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Introducción
El film que seleccioné para la realización del presente parcial, se titula ¨ La Vida de los Otros ¨, dirigida por Florian Henckel Von Donnersmarck. El argumento del mismo se desarrolla durante los últimos años de existencia de la RDA, (República Democrática Alemana), previos a la caída del muro de Berlín, y muestra el control ejercido por la policía secreta (Stasi) sobre los círculos intelectuales.
Para elaborar los puntos señalados en la consigna elegí el protagonista del film, Gerd Wiesler, convencido comunista y capitán de la Stasi.

Circuito de la Responsabilidad Subjetiva
El circuito de la responsabilidad se nos presenta de modo lineal y está compuesto por un Tiempo 1 en donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en el que se encuentra el sujeto, y que supuestamente se agota en los fines para los que se realizó. Éste es un tiempo en donde el universo particular se mantiene en las certidumbres del yo.
Este primer momento puede ubicarse en el film, cuando el protagonista, el capitán de la Stasi, Gerd Wiesler, fiel partidario de la dictadura comunista, conocido por su disciplina y eficiencia; recibe la misión del teniente coronel Anton Grubitz, de espiar al dramaturgo Georg Dreyman quien vive con su novia, la célebre actriz Christa-Maria Sieland.
Weisler es la autoridad a cargo de la misión. Su obrar se asemeja al de un capataz de una fábrica industrial. Calcula, controla el tiempo en que debe realizarse la operación, y asigna a cada uno de los hombres a su mando una tarea específica. El equipo entra en el apartamento de Dreyman sin que él lo sepa, e instala una compleja red de micrófonos que se conectan directamente a una habitación situada en un altillo del edificio. Desde allí, Wiesler y un ayudante se turnan durante las 24 horas del día para oír todo lo que se dice y así, escribir un informe con lo que creen relevante.
Esta tarea se presenta completamente concordante con el universo de sentido en el que Weisler se encuentra inmerso. La tecnocracia y la pasión por la técnica forman parte del ideario que el régimen Totalitario de la Republica Democrática Alemana promulga. Ejemplo de ello lo observamos en el discurso del ministro Hempf, en el que acuña una frase de Stalin definiendo a los artistas como ¨ ingenieros del alma ¨
Nuestro protagonista es un especialista de la Stasi, un técnico ejemplar cuya misión es vigilar a los posibles oponentes al régimen. Un hombre ¨ gris ¨ que somete su vida a trabajar para el Estado sin otro anhelo que servir al partido y luchar contra los enemigos del socialismo. Un hombre que se había sometido a ese Otro, a la consistencia del partido y de la causa socialista con una fe y una certeza que parecía inquebrantable. Un hombre, retraído, sin lazos afectivos significativos, y sin vida privada.
Calligaris, señala que en las dictaduras debe instalarse un semblante de saber que funcione de modo totalitario, ya que el hecho de que haya personas que no acepten funcionar como instrumentos de este saber es algo que lo contradice, que le hace perder consistencia. La historia de la humanidad nos brinda numerosos ejemplos de estados totalitarios que temen más a su propia población que al exterior. Los gobiernos dictatoriales pueden desmoronarse si la comunidad comienza a pensar y promulgar ideas diferentes a la que sostiene la clase dirigente y los estratos de poder. La maquinaria estatal de la RDA es implacable e ilustra claramente esta lógica. Lógica en la que tanto el oficial del estado como el detenido se reducen a meros instrumentos del sistema. La nominación de ambos en el orden simbólico se circunscribe a un simple número o código, suprimiendo de ese modo, el margen para la emergencia de la subjetividad. Los oficiales como HGW XX/7, tienen la orden de controlar que artistas, periodistas, escritores, intelectuales, dramaturgos, o simples individuos, no puedan expresar sus ideas, y proyectos. Muchos de aquellos que no soportan la opresión, terminan por suicidarse. Estas son las determinaciones y las coordenadas socio- políticas que atraviesan a nuestro protagonista.
Wiesler emprende la misión suponiendo que se iba a agotar en los fines para los que fue realizada, pero el Tiempo 1 se ve confrontado por un Tiempo 2.
Continuemos avanzando en el relato del film para poder ubicar un segundo momento en el circuito de la responsabilidad subjetiva, Wiesler no sospecha que el ministro de cultura Bruno Hempf respalda el proyecto con la intención de quitarse del medio a Dreyman y poder emprender una relación con su pareja Christa-Maria Sieland. Esta había cedido a los avances del ministro, porque de lo contrario hubiera peligrado su carrera de actriz.
El teniente coronel Antón Grubitz , superior de Wiesler, lo cita para intentar estimular su ya pronunciado olfato expiatorio y seducirlo con un ascenso si el proyecto tiene éxito, frente a lo cual Weisler manifiesta decepción.
El circuito postula que sólo a partir de un tiempo 2, que viene a interpelar las certidumbres yóicas del sujeto, se resignifica el tiempo 1 y se establece retroactivamente como tal. Se entiende como tiempo 2, la aparición de algún indicador que señala un exceso de lo acontecido en el tiempo 1, que posibilita la emergencia de una pregunta sobre la posición del sujeto. Es decir, el tiempo 1, en tanto universo que se pretende completo, solo a partir del tiempo 2 “se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo” .Es el tiempo de la interpelación subjetiva. Algo inesperado sucede y toca al sujeto de cerca obligándolo a responder frente a lo acontecido.
Ubicaremos este momento en la escena que Weisler hace sonar el timbre en la casa de Dreyman para que éste salga a la calle y descubra la relación de su novia Christa con el ministro Hempf, y en el que simultáneamente nuestro protagonista afirma: ¨ momento de la amarga verdad ¨
¿Amarga verdad para Dreyman o para él? ¿No se encuentra allí, con un punto de inconsistencia en ese Otro al cual se había alienado, (el partido y la causa Socialista); y su fantasma que obturaba la falta, la castración del Otro, tambalea? El sujeto, se desvía de la misión preestablecida por el operativo. La acción emprendida por nuestro protagonista no responde a los fines de su función en la maquinaria del partido, de ese Gran Otro La misma nos da cuenta de la existencia de un exceso con respecto a su universo previo. Esta acción difiere considerablemente del Weisler que nos presenta el film en sus inicios defendiendo el humanismo del partido con una consistencia inquebrantable en el interrogatorio a un detenido. Las certezas yoicas se desvanecen, y nos encontramos con un sujeto, en el que se desvirtúa su sistema moral previo, su superior no es sólo un instrumento del partido, funcionario alienado a la causa comunista, es un sujeto que desea a una mujer, y que a su vez esta lejos de encarnar el ideal del socialismo y el humanismo puro ¨ ¿Cómo responderá el sujeto a este punto de inconsistencia?
Este punto promueve la aparición de ciertas actitudes extrañas a su yo. Atraído por la vida de estos otros, mira a Chirsta, y mira a Dreyman., espía la intimidad de la pareja. Se despierta su interés sexual, convoca a una prostituta, se interesa por sus gustos musicales, se conmueve escuchando la Apassionatta de Beethoven, sustrae un libro de Brecht y lee un fragmento del mismo. Va al encuentro de Chirsta en un bar. Elementos egodistónicos se presentan en el film de manera progresiva.
La culpa hace que se retorne sobre la acción del tiempo 1 y obliga al sujeto a responder a la interpelación. Ante esta situación el sujeto puede responder de distintas maneras. Aquí podemos vernos tentados, como le ocurre a nuestro protagonista, de desviarnos del circuito y apelar a la responsabilidad moral. La película nos muestra permanentemente estas oscilaciones entre el bien y el mal en nuestro personaje principal. ¿Quiénes son los buenos? ¿Quienes son los malos? ¿Son malos los de la Stasi? ¿El círculo de intelectuales opositores son los buenos? ¿Quiénes dicen la verdad? ¿Quiénes mienten? ¿Quiénes son los humanistas? ¿Quiénes encarnan mejor el ideal del socialismo?
Pero no es de ello de lo que se trata aquí, la emergencia de la serie de acciones involuntarias recientemente mencionadas, dan cuenta de una responsabilidad que atañe al sujeto, más allá de su yo, en relación a aquello que desconoce de si mismo. No se trata de la responsabilidad moral o social, sino de la responsabilidad subjetiva.¨ Responsabilidad que se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente, sujeto no autónomo que por definición no es dueño de su voluntad e intención.¨
¨En su texto Juan Carlos Mosca sugiere que la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar¨ . Cuando rigen por completo necesidad o azar, en tanto órdenes que escapan al radio del sujeto, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad.
Al azar en este relato, lo podemos ubicar en el hecho de que a Weisler se le haya asignado específicamente la misión de vigilar al dramaturgo. Si no se le hubiese asignado esa misión los hechos no hubiesen sido los mismos y otro hubiese sido el destino de esta historia. En ella Weisler se anoticia de que la intención del ministro Humpf no era combatir a un oponente a la RDA, sino encontrar algo para incriminar al autor teatral, y de ese modo quedarse con su novia. Situación ésta, que le permite a nuestro personaje encontrarse con un punto de inconsistencia respecto del universo en el que estaba inmerso. Ubicaremos, la categoría de necesidad, ¨pensada como aquello que rige por fuera del sujeto en situación , es decir las determinaciones que la definen. Weisler vive en un país donde rige un Régimen Totalitario. La tortura y la violación a la privacidad se encuentran dentro del marco de la legalidad. La gente no puede expresarse libremente, todos son vigilados y controlados por la policía estatal. Las salas de interrogatorios, y los silencios dejan poco espacio para la emergencia de la singularidad.
Sin embargo no podemos negar la responsabilidad del sujeto bajo la coartada del azar, del determinismo, o de la mala fe, si todo está determinado, se elimina al sujeto y al acto singular.

Hipótesis Clínica
Retomando lo señalado por Calligaris podríamos pensar que nuestro personaje, aliena su propia subjetividad a la causa socialista, se convierte en un instrumento del partido, en un agente que detecta opositores a la RDA, como una forma de salir del sufrimiento neurótico banal. El autor afirma que lo propio de la estructura neurótica es que el saber paterno, siempre está supuesto, incertidumbre ésta que resulta intolerable. Ser un técnico ejemplar alienando su subjetividad a la causa socialista le permite a nuestro personaje hacer de ese saber supuesto, un saber sabido, incluso compartido. De esta forma logra tener certezas; como agente del partido, Weisleir sabe perfectamente lo que tiene que hacer, sabe como determinar en un interrogatorio si un detenido miente o dice la verdad, sabe como extorsionar a la vecina de Dreyman, sabe realizar informes, y ese saber lo comparte con sus alumnos en la escuela de la Stasi. Certezas que le permiten subjetivarse como completo y sostener un Otro sin barraduras ; el partido y la causa socialista. ¨Estrategía neurótica que le permite a nuestro personaje saber mucho sin saber de lo esencial, de aquello que lo compete¨ , y respecto a lo cual siempre se experimenta insuficiencia de saber: lo real del deseo inconsciente. Hasta aquí nos encontramos en el tiempo uno, en el plano de la existencia yoica, y en el que el sujeto se considera autónomo respecto a su accionar. Sin embargo, hemos situado que ese universo pierde consistencia en el momento que Weisler hace sonar el timbre en la casa del dramaturgo para que éste salga a la calle y descubra la relación de su novia Christa con el ministro Hermpf, tiempo en el que acuña la frase ¨momento de la amarga verdad¨. Nuestro personaje decide que el dramaturgo se encuentre con la verdad, pero al mismo tiempo se conecta con su verdad, la de su deseo inconsciente.
Constata que su superior no es sólo un funcionario, un instrumento del partido fiel a la causa socialista, sino un sujeto que desea a una mujer, y que incluso utiliza al partido para encontrarse con su objeto de deseo. La otra cara de la moneda la ilustra nuestro personaje; hasta ese momento el sometimiento al partido le había resultado eficaz, como modo de mantener tras el muro su pregunta por la sexualidad, su posición sexuada, su deseo en relación al otro sexo y a mirar una mujer, evitando así, la angustia que ello podría suscitar
Debe señalarse que si seguimos la trama argumental del film podemos inferir que Weisler ya se había encontrado anteriormente con irregularidades dentro de la burocracia del partido; (por ejemplo la primera vez que aparece en escena el teniente Antón Grubitz, mantiene un dialogo con Weisler en el que le dice ¨ esta vez no estoy conspirando ¨) ;pero es sólo a partir de lo que hemos señalado como tiempo 2, que su sometimiento total al partido se quebranta, momento en el que deja de ser sólo un instrumento eficaz para detectar opositores a la RDA.
Podemos conjeturar que esa situación suscito en nuestro personaje su pregunta por la sexualidad, y por su deseo en relación al otro sexo. En la escena siguiente nuestro personaje contrata una prostituta e incluso le pide que se quede un rato más. Comienza a mirar a Christa a través de los ojos del dramaturgo y también de los del ministro. Descubre que ella sólo mantiene relaciones con Hermp para poder continuar con su vida de actriz, pero que a quien reconoce como hombre y para quien esta dispuesta a advenir al lugar de objeto de deseo es para Dreyman. Identificado con el dramaturgo lee un libro de Brecht, se emociona con la música, va al encuentro de la actriz en un bar y la persuade para que no concurra a la cita con el ministro.
Si algo ha emergido en el segundo tiempo des-ligado del universo particular, éste (el sujeto) buscará re-ligarlo hallando una explicación a su presencia”. Como ya hemos señalado no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, pero también puede aparecer la culpa y que no “advenga el sujeto” , que la culpa se tapone, se niegue (o se proyecte) y que el sujeto no dé cuenta de su falta. En un posible tiempo 3 el sujeto podría responsabilizarse por aquello que desconoce de sí mismo, adoptando una posición ética respecto de su deseo.
Considero que aquí, momento en el que esperaríamos un cambio en la posición subjetiva del protagonista, el circuito de la responsabilidad subjetiva se cierra, y la culpa se tapona. El sujeto se mantiene en el plano de la culpa moral. Weisler se subsume en la disyuntiva: el partido versus opositores, velando de ese modo la inconsistencia del Otro y su propio deseo. Encuentra en Dreyman y sus amigos intelectuales un nuevo amo a quien responder. Podemos considerar esta posición como un ejemplo de lo que se denomina efecto particularista: niega la singularidad en la pretensión de sostener la consistencia del universo apelando, en este caso, al cambio de un particular por otro, (el partido por el circulo de intelectuales opositores.), al que pretende imponer como universal, completo, y consistente.
Weisler tiene una nueva misión: encubrir a Dreyman y sus amigos. Observa que están planeando la escritura de un artículo en contra del régimen, y lo omite de su informe diario. Tras una oscilación en la que casi lo delata frente al teniente Grubitz, decide no hacerlo, y encubrir a Dreyman llegando incluso a retirar la máquina de escribir que lo incriminaría. Su superior descubre lo realizado por Weisler, y lo destituye de su cargo, transfiriéndolo a un departamento, donde mecánicamente abre cartas con vapor durante todo el día, violando la privacidad de los demás.
Como vemos nuestro personaje ya no es un técnico ejemplar, pero sigue funcionando como instrumento alienándose al partido. Sigue cediendo en el camino del deseo para amoldarse a los mandatos del superyó. Su posición subjetiva no se modifica, el tramo final del film no nos muestra un Wesler que inicia una búsqueda en el terreno de la elección de objeto, la posición sexuada, y el encuentro con el otro sexo; sino un sujeto que sigue gozando del sometimiento.
No obstante, tras la caída del muro, Dreyman descubre que había sido protegido por Weisler y decide escribir un libro en el que le agradece por no haberlo delatado. Tras su publicación, nuestro protagonista lo encuentra en una librería y decidido a comprarlo, entra para llevarse un ejemplar. El vendedor, mientras lo factura, le pregunta si lo envuelve para regalo y Weisler, en un doble juego de palabras, contesta: "Es para mí". El libro se titula ¨ Hombre Bueno ¨, en referencia a la Apassionatta de Beethoven. Pero principalmente en lo que atañe a nuestro protagonista, éstas son las palabras con las que Crihsta; personaje femenino del film y disputado como objeto de deseo entre los personajes masculinos; define a Weisler en el encuentro que tuvieron en el bar. ¿Será ésta una nueva grieta, una nueva posibilidad para que el sujeto no ceda en su deseo y adopte una posición más ética en relación a él?

Bibliografía Consultada
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