por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos
2do cuatrimestre/2009

Profesor Titular: Juan Jorge Michel Fariña
Profesor de Trabajos Prácticos: Fernando Pérez Ferretti
Comisión: 19
Alumno: Lucio Barril
L.U.: 323300050
E-mail: lucio_barril@hotmail.com

En este caso analizaré al personaje del león Alex en la película “Madagascar”. Este felino es habitante de un zoológico en New York (aparentemente desde nacimiento o bien desde muy pequeño) junto a la jirafa Melman, el hipopótamo Gloria, la cebra Marty, y los pingüinos entre otros. Alex se encuentra cómodo y satisfecho en dicho zoológico, donde es alimentado por los humanos y exhibido como espectáculo para la gente. Este personaje muestra una gran simpatía por todo lo relativo a este mundo civilizado en que se ve inmerso, manteniendo una relación poco amigable con “lo natural” propio de su especie (cosa que se puede apreciar en la escena que corre por la jungla y se golpea con ramas, se tropieza con rocas y lo estorban telarañas).
En la vida de Alex transcurría todo en su confortable rutina hasta que a Marty se le ocurre la idea de escaparse, al menos por una noche, al “mundo salvaje”. En cuanto plantea la idea a su grupo de amigos animales, éstos (especialmente Alex) responden con comentarios como “¿Estás loco?”; “Es absurdo”; “Es antihigiénico”, o “Allí no vas a encontrar esto” (Alex muestra un filete en su mano). Tratan de convencerlo que no vaya. Con este intento de convencimiento hacía su amigo Marty, se puede decir que comienza el Tiempo lógico 1 del Circuito de la Responsabilidad , al que se le puede agregar también el acto de detener a Marty y frustrar su partida hacia el “mundo salvaje”, ya que este último se había escapado, encontrándolo por fin en la estación central de trenes. Vale aclarar que cuando esto último sucede, Alex le exclama a Marty: “No se muerde la mano que te da de comer” mientras varios policías les apuntaban con armas antes de llevárselos por andar dando vueltas por la ciudad y considerarlos como un peligro. Y por último, el acto de pedido de socorro en cuanto Alex se percata que se encuentra efectivamente en el “mundo salvaje” una vez que naufraga en Madagascar. Esto último se ve muy bien en la escena que Alex construye unas letras gigantes hechas con cañas que dicen HELP (socorro en castellano), las cuales, por motivos del viento y la pobre construcción, se desarman quedando escrito HELL (infierno), dando un panorama de lo que allí se estaba jugando para Alex. Este tiempo lógico 1, que llamaré “como un filete… no como salvaje”, se re-significará, como indica D´ Amore en “Responsabilidad y Culpa”, sólo en tanto exista un segundo tiempo lógico, el cual es ubicable en la escena que se adjunta a la presente:
Alex comienza a ver más amistosa la idea de encontrarse en el “mundo salvaje” y se muestra vigoroso y con energías a pesar de no haberse alimentado hacía ya dos días. Marty le solicita que haga su show (el mismo que solía hacer en el zoológico de New York), a lo que Alex acepta. Este show se realiza con un público enorme de lémures, el rey lémur, su consejero y Marty entre otros. Alex brinda un show que gusta a su público. En el mismo desprende un rugido tan potente que sorprende al mismo Marty, quien le indica que “ese no lo había oído nunca”. Alex percibe el olor de su público y, con una mueca transformada, salen de sus dedos unas afiladas uñas, al mismo tiempo que comienza a ver a todos sus espectadores como filetes de carne devorables. En ese instante, Alex muerde el trasero de su amigo Marty, respondiendo con sorpresa a la vez que perdido cuando este último le pregunta “¿Porqué lo has hecho?”. Aquí es cuando interviene Moris, el consejero del rey lémur, quien da su explicación genética del asunto: “Come carne, o sea a ti”. A continuación, Alex, volviendo a ver a todo el mundo con forma de filete, se larga a la caza de su amigo, siendo detenido por Moris, quien le arrojó algún fruto de los árboles. Despabilándose del golpe, Alex vuelve a ver a Marty con su forma original de cebra y comienza a sentir culpa por lo ocurrido, sin encontrarle explicación. Posterior a esto se escapa hacia la dirección contraria a la que se fue corriendo Marty.
Como anticipé más arriba, en esta escena se puede identificar los actos constitutivos del Tiempo lógico 2, o sea, el rugido y el ataque a la cebra con el fin de devorarla. Denominaré a este tiempo 2: “Como…como salvaje”; Este tiempo, a la vez que re-significa el primero, le será productor de culpa al sujeto, en la medida que será interpelado a responder, pero ¿ante qué? Para dilucidar esto habría que despejar alguna otra cuestión como ¿es realmente Alex responsable de los actos acontecidos? Para responder esto tendría que discriminar dos coordenadas que pueden darnos la clave de lo sucedido: Se puede localizar como una mera cuestión de necesidad que un animal carnívoro como un león tienda instintivamente a atacar con el fin de alimentación a un animal herbívoro, como por ejemplo una cebra. También se puede localizar como una mera cuestión azarosa que hayan naufragado justamente en una isla que esta carente de vida humana (siendo el humano indispensable en el aporte de alimento para Alex). El tema es que no se agota aquí el caso. No es explicable el que se indicó como Tiempo lógico 2 de manera completa por estas dos coordenadas, por lo que se necesitará una más: La responsabilidad. Como menciona Fariña en “Necesidad y azar”, “La responsabilidad de un sujeto se sitúa en la grieta entre Necesidad y Azar” . Ubicado ya esto puedo redirigirme hacia la pregunta previa: ¿ante qué es interpelado a responder Alex? Para contestar esto se pueden empezar a conjeturar algunas hipótesis clínicas al respecto:
Todo parece indicar que la culpa que surge en Alex se debe a una posición de amor-odio que tiene con su amigo Marty, el cual lo obliga a cuidarlo del “mundo salvaje” en un primer tiempo, y luego atacarlo en el segundo, al mejor estilo “Hombre de las Ratas” de Freud. Sin embargo de esto surge también un interrogante: ¿Lo estaba cuidando a su amigo del “mundo salvaje”? ¿Qué tiene de peligroso el mundo salvaje para Marty? ¿O será que Alex era quien en realidad quería huirle a la idea de ir allí? El film nos muestra justamente que los actos de desesperación en relación a caer en el “mundo salvaje” son justamente de Alex, descritos en el Tiempo 1. Por lo que el “mundo salvaje” parece ser en realidad una amenaza para Alex, pero ¿por qué?
Nos encontramos en esta película con un personaje que es un animal con rasgos personificados, oriundo de lo que el mismo llama “mundo salvaje” (África subsahariana y Asia), pero que habla (cree poder hablar con los humanos aunque estos no lo entienden). Se puede decir, parafraseando a Lacan, que Alex esta atravesado por la palabra, lo que le quitaría esta connotación de natural. Esto quizás justifique esta relación poco amigable que nuestro analizado mantiene con “lo natural” de su especie, cuestión que mencioné más arriba, aunque no explica de igual modo la desesperación que se le despertó ante “un volver” o un “encuentro” con el “mundo salvaje”. Para dar cuenta de esto articularé algunos conceptos lacanianos que pueden servir para el cometido. Alex, estando barrado por el lenguaje, es un sujeto de la falta, que, como tal desea. Este deseo supone Otro en falta, también deseante. El encuentro con esta falta, el encuentro con su deseo es lo que genera la desesperación que Alex experimenta ante la idea de encontrarse con el mundo salvaje, ya que el impedimento de que Marty vaya, es en realidad un impedimento de tener que ir él mismo. Asimismo el encuentro con su deseo es lo que genera la culpa que interpela al sujeto en el Tiempo 2, tal como nos indica D` Amore.
Visto todo esto, surge una nueva pregunta que permita anudar la cuestión: ¿qué es lo que velaba el deseo de Alex? La respuesta es: los humanos. Estos, en tanto Otro completo, omnipotente, otorgadores del alimento, como manos que no hay que morder, velan el deseo de Alex, representando una figura imaginaria completa, tal como se ve en el Tiempo 1. En este Tiempo 1 surge la idea de la falta, la idea de volver al “mundo salvaje” donde no hay seres humanos, generando desesperación, tratando de evitar, de convencer que Marty no se vaya allí, teniendo la idea en realidad de que él mismo puede caer en ese lugar. En el Tiempo 2, el rugido y el ataque a Marty, dan cuenta del encuentro por parte de Alex con su deseo, ante el cual, la culpa que le genera lo interpela.
Una vez respondidas estas cuestiones se puede intentar realizar una hipótesis clínica de Alex, la cual supondría un deseo inconciente de éste en una posición de apoderamiento, de devoramiento del objeto en su fantasma. Objeto que en tanto irreductible y perdido es reemplazable por otros animales, los lémures o su mejor amigo Marty (esto se puede ver en la escena en donde Alex sueña, como formación del inconciente, que se encuentra acostado y miles de filetes caen del cielo dirigiéndose hacia él y permaneciendo en su poder).
Volviendo al Circuito de la Responsabilidad, vemos un Tiempo lógico 2 al que llamé “Como…como salvaje” que, al hacer tambalear al fantasma, re-significa el Tiempo 1, que denominé “como un filete… no como salvaje”, en tanto éste hacía las veces de defensa ante el deseo (para evitar que se devele ante la falta de humanos), dando cuenta del mismo. Es en esta hiancia que Alex es interpelado a responder, a responder por su deseo.
¿Qué hace Alex con todo esto? ¿Se hace responsable de su deseo? Puedo responder que no.
D´ Amore nos indica la posibilidad de un hipotético Tiempo lógico 3, que denomina “efecto sujeto” como respuesta a la interpelación en una dimensión ética. He ahí el sujeto de la “responsabilidad subjetiva” , en donde el sujeto se ubica en lo Universal – Singular haciendo algo con ese deseo, produciendo algo con él. Fariña agrega a esto que “el sujeto que adviene en ese Tiempo 3 no es el mismo que dejamos en el Tiempo 1” . Esto mismo es lo que no ocurre en Alex. El analizado responde ante la apelación, pero con una de las formaciones sintomáticas de la culpa: la culpa resulta “anestesiada” , donde no hay responsabilidad subjetiva, volviendo así sobre lo particular. Alex se desentiende de su deseo retomando la posición en la que se encontraba en el Tiempo 1, por lo cual decide regresar al zoológico de New York, generando una formación sintomática en la que la falta de ese Otro humano, ese Otro proveedor y portador de alimentos es colmada por los pingüinos, quienes le proporcionarán un nuevo menú que complete ese Otro y termine de velar dicha falta: el sushi.

Creditos de la película:
Título: Madagascar
Productora: DreamWorks
Directores: Eric Darnell y Tom McGrath
Año de estreno: 2005
Bibliografía:

• (digitalizada) http://es.wikipedia.org/wiki/Panthera_leo
• D´ Amore, O., 2006, “Responsabilidad y culpa”, La Transmisión de la ética: Clínica y deontología, Vol. I
• Fariña, J., “Necesidad y azar”, Inédito
• Fariña, J., 1999, “The Truman Show”, Inédito
• Freud, S., 1909, “A propósito de un caso de neurosis obsesiva”, Obras Completas, Tomo X
• Freud, S., 1899, “La interpretación de los sueños”, Obras Completas, Tomo IV-V
• Lacan, J., 1962, “La angustia entre goce y deseo”, Seminario X “La angustia”



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