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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

"PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS"

CÁTEDRA: Fariña

SEGUNDO PARCIAL DOMICILIARIO

▪ ALUMNAS: Orenstein Lucia Libreta: 314920540

Mezquita M. Florencia Libreta: 327379760

▪ COMISIÓN: 13

▪ DOCENTE: Lic. Fraiman

▪ FECHA DE ENTREGA: 16/11/09.

La película que trabajaremos será "Los abrazos rotos", del director Pedro Almodóvar. El personaje a analizar se llama Judith García.
Ella se desempeña como directora de producción, y trabaja además junto a su amigo Harry Caine, un ex director cinematográfico que a causa de una ceguera (producto de un accidente automovilístico hace 14 años) ha devenido en escritor. Judith y Harry han tenido años atrás una historia de amor, que aparentemente ha dejado en ella restos inconclusos. El hijo de Judith, Diego, trabaja como asistente de ambos.
Judith se muestra como una mujer reservada, parecería que esconde algo, y en varias oportunidades Diego le reclama este hermetismo.
Harry le cuenta a Diego acerca de una película que rodó hace años atrás, donde aun conservaba su visión y se desempeñaba como director de la película “Chicas y Maletas”.
La protagonista de su historia será Lena; una mujer casada con el empresario Ernesto Martel, quien además será el productor de la película. Judith será directora de producción en el rodaje.
Durante la filmación, director y protagonista se enamoran. Pero esto no le será ajeno a Martel, quien previniendo que esto puede pasar, envía a su hijo (Ernesto junior) a que filme un documental del "detrás de escena". Así, el marido de Lena vislumbra la infidelidad, y aturdido por sus celos transforma a la actual pareja en fugitivos. Lena y Harry huyen a una playa alejada, donde poder vivir plenamente su amor.
Sin embargo nada es tan pleno, Martel busca venganza, y sabe como hacerlo. Sobornara a Judith, quien también se encuentra dolida por la partida de su amigo, para que le confíe el paradero de ambos. La propuesta le resulta muy tentadora, Martel cubrirá los gastos de una operación altamente importante para su hijo. Judith sabe donde están, ya que Harry le ha dejado un mensaje confiándoselo. El desenlace es predecible. Martel envía a su hijo en busca de ambos. Pero en el inminente reencuentro se produce un accidente que se cobra la vida de Lena y deja a Harry ciego. Todo ante Ernesto junior y su cámara como testigos.
Las consecuencias de su traición dejan a Judith con una incertidumbre de años, y un secreto que solo compartirá el día del cumpleaños de Harry, 14 años después. Allí luego de enterarse de la muerte de Martel ella confesara su traición, y se atribuirá de modo enigmático una culpa "¿realmente habría sucedido el accidente si yo no le daba tu paradero a Martel?" se preguntara Judith retóricamente. Esta confesión, da lugar a una seguidilla de verdades: Judith le confesara a Diego que su padre es Harry.

Hasta aquí la viñeta.
Trataremos de establecer en un primer momento los 3 tiempos lógicos que conforman el circuito de la responsabilidad. Estos 3 tiempos se encuentran definidos por Fariña en su trabajo “Responsabilidad: entre necesidad y azar” . Aquí el autor dice que en un tiempo 1 “…el personaje lleva adelante una acción, una conducta orientada por un determinado objetivo y entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concebida…”.
Este primer tiempo podemos ubicarlo en el momento en el que Judith traiciona a su amigo Harry contándole su paradero al marido de Lena. El fin de esta acción es realizarle una costosa operación a Diego, su hijo, que Martel se había ofrecido a pagar. Quizás el propósito de Judith se agotaban en el objetivo de salvaguardar la vida de su hijo, a expensas de tener que delatar a su amigo; a fin de cuentas esto es lo que haría una madre por un hijo, y quizás su amigo lograría entender la prioridad que esto merecía.
Pero las cosas no salen como Judith espera, cuando Harry se dispone a regresar, sufre el mencionado accidente automovilístico junto a Lena. Aquí se produce el tiempo 2: “… una interpelación que el sujeto recibe a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Su acción iniciada en el tiempo 1 fue mas allá o mas acá de lo esperado” . Judith se interpela acerca de lo ocurrido. Se pregunta acerca de la posibilidad de que el accidente no haya sido tal, sino que la tragedia haya sido provocada intencionalmente por Ernesto júnior. De esto se desprende que nada hubiese pasado si Judith no delataba a su amigo. Ahora no solo ha descubierto el paradero de su amigo, si no que además a causa de su revelación se ha producido un accidente que ha cobrado la vida del gran amor de Harry (Lena), y a él lo ha dejado en la oscuridad de la ceguera. A pesar de sus sospechas Judith decide callar durante 14 años.
Fariña sostiene que “responsable es aquel del que se espera una respuesta. Pero no una respuesta evitativa, negadora o renegadora de la situación. Una respuesta que suponga un cambio de posición del sujeto frente a sus circunstancias”. Judith es incapaz de responder frente a lo sucedido hasta que sucede un hecho que resignifica todo lo anterior. La muerte de Martel posibilita ese cambio de posición, que le permite a Judith responder frente a ese “Tiempo 1”. Esa noticia repercute en ella, la toca de lleno, y la traslada a aquel lugar y situación que prácticamente había querido alejar de su consciencia.
Judith ya no es la misma. Ya no se posiciona del mismo modo frente a la acción efectuada en el tiempo 1; No será la mujer evasiva, sino que decide “responder por sus actos”. De este modo se produce un “Tiempo 3”. Para Fariña el sujeto de este tiempo “…es un sujeto de la renuncia. El que puede sustraerse al dormir en los signos de un guión ajeno. El que enfrenta su existencia. El que esta dispuesto a quebrar el ultimo de los horizontes que aun permanecía intacto y abrir con decisión la puerta de la incertidumbre” . Judith ya no puede vivir con ese secreto dentro de ella, necesita tomar una decisión, y eso implica posicionarse ante algo. Jinkis dirá: "responsable es aquel de quien es esperable una respuesta: responsable de lo que hace y dice" . Judith da cuenta de esto. Ella hace ("traiciona" en su acto, si se quiere) y luego de muchos años de silencio dice, le da nombre a su silencio, sufre por lo sucedido.
Dentro del guión de la película, encontramos en primer lugar la confesión a Harry: ella ha develado el paradero de los amantes a fines de que Martel costee los gastos de la costosa operación de Diego. De este modo Judith responde a sus actos desde la culpa. “La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción sobre la que se “debe” responder”.
Sin embargo, a posteriori nuestra protagonista realiza otra confesión: le revela a Diego, que Harry es su padre. Suponemos, que a diferencia de la confesión anterior en la cual se opero desde la culpa, ahora Judith responde ante su deseo inconsciente. ¿Qué fue lo que realmente motivo a Judith a traicionar a su amigo? Al contarle a Diego la verdad sobre su verdadero padre, revela algo más que la identidad del joven. Revela el amor que sintió por Harry, y que quizás aun hoy siente. De este modo, la traición llevada a cabo hace 14 años, toma una tonalidad distinta; tuvo una motivación más allá que la operación de Diego. Así el fin del acto seria otro: que Martel encuentre a su esposa y la separe de Harry, dejándole así el camino libre a ella, para llegar a su amor secreto. Aquí ya no se habla de buenas o malas intensiones por la que merecería ser juzgada, se trata de la experiencia de deseo inconsciente. Hablamos aquí de una singularidad en situación, singularidad que amplia aquel universo previo. No se trata de juzgar desde la moral el hecho de si “esta bien o mal” traicionar a su amigo, ya que la irrupción del deseo inconsciente rompe con la vigencia de lo dado hasta ese momento, amplia el universo previo.
Lacan hará una mención con respecto a esto. Considerara que “la única cosa de la que puede ser culpable un Sujeto es de haber cedido en su deseo” . Siendo que el Sujeto es responsable de la puesta en acto del deseo. Judith puso en acto su deseo de que Harry sea únicamente suyo, sacar del medio a esa mujer, Lena, que a su criterio se interponía entre ambos.
Para indicar la ligazón entre Tiempo 1 y 2 y el efecto de resignificación del segundo tiempo sobre el primero, damos lugar a la hipótesis clínica para dar cuenta respecto de qué debe responder el sujeto en términos de responsabilidad subjetiva. Nuestra hipótesis clínica es que Judith quería “deshacerse” de Lena. La mujer que había venido a ocupar el lugar que alguna vez fue de ella. Y no solo eso, si no que se había llevado a “su hombre”, alejándolo de su lado. La única salida que encontró Judith para reencontrarse con su amor, es delatarlos. Y delatándolos exponía también ese amor por Harry.
Todo lo antedicho podemos relacionarlo con las categorías de necesidad y azar desarrolladas por Fariña. Para el autor la Necesidad son aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana (destino), mientras que el Azar son aquellos eventos ajenos al orden humano, pero que escapan a la égida de la necesidad (suerte). Así la necesidad se ubicaría con la muerte de Martel. Esta es tan inesperada como reveladora. De esta se desprende y desencadena los acontecimientos reflexivos que llevan a Judith a desmarañar el verdadero deseo oculto en la acción emprendida por ella al momento de confesar el paradero de los amantes.
En azar sin embargo no existe conexión causa y efecto; “desconecta tal relación” . El accidente que se produce, que termina provocando la muerte de Lena es producto del azar. Nada ni nadie preveía un desenlace trágico. El fin ultimo de la traición lo ubicamos como un modo de alejar a Lena de Harry (que Martel la aleje de él). Sin embargo, una mala maniobra termina con la vida de Lena; a fin de cuentas el objetivo es logrado, pero por obra del azar se produce un deshelase por fuera de lo esperado.
Es en la grieta entre necesidad y azar donde aparece la responsabilidad subjetiva.
Hasta aquí lo que se denomina la Responsabilidad subjetiva, y en esta un Circuito de la responsabilidad. Con un primer tiempo lógico, donde el personaje lleva adelante una conducta con determinados fines. Judith decide confiarle a Martel el paradero de su amigo, bajo una causa: su hijo.
En un segundo tiempo estará en juego una interpelación del sujeto, por el cual se resignifica el acto llevado a cabo en el primer tiempo. En este tiempo el sujeto se ve obligado a responder más allá del tipo de respuesta que este pueda llegar a dar. Judith se quiebra y confiesa. Resignifica un acto llevado a cabo muchos años antes, pero que en la actualidad necesita confesión. Judith ya no puede vivir con eso dentro de ella.

BIBLIOGRAFIA

• D`Amore, “Responsabilidad subjetiva y culpa”. En La transmisión de la ética, Clínica y Deontología, Letra Viva, Buenos Aires, 2006.

• Fariña, J “Entre responsabilidad y azar” texto de la Página Web

• Fariña, J. “The Truman Show” Clase 8

• Fariña, J, “Lo universal- singular”. En Ética: Un horizonte en quiebra, Eudeba, Buenos Aires, 1998.

• Jinkis, J, “Vergüenza y Responsabilidad”. En Conjetural, número 13, Editorial Sitio, Buenos Aires, 1987.

• Mosca, J. “Responsabilidad, otro nombre del sujeto”. En Ética: Un horizonte en quiebra, Eudeba, Buenos Aires, 1998.



NOTAS

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