por 

Psicología, Ética y Derechos Humanos.
Cátedra I
Prof. Tit. Reg. a cargo: Michel Fariña, Juan Jorge

Las Traquinias, Sófocles.
Parcial Domiciliario.

Comisión 1.
Ayudante a cargo: Fernando Pérez Ferretti

Alumna: Cynthia Mariana Greco
L.U: 339352330
E-mail: cynti_greco@hotmail.com

Fecha de entrega: 26 de febrero
Curso de verano 2012

LAS TRAQUINIAS- SOFOCLES.
SINOPSIS
Deyanira, hija de Eneo, está casada con Hércules, quien ganó la mano de la doncella en una lucha contra Aqueloo, que también la pretendía. Cuando los recién casados abandonan la tierra de Eneo, son transportados por Neso- un centauro- por las aguas del río Eueno. Hércules le da muerte al centauro con una flecha (envenenada), por intentar propasarse con su mujer. El matrimonio se establece en la tierra de Traquinia, de la cual el marido se ausenta con frecuencia. En su última partida (hace un año y tres meses) deja a su mujer unas tablillas que contenían un oráculo: que en ese viaje hallaría el fin de su vida o alcanzaría el premio de la victoria, para gozar en adelante tranquilamente sus días. Al acercarse la fecha del cumplimiento de dicha profecía, Deyanira se encuentra intranquila y envía a uno de sus hijos (Hi-lo) en busca de su marido, siguiendo el consejo de una sierva. Pero en ese momento, llega Lica (un heraldo) con un grupo de mujeres tomadas por esclavas, informando que Hércules ha regresado. En esa circunstancia, Deyanira se entera por un mensajero (que confronta a Lica para que diga la verdad que estaba repartiendo por el pueblo) que Hércules se hallaba enamorado de una de esas mujeres- Yola, hija de Eurito-, y la había tomado por esposa. Frente a esta noticia Deyanira decide utilizar un antiguo regalo que le había hecho el centauro Neso antes de morir. El mismo le había dicho a Deyanira que si guardaba un poco de su sangre y luego la utilizaba con Hércules, tendría un mágico encanto, de manera que no miraría a ninguna otra mujer como a ella (pero también le había dado la precaución que la sangre no debería exponerse a la luz ni al calor). Deyanira unta una capa con la sangre del centauro y se la envía a Hércules, como regalo de bienvenida. Hércules viste el manto en el bosque mientras practicaba un sacrificio de bueyes, y cuando prende fuego a los animales sacrificados, la túnica se pega a su cuerpo y empieza a hacer efecto el veneno que la misma contenía. Frente a esto, Hi-Lo hijo del matrimonio que presencia la escena, va en busca se su madre para reprocharle lo sucedido y Deyanira se encierra en su habitación y se da muerte con una espada.

DESARROLLO
En primer lugar, se propone despejar la Responsabilidad Jurídica en el escenario de esta tragedia. Tomando como referencia el Código Penal, articulo 34, inciso 1º: "No es punible el que no haya podido al momento del hecho (...) por su estado de inconsciencia, error o ignorancia de hecho no imputable, comprender la criminalidad del acto (...)", podemos hallar un correlato que sea comparable en la tragedia (y por ende al momento Histórico en que ella se presenta), con el episodio del Coro que dice: "Pero en contra de los que delinquen involuntariamente se aplaca la ira, y eso es lo que te conviene". Debido a que la acción de Deyanira no esta orientada al asesinato de su marido. El móvil de la acción de la protagonista no esta dado por venganza, tal como puede verse en esta frase: “De modo que si a mi marido, que por esta pasión ha sido dominado, fuera yo a reprender, ciertamente estaría loca; ni tampoco a esta muchacha que no es culpable de haberme inferido ultraje alguno ni ningún mal. Nada de todo eso.”
El Coro cumple una función primordial en este género, comentando las peripecias de los protagonistas, dándoles réplicas y afianzando las ideas centrales de la obra. Resulta de gran relevancia destacar que en esta tragedia, el Coro esta compuesto por personajes femeninos, debido a que en el contexto socio- histórico en el que fue creada la obra, las mujeres tal como lo señala M. Celina Perriot, eran vistas como seres malignos, capaces de acciones perversas o como simples bienes patrimoniales bajo la potestad de los varones, como meros objetos de deseo o como seres ambiguos, mezcla extraña de peligro y seducción , siendo que en esta tragedia Sófocles otorga un papel central a Deyanira, así como también al coro de mujeres que representa la voz de un género en ese entonces marginado y excluido al derecho de la palabra.
Analizando el circuito de la responsabilidad, es posible establecer un Primer tiempo lógico, en la escena en que Deyanira unta la capa con el ungüento que le había recomendado el centauro. Esta acción es realizada por ella con determinados fines: volver a ser destinataria exclusiva del amor de Hércules, ya que no concebía la idea de vivir bajo el mismo techo con la nueva esposa de su marido; siendo que se agotan las posibilidades frente a la llegada de la segunda esposa a Traquinia. Con esta acción Deyanira intenta transformar la fórmula del amor en necesidad, para que Hércules la ame sin atenuantes, sin alternativas y solo a ella.
Es un hecho a tener en cuenta, que Deyanira está informada de que Hércules le es infiel con frecuencia, asunto que parece no importarle demasiado, o, que, en todo caso, sabe disculpar con elegancia El punto de inflexión, lo que Deyanira no puede concebir, es el hecho de vivir bajo el mismo techo con Yola,
El Tiempo dos del circuito adviene con una interpelación del sujeto a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Su acción iniciada en el Tiempo uno fue más allá o más acá de los esperado. Este tiempo puede ser pensado en la tragedia que nos ocupa, en relación a las palabras del hijo, cuando le dice a Deyanira: "¡Ah madre! ¡Como quisiera poder escoger entre una de estas tres cosas: o que ya te hubieses muerto, o que viviendo fueras madre de otro, o que hubieras cambiado la resolución que tomaste por otra mejor!" y en otro diálogo "¿para que ha de llevar inútilmente el respetable nombre de madre la que procede como si no lo fuera?". Deyanira ya había pensado la posibilidad de que su acción pudiera tener otro resultado que aquel que ella pretendía, ya que al buscar la lana de oveja con la cual había untado la capa para su marido, la encontró desintegrada (al quedar expuesta involuntariamente a los rayos del sol). En ese momento pensó la posibilidad de que el centauro la hubiese engañado, y esta comunicación la hace al coro de mujeres. En ese momento dice que si su marido muere, ella también morirá por no vivir con mala fama. Podemos ver que Deyanira se ve interpelada por las palabras de su hijo frente a lo sucedido, debido a que hasta ese momento ella se encontraba soportada por ciertas certidumbres yoicas que le daban un lugar en la vida como esposa de Hércules y madre . Frente a la conversación con su hijo, hay un punto de ruptura para Deyanira, que deja al descubierto la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que la sostenían, debido a que ella se refugiaba en su figura de madre y esposa, y aún así renegaba de su vida infeliz, lo que podría dar lugar a la pregunta por la responsabilidad subjetiva de esta mujer.
Pero para analizar la responsabilidad subjetiva, es necesario despejar los elementos que corresponden situacionalmente a necesidad y azar.
Analizando los elementos de necesidad situacional, podrían estar dados por las profecías que anuncian la muerte de Hércules. Esto se encuentra expresado en dos oráculos que le transmite el padre (Júpiter) al hijo (Hércules). En el oráculo que se expresaba la situación en que Hércules hallaría la solución de los trabajos que sobre él pesaban, él interpreta que el resto de su vida sería tranquila, pero cuando se hallaba agonizando por el veneno, cayó en la cuenta de que su intuición había sido errada, debido a que el cese de los trabajos implicaba su muerte misma y la tranquilidad en tanto reposo eterno. El otro Oráculo hace referencia a que Hércules sería asesinado por alguien que ya estuviese muerto (en este caso el centauro Neso) . Es posible dar cuenta del valor de verdad de los Oráculos, que dan al sujeto un mensaje Oblicuo, de forma invertida, donde Hércules hace una interpretación incorrecta del mismo, y de esta manera se lo transmite a Deyanira en las tablitas. El Oráculo más reciente (el del fin de los trabajos) es confirmación del Oráculo antiguo (la muerte causada por un muerto).
Hay una cita del Coro que habla sobre el Destino y el Hado . Los Oráculos son del orden de la fatalidad, de la tragedia. No tienen la función de interpelar. Podemos caracterizar a la muerte de esta manera, como algo exacto, riguroso, firme y fatal.
El elemento de azar situacional podría estar dado por el hecho de que Deyanira emprende una acción untando un manto con una supuesta poción de amor, que resulta ser un veneno mortal. Esta empresa resulta un factor de Mala suerte para toda la familia, debido a que modifica el rumbo de las acciones. Es posible de esta manera caracterizar el hecho como una coincidencia, una casualidad o un accidente; producto del Azar que desconecta la relación entre causa y efecto.
La responsabilidad subjetiva se ubica en la brecha entre necesidad y azar (situacionales) y, si bien el sujeto no es responsable de estos dos elementos, si lo es de cómo actúa frente a ellos. Consideramos que el tiempo 2 interroga verdaderamente al sujeto debido a que la distancia que separa el tiempo 1 y el tiempo 2 no se debe exclusivamente a azar y/o necesidad.
La Hipótesis Clínica puede situarse en ubicar a Deyanira en relación con su propia femineidad. Con su propio deseo en tanto mujer, más allá del lugar que ella ocupe para otro, o de los ideales de belleza y juventud que en ella se juegan, al verse desplazada por la nueva mujer de su marido . Pregunta por lo femenino, que escapa a la identificación que ella sostenía desde el lugar de madre, que frente a las palabras de su hijo este ideal cae, y la deja confrontada con su propia posición de sujeto.
Se ha discutido largamente acerca de la etimología del nombre de Deyanira, significaría algo así como "destructora del hombre", "hostil al hombre" o incluso "que lucha contra el hombre" . Podríamos pensar alguna de estas acepciones del término en relación al deseo de Deyanira (inconsciente por supuesto) en relación al Hombre.
A raíz de lo hasta aquí expuesto podríamos esbozar un Tercer Tiempo lógico en el circuito de la responsabilidad, entendiendo el Suicidio de Deyanira como un pasaje al acto, como es propuesto por el profesor Alejandro Ariel en el análisis de la película “El color de la noche”.
El tiempo tres, el de la respuesta, es producido por la sobreimpresión del tiempo dos con el uno. Se entiende por respuesta aquello que ha suscitado a la interpelación. Es un tiempo de implicación del sujeto, un tiempo de acto. Deyanira ve en su muerte la única salida posible, y a su vez ésta determinación le ahorra al Sujeto enfrentarse con el campo de la Responsabilidad que emerge como una posición por el deseo inconsciente, siendo que en este personaje la pregunta por la Responsabilidad no llega a formularse y el campo de la Responsabilidad Subjetiva queda vacante. Al verse confrontada a una coyuntura dada por la inminente ausencia del varón (por ende su situación de viuda), y el desprecio de su hijo, se evita adoptar una posición frente a aquello que sin haberlo elegido la invita a una decisión.
En este punto, podemos ver de todas maneras que hay un movimiento del Sujeto respecto a la posición anterior. Esto es tenido en cuenta en relación con dos indicadores. En primer lugar Deyanira ejecuta su muerte en silencio, sin un lamento, sin intentar justificar su equivoco. En momentos anteriores de la obra, ante cada acción que va a realizar, Deyanira se dirige al Coro de Traquinias para obtener de ellas un consejo, una opinión o tal vez su consentimiento. Esto puede verse cuando una sierva le aconseja a Deyanira que envíe a Hi-Lo a buscar a su padre, o cuando Deyanira consulta con el Coro antes de utilizar la Poción que le dio el Centauro. Pero a diferencia de estas situaciones, a la hora del suicidio, Deyanira no lo consulta con nadie, sino que es una determinación que toma ella en su soledad.
En segundo lugar, Otro movimiento en la posición subjetiva que puede resultar relevante para el análisis que se plantea, es una reversión de roles que ocurriría a la hora de la muerte: Deyanira se suicida en una forma masculina, atravesándose el costado con una espada (arma varonil, militar y guerrera), lejos de la convención trágica propia de los personajes femeninos (muerte por ahorcamiento) ; Hércules gime y llora de dolor como una mujer, tal como él mismo declara .
Sería posible a partir de lo expuesto pensar en los roles ocupados por los personajes en relación a la pareja y, por qué no, en relación también a su propio deseo. Las últimas palabras de la protagonista antes de morir son las siguientes: “¡Oh lecho mío y tálamo nupcial! Adiós para siempre, que ya no me recibiréis en vuestro seno como esposa.” Tal ves, algún juego de palabras nos permitiera intervenir: ¿Qué implica para usted el seno?, haciendo una alusión a los múltiples significados de la palabra.
En cuanto a las figuras de la culpa, podríamos pensar en una culpa autoreferida, en tanto que Deyanira se suicida para pagar por el acto que cometió (como un modo de "pagar de más"), con tal de no responder ni verse interpelada por el deseo que la habita. Esta culpa tendría por función develar, ponernos en la pista de algo del orden de la responsabilidad pendiente. Si bien Deyanira no se arrepiente de la acción llevada a cabo en el primer tiempo lógico (regalarle la capa untada con la poción a su marido), podemos inferir que reniega de la misma, temiendo por su futuro, por la posición en la que ella quedaría frente a los otros, y su estado de viuda.
Respecto al eje Particular, podemos ubicar el pensamiento (compartido por Deyanira) de que lo que un hombre busca en una mujer es belleza y Juventud, relacionado también con la Estética que se corresponde con este eje.
Lo Universal Singular podría estar relacionado con la posición de Deyanira en relación a la femineidad. Por medio del acto de suicidio, Deyanira rompe con la moral particular de la época que concebía a la mujer como subordinada al marido y es en esta ruptura que se manifiesta lo universal a través de la singularidad en Deyanira. Esta singularidad viene entonces a suplementar el Universo previo, cuestionando la posición femenina en la sociedad de la época.

BIBLIOGRAFIA

Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Bs. As.

Ariel, Alejandro (2004). En rojo: la responsabilidad por la transferencia. Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Transcripción de Juan Jorge Michel Fariña

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Gutiérrez, Carlos. Responsabilidad Jurídica y Subjetiva

Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. 4. Eudeba, Bs. As.

Michel Fariña, Juan Jorge. (1998). Lo universal-singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. 3. Eudeba, Bs. As.

Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

Nelli, María Florencia (2006). El Mito de Heracles en Baquílides: Su relevancia para el análisis de la Traquinias de Sófocles. Revista Synthesis, enero-diciembre, número 013. Universidad Nacional de La Plata

Perriot Maria Celina (2007), Configuración de personajes femeninos en seis tragedias de Eurípides -San Juan, Universidad Nacional de San Juan.

Salomone, G. Z. (2006): El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva.

Sófocles (1985): Las Traquinias. En Tragedias, Editorial Edaf, Madrid.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: