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Universidad de Buenos Aires Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos

Segundo Parcial Domiciliario

Profesor Titular: Lic. Juan Jorge Michel Fariña
Docente a cargo: Lic .Domínguez, María Elena

Alumnas:
Lauro, brenda Lu: 30.750.399
Romero, Luciana Lu.:30.800.5800

19 de Noviembre de 2009

2do. PARCIAL DOMICILIARIO – PSICOLOGÍA,Etica y Derechos Humanos–
2 do. CUAT. 2009 – Comisión 10

Consigna:

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Descripción del film:”La vida de los otros”

TÍTULO ORIGINAL Das Leben der Anderen
AÑO 2006

DURACIÓN 137 min.

PAÍS Alemania

DIRECTOR Florian Henckel-Donnersmarck

GUIÓN Florian Henckel-Donnersmarck
MÚSICA Gabriel Yared, Stéphane Moucha
REPARTO Ulrich Mühe, Martina Gedeck, Sebastian Koch, Ulrich Tukur, Thomas Thieme, Hans-Uwe Bauer, Volkmar Kleinert, Matthias Brenner, Charly Hübner

“LA VIDA DE LOS OTROS “despliega el dramático derrotero de singulares personajes en su esfuerzo por rescatar la dignidad en medio de la opresión.
La historia comienza en el Berlín-Este del año 1984. 5 años antes de su derrumbe, el gobierno de la ex – Alemania Oriental trata de reasegurar su poder con un despiadado sistema de espionaje, control y vigilancia. La Stasi, la policía política de la RDA con 100.000 agentes y 300.000 informantes, vigila cada día la vida de sus compatriotas. Gerd Wiesler (Ulrich Mühe), convencido comunista y capitán de la Stasi, es elegido para la vigilancia del conocido dramaturgo Georg Dreyman (Sebastian Koch), escritor fiel al régimen de la RDA. Wiesler no sospecha que el ministro de cultura Bruno Hempf respalda el proyecto con la intención de quitarse del medio a Dreyman y porque estaba interesado en su novia,Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck). Ésta había cedido a los avances del ministro, porque de lo contrario hubiera peligrado su carrera de actriz. El teniente coronel Anton Grubitz (Ulrich Tukur), superior de Wiesler, intenta estimular su ya pronunciado olfato espiatorio y seducirle con un ascenso si el proyecto tiene éxito.
Un equipo de hombres de la Stasi cablea la vivienda de Dreyman, instalando micrófonos ocultos, y se dispone la central técnica en el desván del edificio. El espionaje le permite a Wiesler – soltero, con una vida privada insignificante y un piso dormitorio decorado esterilmente – observar el mundo del arte y de los librepensadores, así como las relaciones interpersonales, de las que él no disfruta. En la fiesta de cumpleaños de Dreyman, un amigo suyo y director teatral, Albert Jerska - quien tiene una prohibición de trabajo por ser crítico con el réginem - lee solitariamente un libro de Bertold Brecht. Wiesler, que vigila la escena, sustrae en otra ocasión furtivamente el libro. Especialmente se muestra el momento en que Wiesler lee inspirado unos versos del mismo en su casa.
La actitud conformista de Dreyman cambia cuando descubre la relación entre Christa y el ministro Hempf, y se decide a actuar cuando su amigo Albert Jerska, sin esperanzas de poder volver a trabajar en su profesión, se suicida. Al recibir la noticia Dreyman, conmocionado, toca al piano la “Sonata del hombre bueno”, una pieza cuya partitura le había regalado Jerska en su cumpleaños. En una máquina de escribir con tinta roja traída secretamente del oeste - la Stasi tenía registradas todas las máquinas de escribir -, Dreymann escribe un artículo sobre la extraordinariamente alta tasa de suicidio en la RDA, que es mantenida en secreto por el gobierno comunista. Por precaución, esconde la máquina bajo el umbral de una puerta.
Wiesler por su parte, bajo las impresiones de esta “vida de los otros“ y seducido especialmente por Christa, se desvía paulatinamente de su objetivo inicial de encontrar pruebas inculpantes sobre Dreyman. A lo largo de la misión se percata también de la corrupción y el despotismo del régimen en el que vive y que alcanza incluso a sus propios amigos y superiores, y viendo mermada la fé en su propio gobierno, decide proteger a Dreyman escribiendo datos intrascendentes en los informes.
El artículo aparece publicado poco después en el magazin „Der Spiegel“, de la Alemania Occidental. La Stasi, disponiendo de una copia del escrito original que ha conseguido un informante, busca febrilmente al escritor responsable. Cuando la novia de Dreyman, , es llevada por mandato del ministro Hempf a la prisión de la Stasi en Berlín, no puede soportar la presión y confiesa al superior de Wiesler, Anton Grubitz, que Dreyman es el autor del artículo. Sin embargo, la máquina de escribir usada no es hallada en el consiguiente registro que se realiza.
Grubitz, suspicaz, organiza entonces un nuevo interrogatorio que él mismo vigila, entre Christa-Maria Sieland y Wiesler, para probar la lealtad de éste. Tras sufrir nuevas amenazas, la actriz revela el lugar concreto donde está escondida la máquina de escribir. Antes del registro que esta vez realiza el mismo Grubitz, se apresura Wiesler a la casa del escritor y sale sigilosamente antes de que llegue nadie. Cuando el teniente coronel de la Stasi se dirige hacia el escondite de la máquina, Christa-Maria no puede soportar la culpa y la vergüenza de la traición, y huye atormentada. El escondite, para sorpresa de Grubitz y Dreymann, está vacío. Christa corre aturdida a la calle y es atropellada accidentalmente por un camión. Dreyman llega al lugar y ella muere en sus brazos. Pensando que ella había retirado la máquina para protegerle, llora desconsoladamente.
Grubitz tiene claro que Wiesler ha debido ser el encubridor, y aparte de prohibir su ascenso en 20 años hasta que se retire, le relega una posición en el ministerio donde abre la correspondencia de la gente (una prueba más del régimen comunista y su despótica forma de vigilancia). Años después, tras la caída del Muro de Berlín, Weisler se convierte en un simple repartidor de publicidad.
Dreyman, en un Berlín post-Guerra Fría, se encuentra con Hempf tras ver una obra de teatro, descubriendo que él no había sido diferente y que había estado bajo vigilancia durante el régimen comunista al igual que todos los demás. Esto le lleva a indagar en los archivos estatales y, a leer todos los informes de Weisler sobre su vida. Extrañado primero por las inexactitudes que contiene ve finalmente una mancha roja - como la tinta de la máquina de escribir - sobre el último informe y se da cuenta de que su protector era Wiesler, quien también sustrajo la máquina de escribir el día del registro. Con los datos recopilados escribe un libro dedicado a su ángel custodio en agradecimiento por toda su ayuda, que, tras su publicación, éste encuentra en una librería cualquiera. Decidido a comprarlo, entra para llevarse un ejemplar. El librero, mientras lo factura, le pregunta a él si lo envuelve para regalo y Weisler, en un doble juego de palabras, contesta escuetamente: "Es para mí".

Análisis:
El siguiente análisis se centrará en el personaje Gerd Wiesler, soltero y solitario, quien realiza trabajos de espionaje para la Stasi. El mismo se verá en su propia actividad envuelto en una serie de sucesos que pondrán en juego su consistencia como sujeto. Se intentará dar cuenta de su responsabilidad subjetiva cuyo circuito se desarrolla en tres tiempos lógicos y se tratará de llegar a una hipótesis clínica para explicar el por qué de su respuesta.
Es pertinente en primer lugar dar cuenta de que se entiende por circuito de responsabilidad aquello que“...en su recorrido, deberá dar cuenta del accionar de un sujeto y su posición en dicha decisión. Permitiéndonos, además, ubicar cómo una acción egosíntonica deviene ajena para su agente al abrir, en un segundo tiempo, una dimensión para él desconocida al momento de realizarla.” .Dicho circuito se desarrolla en tres tiempos ,en el accionar del personaje elegido ,los cuales describiremos a continuación :
TIEMPO 1: donde el sujeto lleva a cabo una acción para lograr un determinado fin, un hecho que no representa ninguna conflictiva “aparente” para el sujeto pero que, como bien podemos intuir, “no está libre de motivaciones inconscientes que se expresan más allá de la intención de su yo” .
Wiesler, persona obediente, fría y calculadora en su tarea de espionaje realizaba los interrogatorios a los posibles sospechosos de traidores, y a la vez daba clases sobre como someter a los posibles traidores para que declaren.
Comienza a investigar a un escritor que es sospechado de traición por tener otra ideología y como sospechoso de escribir para un diario artículos en contra del régimen del momento. Coloca micrófonos por todo el departamento del escritor y realiza las escuchas. Pasa los informes de las escuchas sin omitir nada
TIEMPO 2
"...donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta por la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían.”
Aquí, el sujeto es interpelado por aquel acto primero. Se resignifica entonces, su acción, es decir, es re-significado (retroactivamente) y dotado de sentido a través de una pregunta que se abre interpelando al sujeto (un punto de inconsistencia llama al sujeto a responder) significando al mismo tiempo ese primer momento, que en si mismo no representó más que un hecho que aparentemente habría culminado en sus fines.
El universo particular que sostenía al sujeto en su sistema moral se quiebra y posibilita la emergencia de una pregunta , la pregunta sobre su propia vida, (el segundo tiempo inscribe el primero).
Al pasar los días el interrogador empieza a conocer la vida de este escritor y su novia.
Roba un libro del escritorio del escritor y lo empieza a leer .Esta acción lo interpela, se produce un quiebre.Se encontró con otro universo que no conocía: el de los libros, el del amor, este tiempo interpela al personaje por su posición: por un lado ser espía de la vida de los otros y por otro lado el vacío de su propia vida. Esto no está dentro de lo que él conoce como su yo, lo que forma parte de su universo. Eso va más allá. Algo allí se le escapa, es el quien debe responder ante ese interrogante que lo saca de su universo.Plantear que el sujeto debe responder, no es hacer referencia a la Responsabilidad Jurídica o Normativa, según la cual el sujeto “autónomo”, dueño de su voluntad y la razón, se hace cargo de sus actos manifiestos. Tampoco se trata de “... confrontar al sujeto con la dimensión de los valores compartidos, ni de confrontarlo con la referencia moral. No se trata de la realidad objetiva (...). Se trata en cambio, de la realidad psíquica.” Se interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo, más allá de la acción voluntaria y consciente.
Mientras va interiorizándose cada vez más en “la vida de los otros” – en la intimidad amorosa, los gustos literarios, las ideas y las expresiones – Wiesler corrobora la pobreza de su propia existencia, y un mundo insospechado parece abrirse ante él; una nueva forma de vida a la cual parece difícil resistirse.
Se percata también de la corrupción y el despotismo del régimen en el que vive, y viendo mermada la fé en su propio gobierno, decide proteger a Dreyman En un primer momento trata de negar que eso le está pasando ,se pone nervioso ,transpira, duda en escribir literalmente todo lo que escucha ,se frena, pero luego sigue elevando los informes diarios a su superior, reproduciendo textualmente los comportamientos del escritor. Se des-liga ,se podría pensar de eso que le es ajeno ,de un saber no sabido ,que igualmente le pertenece.

La negación puede ser entendida como una variable de la culpa, el quererse des –ligar del asunto, no querer saber nada de ello .En este caso nos abre el camino del sujeto como responsable, por que “no hay responsabilidad subjetiva sin culpa “ responsable por someterse ,por ser determinado por otro, por vivir la vida de los otros en menoscabo de la suya propia .Wiesler podría haber anclado su cuerpo en la culpa como tapón y obturador de la emergencia subjetiva , pero como veremos no fue así .
No es lo mismo la Producción del Sujeto del Inconsciente que se hace responsable y responde por su deseo, que aquel que se culpabiliza y se rectifica, prefiriendo la culpa antes que la resignificación de su deseo. Pero la culpa de nuestro personaje nada tiene que ver con esa culpa rectificadora que nombramos anteriormente, que cierra el circuito y no permite la emergencia de una singularidad. En nuestro caso, la culpa obliga a Wiesler a responder, permite que el circuito funcione y posibilita la emergencia de la responsabilidad Subjetiva. Como sostiene Oscar D´Amore, “...No hay Responsabilidad subjetiva sin culpa, en donde esta última resulta de la factura particular y la primera de una singularidad. (...) ...dado el tiempo 2 que es el tiempo de la interpelación en el circuito, se funda en su resignificación el tiempo 1, facilita una respuesta que aunque no es considerada todavía tiempo 3 (...), responde a la interpelación. (...) ... el tiempo 1 es ya un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa.” Entonces, como ocurre en nuestro caso, la culpa sería una vía privilegiada para ubicar la Responsabilidad Subjetiva.

TIEMPO 3
Se podría pensar un tercer tiempo donde este sujeto no es el mismo del tiempo 1, en este tiempo hay un efecto-sujeto, donde el personaje hace algo con su deseo. Donde el sujeto debe poder responder por sus actos. Lo planteamos como responsable ,no de una responsabilidad desde la moral ,considerando si lo que hacia como espía del régimen comunista estaba mal y ahora va hacer el bien, porque si es así seguiría estando en el universo particular y seria una mera transgresión ,pensada como opción (una cosa o la otra) .Hablamos de una responsabilidad subjetiva, que va mas allá, que suplementa, que no se puede explicar desde ese universo nominado que llama al sujeto a tomar una decisión .Ser responsable de alienarse, dejarse determinar por ese otro ,en un momento del film cuando dice que el responde a la ideología de su partido “ser escudo y espada del partido”,teniendo en cuenta al autor Calligaris prestarse como instrumento podríamos decir.
Wiesler se percata también de la corrupción y el despotismo del régimen en el que vive, y viendo mermada la fe en su propio gobierno, decide proteger a Dreyman, resuelve modificar el informe para ocultar lo que escuchó (que los escritores iban a hacer un libro contra el estado) y pone su firma a los mismos. También frente a la denuncia de la novia de Dreyman, se adelanta al lugar antes que llegue su superior , y saca la maquina de escribir , resguardando de esta manera al escritor.
Esta respuesta puede ser la consecuencia de la creación de una nueva singularidad (un acto ético). Una singularidad que quiebra el universo previo.
Podemos hacer referencia como un efecto particularista allí donde ese particular que es el comunismo de la Stasi, mediante el espionaje se encargaba de rastrear enfáticamente toda ideología que apareciera por fuera de ese particular y de castigarla. El particularismo aparece como pretensión de que ese rasgo particular devenga condición universal negando, desconociendo, las diferencias, la singularidad y buscando aplastarlas para hacerlas desaparecer.

Tiempo 1 Tiempo 2
Control y vigilancia para la Stasi Lee el libro del escritor
Espía. (Mundo de la libre expresión)

Tiempo 3
Protege al escritor: esconde la maquina,
Corrige los informes
En cuanto a las categorías de Azar y Necesidad o determinación, la necesidad podríamos ubicarla a partir de pensar que la pertenencia de Wiesler al régimen lo llevaba necesariamente a adscribir y responder a esas órdenes: escuchar la vida de los otros, por otra parte lo azaroso es que “otros” le tocaron a él y lo que halló allí. Algo por fuera de la voluntad del sujeto en la historia, a saber: el encuentro entre estos dos personajes (el espía y el escritor) que lo lleva a nuestro personaje a confrontarse con una vida desconocida por él y a preguntarse sobre la propia y sus ideales.
La alienación a estas categorías supone la desresponsabilización e impide un cambio de posición. Sin embargo, tras la interpelación, nuestro personaje no justifica sus actos, ni da cuenta de las circunstancias de su vida apelando al determinismo, a la suerte o la causalidad.
Este azar se fusiona con el deseo de uno de los personajes “vivir la vida de los otros” La responsabilidad subjetiva es un punto medio entre necesidad-determinacion y azar. Es en la grieta entre necesidad y azar donde se encuentra la responsabilidad del sujeto.
.A partir del final de la película podemos inferir que la respuesta del personaje frente a la interpelación supone un acto ético, hay algo nuevo, un cambio de posición. La ética opera cuando los elementos con que contamos para una situación exigen algo más. Como sostiene Oscar D´Amore: “.. el acto ético no podría sino coincidir con el efecto sujeto. Es decir el sujeto del acto coincide con el de la responsabilidad subjetiva. Es por esto que también afirmamos que la responsabilidad subjetiva es otro nombre del sujeto, del sujeto en acto.”

Hipótesis clínica:
La hipótesis clínica intentará dar cuenta de cómo y por dónde juega el deseo del sujeto. Y que “hacerse cargo” de ser un sujeto de deseo, asumirlo, responsabilizarse del mismo, implica para él tomar una decisión
Gerd Wiesler se nos presenta en un primer momento en una posición claramente neurótica, como un personaje completamente tomado por la lógica de la demanda, completamente alienado a los significantes del Otro (que se muestra como completo). El convencido comunista y capitán de la Stasi, trabaja para la policía política de la RDA , la cual trata de reasegurar su poder con un despiadado sistema de espionaje, control y vigilancia, nuestro personaje es participe de este sistema, sus conductas son coherentes a partir de ser pensada su alienación a ese Otro.
Sin embargo, mientras va interiorizándose cada vez más en “la vida de los otros” – en la intimidad amorosa, los gustos literarios, las ideas y las expresiones del autor y su pareja – Wiesler corrobora la pobreza de su propia existencia y una nueva forma de vida a la cual parece difícil resistirse (aparece el deseo)
Como afirmábamos en párrafos anteriores, la acción uno es inconciente, considerando esto me parece importante reflexionar la idea de que el personaje buscaba encontrar un sentido a su vida a partir de vigilar y controlar la vida de los otros. ya que se encuentra en una incertidumbre sobre quien es ,que quiere ,de aquello que supuestamente lo colmaría. Esto se advertiría en el film cuando el protagonista pedía a una prostituta a la cual había pagado por favores sexuales que se quedara un rato mas ese “que se quedara” estaba dando cuenta que no quería estar solo. Esta dando cuenta de la necesidad del reconocimiento del otro, una necesidad alienante en el caso de nuestro personaje.
A partir de observar el mundo del arte y de los librepensadores, así como las relaciones interpersonales, de la que él no disfrutaba, se identifica con la figura de Dreyman .Al modificar los informes para ocultar que el escritor iba a publicar ese libro contra el comunismo y ponerle la firma sin saberlo estaba firmando y dando su nombre a la transformación que se había producido en él, está haciéndolo propio .Podemos decir que Wiesler es responsable subjetivamente de su alineación en el tiempo1 en donde prestarte y ser instrumento de un otro que lo completaba, deseo que viene de otro como demanda ante la cual el sujeto se somete .Responsable de no querer estar solo, de ahorrarse tomar decisiones por si solo . La interpelación del tiempo 2 lo hace volver y resignificar ese tiempo1 .En el tiempo 3 ,es otro sujeto ,un sujeto que hace propio ese deseo ,tomar decisiones por si mismo, pensar libremente, poder tener relaciones profundas con otro, es decir construir su propia identidad y su propia vida.

Bibliografía utilizada:
• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
• Salomone, G.: “Las Formaciones del Inconsciente y la Responsabilidad”. Ficha de cátedra. Mimeo.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



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