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Facultad de Psicología de la UBA

Psicología, Ética y Derechos Humanos

Profesora: Somoza, Ivana
Titular de cátedra: Fariña, Juan
Comisión: Nº 22
Integrantes: Alba, Joanna
Kaufmann, Gabriel Federico
Sinopsis Argumental: “Nueve Reinas”
La historia comienza una madrugada en una estación de servicio donde Juan conoce a Marcos, luego de que este lo salve de una situación complicada. Juan había intentado estafar a dos cajeras mediante un “truco”, a partir del cual se llevaba un mayor vuelto del que le correspondía. Al realizar este truco dos veces los empleados de la estación se dan cuenta, en ese momento Marcos simula ser un policía y termina sacando a Juan del lugar para salvarlo de la reacción de los mismos. Mientras caminan por la calle Marcos lo lleva agarrado del brazo hasta que lo suelta, dándole a entender que la situación fue simulada para sacarlo del apuro y que se dedica a lo mismo que el. Sirviéndose de esta situación le ofrece a Juan que sea su socio por ese día ya que sostiene que no puede trabajar solo, le comenta que hacía una semana que no sabía nada de su socio. Marcos le pregunta su nombre y el responde Juan, pero Marcos le dice luego ¿pero te hubiese gustado llamarte? y Juan responde Sebastián. Esta escena es importante por el peso que tienen estos dos nombres, lo que representan para este personaje.
Después de dudar por un momento Juan acepta trabajar con el ya que se encuentra desesperado en busca de dinero para salvar a su padre, quién se encuentra en prisión por delinquir de la misma manera. Aquí comienza una relación de maestro-aprendiz en donde el principiante irá conociendo nuevos “trucos” para sobrevivir. A medida que trascurre el día, realizan distintas maniobras timadoras hasta que en determinado momento, a través de un llamado inesperado de Valeria, (hermana de Marcos) se les presenta una oportunidad única, de una en un millón como insiste en llamar Marcos, la cual no podrán dejar pasar. Ambos se irán comprometiendo cada vez más con esta situación, en vistas a obtener una gran cantidad de dinero y tratando de sortear los diferentes obstáculos que se les presentan para realizarla. Hacía el final de la película se presenta un giro inesperado a través del cual las cosas no son lo que parecen.

Análisis. El circuito de la responsabilidad de Juan/Sebastián
La primera escena de la película, nos muestra a Juan fumando nervioso, bastante dubitativo, de madrugada, en las afueras de una estación de servicio. En este momento el personaje ya sabe que va a llevar a cabo una acción que será determinante. Aquí es donde nosotros ubicamos el Tiempo 1 del circuito de la Responsabilidad donde “el personaje lleva adelante una conducta con determinados fines, en el supuesto de que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida” . Juan realiza esta acción con el propósito de que Marcos intervenga en la situación y así dar inicio a su estrategia premeditada. Sabe que tiene que llamar la atención a Marcos y de alguna manera seducirlo, hablar en su mismo idioma para lograr atraerlo, hacer que el otro sea el interesado. El fin de la acción remite a poder establecer un vínculo con Marcos forzando la situación para que este último sea el que se dirige hacia él. El azar juega aquí un papel importante, ya que Juan no puede saber si Marcos va a entrar o no en su “trampa”, la cual pondría en marcha su plan. Es decir, se trataría de una cuestión azarosa para Juan el saber si todo se desarrollará de acuerdo a lo planeado: que Marcos “acuda en su ayuda”, saber si todo marchará de acuerdo a lo previsto. Asimismo, podemos situar como indicador de necesidad el hecho de que se trate de una trampa pautada, pensada y elaborada según el objetivo o fin con que se lleva a cabo; estafar a Marcos. Las cosas están determinadas por una relación causa-efecto, esto es, la intención o propósito pone en marcha el plan en tanto causa para poder conseguir aquello que se pretende, un efecto, un resultado.

La acción que situamos en el Tiempo 1 va a ser interpelada de diferentes maneras en distintas escenas a lo largo de la película. Por un lado, cuando llevan a cabo su primer “engaño” en el que Marcos luego de un par de intentos fallidos logra que una señora crea que está hablando con su sobrino a través del portero eléctrico, el cual le pide dinero para poder arreglar su vehículo. Marcos le dice a la “tía” que no quiere dejar el auto solo y le pide a esta que le baje el dinero a su amigo, el cual es una persona de confianza, le dice contestando la pregunta previa de la señora. A continuación, ella le entrega el dinero y un anillo a Juan, quien se deshace de ambos al dárselos a Marcos. Por un lado, esta situación los interpela jurídicamente, en términos de infringir la ley, donde los sujetos tendrían que asumir una responsabilidad jurídica a partir de las acciones realizadas conscientemente. Esto se ubica dentro del eje de lo Particular, al igual que la moral, lo que estaría bien o mal. Por otro lado, a partir de la escena mencionada anteriormente, notamos como aparece un sentimiento de culpa en Juan, el cual va a interpelar su accionar como cómplice del engaño. Juan empieza a darse cuenta de que para poder realizar la estafa que tiene planeada contra Marcos, deberá también realizar otras acciones deshonestas contra terceros en el camino.

En una escena siguiente realizan otra estafa en un bar. Esta consiste en pagar dos veces con el mismo billete y llevarse los dos vueltos. Posteriormente, y ante la pregunta realizada por Marcos con respecto a qué opina de ese truco, Juan le responde que no es lo suyo y que esas escenas en la cuales hay que poner la cara y hacer un escándalo no le gustan. Marcos le cuestiona, entonces, como puede “laburar en la calle con tanta historia que tiene” y agrega diciéndole que eligió mal el laburo. Juan le contesta que él no eligió nada. Aquí podríamos observar como este personaje no se hace cargo de las acciones y elecciones que toma, las cuales lo hacen partícipe y cómplice de las situaciones. Por otra parte la respuesta de Juan, dicho sentimiento de culpa, se ubicaría en lo Particular ya que implica una deuda desde lo moral, de modo que se ausenta aquí la Singularidad de la situación, lo que concierne a lo ético. Nosotros ubicamos aquí una primera aproximación para lo que después será el Tiempo 2, el cual “recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá –o más acá- de lo esperado. El sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes. Algo de esa diferencia le pertenece” . Situamos entonces como Tiempo 2 la escena que trascurre mientras caminan por las galerías del subte en la que Marcos increpa a Juan preguntándole qué clase de persona es; Juan lo interroga: ¿Vos crees que todos estos piensan igual que vos? (haciendo referencia a lo inescrupuloso de su persona), por lo que Marcos le responde: “¿Como yo? Casi todos, lo que pasa es que no tienen los huevos para bancársela (…) también están los decentes, y también estas vos. Que vendrías a ser ¿qué cosa?” Juan no responde y pronto cambian de tema de conversación. Creemos que aquí la interpelación por parte de Marcos lleva a que Juan se cuestione si el fin justifica los medios, por así decirlo. En otras palabras, a cuantas personas tendrá que perjudicar para poder lograr su cometido, el cual es a fin de cuentas, estafar a Marcos. Esto lleva al personaje a tener que contestar una pregunta por la posición que va a asumir, la cual implica una respuesta en la que entra en juego su responsabilidad subjetiva, quién es o querría ser, si una persona honesta (como lo define su novia, indirectamente, en un momento de la película) o si una persona inescrupulosa, deshonesta, que engaña para beneficio personal. Juan no contesta de inmediato, creemos que la pregunta tarda en ser respondida.

La historia personal de Juan se verá reflejada en esta disyuntiva ya que al haber sido su padre un estafador, tiene que decidir entre seguir los mismos pasos que su padre o elegir otra cosa, haciendo caso a los consejos del mismo. Entendemos que esto último es lo que va a marcar a Juan y lo que lo llevará a tomar una decisión. Situamos entonces, como Tiempo 3 el momento en el que este personaje se hace responsable de la posición que va a adoptar como sujeto. “Responsable es aquel del que se espera una respuesta. Pero no una respuesta evitativa, negadora o renegadora de la situación. Una respuesta que suponga un cambio de posición del sujeto frente a sus circunstancias (…) no se trata de un mecanismo consciente ni voluntario. Es una transformación de la cual el primer sorprendido es el propio protagonista.” Vemos que hay un cambio de posición en relación a cuando Juan dice “yo no elegí esto”, donde no se hace cargo de sus decisiones y responde de manera evitativa, al igual que en el momento en que el Marcos lo interpela preguntándole qué clase de persona vendría a ser él. Si bien Juan se siente culpable al participar como cómplice en las estafas que perjudican a terceros, sigue llevándolas a cabo en pos de obtener un fin mayor: que Marcos caiga en la trampa. No obstante, en la última escena de la película en la que ubicamos el Tiempo 3 podemos observar que Juan, al momento de regalarle el anillo a su novia, le miente descaradamente acerca del origen del mismo. Ante este nuevo engaño llevado a cabo por este personaje, es llamativo el hecho de que le mienta a su novia cuando se suponía que el “papel ficticio” el de “el mentiroso”, o sea el de Juan, había terminado junto al plan una vez concretado. Aquí es donde situamos el momento en el cual él se hace responsable de la posición subjetiva que elije, es decir qué tipo de persona será. Es esto lo que constituyendo un acto ético se sitúa dentro del eje del Universal- Singular ya que incluye la subjetividad, lo propio del sujeto. Esta decisión no se ubica en relación a la moral, al eje de lo Particular, no tiene que ver con lo que está bien o con lo que está mal ante otros sujetos, sino con que el sujeto mismo dé una respuesta en relación a una posición subjetiva que va a asumir.

Creemos que se existe un cambio que se realiza en el sujeto respecto del Tiempo 1, en donde justificaba su acción a partir de sus principios morales, según los cuales no estaría mal robarle y estafar a un ladrón o como dice la frase “el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón”. En el Tiempo 2, por otro lado, aparece algo inesperado que moviliza al sujeto respecto del Tiempo 1, esto es, qué clase de persona es, hasta donde debe hacerse responsable de las acciones o decisiones que está llevando a cabo. Pensamos que la interrogación en relación a qué clase de persona es, es una pregunta por su ser. Podemos ubicar, entonces, en base a esto nuestra Hipótesis Clínica, donde se trata de pesquisar un deseo inconsciente que el sujeto no había tenido en cuenta cuando realizó la acción. Juan quería aprender de Marcos cómo ser ese tipo de persona, llegar a ser inescrupuloso y mentiroso. En la última escena de la película es notorio como él termina identificándose con Marcos, esto lo percibimos cuando repite una frase de éste a su novia: “menos los gastos”, previo a la mentira que va a realizarle con respecto al origen del anillo, demostrando cual es el tipo de persona que elige ser. Juan se sorprende de alguna manera de haber dicho esa frase, la cual nos resulta bastante significativa, y que aparece como anticipo de la decisión final que toma al respecto de su posición. Marcos le decía que para lograr llegar a ser ese tipo de persona había que “tener los huevos para báncasela”, esto sumado al hecho de que en otro pasaje de la película Marcos trata a Juan de cobarde ya que le recrimina que no tiene problemas en obtener dinero de manera ilegal siempre y cuando no se “ensucie las manos”. Salta a la vista como Sebastián, el cual era su verdadero nombre, termina tomando los rasgos de ese personaje que había creado -Juan-, junto con lo que termina aprendiendo de Marcos y junto con lo que había aprendido de chico por parte de su padre. Visto y considerando esto, creemos que Sebastián elige finalmente ser Juan.

Bibliografía
• D’AMORE, O.: “Responsabilidad subjetiva y culpa” en La transmisión de la ética. Clínica y Deontología, Buenos Aires, Letra Viva, 2010.

• FARIÑA, M.: “The Truman Show, versión resumida de la clase dictada en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, 1999.

• JINKIS, J.: “Vergüenza y responsabilidad” Conjetural número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires, 1987.

• SALOMONE, G.: “El sujeto dividido y la responsabilidad” en La transmisión de la ética. Clínica y Deontología, Buenos Aires, Letra Viva, 2010.



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