. Bs. As., LETRA VIVA
 Jinkis, J (1987) Vergüenza y responsabilidad. El CEP. Buenos Aires.
 Juan Jorge Michel Fariña - Psicología, Ética y Derechos Humanos Responsabilidad: entre necesidad y azar - Ficha de cátedra.
 D´Amore, O.: “Responsabilidad y Culpa”. En La Transmisión de la ética Clínica y Deontología, Vol. 1. Fundamentos. Bs. As., LETRA VIVA 2006, p. 150.
 Mosca, J.C.: Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires, 1998. p. 113.
 Michel Fariña, J: Ética: un horizonte en quiebra, cap. IV; Eudeba, Bs. As.



NOTAS

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