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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Materia :” Psicología, Ética y Derechos Humanos”
Cátedra I

Titular: Juan Jorge Michel Fariña
“2º parcial domiciliario”

Docentes de Trabajos prácticos : Gorosito, Patricia.

Alumnos: Orduna, Ana Valeria. DNI: 28460260.
Plunkett, Guillermo DNI: 29102105

Comisión: 16

2° CUATRIMESTRE
AÑO 2009

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Descripción de la película

La película elegida para realizar el trabajo se llama “La Vida de los otros”. La historia transcurre en Alemania Oriental entre los años 1984 y 1991 (dos años después de la caída del muro de Berlín). El protagonista (Wiesler Haupmann, alias agente GHW XX/7) es un experimentado agente del servicio secreto alemán. Es un hombre frío y solitario cuya tarea en ese momento consiste en enseñar a los recién ingresados al servicio secreto las técnicas del interrogatorio.
A los pocos minutos de comenzar la película nuestro protagonista y su jefe están en un teatro viendo una obra. El director y autor de la misma (Lazlo Dreymer) es un artista que esta sospechado de ser “derechista” y de tener simpatía por la Alemania Occidental. El jefe de Hauptmann cuenta a este sus sospechas y le dice que tiene pensado espiarlo. Frente a esto el protagonista se ofrece voluntariamente a realizar el trabajo diciendo convencido: “Yo lo haré”. Frente a esto, la advertencia de su superior es que de fallar en la tarea, la carrera de ambos llegará a su fin. Luego de comprometerse en la tarea Hauptmann advierte que que Lazlo tiene una relación amorosa con Crista María Seinlan, una famosa y bellísima actriz a quien el protagonista admira.
La tareas de investigación son realizadas por dos personas, Haupmann y un ayudante. Todo transcurre con normalidad hasta que ocurre algo que perturba esta aparente calma. Jerska, quien fuera amigo de Dreymer y un afamado dramaturgo prohibido por el régimen socialista, se suicida. Frente a esto Dreymer deciden escribir un artículo para publicar en Alemania occidental denunciando la estrecha relación que existe entre la cifra creciente de suicidios en Alemania Oriental, y la persecución que dichas víctimas que eligen quitarse la vida, sufren por parte del estado. Es así que comienzan a reunirse con la idea de realizar este escrito, conservando el asunto bajo un estricto secreto. Pero varios de los amigos de Dreymer están siendo vigilados por el gobierno y advierten al escritor sobre la posibilidad de que él también lo este. Paran despejar sus dudas idean un plan que les permita confirmarlo. Montan una escena en la casa del escritor. Dicen entre otras cosas estar en contra del régimen y anuncian que se irán a Alemania oriental. El protagonista, al escuchar esta escena intuye que algo ocurre y decide esperar para ver como prosigue. Lazlo y sus amigos interpretan esta ausencia de consecuencias (allanamiento, seguimiento) como la confirmación de que la casa del director de teatro no está bajo vigilancia y jocosamente se burlan de la ineficiencia del servicio secreto alemán. Aunque indignado con esta situación, Haupmann decide esperar. Cuando logra conocer los pormenores del plan del grupo realiza un informe detallado de lo ocurrido y acude a su superior con la intención de reportárselo. Al llegar, su jefe, se encuentra hablando por teléfono. Luego de cortar, y sin dejarlo comienza a comentarle acerca de un libro, que casualmente le trajeran ese día. Se trata de un manual del servicio secreto recientemente realizado bajo el título: “Estudio sobre ideologías e ideas políticas”. Le dice que según este libro, el sujeto que están espiando es de categoría 4. Le cuenta que, según el manual, este tipo de sujetos es extremadamente difícil de enmarcar. Es muy difícil encontrar alguna pista firme antes de que él perciba la presencia de los agentes. Y que debe tener mucho cuidado de que no se de cuenta, de no tener contacto con él; de no ser emocional ; Ni siquiera debe poner información personal en los informes, porque de ser descubierto, el investigado ( el escritor) podría llegar a usar esta información sobre la persona del espía y escribirlo en alguno de sus libros. El gesto de Hauptmann es de sorpresa y miedo. Su jefe agrega que según su experiencia estos sujetos no soportan la presión y “se van”. Frente a estos dichos el protagonista se queda callado unos segundos, y luego dice que es momento de comenzar a cerrar la investigación, que “ ya es hora”. En este punto del relato el espectador espero que se produzca la delación, la entrega del informe que Hauptman tiene en su mano en un sobre cerrado acerca de las actividades del grupo de escritores. Pero eso no sucede. Hauptmann dice que de ahora en más quiere proseguir la vigilancia él solo, sin la ayuda del colaborador que poseía hasta ese momento. Su jefe accede, reiterandole que en esta misión se juega la carrera.
A partir de aquí Haupmann comienza a ocultar información en sus informes y por ende encubre las actividades realizadas por Dreymer y sus amigos. Con la publicación del artículo referido al suicidio, el servicio secreto alemán sospecha directamente de Dreymer basados en el estilo de escritura coincidente. Deciden entonces interrogar a su mujer, Crista. Haupmann, es convocado por su jefe a esta tarea como última oportunidad para reivindicarse de su fracaso. A él le cuesta mirarla a la cara. Su mirada transmite la vergüenza que le provoca la situación. Ella se quiebra durante un interrogatorio y relata detalles de las actividades de su marido, entre ellas donde escondía la maquina de escribir con la que se realizo el artículo. La maquina en cuestión poseía la particularidad de ser muy rara, pequeña y de fabricación extranjera, y por ende se podía relacionar fácilmente la posesión de la misma con la autoría del artículo. Terminado el interrogatorio Hauptmann se retira, y el servicio secreto se prepara para realizar el allanamiento en la casa de Dreymer en búsqueda de la máquina como prueba. Una vez allí revisan la casa, pero se sorprenden al no encontrar la máquina de escribir en el escondite donde debería estar.
La investigación es cerrada. Hauptmann es degradado y removido de su cargo de privilegio dentro del servicio secreto. Tal como fuera advertido en distintas oportunidades por su jefe, al fracasar en la misión, sus días de agente terminan.
Luego de la caída del muro de Berlín el escritor, quien accede a los expedientes del servicio secreto, se entera que había estado “ bajo vigilancia” . Se da cuenta que hasta los detalles mas íntimos de su vida habían sido investigados, escuchados , observados; pero no revelados. Una mancha de tinta roja, igual que las que dejara él mismo sobre las hojas de aquel artículo, producidas por la nombrada máquina de escribir ( que solo escribía rojo), le develan que fue este hombre, el agente GHW XX/7 (Hauptmann), quien cambiara de lugar la máquina en cuestión , salvándolo así de la cárcel.
La última escena de la película esta situada 2 años después. El ex agente se ha convertido en un anónimo y algo sombrío repartidor de cartas. Entra en una librería y toma un libro de reciente publicación escrito por Dreymer bajo el título “Sonata de los hombres buenos” . En la caja de la librería ojea el libro y lee en la segunda página “dedicado a GHW XX/7”. El vendedor le pregunta si es para regalo. Hauptmann sostiene, luciendo una amplia sonrisa, “es para mi”.

Análisis de la película:

Haremos el siguiente análisis basándonos en el personaje del agente Wiesler Haupmann.
En primer lugar nos proponemos situar los distintos tiempos del al circuito de la responsabilidad y como se juegan en él las nociones de necesidad y azar. En el tiempo 1 ubicamos la escena en que Wiesler Haupmann en el teatro, decide llevar adelante él mismo las tareas de vigilancia al Sr. Dreymer y su mujer. Esta acción tuvo para el protagonista un fin y se agotaba en el mismo. Dicho fin consistía en determinar si el escritor era o no un traidor perteneciente al grupo de los escritores “apegados “a la Alemania occidental. Se trataba aparentemente de una tarea de espionaje más. Aquí ubicamos algo del orden de la necesidad, ya que el hecho de que el Sr. Dreymer, al igual que otros artistas alemanes, sea puesto bajo vigilancia, es algo del orden de lo inexorable. Va a suceder mas allá de la voluntad de Hauptmann, quien no elige que ellos sean investigados (pero sí ser él quien los investiga). Así mismo podemos pensar que el azar ha jugado aquí algún papel. El hecho de que esa noche hayan ido a ver esa obra y el interés especial que genera en el personaje del agente la figura de la actriz ( pareja del escritor) que resulta de alguna forma determinante en el cambio de posición, resultan elementos azarosos, entendiendo el azar como aquello que se da en la vida del sujeto por casualidad, sin explicación ninguna y que escapa a su voluntad.
Podemos ubicar un segundo tiempo en la escena en que a Hauptmann irrumpe en la oficina de su jefe dispuesto a entregarle un informe acerca de los planes del grupo de escritores al que pertenece Lazlo. En esta escena Hauptmann escucha a su jefe advertirle 2 cosas: El puede ser descubierto y ciertos aspectos de su vida pueden ser publicados. Por otra parte le sugiere que Lazlo puede “irse” a causa de la presión ejercida por ellos. La misma presión que obligara a los perseguidos a suicidarse, como cuenta el artículo que este grupo de escritores prepara.
Esta segunda escena interpela al sujeto en relación a su deseo. Pone en marcha el circuito de la responsabilidad y resignifica la acción de tomar la misión en el tiempo 1. En este momento, a partir de la interpelación, el universo particular del sujeto, donde se soportan las certidumbres yoicas, comienza a quebrarse. Sus creencias en relación a lo que es correcto decir y lo que no, la lealtad hacia la república democrática a alemana, se ven cuestionados como valores morales (particulares) válidos. Esto da lugar a la pregunta acerca de la posición del sujeto en un primer momento. A partir de esto aparece el surgimiento de su singularidad, que en consonancia con lo universal, que en este caso podría plantearse en términos de libertad y derechos humanos, da cuenta de la inconsistencia de su universo previo, de su moral socialista.
Si nos pusiéramos en el lugar de analistas de Hauptmann Wiesler podríamos plantear la siguiente hipótesis clínica: El sujeto en cuestión , quien trabaja hace 20 años el servicio secreto de Alemania oriental , desea en realidad dejar de ser quien controla e interroga a los disidentes, a quienes luchan por la libertad , y sobre todo la libertad de expresión. GHW XX/7 (el protagonista) desea él mismo acceder a la libertad, salir de las sombras y trascender. Desea esa vida de los otros que espía. Ha creado un lazo con ellos. El protagonista quiere cambiar, no desea ser mas agente y si quizás, por que no, vivir como estos artistas ser parte de alguna forma de sus relatos, y que su nombre o algo de su ser sean publicados en un libro. El deseo de Hauptmann podemos pensarlo, un deseo de libertad, de terminar con la opresión.
¿Como responde Hauptman? Toma el sobre y lo arruga dice que ya es tiempo. ¿Tiempo de que? Es tiempo de que el se haga cargo solo de la investigación. Hauptman sale de allí y en lo sucesivo encubre deliberadamente a Lazlo y su grupo. Sabe que sus días de espía terminarán. Pese a eso (o por eso) llega al punto de arriesga su vida escondiendo la máquina de escribir prueba de la traición. Aquí hablamos de la emergencia de un tiempo 3 que resignifica al tiempo 1. Podemos hablar aquí de efecto sujeto como respuesta a la interpelación. Se trata en este caso de un acto ético en el que el Hauptmann, fiel a su deseo, se vuelve un colaborador anónimo en la lucha por la libertad, y se hace echar de su puesto de interrogador –opresor. Si bien no se convierte en un militante, ni se corre de la fila de los opresores, luego de la caída del muro el protagonista se encarga de hacer llegar los mensajes de los civiles, y tardíamente podemos pensar cumple su deseo de ser parte de un libro.
En cuanto al lugar de la culpa podemos pensar, tomando a Freud, que cuanto el sujeto mas renuncia a su deseo, mas se acomoda a las demandas superyóicas (que responden a una moral-particular), paradójicamente mas culpa siente. Es por eso que podemos pensar que la culpa en tanto reverso de la responsabilidad. Así vemos que la misma no aparece (en forma manifiesta) en este personaje, de lo que intuimos que efectivamente actúa conforme a su deseo.
Podemos ubicar así mismo un efecto particularista, ya que el gobierno con la colaboración del Servicio secreto, no admiten la existencia de las diferencias ideológicas, persiguen a aquellos que las sostiene e intentan (en este efecto particularista), transformarlos para que respeten estos valores propios ( los de la moral y la ideologìa socialista) , a los que se les adjudica la categoría de universal.
Finalmente podemos hablar de singularidad en situación en el personaje de Wiesler Haupmann, en referencia a la conducta adoptada por él dentro de la situación y el momento particular que vive. Siendo él un espía que debía realizar una tarea investigando y denunciando a otros, es a partir de la interpelación, (momento 2 en que aparece en juego su singularidad), que se transforma en cómplice de las personas que espiaba, sin abandonar la posición de espía. Crea entonces una nueva forma de colaborar en la lucha por la libertad. No fue una decisión consensuada, nadie sabía de ella (ni sus superiores y ni “los espiados”), fue una decisión tomada en soledad, a partir de el momento específico que atravesó ese personaje y de la nueva posición tomada por él en relación a su deseo. A partir de allí la moral particular socialista en la que se encontraba inmerso pierde su valor. Este movimiento singular es el que amplía su universo, que hasta ese momento se correspondía con el particular-moral que atravesaba su vida, y lo lleva a actuar de la manera que lo hace a favor de la libertad que podemos pensarla en este eje singular universal.

Bibliografía

 Domínguez, Maria Elena; Salomonoe, Gabriela; “La transmisión de la ética, clínica y deodontología Vol. I: Fundamentos”, Letra viva; Buenos Aires; tercera ed. 2008.

 Mosca, Juan Carlos; Responsabilidad: otro nombre del Sujeto; Ética: un horizonte en quiebra; Eudeba; Buenos Aires; 1998.

 Fariña, Juan Jorge Michel; “Responsabilidad: entre necesidad y azar” (extraído de la página web de la cátedra).

 Fariña, J. (1992). Ética profesional. Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos. Acápite 3.3: el status de la responsabilidad sobre los actos.

 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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