Inicio > Congresos Online > Congreso Online 2016 > Minions > Reflexión sobre temas fundamentales del psicoanálisis

Reflexión sobre temas fundamentales del psicoanálisis

por Kalejman, Cecilia

Kyle Balda, Pierre Coffin / Estados Unidos / 2015

Minions

El presente análisis integra mi experiencia como psicóloga, docente de nivel inicial y escritora de literatura infantil.

En un jardín de infantes escuché por primera vez “banana” (Evil Minion, corto Pixar 2013). Luego, circunstancias para coordinar una salida al cine: qué película ver, en qué horario, subtitulada o traducida al español, 3D…; me hizo conocer más de cerca el “mundo de Los Minions”. Creo que eso representan: un mundo. Lo universal de la sociedad expresado en las desventuras de estos personajes.

Me preguntaron: “¿Vale la pena ver ésta película? ¿Es infantil no?” La respuesta viene al caso para éstas reflexiones: “Si. Son 90 minutos de diversión.” Y agregué a colegas: “Los Minions ofrecen la oportunidad de valorar la diversidad y el trabajo en equipo. El conflicto literario está muy bien logrado. Es una película sobre la constitución de las sociedades. Los primeros minutos del film invitan a recortar en la obra de arte la ocasión para la reflexión subjetiva [1].”

Los Minions son definidos por sus productores [2] como organismos unicelulares amarillos que han evolucionado poniéndose al servicio de los amos más despreciables. Presentan una anatomía llamativa que interroga al espectador: ¿qué son? Tienen un lenguaje llamado minion gibberish del cual hacen un uso social, no son sonidos meramente instintivos como presentan otros seres del reino animal. Es así que en la bisagra entre la naturaleza y la cultura quedarían ubicados del lado de lo cultural. Los habita el lenguaje, condición que hace al sujeto.

Cabe destacar que del origen de éstos seres sólo sabemos lo antedicho. Habría un cuerpo erogeneizado y una presentación del mundo para la constitución del aparato psíquico: cuerpo y cultura antecedentes de éste. En el film se aprecia el aparato psíquico colectivo, como un alma de masa. [3]

La definición que dan los productores acerca del idioma que hablan: idioma de escritura o discurso inentendible o sin sentido, aproxima una definición del lenguaje como vacío de significado en tanto se articula con otro significante.

Queda planteado el tema de la responsabilidad subjetiva. A partir del plan de Kevin de salir al mundo exterior en busca de un nuevo jefe, los acontecimientos se precipitan unos tras otros en una serie de equívocos: ¿Cuál es la implicación subjetiva en los mismos?

Desde una lectura morfológica del término Minion, hay una homofonía para la lengua castellana con el término Niño. Minion = Niño. Trascendiendo el plano morfológico para pasar al psicológico, surge la pregunta: ¿Por qué los Minions están en nuestras vidas cotidianas: carteles, productos comerciales, expresiones como banana, conversaciones con amigos y familiares, redes sociales? [4] La primera respuesta es simple: un marketing muy bien ideado. Y avanzando otro paso: la creación de los Minions logró una identificación del “niño” con éstos seres que en la fisonomía y actitudes se mimetizan con algunos rasgos de los niños: cabeza grande, extremidades cortas. Una aproximación al primer dibujo logrado por el niño del hombre: el renacuajo.

En una escena la Villana Scarlet Overkill cuenta un cuento Kevin, Bob y Stuart. Los asustando a Bob, el más pequeño. Una reflexión sobre los derechos del niño tiene lugar: ¿los respeta? ¿Cómo es valorado y revalorizado Bob, el más pequeño? ¿Hay lugar para la voz infantil?

Cómo masa primitiva, están organizados en un grupo de miles que tienen como objetivo ponerse al servicio de los amos con la característica de ser los más despreciables. Refiere el film los aspectos de la psicología individual y social: “ todos son diferentes pero comparten la misma meta: ponerse al servicio del amo más despreciable…Hacer a su maestro feliz era la meta de su existencia pero eso no quiere decir que tengan otras pasiones (banana) .” Poco sabemos de la psicología individual de Los Minions.

Los Minions expresan de manera burda el alma de las masas: primitiva e infantil. Impulsiva, voluble y excitable. (Freud, 1921). Refleja la merma de rendimiento intelectual aludida por Lebon (Freud, 1921): “Aislado era quizás un individuo culto; en la masa es un bárbaro, vale decir, una criatura que actúa por instinto”. Tenemos la oportunidad de ver a los Minions actuar sin análisis previo, sin debate ni reflexión. Se los observa movilizarse de un lado a otro para cumplir la meta común que se proponen. Pocas acciones reflejan el orden de la reflexión, en la mayoría prima el ello como motor de la acción.

La historia de los Minions se remonta al principio de los tiempos y a la evolución del hombre. Ante su incapacidad para mantener a sus amos con vida – desde el tiranosaurio Rex, un faraón egipcio, Drácula y Napoleón –, los Minions se sienten solos y caen en una profunda depresión. Se aislaron del mundo y comenzaron una nueva vida en la Antártida. “ Pasaron los años y los minions formaron su propia civilización ”. El film refleja aspectos sublimatorios de la sociedad: juegan al fútbol y al pin-pon, cantan en un coro y juegan con la nieve. Incluso realizan una parodia al psicoanálisis en la que se ve una fila de minions esperando su turno para recostarse en el diván. Otro indicador que denota lo cultural de éstos seres.

Sin embargo el malestar que los aqueja es superior a “la felicidad” que el individuo desea alcanzar (Freud, 1930). Se plasma audiovisualmente utilizando el humor como recurso mostrándolos tristes, desganados y sin fuerza: sus movimientos y habla son lentos. No obstante no llegan al conflicto que disuelva la masa. Siguen cohesionados y organizados para subsistir.

En 1968 uno de ellos, Kevin, idea un plan para volver a encontrar un villano al cual servir. Convoca a sus compañeros y a través de un discurso, comunica su idea. Pasa a ser un lider positivo de ésta nueva civilización formada.
Con la compañía de Bob y Stuart emprende la búsqueda. Entre los equívocos característicos de éstos seres, se aprecian momentos reflexivos: ¿dónde buscar un amo al cual seguir? ¿cómo llegar a Orlando?

Dan con la Villana Scarlet Overkill que los lleva a su residencia en Londres. Allí los instruye para robar la corona de San Eduardo. Con la ayuda de las armas del marido de Scarlet, los minions se infiltran en la Torre de Londres pero la corona ya ha sido entregada a la reina Isabel II. Logran robarla dentro del carro de la reina mientras que son perseguidos por la policía. Bob se estrella en la mítica espada en la piedra, donde retira la espada Excalibur para defenderse. En consonancia con el mito, Bob es coronado rey del Reino Unido.

Las marcas de época no son elementos ajenos al film, están incluidos de forma tal que ingresan en el verosímil de la historia con un cuidado literario impecable: el conflicto es claro: encontrar un jefe al cual servir. Casi no nos deja tiempo para pensar en la sociedad americana e inglesa que se refleja.

Anuncian en las noticias: “ Uno de los mitos más famosos de Inglaterra se vuelto realidad, pues un nuevo rey ha sido coronado. Bob.. ha sacado la espada de la piedra que la leyenda dicta que nombra el nuevo rey ”. No hay lugar para preguntas en la sociedad, no es el objetivo literario del film.

Implicancia del psicólogo

Resta detenernos a pensar en la implicación del psicólogo en el ámbito educativo que ofrece una oportunidad única de contacto con grupos de niños coordinados por un adulto (los maestros).

Según el foco que realicemos en la tarea cotidiana, podremos aprovechar esa gran ocasión [5] (Graciela Montes) para construir procesos de enseñanza-aprendizaje que integren las “singularidades en situación” que allí se presentan.

Es de utilidad revisar los orígenes de la escuela, contextualizar que no ha sido siempre así y que hay cuestiones éticas y políticas en la institución escuela y en cada establecimiento educativo particular que enmarcan las intervenciones que podemos realizar, lo más cercanas a lo deseable posible.

Trabajando en el ámbito educativo es natural el encuentro con “masas” que conforman la comunidad educativa: padres, maestros, directivos, talleristas, personal no docente.

Seleccioné un texto de Ignacio Lewcowicz [6], un aporte de María Elena Dominguez [7] y ejemplos de la práctica profesional como docente de nivel inicial de sala de dos y tres años para dirigir la reflexión hacia: ¿Cómo trabajar con las singularidades en situación en el aula? ¿En qué consiste la organización de las sociedades de niños y cómo intervenir en las mismas de modo individual y grupal?

El texto de Lewcowicz, ofrece una mirada global acerca de la destitución de las instituciones educativas hoy y lo que sucede con los niños que recibimos. Nos invita a pensar en las supersticiones o (supuestos básicos) que presentan los distintos campos, el que aquí nos convoca, la institución escolar. “Se supone que el alumno llega a la escuela bien alimentado” [8], las instituciones suponen marcas previas que no necesariamente coinciden con los sujetos que llegan. Lo esperado difiere de lo que se presenta, he ahí como lo universal se singulariza en cada sujeto.

Continúa Lewcowicz relatando la “Metáfora del galpón” [9]: un galpón es un recinto a cuya materialidad no le suponemos dignidad simbólica. La metáfora del galpón nos permite nombrar lo que queda cuando no hay institución; una aglomeración de materia humana sin una tarea compartida. Lewcowicz hace central hincapié en la destitución de las instituciones, sin embargo ésta metáfora nos resulta útil para pensar ¿Qué sucede en ese galpón, cómo habitarlo (y no ocuparlo de forma aglomerada)?

Participa el psicólogo en dispositivos de invención que permita que las paredes signifiquen, que se organice un interior simbólico. Esta es una primera orientación sobre el modo de accionar del psicólogo en la escuela: ¿Suponemos una institución o leemos una situación? Si suponemos cómo debería ser, no logramos pensar nada de lo que hay o lo que puede haber. Si partimos de una situación dada, podemos empezar a pensar, inventar.

El texto de María Elena Domínguez, alerta algo en relación a recibir supersiticiosamente a éstos alumnos: el riesgo de objetivarlos y descuidar la perspectiva de la ética en cuanto a la enseñanza-transmisión.

Intervenimos escuchando ¿Desde qué discurso de posiciona el docente? ¿Un discurso del amo que lo posiciona como docente instructor o un discurso universitario que lo posiciona como docente-transmisor?

Allí la intervención con directivos, docentes y familias para que la voz infantil sea escuchada. [10] ¿Qué nos quiere decir un niño qué pega continuamente?, ¿Otro que llora al llegar por que no quiere separarse de los padres?, ¿Uno que se ríe ante el fracaso de un par?

¿Cómo orientar a esos padres cuyo niño no controla esfínteres y qué nos quiere decir el niño con eso? ¿Cómo orientar a aquellos que manifiestan que el niño “está terrible”, “hace caprichos por todo” o “posterga el momento de irse a dormir”?

¿Cuál es el lugar para el niño cuando quedan como oyentes pasivos de una conversación entre adultos de la institución?

La implicancia del psicólogo se torna compleja, atendiendo a la singularidad en situación de cada alumno, cada familia y cada docente, e interviniendo dentro de una lógica institucional en sus aspectos colectivos manifiestos y no manifiestos.

Por último, ¿En qué consiste la organización de las sociedades de niños y cómo intervenir en las mismas de modo individual y grupal?

¿De qué se trata ésta sociedad de niños que son individualmente diferentes y comparten la “meta” de aprender en el jardín aceptando como conductor al docente y ocupando entre sí distintos roles de liderazgo?

El entrecomillado de meta, se relaciona con pensar los motivos por los cuales los niños se agrupan en un modo de sociedad infantil temporariamente en el jardín. En éste caso pueden pensarse como macro los objetivos del aprendizaje y socialización secundaria y como micro, lo que sucede en el grupo de pares: arman entre ellos una sociedad de complicidad en los juegos de roles, se van configuran liderazgos movibles en algunos casos y en otros niños que se ubican en roles fijos. También es implicancia del psicólogo colaborar con la movilidad de éstos roles fijos en el caso que perjudiquen o presenten obstáculo en el desarrollo del niño.

Singularidad en situación: El grupo de alumnos se conforma por una cantidad de individualidades que presentan una singularidad a ser considerada cada vez.

A continuación un ejemplo pensando desde una concepción de niño sano, respecto de intervención en singularidad en situación:

“L. disfruta de jugar con sus compañeros, es sociable, se relaciona con la mayoría de los chicos del grupo conversando, cantando o jugando. Permanece sentado durante períodos breves de tiempo. Realiza las actividades intelectuales, plásticas y de rutina como la alimentación de forma rápida. Enseguida se para y comienza a deambular por la sala, tirarse al piso y en ocasiones relacionarse de manera corporal con los compañeros. Se conversó con las docentes la posibilidad de ofrecerle un muñeco (objeto transicional) que trae de su casa en dichos momentos, lo cual lo distiende y le permite compartir las actividades con sus compañeros. En ocasiones sus pares preguntan por qué L. puede tener un objeto que trajo de su casa en la mano y ellos no, a lo cual se responde que L. lo necesita un ratito para poder compartir el juego y que luego lo guardará.” En la viñeta se observa que se poner en palabras al grupo de niños lo que le sucede a L. y se le ofrece a L. una alternativa que contribuye con su capacidad de socialización.

Queda como interrogante la pregunta por las “etiquetas” que podrían formularse como “L. necesita un objeto para estar con sus pares”. No pareciera ser el caso en ésta ocasión. L. se incorpora con normalidad al grupo y el grupo así lo recibe. No obstante, queda abierta la reflexión en cuánto a ésta intervención.

A modo de cierre

En el recorrido realizado se ha intentado responder las preguntas realizadas al comienzo del escrito: 1) ¿Qué son los Minions? 2) ¿Qué hace que capturen el interés de los niños? 3) ¿Por qué los Minions están en nuestras vidas cotidianas como carteles, productos comerciales y redes sociales? , así se ha reflexionado sobre temas fundamentales del psicoanálisis como el origen de las sociedades y el funcionamiento de las masas.

En relación a la implicancia del psicólogo se rescata la siguiente idea como horizonte de su trabajo en escuela: En el acto educativo está siempre en juego el sujeto y su singularidad, por eso el docente debe poder aceptar que no sabe previamente hasta dónde y ni de qué manera el sujeto transitará el recorrido que él le ofrece.

Bibliografía

Correa, C., Lewkowicz, I. (2004). “Entre la institución y la destitución, ¿Qué es la nfancia? En Pedagogía del aburrido, Escuelas destituidas, familias preplejas, Paidós educador, Buenos Aires, 2010.

Dominguez, M.E. (2006) “La enseñanza-transmisión de la ética en la universidad: una perspectiva psicoanalítica” en La transmisión de la ética clínica y deonetología, 5ºed., Letra Viva, Buenos Aires, 2011.

Freud, S.: Psicología de las masas y análisis del yo, A.E., XVIII

Freud, S.: El yo y el ello, A.E., XIX.

Freud, S.: El malestar en la cultura, A.E., XXI.

Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. IV. Eudeba, Buenos Aires, 1998.

Michel Fariña, J. J. (1998). Qué es esa cosa llamada ética. (Cap. II); Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cap. III). El interés ético de la tragedia (Cap. V). Del acto ético (Cap. VI). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires, 1998.

Michel Fariña, J. J. (2006). El doble movimiento de la Ética contemporánea. Una ilustración cinematográfica. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos, Letra Viva, Buenos Aires, 2006.

Montes, G. La gran ocasión. Versión electrónica: http://planlectura.educ.ar/pdf/La_gran_ocasion.pdf



NOTAS

[2http://www.universalpictures.co.uk/theatrical/minions-0 “single-celled yellow organisms, Minions evolve through the ages, perpetually serving the most despicable of masters.”

[3En las películas que preceden a ésta (Despicable 1 y 2. En español: Mi villano favorito), son creados en un laboratorio. Surgen las tecnologías reproductivas como tema ético de reflexión.

[4Imágenes ejemplificadoras en anexo, pag 5

[5Trasladando el concepto literario a las grandes ocasiones que presenta la escuela.

[6Entre la institución y la destitución, ¿qué es la infancia?, Ignacio Lewcowicz.

[7La enseñanza-transmisión de la ética en la universidad: una perspectiva psicoanalítica, María Elena Domínguez.

[8Entre la institución y la destitución, ¿qué es la infancia?, Ignacio Lewcowicz. Pág. 106

[9Entre la institución y la destitución, ¿qué es la infancia?, Ignacio Lewcowicz. Pág. 106

[10Retomando lo planteado anteriormente: En una escena la Villana Scarlet Overkill cuenta un cuento Kevin, Bob y Stuart. Los asustando a Bob, el más pequeño. Una reflexión sobre los derechos del niño tiene lugar: ¿los respeta? ¿Cómo es valorado y revalorizado Bob, el más pequeño? ¿Hay lugar para la voz infantil?





COMENTARIOS

Mensaje de María Laura Napoli  » 1ro de noviembre de 2016 » marialaura_napoli@yahoo.com.ar 

Cecilia,

Ojalá tu trabajo puedan leerlo muchas personas que trabajan en el ámbito educativo, me pareció excelente.

María Laura



Mensaje de   » 12 de octubre de 2016 »  

Gracias Sebastián y Florencia con los comentarios.

Me gustó ésta idea de parodia de nuestra manera de vivir en sociedad. Es compleja en tanto como sociedad abrimos el juego a muchos grupos sociales que coexisten. Pero podrían pensarse ejemplos particulares en el que es posible que nos comportemos como Minions.

Sebastián respecto a la definición del diccionario de Cambridge, excedía los límites del trabajo. Sin embargo te agradezco el dato, ya que es interesante lo que plantea y es cierto que permite pensar en cómo están posicionados nuestros alumnos en la escuela. Intento creer en docentes cuidadosos y apasionados que velan por realizar algo distinto con el acto educativo. Sin embargo en seguramente estamos atrasados, aferrados a ideas tradicionales como la "tábula rasa" desde una visión general, institucional, directivos, etc. Ufff que complejo.

En relación a la masa freudiana pienso que al reorganizarse ante la perdida de líderes (villanos malvados) buscando nuevos lideres entre ellos como por ejemplo Kevin, no hablaríamos de una disolución de masa.
En un pasaje de la película cuando se los ve deprimidos podría pensarse en alguna crisis de ésta masa.
Voy a revisar la idea en el artículo para ver cómo quedó especificada.

Lo constructivo, enriquece.

Cariños



Mensaje de Sebastian Simone  » 10 de octubre de 2016 » sebastian.simone@gmail.com 

Me pareció interesante el articulo expuesto por la compañera, sin embargo, en algunos tramos, me costó comprender la conexión entre las diferentes temáticas que se exponen con la pelicula elegida. Pienso que podría utilizarse uno de los aspectos particulares que surgen del film ( el significado de ’minion’) para elaborar una vía alternativa que permita pensar la realidad del ámbito educativo poniendola en relación con estos personajes. Asimismo, es posible hacer algunas consideraciones sobre si los protagonistas funcionan como una masa freudiana clásica.

En primer lugar, una línea de análisis se extenderia a partir del punto en que si el diccionario de Cambridge define a un ’minion’ como ’una persona que no tiene importancia y que debe hacer lo que otra persona de mayor rango diga’, podemos pensar cual es el rol de los niños dentro del sistema educativo, atentos a que según el dispositivo tradicional los niños son una ’tábula rasa’, es decir, si los niños son los minions de la institucion escuela.

Por otro lado, y tras avanzar sobre si es posible pensar a los minions como una masa, en este caso de pequeños sirvientes en teoría malvados, podríamos considerar un contrapunto con lo que postula Freud con respecto a la disolucíon de las masas artificiales, dado que en este caso la inexistencia de un lider no agotaría los vinculos, llevando a la masa a su fin, sino que el agrupamiento busca restablecerse mediante la busqueda de un nuevo liderazgo.



Mensaje de María Florencia Leccese  » 11 de septiembre de 2016 » florleccese@gmail.com 

Es muy interesante la línea de análisis presentada en este artículo respecto a la película en donde los Minions aparecen como criaturitas graciosas, organizadas en grupo, con diferentes roles individuales pero con una marcada identidad grupal: seguir las instrucciones y deseos de su amo malvado, quien da título a este film "Mi villano favorito".
Lo expuesto acerca del punto de vista social y educacional en relación al comportamiento de los sujetos frente a un lider o autoridad, ya sea en el ámbito educativo o en la cultura social en la que estamos inmersos, me abre un posible interrogante en cuánto a si existe una similitud en ese mundo minion, con sus leyes propias de lenguaje, comportamientos sociales marcados frente a su devoción a un lider, entre otras situaciones que nos demuestra la película, frente a nuestro comportamiento como seres hablantes y organizados en un mundo social. ¿Podría tratarse de una comparación con un tinte irónico o sarcástico a modo de parodia con nuestra manera de vivir en sociedad, evidenciado en nuestro comportamiento grupal en concepto de masa siguiendo de forma obsecuente a un líder específico, aunque éste sea el personaje más villano o malvado, incluso actuando en nuestro propio perjuicio?
Será cuestión de indagar nuestros propios actos y posiciones subjetivas para juzgar si se trata de una mera historia de ficción, solapada en escenas graciosas infantiles, o bien, de una parodia sobre la lógica de nuestra propia realidad.



Mensaje de   » 23 de agosto de 2016 »  

Muchas gracias por los comentarios.
En el curso de las respuestas aparecieron ideas interesantes: pensar además del psicólogo y los niños como sujeto de deseo; en los padres, los agentes institucionales, el equipo, la invención.

Algo que me gustaría agregar es que creo sería importante que los psicólogos en escuela puedan trabajar con los docentes pensando de qué hablan cuando expresan frases como "con éste grupo no se puede", "siempre lo mismo", "siempre el mismo", etc.
Podríamos pensar en una contratransferencia en el docente que obtura la posibilidad de trabajo con el grupo o el alumno.
¿Usted de qué me quiere?... ¿Que pretende usted de mi?
¿Cómo se implica el docente en lo que siente respecto del alumno que lo lleva a etiquetar, diagnosticar y a veces a pedir un "maestro integrador?

¿Qué les parece?



Mensaje de 1346  » 22 de agosto de 2016 » psialvarezluciana@gmail.com 

Muy interesante el artículo!! considero que el desafío del Psicólogo/a en el ámbito educativo consiste justamente en pensar en situación. Es necesario dejar de lado el cómo debería ser, que muchas veces abruma a padres y directivos y poder utilizar la inventiva en las intervenciones, que siempre serán para determinada situación. Aquí el trabajo en equipo es importantisimo.



Mensaje de maria ester jalil  » 21 de agosto de 2016 » mariaesterjalil@yahoo.com.ar 

Estoy de acuerdo con el comentario de Guadalupe Oneto, en las Instituciones escolares muchas veces no se ve al alumno como sujeto de deseo que es modificado por la enseñanza sino como objeto de la enseñanza
Tampoco se consideran las modificaciones que produce el medio escolar con sus respuestas



Mensaje de laura  » 18 de agosto de 2016 » mlauragonzalez@hotmail.es 

El presente trabajo expuesto argumenta la postura del psicologo en el campo educativo y como intervenir en algunas funciones complejas, considero que es un tema que aun se debe trabajar, y que es necesario porque como profesionales de la salud mental debemos tener en cuenta que esos pequeños sujetos que van al jardin o al colegio son ciudadanos, que el dia de mañana seran sujetos activos en la sociedad, por eso mismo hay que brindarles una buena infancia, conteniendolos en cada etapa evolutiva.
Para lo cual todas las entidades ya sean profesores, docentes, psicologos, directores deben ser capacitados para abordar a los niños de hoy.



Mensaje de Guadalupe Oneto  » 16 de agosto de 2016 » guadaoneto@hotmail.com 

Retomo la última idea, en relación a la posición del profesional "psi" dentro de la escuela,y por qué no de todo actor institucional, para garantizar el alojamiento de la singular que porta cada alumno. Para ello es necesario un vacío, hacer silencio a las propias voces (diagnósticos, etiquetamientos, etc...)que impiden escuchar lo particular que ese sujeto, en tanto educando porta y aporta. Se trataría de abrirse a la pregunta, a interrogarse, y mas con niños, sobre la singularidad de sus actos para desde ahí pensar nuestro quehacer en educación.
Estamos todavía lejos de que las instituciones escolares dejen de responder a un discurso Amo que homogeniza al alumnado e impide la emergencia singular. Es desde ahí la importancia del profesional psi en dichas instituciones, para introducir una otra escucha e intervención frente a dicha realidad....para que los alumnos dejen de ser Minions y se constituyen verdaderamente en sujetos de deseo frente a lo educatvio.


Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: