por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos humanos

Cátedra I - Fariña, Juan Jorge Michel

2° Parcial Domiciliario
“Nueve Reinas”

Alumnas: Magliano Agustina
Retezar Carina
Prof. Pacheco Mariana
Comisión 20
magus_ntn@hotmail.com
carina_retezar@hotmail.com
2° cuatrimestre
28 de octubre de 2010

Sinopsis
Nueve reinas cuenta la historia de dos estafadores, Juan y Marcos, quienes se unen tras conocerse en el mini mercado de una estación de servicio, e imprevistamente se ven envueltos en un negocio de medio millón de dólares.
Luego de una charla fuera de la estación, Marcos y Juan conforman una atractiva pareja de maestro-aprendiz. Luego se les presenta una oportunidad única, o de "una en un millón", como insiste en llamarla Marcos. Este recibe un llamado de su hermana, Valeria, que le pide por favor, que vaya al hotel en donde trabaja. Le informa que Sandler, viejo estafador y compañero de Marcos, se encontraba allí. Como el anciano de 73 años había sufrido un ataque cardíaco, no podía encargarse de un negocio, recluta a Marcos para vender una colección de estampillas falsas de un valor de medio millón de dólares, las "nueve reinas". Al enterarse de esta cifra, Juan, que necesita 70.000 pesos para sacar de la cárcel a su padre (tenia ahorrados por el momento, 50.000 pesos), le pide ingresar en el negocio a Marcos, quien acepta su ayuda por 2.500 pesos. El objetivo es vendérselas a Vidal Gandolfo, un empresario español que estaba parando en el hotel y sería deportado del país al día siguiente. Ambos se reúnen con Vidal Gandolfo y negocian la venta de las estampillas por 450.000 dólares.
La película da un gran giro cuando dos ladrones en una motocicleta roban el maletín con las estampillas, y luego las arrojan al río. Juan y Marcos, desesperados y deprimidos, no saben cómo harán para completar la transacción. Marcos concluye que deberán conseguir las verdaderas estampillas, que están en manos de Berta, la hermana de Sandler. Arreglan con ésta comprarlas a 250.000 dólares. Más tarde, Marcos, hablando sobre el negocio con Juan, le comenta que, aunque él tiene 200.000 dólares, están faltando 50.000 dólares. La reacción de Juan es violenta, creyendo querer ser engañado por Marcos. Posteriormente, estos compran las "nueve reinas" y se dirigen al hotel para realizar la venta. Una vez allí, Vidal Gandolfo pide a Marcos incluir a su hermana en el paquete, indicando que de lo contrario no realizaría el negocio. Valeria acepta. Finalizado el acuerdo, Vidal Gandolfo realiza el pago con un cheque de caja certificado por el banco. Mientras se dirigen allí, Marcos, por parte de un estafador (amigo de Marcos), realiza un intento frustrado de quitar a Juan del negocio. Luego llegan al Banco Sudamericano de Crédito para cambiar el cheque, pero se encuentran con una gran manifestación. Marcos se acerca a la puerta y encuentra a un conocido, Cárdenas, quien le comenta que los once integrantes del directorio se escaparon con 135.000.000 de pesos. La gente se abalanza sobre la puerta, y posteriormente Marcos, lastimado, se acerca a Juan, quien luce aparentemente triste. Marcos, desesperado y en un ataque de ira, corre hacia el banco.
La película da otro impresionante giro cuando Juan llega a un lugar en el que se encuentran reunidos entre otros Sandler, Vidal Gandolfo, sus colaboradores y Berta quien le entrega a Juan un dinero. El film termina con Juan y Valeria besándose.

Desarrollo del trabajo
En el siguiente trabajo, realizaremos un análisis del film “Nueve reinas” (2000), basándonos en el personaje de Marcos (Ricardo Darin).
En una de las escenas de la película Marcos, en compañía de Juan (Gastón Pauls), se encuentra con un viejo colega, Sandler (Oscar Nuñez), el cual le hace una propuesta. Le propone realizar un trabajo ya que se encuentra incapacitado para hacerlo, por haber sufrido, minutos antes del encuentro, un ataque al corazón. El lugar donde transcurre la escena es el hotel, donde trabaja la hermana de Marcos, Valeria (Leticia Bredice). La propuesta consiste en vender unas estampillas falsas llamadas, “Nueve reinas” a un millonario, Vidal Gandolfo (Ignasi Abadal), el cual se estaba hospedando en el hotel. La copia de las estampillas originales, la realizo Sandler, un falsificador profesional. Encontró en este negocio, una gran oportunidad, porque Vidal Gandolfo era coleccionista y hace tiempo buscaba las “Nueve reinas”. Frente a esta propuesta, Marcos no duda en aceptar, sacando inclusive un provecho del 90% del total de la ganancia. Recalca que esta oportunidad, es “una en un millón”. Juan quiere formar parte del negocio y luego de discutir una serie de porcentajes, Marcos termina incluyéndolo. El interés de Juan reside en querer sacar a su padre de la cárcel, y para ello necesita 20.000 pesos; teniendo hasta el momento, ahorrados 50.000 siendo éste su único capital.
En relación a la decisión tomada por Ibbieta, en el cuento “El muro” de Sartre, se podría establecer una semejanza con la iniciativa tomada por Marcos al aceptar el trato. En esta acción, Marcos sabe lo que hace, hay una intención allí, es conciente; y tiene un determinado fin. Desde el principio, no duda, se lo nota seguro y dispuesto a llevarlo adelante, sin importar las consecuencias. Este tipo de negocios son parte de su trabajo, y en más de una escena, se diferencia del resto de los delincuentes, quienes verdaderamente, a su parecer, son ladrones. Se lo nota muy conforme con lo que hace y se centra en su objetivo, sin interesarse en las opiniones de su familia y entorno. Cabe destacar, a modo de ejemplo, que hasta fue capaz de aceptar que su hermana pasara una noche con Vidal a cambio del pago de las estampillas.
Tomaremos la elección tomada por Marcos, como el tiempo 1 del circuito de responsabilidad subjetiva, entendiendo el mismo, como aquella acción conciente e intencional, destinado a un fin. A su vez podemos situar en este momento, el concepto de necesidad; la misma responde a una relación de causa y efecto. En el film, Marcos, acepta vender las “Nueve reinas”, a cambio de una suma importante de dinero. La necesidad puede anticipar ciertas conductas, preexiste al sujeto, es exacta y rigurosa; Marcos logrará vender o no las estampillas.
En un momento de la película, Marcos y Juan, para conseguir las estampillas originales, necesitan reunir 250.000 pesos, siendo ésta su última oportunidad para cumplir su propósito. Marcos tiene en su poder, un total de 200.000 pesos, dándole a entender a Juan que la parte restante correría por su cuenta. Comienzan a discutir y Juan decide abrirse. Al cabo de unas horas, Juan aparece en el bar con la plata, dándose por sentado que esta dispuesto a arriesgar su dinero.
Una vez finalizada la venta de las estampillas, se dirigen hacia el banco a cambiar el cheque. Camino al banco, se observa una escena, donde el mismo Marcos, intenta chantajear, a su compañero Juan, para cobrar sólo el cheque. Sin embargo, Juan molesto se da cuenta del engaño; pero nada cambia, y continúan su camino. Para sorpresa de ambos, el banco se encuentra en una crisis interna y por lo tanto, les es imposible cambiar el cheque. En ese momento, los personajes caen en la cuenta de que todo lo realizado, había sido en vano. Esta situación causal, accidental e incierta, es completamente azarosa. Durante el transcurso de la película, nada anticipaba que iba a ser el banco el que, en verdad, los iba a estafar a ellos. Aquí, se ubica el tiempo 2, llegando hacia el final del film; fundando el circuito de responsabilidad. Marcos se siente interpelado frente a este episodio, a causa de un factor externo, todo su plan se derrumbó. En la presente escena, ambos personajes, se miran consternados, y no hicieron falta palabras para sentir la gran conmoción que se movía en ellos. Lo que transmite Marcos en su expresión no se vio anteriormente, mostrándose, como un sujeto dividido. Hasta este momento, se lo veía como un estafador, manipulador, muy seguro de sí e indiferente al daño que podía causar en los demás (tiempo 1). Ahora, se lo ve sorprendido, confundido y cae en la cuenta, que hasta el mejor estafador puede ser víctima de una estafa bancaria. El sentir en “carne propia” un engaño de semejante magnitud genera en él, además de mucha impotencia e incertidumbre, un sentimiento de culpa hacia Juan. Al perder la plata, Juan, pierde toda ilusión de sacar a su padre de la cárcel. A pesar de haber querido traicionarlo reiteradas veces, el hecho de que ocurriera esto, le sirvió a Marcos, para ponerse en el lugar del otro (Juan) y así sentir remordimiento por lo sucedido.
Transcurrida esta escena (tiempo 2), podría situarse la resignificación al tiempo 1 fundándose así el circuito de la responsabilidad subjetiva. Cronológicamente el tiempo 1 antecede al tiempo 2, pero, lógicamente es el tiempo 2 el que abre el circuito y resignifica el tiempo 1. A partir de la escena del banco, Marcos se ve remitido a su accionar en el primer tiempo: su decisión de formar parte de este negocio e involucrar a Juan. La culpa que aflora en este momento, hace a la retroacción, que se retorne sobre la acción por la que se “debe responder”. El tiempo 1 es resignificado por la interpelación a través de la culpa; sin la misma, no habría responsabilidad subjetiva.
Es necesaria la escena del banco, la intervención del azar, para que Marcos se interrogue sobre la decisión tomada: aceptar el negocio e involucrar a Juan en él. Podría suponerse que este cuestionamiento va más allá, que se pregunta a su vez, por su forma de actuar en la vida, ya que este negocio es uno entre muchos anteriores.
En cuanto al cambio de posición subjetiva, no es posible tomar ningún tipo de determinación. A Marcos no se lo vuelve a ver luego de esta escena, el film finaliza pocos minutos después. De haber continuado la película quizás se hubiera visto un cambio en la posición, en la actitud de Marcos debido a esta interpelación, aunque, también podría pasar que Marcos continuara igual que antes, estafando gente e indiferente al resto como si nada de esto hubiera ocurrido.
Marcos, como persona jurídica, es aquella entidad a la que se le reconocen derechos y obligaciones. Así es posible hablar de Marcos, para el Derecho, como Sujeto de Derecho. El Sujeto de Derecho es aquel considerado como autónomo, aquel capaz de hacerse responsable de sus acciones como también de sus elecciones y decisiones. Marcos, demostrando estar en dominio de sus facultades mentales, sabe lo que hace y porqué lo hace, tiene plena conciencia de ello. Siendo capaz de responder por sus actos, es un sujeto, imputable.
La imputabilidad está vinculada al estado de conciencia que la persona tiene durante la comisión del hecho ilícito. Si el estado de conciencia le permite comprender y dirigir sus acciones al momento de ejecutar el acto, se lo considera, imputable. A pesar de la diferenciación que Marcos hace de él con los delincuentes que se observan en el film (puesto que él no se considera un delincuente) tiene bien en claro que sus negocios atentan contra la ley y perjudican a terceros; por ello los realiza en plena discreción, de manera muy reservada, para que nadie (excepto amigos o colegas) tenga conocimiento de ellos y haga la denuncia.
El doble movimiento de la ética, postulado por la cátedra, se expresa en la dialéctica de lo particular y lo singular. En un primer movimiento ubicamos un Universo cerrado, el cual sólo en “apariencia” puede cubrirlo todo. Este universo se encuentra suspendido a la llegada de “algo” que carece de lugar en ese todo. Se le llama universal a la potencia de desborde, es el gesto de ir más allá de las totalizaciones clausuradas, supuestamente, al devenir. En relación con la película, este universo cerrado del primer movimiento puede observarse en todas aquellas escenas en las cuales Marcos, acompañado por Juan, realiza sus maniobras para poder venderle las estampillas a Vidal y así obtener el dinero. El universo de Marcos gira en torno a conseguir su objetivo y está seguro de ello. Según Lewkowicz, el universo ignora lo que excluye, así como Marcos ignora completamente una posible estafa bancaria.
En un segundo movimiento, un “algo” inclasificable según el lenguaje de la situación, irrumpe y hace tambalear la consistencia instituida del Universo. El advenimiento de la singularidad suplementa al Universo al decretar su incompletud. La situación pone en evidencia esta incompletud y un nuevo universo transforma el anterior que se suponía como universal. Claramente, no estaba en los planes de Marcos que, luego de tanto esfuerzo realizado, el banco cierre y no pueda retirar el dinero. Esta singularidad irrumpe en su Universo inicial. Éste postulaba que, por haber concretado el negocio, ese cheque le pertenecía en gran parte y tenía todo el derecho de cobrarlo. La singularidad, el cierre y estafa del banco, lo sorprenden bruscamente abriendo su universo y decretando su inconsistencia.
En el eje de lo universal-singular ubicamos el acto ético. La emergencia de la ética se define en la singularidad situacional. En el eje de lo particular ubicamos la moral, en este caso, los valores, costumbres, pensamientos y comportamientos del personaje en cuestión. Marcos actúa acorde a su moral personal. La respuesta, el llamado a responder, a partir del tiempo 2 del circuito de la responsabilidad, está ubicada en este eje de lo particular.



NOTAS

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