Inciio > Series > House Temporada 3 > Temporada 3 - Episodio 10 > Merry Little Christmas / Feliz pequeña navidad
Merry Little Christmas / Feliz pequeña navidad

Temporada 3 - Episodio 10

Autores: Cerisola, María Eugenia y Sapir, Dalia

Palabras clave: Diagnóstico - Adicción - Enfermedad hereditaria - Enanismo - Interconsulta - Conflictos personales

Síntesis

En la primera escena se encuentran: el Dr. Wilson el detective Tritter y el Dr. House. Allí Wilson pareciera presionar a House para realizar un acuerdo con el detective, todo indica que House presenta causas judiciales, que pondrían en peligro su titulo como doctor y que lo llevarían a la cárcel. El detective cuenta haber hablado con el fiscal y llegaron al acuerdo que House debería pasar dos meses en rehabilitación. House se niega rotundamente y hecha al detective de su oficina

El detective se va afirmando que el fiscal le dio 3 días para decidir qué hacer.

En una charla de pasillo el doctor Wilson le dice a House que este podrá consumir otras drogas alternativas para calmar el dolor las cuales House descalifica al decir que no sirven.

La siguiente escena transcurre en una sala del hospital, la doctora Cuddy está atendiendo a una niña, su madre está allí presente ambas sufren de enanismo. House irrumpe en la sala y le pide la medicación Vicodim. Luego revisa a la niña (Abigail) y descalifica el diagnóstico que realizó la doctora: una ampolla, House afirma que eso no es un diagnostico sino que es una evasión

Luego vemos en escena una junta médica allí el doctor House quiere presentar el caso de la niña pero la conversación de desvía hacia el acuerdo que, según sus compañeros de trabajo, House debería hacer.

Luego se disponen a discutir del caso de la niña, House propone realizar un nuevo estudio para detectar una posible tuberculosis. Le realizan el estudio a la niña, pero antes de comenzar House le pregunta a la madre de si su marido (de estatura normal) estaba con ella por fetiche o por amor a su corazón de piernas largas, frente a lo cual la madre responde con igual ironía: que su marido trabajaba en un circo y que ella lo hacía sentir como en casa. Luego House intenta medirla con su bastón y ella en tono irónico le responde que mide 1,20m es decir un bastón y medio.

Cuando la doctora Cameron quiere ayudar a la niña a subir a la camilla la niña retrocede y la madre responde agresivamente aludiendo que si dispone de una banqueta la niña subirá sola.

Aparece a continuación en escena los doctores frente a un estudio perteneciente a la niña Abigail. Allí el Dr House señala que en el hígado de la niña podrían encontrar alojada la enfermedad. Luego se presenta Cuddy quien le dice a House que está fuera del caso, hasta que se disponga a aceptar el trato, además le advierte que tampoco le administrara vicodim.

Luego la niña vomita sangre con lo cual se confirma la hipótesis de House: el hígado de la niña estaría fallando. Los doctores indican que podría ser una cirrosis causada por ingesta de drogas o alcohol para calmar el dolor.

En la siguiente escena el doctor House está intentando abrir el cajón de Cuddy donde escondería las píldoras de vicodim. Llega Foreman y le dice que tenía razón con el diagnostico, le pide su opinión sobre el caso, House se rehúsa. Foreman lo ayuda a forzar el cajón y al lograr abrirlo. House le dice que debe concentrarse en el páncreas.

Luego Foreman propone (con las mismas palabras que House) que se “ataque” directamente al páncreas, al enunciar dicha afirmación el resto del equipo se da cuenta de que Foreman consultó con House y descalifica la propuesta

En la siguiente escena el doctor House, en otro hospital, se hace pasar por un paciente que ha tenido un accidente intentando dar con los síntomas claves para que le receten la mediación que necesita (vicodim). El médico no se las da ya que piensa q es un “busca droga”

Luego se muestra como la niña en el momento en que le están haciendo un estudio pierde el conocimiento, lo cual confirma la tesis de House respecto al páncreas de la niña.
A continuación la Dra Cuddy va a buscar a House en su casa allí le confirma su hipótesis sobre la niña y le solicita ayuda aludiendo que la niña está muriendo, House le dice que sin su medicación no cooperará.

Luego Cameron visita a House quien le confiesa que se cortó los brazos apropósito porque los cortes generan endorfinas y alivian el dolor. Mediante una metáfora le dice que el diagnostico que presupone en la niña es: una taza de sedimentación elevada, una anemia y le dice que medicación se le debería suministrar. En la siguiente escena, Cameron regresa al hospital de la casa de House y conversan brevemente sobre la paciente. Además, Cameron le habla acerca del estado en el que se encuentra House.

Luego House ingresa al hospital y se encuentra con el Dr Wilson y le cuenta lo mal que se siente, que tiene náuseas y además le pide que le haga una receta de metoclopramida para que pueda dejar de vomitar. Wilson le indica que no, que debe ir a rehabilitación.

Luego de que este último se va, House abre una carpeta y revisa unos papeles.

En la siguiente escena se muestra al Dr Wilson sentado en una habitación junto con una señora y su marido recostado en una camilla, que acaba de fallecer. House ingresa y le hace un chiste morboso a esta señora. House le indica a Wilson diversas cuestiones sobre el diagnóstico de Abbi. La viuda interrumpe el diálogo y le solicita a House que se vaya. Sale de la habitación y Wilson descubre que se robó los analgésicos del occiso se los saca y House se va.

En la siguiente escena Cuddy y Wilson dialogan sobre cómo está la paciente y que House tenía razón sobre su diagnóstico.

Luego se observa a Wilson junto al detective en un auto. Wilson se niega a testificar en contra de House.

En la siguiente escena se muestra a la mamá de Abby recurriendo a Cameron indicándole que algo le pasa a su hija. Camerón se dirige hacia la habitación y ve a la niña con sangre en varias partes del cuerpo.

Acto seguido se ve a House en la farmacia del hospital diciendo que vino a recoger la medicación de Zebalusky (el hombre que murió y se mostró escenas anteriores). Luego se observa a House tomando la medicación.

En la escena siguiente se observa al plantel médico en la oficina de Cuddy charlando y debatiendo acerca de la paciente enana. Posteriormente House se encuentra comiendo en el restaurant del hospital, viene una niña y le pida una papa frita. Luego llega Cuddy, le habla a House pero el continúa dialogando con la niña. Le menciona algo del diagnóstico de la paciente, le dice que “Él ganó” y que le dará el Vicodil. House parece no prestarle atención. Frente a esto Cuddy le pregunta si tomó analgésicos y continúa diciéndole diversas cuestiones sobre Abby. House continúa charlando con la niña acerca de un muñeco que la misma posee y “debatiendo” con ella sobre si es un oso un perro. Al nombrar “perro” House se muestra pensativo y le dice a Cuddy : “Debemos hacer una radiografía de su piernas” (de las de Abbi). En la escena siguiente se observa a House,
Cuddy y Wilson viendo la radiografía. House indica que Abby siendo enana tiene placas de crecimiento normal. Frente a esto Cuddy dice que algo se les ha escapado.. House indica que todos asumieron que Abby era enana por el simple hecho de que su madre también lo es. Concluyen diciendo que Abbi tiene Histiocitosis de células de Langherans y que la parte inmunme respondió al tratamiento causando una breve mejoría, pero la parte del cáncer no.

En la siguiente escena se observa a House en la habitación de Abbi junto a su madre. House toma unas pastillas y además les explica que la niña no es enana sino que tiene una impedida hormonal y explica lo que le sucedió con la otitis,el páncreas el hígado y demás complicaciones que tuvo. House indica que deberá tomar una pastilla ( que contiene la hormona del crecimiento) y Abbi pregunta que pasa si no la quiere tomar, indicando que a ella le gusta ser así. Frente a lo cual la madre responde sonriéndole a la niña. House se retira de la habitación y la madre de Abbi lo persigue y mantienen el siguiente diálogo:

Madre:¿No puede darle un diagnóstico sin hacerla sentir que su vida no vale la pena?

House: Intento ayudarla

Madre: Intenta hacerla más alta.

House: No demasiado alta. Solo lo suficiente para que pueda limpiarse el trasero.

Madre: ¿Está drogado?.. Si mi hija no quiere tomar el camino fácil no pienso obligarla.

House: Entonces es una pésima madre. Desea que su hija sea un bicho raro.

Madre: No somos bichos raros.

House: ¿Quiere que se sobreponga a la adversidad?, ¿entonces por qué se limita a la altura? Clávele un palo en el ojo. Imagine lo interesante que será entonces.

Madre: Ser bajo no es lo mismo que…

House: Usted y yo sabemos que ser normal es lo peor porque somos bichos raros. La ventaja de ser bichos raros es que esos nos hace más fuertes. ¿Qué tan fuerte quiere que ella tenga que ser?.... Le dijo lo que tenía que decirle. Ahora dígale que mintió. Aunque no fuera así.

Luego se observa a la madre hablando con su hija: le dice que: “esta es quien debe ser”.

La niña dice que odia lo normal y que si crece será aburrida. Frente a esto la madre contesta que nunca será aburrida y que quiere que tenga lo que ella no pudo tener.

En la siguiente escena se observa a House jugando con el frasquito de pastillas. Ingresa Wilson y le dice que Abigail accedió a tomar la hormona del crecimiento y que es víspera
de navidad, frente a lo cual House responde que el trato expira mañana. Luego se muestra a House en su casa junto con un vaso de Whisky y el frasco de pastillas. Realiza
un llamado telefónico a su madre. Luego entra Wilson a su casa y se encuentra que House está tirado en el piso con el frasco de pastillas.

En la siguiente escena se muestra a House ingresando a la oficina del detective indicándole que está dispuesto a aceptar el trato. Este dice que no puede ser posible.

El detective se levante de su escritorio, se dirige hacia House y le dice: “Feliz navidad”. De esta manera concluye el capítulo.

Diagnostico final: Histiocitosis de células de Langherans.

Desarrollo Conceptual

Para la realización del presente trabajo utilizaremos a un personaje secundario que aparece en el episodio “Little merry chrismas” de la serie doctor House.

El personaje seleccionado corresponde a la madre de Abby. En el capitulo madre e hija se presentan con el síndrome de enanismo. La niña llega enferma al hospital y los médicos no pueden dar con la causa. Es House quien descubre que la baja estatura de la niña en realidad no se debe a una condición de enana sino a una deficiencia en la hormona de crecimiento.

Realizando una comparación con la película de Truman show podemos situar un fragmento de la misma que guarda relación con una situación del episodio de doctor House.

Sostenemos que el momento en que Truman se embarca rumbo a las Islas Fidjy se encuentra con algo que excede y va mas allá de lo que va a buscar: se produce el encuentro con su propia identidad y su condición de ser humano que es totalmente distinta a la experimentada en el show. La misma era guionada, dirigida y predeterminada por un “otro”. Truman vivía su vida sin replantearse ni preguntarse por su propia subjetividad e identidad, estaba dormido en el guión de otro.

La escena del episodio de House con la que guarda relación dicho fragmento se produce cuando la madre incentiva y convence a su hija para que tome las pastillas y así pueda crecer como una niña normal. En dicha acción además de observarse un beneficio en la calidad de vida de la niña, también consideramos que es la madre la que obtiene un beneficio ya que dicha situación posibilita la búsqueda de su identidad que se orientaría en una redefinición de su condición de madre y una restructuración en los modos de vinculación que mantuvo con su hija desde siempre: deberá buscar nuevas formas de relacionarse con su niña, ya que al parecer, en el vinculo establecido entre ellas prevalece una identificación y un lazo muy fuerte entre ambas debido a su condición de enanas. Al descubrirse que Abby no tiene su misma patología, la madre deberá relacionarse con su hija desde otro ángulo, estableciendo nuevos lazos que la unan de otra manera. Tomando como marco de referencia a The Truman show ” El que enfrenta su existencia. El que está dispuesto a quebrar el último de los horizontes que aún permanecía intacto y abrir con decisión la puerta de la incertidumbre…” [1] Es así como la madre de Abby al convencer a su niña de que tome las pastillas comenzará a recorrer un nuevo camino inaugurado por la incertidumbre, en donde deberá redescubribir su función de madre y así también encontrarse con una nueva expresión de si misma, de su subjetividad. Podríamos así dejar establecida la semejanza: Truman va en búsqueda de su amada y se encuentra frente a la pregunta por el mismo, la madre de Abby se embarca frente a un nuevo camino en su condición de madre la que la llevara a reencontrarse también consigo misma.

Ya establecida la semejanza de nuestro caso con la película The Truman show nos dedicaremos a continuación a realizar un análisis de nuestro caso seleccionado a la luz de las coordenadas del circuito de responsabilidad.

Para explicar los tiempos lógicos de dicho circuito y la hipótesis clínica debemos mencionar la situación en la que House les revela el diagnostico a la niña y su madre. La primera manifiesta que no desea tomar las píldoras que la llevarían a tener estatura normal. Su madre la mira con una sonrisa y complicidad en su decisión. Luego House la interpela y le dice que debería convencer a su hija para que tome las píldoras. Finalmente se ve en escena a la madre convenciendo a la niña.

Luego de esta pequeña reseña consideramos que podríamos ubicar en el tiempo 2 a la interpelación que le hace House a la madre de Abby. Dicha interpelación se observa claramente en el siguiente diálogo:

Madre:¿No puede darle un diagnóstico sin hacerla sentir que su vida no vale la pena?

House: Intento ayudarla

Madre: Intenta hacerla más alta.

House: No demasiado alta. Solo lo suficiente para que pueda limpiarse el trasero.

Madre: ¿Está drogado?.. Si mi hija no quiere tomar el camino fácil no pienso obligarla.

House: Entonces es una pésima madre. Desea que su hija sea un bicho raro.

Madre: No somos bichos raros.

House: ¿Quiere que se sobreponga a la adversidad?, ¿entonces por qué se limita a la altura? Clávele un palo en el ojo. Imagine lo interesante que será entonces.

Madre: Ser bajo no es lo mismo que…

House: Usted y yo sabemos que ser normal es lo peor porque somos bichos raros. La ventaja de ser bichos raros es que esos nos hace más fuertes. ¿Qué tan fuerte quiere que ella tenga que ser?.... Le dijo lo que tenía que decirle. Ahora dígale que mintió. Aunque no fuera así.

Creemos que es interesante señalar también que aquí el Dr House interpela a la madre no desde un plano moral: estableciendo que debe tomar la pastilla porque es lo correcto y lo que debe hacer (prevaleciendo de esta manera en el plano deontológico). Sino que la interpela desde un ángulo distinto, desde una labor clínica atendiendo la singularidad de la situación. Su labor clínica en la interpelación que realiza a la madre de Abby se ubica por encima de lo deontológico. Dicha interpelación es la que inaugurará el circuito y vendrá a resinificar el tiempo 1. En el mismo, ella parecería estar orgullosa de la decisión de su hija de no tomar la pastilla con la hormona del crecimiento. En el capítulo, esto viene respaldado con escenas en las cuales ella manifiesta su rencor frente a las personas de estatura “promedio”. Puede ubicarse a modo de ejemplo: cuando se refiere como “elfos” , en un tono despectivo, a las personas de estatura media. Entonces quedará ubicado en el tiempo 1 su actitud y manera hostil de dirigirse a las personas de estatura normal y el orgullo consciente y altanería con que se refiere a su condición de enana. Podríamos afirmar que en este tiempo 1 ella se define en primer término como enana, antes de cómo ser humano con lo cual se podría aventurar que en este tiempo su identidad es definida desde su condición de enana. Identidad que se ve interpelada en el tiempo 2 por el doctor House.

Al comienzo del tiempo 2 podemos ubicar (como primera reacción defensiva frente a la interpelación) la aparición de la figura de la culpa del mecanismo de proyección que podría resumirse en la frase (formulada por nosotras y desprendida del proceder de la madre de Abby) “la culpa es de las personas de estatura promedio”. De esta manera proyecta hacia el exterior la culpa que debería ser tramitada como propia. Culpa que da cuenta de una deuda, de una responsabilidad pendiente que para nosotras coincidirá con la aceptación de su condición de enana, tarea pendiente que además trajo aparejada como consecuencia que en la crianza de su hija le incluya aquel desprecio por las personas de estatura estándar. Vemos entonces un rechazo inconsciente por su condición que deviene en proyección hacia aquel mundo el cual en realidad ella desearía pertenecer. Mediante la interpelación de House vemos como algo de la culpa pendiente se juega y pone en acto a la responsabilidad subjetiva, por eso creemos que el cambio de posición de la madre al hablar y tratar de convencer a su niña para que tome las píldoras, podríamos ubicarlo en un tiempo 3. Incluso la madre llega a decirle a su hija que “quiere que tenga lo que ella no pudo tener”, asumiendo en esta frase el lugar de la falta. Este es el tiempo de la responsabilidad subjetiva: momento en el cual la madre asume y se hace cargo de que Abby no posee su misma enfermedad y que existe una medicación para su cura. Frente a esto actúa responsablemente incentivando a la niña a que tome la pastilla con la hormona del crecimiento.

A modo de síntesis podríamos afirmar que la madre de Abby queda interpelada en un tiempo 2. Hasta el momento, su ser consciente manifestaba orgullo de su condición de enana, condición que según sus palabras la habían vuelto más fuerte. Condición de identidad respaldada por la identificación con su hija portadora del mismo destino de su madre, universo conocido que le aportaba seguridad. Frente a la interpelación de House dicho universo queda suspendido frente a una pregunta: Yo deseo lo mejor para mi hija, quiero que sea fuerte igual a mi pero ¿hasta dónde podría llegar para conseguirlo? Y es allí donde la escena deja al interlocutor en suspenso, frente a la pregunta ¿Será capaz de renunciar a su posición defensiva? la que le habría servido de refugio durante años, aceptando la falta, asumiendo una postura subjetiva frente a la castración; para así sostener dicho punto de inconsistencia procurado por la interpelación y aconsejando a su hija desde esta nueva posición. Dicha pregunta se ve confirmada en la siguiente escena inaugurando un tiempo 3 donde convence a su hija de que tome las pastillas. En el mismo acto se abandona hacia la incertidumbre de lo que vendrá. Renuncia a sus concepciones sobre las personas de estatura “promedio”, asume su responsabilidad frente a la decisión de la niña y sobre aquella deuda inconsciente. Como lo afirma Gabriela Salomone: la responsabilidad Subjetiva es “aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente; sujeto no autónomo que, por definición no es dueño de su voluntad e intención”. [2]

De allí se desprende nuestra hipótesis clínica en la cual podríamos ubicar su recelo inconsciente frente a su condición de enana escondido bajo mecanismos de negación y vuelta hacia lo contrario: la baja estatura que podría indicar un signo de debilidad ella la presenta como una característica que la vuelve fuerte. Además, como lo veníamos anunciando, podríamos ubicar una suerte de identificación y seguridad frente al hecho de que su hija sea igual que ella. Consideramos que esta suerte de simbiosis con su hija le brindaba cierta seguridad y confianza. Al ser su hija igual a ella todo queda circunscripto al universo de lo conocido.

Podríamos analizar dicho deseo inconsciente de la mama de Abby de pertenecer al grupo de los de estatura “promedio”. Para no “ceder en su deseo” (en este caso inconsciente) y no soportar la culpa que el mismo traería aparejada (ya que implicaría aceptar su falta, su castración) esta mujer toma una actitud hostil y negativa hacia las personas de estatura “promedio”

Oscar D’Amore citando a Lacan sostiene que “Si la única cosa de la que se puede ser culpable es de haber cedido en su deseo, podría entenderse rápidamente que habría que desentrañar la culpa. El corolario propiciaría que con tal de no “ceder en su deseo” (para no caer en la culpabilidad) vale todo…Hasta podría afirmarse que el deseo es bueno y la culpa mala…Cuando algo de esto insiste, nos enfrentamos no sólo a una devaluación del concepto culpa (deficitario” en relación al sujeto y al deseo) sino incluso a una herramienta “técnica” de desculpabilización a favor de una estrategia pandesiderativa”. [3] Relacionando dicho fragmento teórico con el episodio de Dr. House se podría analizar el deseo”.

Esta responsabilidad subjetiva asumida en un tiempo 3 por la mamá de Abby se desprende de la grieta entre necesidad y azar, ambos factores presentes en el capítulo de House Los elementos que nos llevaron a pensar en la necesidad se evidencian tanto en el enanismo que presenta la madre de Abby como en la patología que presenta su hija: Histocitosis de células de Langherans. Ubicamos que ambas corresponden a elementos de necesidad ya que tienen que ver con la naturaleza. No guardan relación con la voluntad de ellas y a su vez las determinan como personas.

Respecto a los elementos de azar, los mismos se relacionan con la enfermedad que presenta la madre de Abby: enanismo. Esto se vincula con que su hija presenta síntomas similares a los de su enfermedad y al ser de transmisión genética, los médicos que atendieron a la niña siempre pensaron que la misma poseía enanismo, al igual que su madre. Sin embargo, el Dr House descubre que Abby, a pesar de poseer síntomas similares a los de su madre, no presenta enanismo, sino que dicha sintomatología corresponde a un déficit en la hormona de crecimiento. Es decir: a una detención de la misma (el nombre clínico de la patología es: Histocitosis de Langherans).

Entonces, podemos decir que el azar se sitúa en las dos situaciones que, valga la redundancia, azarosamente confluyen: por un lado la detención en la hormona de crecimiento de Abby y por otro lado el enanismo que posee su madre. Claramente el azar en la confluencia de estas dos situaciones no fue contemplado por los médicos anteriores a House que atendieron a Abby, ya que le adjudicaron el mismo diagnóstico que a su madre (por poseer una sintomatología similar), sin tener en cuenta que correspondería a una patología distinta.

Referencias

- D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

- Michel Fariña, J. J. “The Truman Show. Mar abierto (un horizonte en quiebra)”. En Ética y Cine, Eudeba, 2000.

- Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

- Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

[1Michel Fariña, J. J. “The Truman Show. Mar abierto (un horizonte en quiebra)”. En Ética y Cine, Eudeba, 2000.

[2Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

[3D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.