por 

FILM
MAR ADENTRO

MARIA LAURA CIRULNICOFF
mlcirulnicoff@gmail.com

ROSALINA VILLAGRA PEREIRA
rosali_villagra@hotmail.com

Consigna:

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente.
En ese recorte escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “EL MURO” de J.P.Sartre.
Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.
Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.
Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente- el efecto particularista.

Breve Reseña del Contenido de la película Mar Adentro
Género: Drama
Dirección: Alejandro Amenábar
Lugar donde transcurre: Coruña
Personajes:
- Ramón (personaje principal de la historia)
- Julia (Abogada, presenta una enfermedad degenerativa)
- Rosa (Vecina, separada con dos hijos. Conoce a Ramón a través de un noticiero)
- Manuela (Cuñada de Ramón. Se hace cargo de sus cuidados a partir del accidente)
- José (Hermano de Ramón. Se opone al pedido de eutanasia por parte de su hermano)
- Javier (Sobrino de Ramón. Realiza instrumentos para que Ramón se pueda expresar a través de la escritura)
- Gené (Ayuda judicialmente a Ramón)

Ramón Sampedro lleva casi treinta años postrado en una cama al cuidado de su familia. Su única ventana al mundo es la de su habitación, junto al mar. Fue allí mismo donde sufrió el terrible accidente que interrumpió su juventud dejándolo tetrapléjico. Desde entonces, su único deseo es terminar con su vida dignamente. Acudió a la Justicia e intentó demostrar la fortaleza de sus convicciones acerca de su derecho a dar fin a su sufrimiento. Sin embargo su reclamo nunca fue aceptado.
También son fundamentales en la historia dos figuras femeninas de gran influencia sobre el protagonista: Julia, la abogada que quiere apoyar su lucha y Rosa, una vecina del pueblo que intentará convencerle de que vivir vale la pena. Pese a esto, Ramón sabe que sólo la persona que de verdad lo ame, será la que le ayude a realizar ese último viaje.

• Irrupción de lo Particular – Universal y Singular en la película
Particular
Situándonos dentro de la película, lo particular estaría dado por las leyes que contemplan lo que se considera “homicidio eutanásico” dentro del Código Penal Argentino. El mismo, no considera al suicidio como un delito, pero sanciona con pena de prisión de uno a cuatro años a quien instigara o ayudara a otro a cometerlo. De este modo, lo particular se ubica dentro del marco de los códigos, de aquello que indica qué está bien y qué está mal. Lo particular abarca la norma y lo que la transgrede.
Encontramos al Gobierno -a través de sus leyes- y a la Iglesia en contra de la eutanasia. Este último actor, la Iglesia se manifiesta contra la muerte directa de uno mismo, sea solo, o con la ayuda de los demás. La razón principal en favor de esta posición es el que Dios posee el dominio directo sobre la vida humana. Somos administradores de nuestra propia vida pero no sus propietarios. Así como no podemos decidir el comienzo de nuestra propia vida, tampoco nos es lícito determinar su final. Esta posición, la encontramos en la película, cuando el arzobispo –que se encuentra en idéntica situación que Ramón – lo visita en su casa, con la intención de convencerlo que no siga adelante con sus ideas de culminar con su vida.
Universal – Singular
Podemos referirnos a los hechos que desencadenaron la situación de quedar en ese estado. Todo comenzó cuando él -por razones que ni él ni su familia comprendieron- se zambulló al mar sin calcular su profundidad. Tras el accidente, fue rescatado con vida. Ni él mismo entiende la razón por la cual no murió producto de una muerte instantánea, como suele suceder en la mayoría de los casos. Al referirse a esto durante la primer entrevista con Julia (su abogada), él menciona respecto al mar: “El mar me dio la vida y también me la quitó”.
En dicha entrevista, se sucede el siguiente diálogo:
- “¿Por qué morir?”, pregunta Julia a Ramón.
- “Por que la vida así para mí no es digna, entiendo que otros tetrapléjicos lo viven de otra manera y piensan de otra forma, pero lo que pido es que nadie me juzgue por querer morir. Ni a mí, ni a los que me ayuden”. Continúa: “Para vos, dos metros no son nada, pero para mí es un sueño o una quimera llegar a alcanzarlos”.

• Circuito de Responsabilidad
Segundo Tiempo – Interpelación Subjetiva
Para comenzar, situaremos el segundo tiempo de la responsabilidad dentro del marco de la película, momento en que se interpela al sujeto del inconsciente. Pensamos a éste como el momento en que Ramón se da cuenta de todas las incapacidades que tiene y que debe comenzar a vivir de otra manera, dependiendo de sus familiares para el cuidado, aseo, y demás. Incapacidades resultantes del accidente azaroso, sufrido en el mar, no determinado por ningún factor externo. A partir de esto, Ramón se pregunta:
¿Cómo voy a hacer para vivir en este estado?
¿Cómo voy a hacer para morir dignamente?
La culpa central que se manifiesta en este segundo tiempo se relaciona con este deseo último de morir dignamente, ya que vivir en ese estado para él no tiene sentido. (culpa moral) “Vivir es un derecho, no una obligación. ¿Dignidad? Yo quería morir dignamente, pero las leyes no lo permitieron tuve que realizarlo de esta forma” (Últimos minutos de la película, previo a ingerir la dosis de cianuro de potasio).
J. C. Mosca menciona en uno de sus textos una paradoja en relación a la lógica entre el deseo y la culpa, siendo ésta una proposición lacaneana:
“La única cosa de la que se puede ser culpable, al menos en la perspectiva analítica es de haber cedido en su deseo”
Se puede observar la culpa es el instante en que su hermano, tras una discusión le manifiesta su desacuerdo con sus deseos de matarse y además le recrimina que toda su familia fue esclavo de él durante veintiséis años. Se pone en juego aquí la culpa por la decisión tomada de suicidarse.

Asimismo, podemos encontrar otras culpas a lo largo de la película que se manifiestan no sólo ante este sentimiento de ser una carga para su familia, sino también en este deseo de –por un lado- terminar con su vida pero a su vez, sin dejar a nadie involucrado.
Podríamos situar un interrogante acerca de la situación que Ramón vive, en los inicios de la película, momento en que Javier –su sobrino- se refiere a su abuelo con palabras tales como: “No sirve para nada, si no hace nada”. Ante esto, Ramón le contesta que en un futuro se va a arrepentir de lo que dijo. Javier sale de la habitación y Ramón se queda pensativo. Creemos que esta situación le genera a Ramón una pregunta interna acerca de qué pensará su familia y Javier en particular respecto de su actual condición.

Primer Tiempo
El primer tiempo está formado por todo lo vivido por Ramón antes de que sucediera el accidente. Ramón era marinero, en una entrevista con Julia (su abogada) le cuenta que a los veinte años ya conocía gran parte del mundo, tenía una novia con quien quería casarse.
Es en esta conversación con la abogada, en donde él recuerda todos aquellos momentos importantes vividos con sus familiares, y amigos antes del accidente. Todas estas escenas se resignifican en el segundo tiempo.
Tercer Tiempo
Aquí Ramón pone en acto su deseo, que se relaciona con el hecho de quitarse la vida.
Según Alejandro Ariel:
“Un acto implica una decisión tomada por fuera de los otros, sin los otros. Implica una decisión por fuera de la moral –del bien y del mal- una decisión por fuera de la ley”

En este sentido, el acto es una decisión y no una acción que tiene consecuencias para quien lo produce, como para los otros. Lo que los otros ven en relación a un acto, es una acción (en este caso, quitarse la vida). Es por esto que nadie puede juzgar al otro por sus actos, pero sí por sus acciones.
Para que Ramón pueda llevar a cabo su deseo de morir, necesita de la ayuda de Rosa, personaje que lo conoció azarosamente a través de una noticia periodística en la televisión. Creemos que la ayuda de Rosa –si bien no se pudo comprobar- puede llegar a tener una cierta responsabilidad jurídica, por ayudar en su muerte. No descartamos que tras su muerte, Rosa asuma una culpa moral, ya que transgrede las leyes sobre la eutanasia.
Si bien el acto en sí mismo se consuma al final de la película, podemos decir que la decisión de Ramón es cuestionada por todo su entorno durante todo el transcurso de la película.

A modo de síntesis:
Tomando como eje el circuito de la responsabilidad, se considera que la responsabilidad subjetiva solo se da en tanto que se produce en el sujeto un cambio de posición respecto del punto inicial y una implicancia con respecto al deseo inconsciente que lo habita. Para que la pregunta acerca de dicha responsabilidad pueda efectuarse es necesario poder ubicar un tiempo de la necesidad y del azar, sin que la explicación de la situación pueda agotarse en estos dos elementos.
El primer tiempo del circuito es aquel en el que el sujeto realiza una conducta o acción que cuando se emprende se agota en aquellas intenciones para la que fue concebida. Sin embargo, para que el circuito sea posible se requiere de un tiempo dos, donde el personaje recibe del espacio interior o exterior indicadores que denotan que algo anduvo mal; a partir de esto podemos encontrar aspectos que son explicados por la necesidad o determinación.
Ahora bien, tenemos que diferenciar esta responsabilidad en términos jurídicos de la responsabilidad subjetiva que está en juego en el tercer tiempo del circuito. La responsabilidad jurídica se le adjudica al yo, sujeto de la conciencia, mientras que la responsabilidad subjetiva es aquella atribuible al sujeto del inconsciente.
Por lo tanto podemos decir que hay tiempo uno donde se da una situación particular, que sin embargo no se agota en aquello para lo que fue prevista.
Donde la situación es explicada tanto por la necesidad como por el azar, sin embargo hay aspectos que escapan a estos dos elementos y es allí que es posible situar la pregunta por la responsabilidad subjetiva.

Por otra parte, me remite a pensar como hipótesis clínica una relación acerca de la teoría freudiana de las pulsiones, precisamente la pulsión de muerte. Esta representa la tendencia fundamental de todo ser vivo a volver al estado inorgánico, contraponiéndose con las pulsiones de vida. La existencia dualista, como se sabe, es fundamental en el pensamiento freudiano. Es particularmente imperiosa cuando se trata de las pulsiones, porque proporcionan las fuerzas que se enfrentan en el conflicto psíquico.
La pulsión de muerte podría incluso entreverse en estado puro cuando tiende a desunirse de la pulsión de vida, por ejemplo, en el caso del melancólico, en el cual el superyó aparece como una cultura de la pulsión de muerte.
La escuela de Melanie Klein reafirma con toda su fuerza el dualismo de las pulsiones de muerte y pulsiones de vida, atribuyendo incluso un papel fundamental a las pulsiones de muerte desde los comienzos de la existencia humana, no solo en la medida en que están orientadas hacia el objeto exterior, sino también en cuanto operan en el organismo y dan lugar a la angustia de ser desintegrado y aniquilado.
Así, el “Mas allá del principio de placer”, como indica el mismo titulo de la obra se postula la existencia de la pulsión de muerte a partir de hechos que parecen contradecir dicho principio, pero al mismo tiempo Freud termina afirmando que el principio de placer parece hallarse al servicio de las pulsiones de muerte.
En la noción de pulsión de muerte se puede descubrir una exigencia fundamental y un constante del pensamiento freudiano, aporta una nueva concepción: hace de la tendencia a la destrucción, por ejemplo en la melancolia, y por ultimo liga, en la medida que es lo que hay de más pulsional, deseo agresivo o sexual, al deseo de muerte.

Bibliografía
-  Ariel, Alejandro. La responsabilidad ante el aborto. Ficha de la Cátedra. MIMEO
-  Mosca, J. C. Responsabilidad Subjetiva. “Otro nombre del Sujeto”. Ética, un horizonte en quiebra.
-  Salomone, G. Z. Las Formaciones del Inconsciente y la Responsabilidad. Ficha de la Cátedra. MIMEO
-  Fariña, M. – Gutiérrez, J. Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
-  Jinkis, J. Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Bs. As.
-  D’Amore, O. Teórico: Responsabilidad subjetiva y culpa. Ficha de cátedra.
-  Lewkowicz, I (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. IV. Eudeba, Buenos Aires.
-  Michel Fariña, J. (1998). Lo universal-singular. (Cap. III). Del acto ético (Cap. V). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



NOTAS

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