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PSICOLOGÍA ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS

Prof. Titular: Fariña, Juan Jorge Michel

2º PARCIAL

JTP: Domínguez, María Elena
COMISIÓN: 10
ALUMNA: Sceppacuercia, María Mercedes
DNI: 30.494.623

2º CUATRIMESTRE 2009

Para el desarrollo del presente trabajo es importante comenzar distinguiendo diferentes tipos de responsabilidad. Cada una de ellas implica una noción de sujeto diferente.
Por un lado, podemos mencionar la responsabilidad jurídica, la cual se configura en el campo normativo y, de acuerdo a como lo plantea Salomone , es una forma de responsabilidad moral. La responsabilidad jurídica está ligada a una concepción de sujeto de derecho, de sujeto autónomo; es “aquel capaz de hacerse responsable, no solo por sus acciones, sino también por sus elecciones y decisiones” . Esto implica también poder asumir determinadas acciones, “hacerse cargo” de las mismas. A su vez, la culpa consiste en la imputabilidad de un daño por el que hay que pagar. En el ámbito jurídico, sólo si se es responsable, puede imputarse culpabilidad.
Por otra parte, nos encontramos con una noción de sujeto diferente, la cual configura una nueva forma de responsabilidad, denominada subjetiva. Hablamos en este caso de un sujeto del inconsciente, diferente del sujeto autónomo anteriormente mencionado. A su vez, se puede decir que el sujeto no es dueño de su voluntad e intención. “La responsabilidad subjetiva interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo” , interpelando al mismo.
Habiendo mencionado los tipos de responsabilidad se tomará en cuenta la última concepción, para intentar dar cuenta del circuito de la responsabilidad, compuesto por diferentes tiempos lógicos. Para poder llevar a cabo esta tarea, se recortará una situación particular, en la cual se pueda identificar una singularidad puntual.

De acuerdo a lo mencionado anteriormente, para los fines del presente trabajo, se recurrirá al análisis de la película “La vida de los otros”. La misma transcurre en Berlín Oriental, años antes del derrumbe del Muro. Esta película muestra la sociedad de la época dominada por el régimen totalitario de la República Democrática Alemana (RDA). Principalmente se puede ver cómo se manejaba la policía secreta denominada Stasi, controlando a cada integrante de la población. Uno de los personajes relevantes de esta historia es el agente Gerd Wesler, asignado para interrogar a quienes, se supone, son opositores al régimen que gobierna. Realiza su trabajo efectivamente, consiguiendo, en la mayoría de los casos, que la gente confiese su traición. En una ocasión es invitado a ver una obra de teatro, escrita por el dramaturgo Georg Dreyman. Una vez finalizada la función y a pedido de un nuevo personaje, el ministro Hempf, Wesler es designado para una tarea que, se supone, va a realizar exitosamente. La misma consiste en vigilar constantemente al escritor y a su novia, Christa-Maria Sieland, con el fin de detectar cualquier tipo de idea opositora al régimen, y de esta manera ser castigados. Para esto se instalan micrófonos en el interior del departamento del escritor y cámaras en la puerta del edificio, de esta manera Gerd escucha y observa constantemente la vida de la pareja. Sin embargo, a medida que va metiéndose cada vez más en la vida de estos dos personajes, se observa, cómo la actitud del agente se va modificando, y comienza a abandonar la intención de delatarlos. La primera situación en la que se puede registrar un distanciamiento con las normas a las que adhería, se registra en una escena en la cual Welsler ingresa a un ascensor con un niño. Éste último le pregunta si pertenece a la Stasi y le explica que su padre estaba en contra de la misma. En este momento el agente comienza a preguntarle el nombre de su padre, pero se detiene y modifica su pregunta, para no sacarle esta información. Esta actitud continúa a lo largo de la película y cada vez se lo ve más comprometido al agente con el objetivo de resguardar a esta pareja de los castigos de la Stasi. Esto también se puede ver cuando Dreyman, junto a otros escritores están escribiendo un libro acerca de la verdadera situación de Alemania Oriental, para darla a conocer en Occidente. A pesar de conocer este proyecto, el agente no los delata. En una escena se puede ver que, estando decidido a informar a la Stasi dicho proyecto, cuando ingresa en la oficina de su superior, y luego de conocer el castigo que le depararía a Dreyman, Wesler decide no entregar el verdadero informe y pide que se deje de vigilar al escritor, porque considera que no presenta ningún tipo de amenaza para la comunidad alemana. Su compromiso con la pareja llega hasta tal punto que él mismo manipula cierta información para evitar que el escritor sea condenado.
Hacia el final de la película, se puede observar el agradecimiento del escritor hacia el agente, cuando por azar, descubre que había sido constantemente controlado, sin embargo ninguna de sus acciones había sido delatada por el policía.
A partir de este recorte, es posible considerar los tres tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad. Para esto tomaré como eje al personaje del agente de policía.
En un primer momento ubicaré el hecho de que el policía es asignado para realizar su tarea, vigilar a la pareja. Se espera de él que obtenga todo tipo de información y la transmita a sus superiores para detectar cualquier amenaza. Este sería el momento de la acción determinada, realizada con un fin puntual que se corresponde al universo particular en el que Wesler se encuentra inmerso, y que a su vez se supone, se agota en los objetivos para los cuales fue realizada, simplemente escuchar y transmitir fielmente los dichos y actos de la pareja, para detectar cualquier tipo de oposición al régimen.
El primer tiempo del circuito se va a ver confrontado, en un tiempo 2, con algún indicador que señale un exceso respecto de la acción del tiempo 1. Este segundo tiempo es el de la interpelación, que nos permite cuestionarnos acerca de la primera posición. Este es el “momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían ”. En este tiempo se podría ubicar el momento en el cual el personaje comienza a escuchar las conversaciones que mantiene la pareja, sus pensamientos, los encuentros amorosos, etc. El agente comienza a modificar su conducta, se produce un quiebre en la actitud del policía, empieza a disfrutar de la música, los textos, la vida que lleva esta gente. En esta línea, podría mencionarse la escena en la cual, al enterarse de la muerte de otro escritor, se escucha a Dreyman tocar en el piano la Appassionata de Beethoven. Cuando termina dice “¿Alguien que haya escuchado esto puede ser malo?”, del otro lado de los micrófonos estaba escuchando el agente. Es aquí donde podríamos ubicar una ruptura en el eje particular, y dando lugar al surgimiento de una singularidad.
Cuando se produce la confrontación entre el tiempo 2 y tiempo 1 del circuito de la responsabilidad, sostenemos que se produce un quiebre en el universo particular del sujeto. La respuesta que se de a este quiebre busca poner en juego la cualidad del eje Singular-Universal.
El tercer momento del circuito es aquel que “responde” a la interpelación. En la película se puede ver a una persona distinta de aquella que se ve en las primeras escenas, cuando solo busca obtener información de los sospechosos bajo cualquier precio. Se descubre un hombre que va en contra de las ideas a las cuales adhería originalmente, y que defiende al escritor y su mujer, manipulando y ocultando información a la Stasi, a la cual pertenece, para evitar que dichos opositores al sistema fueran castigados. En este tiempo se podría decir que Wesler cambia, ya no se contenta con informar a la Stasi acerca de posibles opositores, sino que busca que el escritor pueda vivir libremente.
Para este momento también se podría mencionar la última escena, en la cual, mientras realiza su nuevo trabajo, descubre en una librería la nueva obra del escritor a quien había observado y al abrir la primer página descubre que el libro fue dedicado en agradecimiento a él, bajo el seudónimo que utilizaba durante su ejercicio en la Stasi.
Las categorías de azar y necesidad se ponen en juego en este caso. Sin embargo las diferenciamos de la responsabilidad y ubicamos a ésta última en un lugar intermedio entre el mero azar, el determinismo y la necesidad. Es posible identificar en la película ciertos contenidos que podrían estar vinculados con el azar. Uno de ellos sería el hecho de que el general haya ido la noche de la función de teatro a ver la obra escrita por Dreyman, y que por lo tanto haya sido seleccionado para realizar la tarea de vigilancia. El azar, como lo explica Juan Carlos Mosca , implica incertidumbre. Es una categoría ligada a hechos fortuitos. Mientras que el determinismo, por otra parte, encuentra en el resultado la ley que le determinó. En el caso de nuestro agente, podríamos pensar que se encuentra determinado a realizar la tarea asignada por vivir en Alemania Oriental, por pertenecer al régimen que gobierna, por formar parte de la Stasi. Sin embargo en consonancia con el tema del circuito de la responsabilidad, y vinculado al tema de determinismo, es interesante el planteo que sostiene Mosca cuando dice: “El punto de interés es si la determinación elimina la libertad y, por ende, la responsabilidad” Es importante tener en cuenta estas categorías, para no caer rápidamente en la exculpación de quienes realizan un acto.
Es importante señalar el lugar que la culpa ocupa en el circuito de la responsabilidad: es condición necesaria para que éste se dé. No hay responsabilidad subjetiva sin culpa. La culpa ob-liga a una respuesta, permite que se vuelva sobre la acción primera, por la que hay que responder.
Lo que sucede con el general Wesler, es que comienza a instalar los equipos de control, empieza a cumplir con las órdenes que le fueron asignadas, y para lo cual él mismo también se mostró interesado. Sin embargo, como fue señalado anteriormente, llega un momento determinado en el cual este personaje comienza a poner en cuestión su tarea como espía, prefiere no hacer llegar cierta información a manos de sus superiores. Uno de los momentos en los que es posible detectar sentimientos de culpa por parte de dicho sujeto, es cuando debe interrogar, a pedido de su superior, y debido a sus conocidas cualidades para obtener información, a la novia del escritor a quien también vigilaba y con quien había tenido una charla amistosa previamente. En esta ocasión se observa la actitud que toma frente a la informante. Su intención no es que ella declare, sino que conserve el secreto del escondite del manuscrito controversial de su novio. Sin embargo, el desenlace de la escena no es el esperado por Wesler.
Con respecto al concepto de culpa, podemos mencionar diferentes respuestas, como pueden ser la culpa como respuesta tapón o como obturador. En estos casos se ve imposibilitado el advenimiento del sujeto. Generan este mismo efecto respuestas tales como la negación, la producción sintomática, la intelectualización, los sentimientos inconscientes de culpa que se manifiestan, la proyección y aquel sujeto que queda posicionado en la postura de “yo soy culpable”. En todos estos casos no se permite un acceso a la responsabilidad subjetiva. “Saberse culpable implica pasar por una experiencia analítica de deseo inconsciente que, una vez más, ob-liga.”
De acuerdo a lo planteado, y teniendo en cuenta el cado puntual del policía, podría decirse que no se encuentran en sus acciones características que nos hagan pensar en una culpa que obtura.

Por último, es importante destacar el concepto de hipótesis clínica; es aquella por la cual el tiempo 2 del circuito de responsabilidad se sobreimprime, resignificando el tiempo 1. De acuerdo a esto y teniendo en cuenta los conceptos mencionados anteriormente podría suponer en este caso, que una hipótesis podría referirse al deseo de vivir en libertad. Podría pensarse que en esta actitud de proteger y querer que la pareja viva bajo menos control, se jugaría el deseo de su propia libertad.

BIBLIOGRAFÍA

D’Amore,Oscar, Responsabilidad subjetiva y culpa.En:La transmisión de la ética.Clínica y deontología. Vo.l I Fundamentos,Letra Viva, Bs.As., 2006

Salomome G., El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética clínica y deontológica, Letra Viva, Bs.As., 2006

_Salomone, Gabriela: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética clínica y deontológica, Letra Viva, Bs.As., 2006

Domínguez, M.E: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En: La transmisión de la ética. Clínica y deontología Vol I: Fundamentos, Letra Viva, Bs.As, 2006

_Mosca, Juan Carlos, Responsabilidad: otro nombre del Sujeto. En:Un horizonte en quiebra, Eudeba, Bs. As., 1998

_Fariña,Michel, Veinte años no son nada. Causas y azares. Número 3.Bs.As,1996

_Lewkowicz,I Particular, Universal, Singular. En: Ética un horizonte en quiebra. CAPII, Eudeba, Bs.As.,1998



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