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Noches blancas

El detective Dormer era un hombre organizado. Su vida tenía un sentido: su desempeño como buen detective, aquél que captura y lleva a la cárcel a criminales seriales. Hap, su compañero, su amigo, había decidido traicionarlo. Venderlo a Asuntos Internos, por un poco de tranquilidad. Y, efectivamente, su expediente no estaba muy limpio. Hubo oportunidades en las que plantó evidencia, porque así lo exigía la situación. No podía permitir que ninguno de esos asesinos se saliera con la suya. Su compañero Hap había vivido junto a él la difícil tarea de buscar y apresar a esos “animales”. ¿Cómo podía entregarlo a Asuntos Internos? No era sólo traicionarlo a él: era detener la maquinaria policial; era hacer que los asesinos quedaran libres, que la paciente tarea de apresarlos se tornara sin sentido.

Decidió no dirigirle la palabra. Tenía que pagar el precio de su traición. Sólo estaba dispuesto a dar cátedra a una joven detective fascinada con su maestro.

Dormer y Hap llegan a Alaska para investigar el homicidio de una estudiante. El asesino cruzó una barrera sin retorno y el vaticinio de Dormer es inapelable:“volverá a hacerlo”.

La investigación los fue llevando a una cabaña en la montaña, en la que colocaron un señuelo para atrapar al asesino. La presa apareció y dócilmente se aproximó a la trampa. Todo parecía cuadrar con el cálculo policial. Un cálculo montado en un complejo proceso decisorio en el que se ponderaron distintas variables. Pero el azar jugó una mala pasada. El asesino, advertido de la trampa inició su huída entre la niebla. Dormer fue tras él. Cegado de furia corría sosteniendo el arma persiguiendo sombras que no se dejaban apresar. Hasta que al fin creyó verlo, disparó y se enfrentó a la magnitud de su elección. Había herido de muerte a Hap. Se acercó a él para explicarle que había sido un error de cálculo.

Hap, en su agonía y aterrado, lo acusaba de eliminarlo para librarse de “Asuntos Internos”. ¿Qué asuntos internos lo movieron a disparar? La culpa no tardó en aparecer mostrándonos el camino de la responsabilidad. Las noches blancas de Alaska se transformaron en un tiempo sin fin, sin descanso, sin sueño. Se había librado de la espada que pendía sobre su cabeza, ya no estaba el hombre que con su declaración habría arrojado por la borda su carrera de detective ejemplar. Ahora que su narcisismo estaba a salvo y los números cerraban ¿por qué no podía conciliar el sueño?

Lo azaroso y la insistencia de lo real terminan enfrentándolo con su propia inconsistencia. Y muy próximo a emprender el sueño eterno, pudo decir aquello de lo que era responsable. “Lo quise matar”.

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film:¿ cual es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva?¿propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.
El personaje sobre el cual se centra la responsabilidad subjetiva es sobre la figura del detective Dormer. El autor propone que en Dormer aparece la culpa, mostrándonos el camino de la responsabilidad; ya que no hay responsabilidad subjetiva sin culpa. El autor abre una interrogación sobre que asuntos internos lo llevaron a disparar, creando una duda de si realmente tuvo intenciones de matarlo o no. Y una vez muerto su compañero cuales eran las causas de su insomnio, de no poder conciliar el sueño.
2. Sugiera el circuito de la responsabilidad tiempos lógicos que organizan la situación.
El personaje sobre el cual recaerá el análisis es el del detective Dormer.
El primer tiempo del circuito de la responsabilidad es cuando un sujeto realiza una acción con un objetivo determinado. Hay sujeto conciente. El detective Dormer en la persecución del sospechoso del asesinato de una joven va corriendo entre la niebla y cuando cree verlo dispara. En relación al segundo tiempo, la acción del tiempo uno produce un efecto no esperado, aquello que no estaba previsto, esto podría ejemplificarse cuando Dormer corre para ver al asesino caído en el piso y descubre que en realidad era su compañero, el detective Hap y decide encubrir el homicidio, aunque no fuera intencional. Este es el tiempo que nos indicaría la interpelación subjetiva, es interna. El tiempo 2 resignifica el tiempo 1, resignificación que dará cuenta de una respuesta del sujeto frente a lo sorpresivo de la acción. Independientemente de la responsabilidad, la interpelación subjetiva produce culpa y esta se manifiesta en Dormer cuando empieza su imposibilidad para conciliar el sueño, tiene insomnio, y además le aparecen flashes de la situación vivida a modo de alucinaciones. Aunque no tuvo la intención de matar a su compañero, este decide callar puesto que si no se vería perjudicado el mismo, ya que su compañero había hecho un trato con asuntos internos (por plantar evidencias) y había decidido traicionarlo. De esta manera su reputación quedaba intacta. Al final de la película cuando Dormer se esta por morir y la detective que estaba investigando el crimen de Hap le dice que puede hacer desaparecer las pruebas de su culpabilidad, este le dice que no lo haga que no siga el mismo camino que el. En esta escena podemos inferir que podría haber un tiempo 3, porque muestra indicios de un cambio de posición subjetiva al querer confesar todo lo ocurrido; que ya se había manifestado en un primer momento en la discusión que tiene con el asesino (Finch) donde Dormer le dice que ya no se va a callar mas, que va a contar todo. Se observa que hay en él una renuncia a su reputación, que tanto le importaba, su renuncia narcisistica, a cambio de que la detective siga manteniendo la suya. Pero como el muere no podemos saber si hubiese habido realmente un cambio de posición subjetiva, si se hubiese concretado, de haber seguido con vida.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
La Responsabilidad se instala entre la Necesidad y el Azar. En relación al azar podemos decir que es un orden que incide en la vida del ser humano y no se explica por el sujeto mismo. Pertenece al campo de determinación exterior al sujeto, no generado por él, lo que no significa que sea ajeno a él. En la película, el azar estaría del lado de la coincidencia, de la casualidad, en el momento en que estaban haciendo una redada para agarrar al asesino, el ruido de un megáfono advierte al asesino de la trampa. Este empieza a correr entre la niebla y Dormer corre tras el. Cuando Dormer cree verlo dispara y justo es el compañero y no el asesino el que se encuentra en ese lugar. Aquí podemos observar como el azar fue la causa desencadenante que lo llevó a Dormer a cometer la acción posterior (encubrir el asesinato), sin importar las consecuencias.
La necesidad es la categoría lógica matemática por fuera de la subjetividad. Dada una condición determinada, conclusión o efecto determinado y previsible. La necesidad de Dormer era atrapar al asesino y como este se escapaba, Dormer dispara, ocasionando una muerte, pero no necesariamente de la persona esperada. Si Dormir dispara es un efecto previsible que alguien salga lastimado o muera, el efecto inesperado era justamente que no fuese el asesino y en su lugar se encontrara con Hap, su compañero.

4. Si corresponde establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
Las figuras de culpa pueden verse en dos protagonistas de la película: el asesino que lo vincularemos únicamente con la responsabilidad jurídica y el detective Dormer.
“La responsabilidad subjetiva se ubica en el punto en que el yo se enfrenta a su inconsistencia: algo extraño irrumpe y quiebra todo sentido; el yo se desorienta frente a esto que le es ajeno”. Tal recorte, se lo podría pensar cuando Dormer queda asombrado por descubrir que la persona que yacía tirada en el suelo no era el asesino sino que era su compañero, con lo cual podemos decir que Dormer queda desconcertado ante la situación.
Parafraseando a Jinkis podemos decir que responsable es aquella persona que puede dar una respuesta por sus actos, “No digo conciente de lo que hace ni que se hace cargo de lo que dice, sino culpable de lo que hace y dice”. En relación a lo expuesto anteriormente debemos considerar a la categoría de culpa sentida posteriormente a la acción de matar a Dormer, dando lugar al insomnio y a las alucinaciones, con lo cual podemos considerar a la culpa como el reverso de la responsabilidad. Por lo cual se puede decir que cuando la responsabilidad del sujeto se halle ausente aparecerá como sustituto el sentimiento de culpa. La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se ¨debe responder¨; la interpelación es la exigencia de respuesta mas allá de lo que ¨yo¨ querría responder, es lo que genera deuda, culpa.
Aquí recurrimos a la claridad de Freud cuando alude a la responsabilidad del sujeto por sus deseos inconcientes planteando que aunque estos sean extraños al sujeto pertenecen a su ser, o sea que son propios. Es decir que Freud nos alerta de una responsabilidad que atañe al sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo. Encontramos en Dormer esta relación cuando la detective le pregunta por su culpabilidad en el homicidio de su compañero y el simplemente responde: “ya no lo se”, pero su deseo podría ser matarlo para poder librarse de asuntos internos. Con esto decimos que la responsabilidad subjetiva atañe al sujeto del inconciente.
Podemos asociar el accionar de Dormer en la muerte de Hap con el sujeto del derecho y la responsabilidad jurídica según la cual el Derecho interpela al sujeto autónomo, como sujeto responsable de su intencionalidad conciente, que puede responder y ser interpelado a la luz de los códigos jurídicos. En el marco del Derecho podemos situar que no hubo intencionalidad de matar, pero si hubo encubrimiento del asesinato.
En cuanto al asesino podemos decir que es responsable jurídicamente, ya que su intencionalidad de matar a la joven fue conciente. Se manifiestan en su acción los dos operadores con los que se analiza objetivamente la responsabilidad jurídica para la imputación o no de culpa, que son la razón y la intención; que ligan responsabilidad y culpa.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sastre).
El Muro transcurre en España de la guerra civil. Un grupo de prisioneros es arrojado a un sótano y deberán transcurrir su última noche en espera de que al amanecer los lleven hasta el muro y los fusilen. Cuando llega el alba, todos salen a escena menos Ibbieta, el protagonista que debe esperar en el sótano. Luego de escuchar las detonaciones es subido a una habitación y se le dice que el puede salvar su vida a cambio de decir donde se encontraba Ramón Gris. El sabía que Ramón Gris se encontraba en lo de su primo, pero se burla de los falangistas y miente diciendo que se había escondido en el cementerio. Los guardias van al cementerio y lo encuentran allí, donde lo matan. De esta manera Ibbieta salva su vida. El relato termina con el protagonista llorando de risa riendo hasta las lágrimas.
En el caso de Ibbieta entra en juego el azar como en Insomnia. Fue azaroso que su elección de una confesión mentirosa terminara, sin saberlo, siendo una verdad y fue azaroso también que habiendo tanto lugares para esconderse justo Ramón Gris se haya peleado con su primo y se haya ido al cementerio. Pero también el azar le jugo una mala pasada al detective Dormer cuando en la redada para atrapar al asesino un megáfono se enciende al azar y el asesino advierte que era una trampa. A raíz de esto en ambas historias se produce una muerte, pero ninguno de los protagonistas esta libre de culpas. Tanto en una como en otra aparece el tema de la responsabilidad y el tema de la culpa. Ibbieta es responsable de hablar y responsable de querer seguir viviendo. Dormer es responsable de callar y de querer cuidar su reputación a cambio de la vida de su compañero. Hasta que punto ambos personajes no son responsables de querer cuidar su pellejo a cambio de cualquier precio. Es cierto que Ibbieta es responsable, quizás no culpable por la situación en si, pero en Dormer vemos como su culpa se manifiesta en el insomnio y en las alucinaciones, tanto es así que al final de la película cuando se le pregunta acerca de su culpabilidad (el se esta muriendo) dice que “ya no sabe” si lo hizo a propósito para librarse de asuntos internos, pero que lo único que quiere es que lo dejen dormir. De esta manera se haría responsable y asumiría sus errores pasados, a cambio de descansar en paz, como confesando “su delito” haber matado a su compañero para salvar su reputación y su carrera.
Para concluir, los dos personajes con su acción no tenían intención objetiva de tal resultado (la muerte de Hap y de Ramón Gris) pero sin embargo como consecuencia, tuvieron alguna ganancia para si mismos (la vida y la reputación)
Bibliografía

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