Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2009 > Lo que tú quieras oir >

por 

SEGUNDO PARCIAL DE PSICOLOGÍA ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS
CÁTEDRA: FARIÑA
TÍTULO: “LO QUE TÚ QUIERAS OIR”

CONSIGNA DE PARCIAL:
Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).
En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.
Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.
Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.
Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Comisión: 14
Profesora: Brunetti, Marcela
Alumna: Herms, Erika
LU: 315088620

2do Cuatrimestre - 2009
LO QUE TÚ QUIERAS OIR (2005)
“Lo que tú quieras oir” (2005) es un cortometraje español de 7 minutos dirigido por Guillermo Zapata. Se encuentra disponible en varios sitios de internet, entre ellos YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=12Z3J1uzd0Q

Sofía es una maestra que al comienzo de la película aparece llegando a su casa con las bolsas del supermercado mientras habla por celular con su amiga y compañera de trabajo, Ana. Le cuenta refiriéndose a un dibujo que le hizo un alumno “No sabes lo que me ha dicho hoy - Profe: te hecho un dibujo - ¬ y me ha enseñado un trozo de papel donde supuestamente salgo yo, imagínate, un churro de color violeta que pone Sofía (…) Mañana voy a ir, voy a comprar un marco y lo voy a colgar en casa (…) No, a Miguel (novio) no creo que le importe, no se fija en las paredes, está todo el día con el ordenador (…)” Luego le sigue comentando acerca de la cena que planea hacerle a su pareja esa misma noche. Es entonces cuando mira en la pared un marco vacío, su cara se transforma en desconcierto, inmediatamente dirige su vista al contestador automático y observa que tiene un mensaje dejado por su novio. Con voz temblorosa le dice a su amiga que luego la llama y se sienta en el sofá a escuchar el mensaje: “Sofía, soy Miguel, si estas en casa por favor coge el teléfono, es urgente que hablemos… ¿no estás? Sofía adiós, no se como decirte esto, no voy a volver a casa ni esta noche ni ninguna otra, es que… tú no te das cuenta pero necesito que me des algo de tiempo, porque tengo que pensar aunque sé que puede no lo merezca, pero no quiero volver… tú no te das cuenta, estas con tus niños, tus plantas… durante meses he pensado en que podíamos intentar salvar lo nuestro, pero no es verdad, no quiero ser un inmaduro y lo he sido mucho tiempo por no decirte lo que pensaba… ahora creerás que soy un cerdo, claro, yo lo pensaría... pero pronto habrás hecho tu vida al margen de mi, yo lo necesito, necesito marcharme, salir de esa casa, ahora te hecho de menos pero pasará… ya no te quiero, no quiero salvar lo que queda de nosotros... siento… siento no tener fuerza para decirte esto a la cara pero si lo hablamos me quedo… me quedo y no quiero, no quiero quedarme.”
En la siguiente escena, Sofía aparece inmóvil ante una cena preparada para dos personas. En el contestador se escuchan mensajes de su amiga Ana: “Hola Sofía, soy yo… ¿Sabes ya cuando vas a venir?, los niños me preguntan por ti (…)”, “Sofía, soy Ana, mira te llamo por la escuela… ¿es que pido una baja por depresión? No puedes seguir sin venir, sin decir nada (…)”
Luego aparecen imágenes del marco vacío, el placard sin la ropa de Miguel… mientras que Sofía escucha la cinta varias veces, en una oportunidad se acuesta en la cama con el grabador en la mano a escucharla una vez más, es entonces cuando en la parte que Miguel le dice “tú no te das cuenta, estas con tus niños, tus plantas” dirige su vista hacia las plantas de su habitación, luego hacia el dibujo del alumno colgado con una chinche en la pared… Acto siguiente: detiene la reproducción del mensaje, se levanta de la cama y comienza una transformación de la cinta. La modifica tomando algunas frases de su novio y juntándolas luego, de modo que termina quedando el siguiente mensaje, que Sofía se sienta a escuchar en el sillón:
“Sofia, soy Miguel, necesito volver a casa, esta noche, durante meses he pensado… en salvar lo nuestro, necesito volver… no quiero ser un inmaduro… he sido mucho tiempo por no decirte lo que pensaba, te quiero, habrás hecho tu vida al margen de mí, pero necesito… volver a casa, te quiero, siento no tener fuerza para decirte esto a la cara, te quiero, te quiero”. Luego de escucharla, Sofía responde: “no”.
El corto finaliza con la imagen del marco que Miguel había dejado vacío, portando ahora, el dibujo hecho por el alumnito.

EL CIRCUITO DE LA RESPONSABILIDAD
En este parcial se analizará la responsabilidad subjetiva atinente a la protagonista del corto, Sofía.
En un primer momento, ubicamos un universo particular, lo cotidiano de Sofía, corresponde a la escena donde aparece entrando a su casa. Sofía está en pareja con Miguel, con quien convive. Su casa se halla repleta de plantas, estas ocuparían un papel importante en su vida, en tanto objetos valorados, a las cuales dedica parte de su tiempo. A su vez se ubica en este primer momento el amor por sus alumnos, otro pilar fundamental de su vida. Esto se puede observar en la intención de colgar en su casa el dibujo obsequiado por uno de ellos. Respecto a la opinión que su novio tendría de esto expresa: “a Miguel no creo que le importe, no se fija en las paredes, está todo el día con el ordenador”. Es posible ubicar todo esto como el Tiempo 1 del circuito de la responsabilidad, “donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso, que se supone, se agota en los fines para los que fue realizada” : Sofía llega a su casa, actúa como lo hace siempre, supone que su novio no va a enojarse si cuelga en la pared un cuadro con un dibujo de uno de sus alumnos.
En un segundo tiempo, ubicamos el abandono de su pareja, como circunstancia que la interpela. En ese momento, la moral colapsa, ningún saber le dice qué hacer, y sin embargo tiene que hacer algo. En este sentido, es posible afirmar que “la Ética se abre como dimensión cuando el saber moral no lo asiste para poder tratar una situación” .
Estamos en presencia entonces del Tiempo 2 del circuito de la responsabilidad, “tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían” .
La partida de su novio es un hecho que no puede ser explicado por el azar y la necesidad, no es algo que sea producido por la intervención de la suerte o de factores externos a la misma. Sofía queda interpelada subjetivamente ante este hecho.
Su novio le expresa en el mensaje grabado “tú no te das cuenta, estas con tus niños, tus plantas”, además, Miguel, antes de marcharse decide llevarse consigo algo que se encontraba dentro de un marco colgado en la pared. Es la visión del marco vacío lo primero que alerta a Sofía del abandono de su novio. En tanto que éste se lleva consigo algo que colgaba en la pared, que debía tener un valor especial para él, podemos pensar que al contrario de lo que Sofía creía en su universo particular, su novio sí “se fijaba” en las paredes.
Retroactivamente, puede hallarse entre estos tiempos 1 y 2, un lazo asociativo, que permite la creación de una hipótesis clínica, porque si algo ha surgido des-ligado del universo particular previamente conformado se intentará re-ligarlo al mismo, hallando una explicación a su presencia. Sofía queda interpelada en este “tú no te das cuenta” que le dice Miguel, y podríamos pensar que emerge una pregunta por aquello que ella no pudo ver. En este sentido, se puede plantear la hipótesis de la puesta en juego de algo del orden de la pulsión escópica en relación a la posición deseante de Sofía. ¿Cómo se posiciona Sofía en su fantasma? ¿Cómo un objeto a ser mirado? Y en este punto, al ser mirada, ¿aparece una imposibilidad de mirar a los demás?
La siguiente escena muestra a Sofía inmóvil, ante una cena preparada para dos personas. En las siguientes escenas, Sofía se aparta del mundo y yace en su cama escuchando la cinta una y otra vez. Finalmente, en aquel momento en que la cinta recorre la frase de Miguel “tú no te das cuenta, estas con tus niños, tus plantas”, la protagonista pone “stop” al tape, dirige su vista hacia las plantas, luego hacia el dibujo del alumno, pegado con una chinche a la pared. Decide levantarse de la cama y emprender la tarea de modificar la cinta. Lo hace de tal forma que en esta nueva cinta su novio aparece como el inmaduro, como el único culpable de la separación.
Si afirmamos que “el Psicoanálisis plantea un determinismo inconsciente que hace al sujeto responsable por definición” , podemos plantear que en este caso, la pregunta por la responsabilidad subjetiva de Sofía, por cuál fue su parte (más allá de sus saberes conscientes) en la ruptura de la relación, por el qué tuvo ella que ver con esa ruptura, aparece obturada, y en su lugar aparece la negación.
“Se abre como respuesta a la interpelación, de un modo general, un abanico de posibilidades; a saber: el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización – como poderoso anestésico psicosocial – y, en líneas generales, la formación sintomática” .
En otras palabras, nos encontramos con la inexistencia de un Tiempo 3 del circuito de responsabilidad, definido como un tiempo “que verifique la responsabilidad subjetiva, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un Sujeto barrado” . Es decir que el momento 3 implica una noción de acto en la que el sujeto se produce como sujeto barrado ($), un cambio de posicionamiento subjetivo con respecto al momento 1.
Por el contrario, nos encontramos con que la respuesta de Sofía ante el segundo tiempo consiste en la negación del hecho. En el caso de Sofía hay una religadura entre el momento 1 y 2, que tapona cualquier pregunta por el sujeto del inconsciente, y en este sentido no se produce un cambio de posición subjetiva.
En este punto podemos ubicar los aportes de María Elena Domínguez: “El enlace asociativo freudiano (…) denominado hipótesis clínica buscará hallar una explicación al exceso, a esa diferencia (entre el momento 1 y 2) (…) Si sólo ubicamos en ella una interpretación que re-liga los elementos disonantes, dicha hipótesis no podrá ser otra que una sutura fantasmática destinada a taponar esa apertura, clausurando la pregunta por la causa (objeto a). Y esa no es la respuesta que esperamos para situar la responsabilidad, sino aquella en la que se ponga en juego la cualidad del eje U-S y su lógica del no-todo. Es decir, una respuesta que avance más allá del goce regulado por el fantasma” . Es en este sentido que la respuesta de Sofía obtura la apertura hacia un Tiempo 3, puesto que se mantiene en la lógica fantasmática situada en la hipótesis clínica, en relación a ser un objeto mirado por el otro.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: