por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
Psicología, Ética y Derechos Humanos (Cátedra I, Cód.: 071)

Prof. Tit. Reg.: Juan Jorge Fariña

Segundo examen parcial: Análisis de la Película “Nueve Reinas”

Prof.: Pesino, Carolina.

Alumnas: Carmona, Lorena LU.: 291337600

Pilites, Lea LU.: 336738550

Comisión 1

Segundo cuatrimestre 2010

1- Marcos, el elegido.
La elección de Marcos como personaje a evaluar corresponde con una necesidad de ubicar en él elementos concernientes a la necesidad y azar, pero también respecto de su decisión de ser, se trata de una elección que se ve forzado a afrontar , delimitando su existencia a partir de un deseo; deseo inconsciente dirá Freud, del cual se deberá hacer responsable. Al igual que Ibbieta debió ceder a su deseo, y cargar con la culpabilidad que este despierta . Este deseo inconsciente que encontramos se corresponde con lo no sabido, es decir perder, ser embaucado como él lo hace, a la manera de una formación reactiva solventándolo en varios dichos y acciones que ejecuta mediante la proyección, valiéndose de la estrategia neurótica de la caída del saber de su deseo.
2- Situación. Los tiempos lógicos
Para establecer el circuito de responsabilidad, referidos a los tiempos lógicos que organizaron la película, tomaremos como puntos representativos la escena donde fraguan la estafa con las estampillas de las 9 Reinas, escena representada por Juan, Marcos y el falsificador de estampillas. En este punto ubicamos el primer momento lógico, del acto que producirá el efecto que encauzará las intensiones futuras de estafa. Basándonos en el acto de Marcos como aquel que implica la decisión tomada por fuera de los otros, implicando una decisión por fuera de lo moral, recalcando: el acto es una decisión, no un acto ; decisión que se ve plasmada al aceptar interceder como vendedor de las 9 Reinas, que no implica socios del presente, no es tampoco una decisión respecto de un acuerdo ni de un consenso, solo él decide involucrarse.
En un segundo momento tomaremos la escena del banco donde quedan ambos personajes absortos por el hecho más inesperado del día, la quiebra del banco, donde tenían que cobrar el cheque del español que les compró las estampillas, en ese punto veremos cómo quedan posicionados en una situación angustiante, anonadados y afectados por la crisis económica.
El tercer momento lo podemos ubicar cuando Juan, regresa al galpón, o deposito donde lo esperaba un grupo de personas, que resultaron ser todos aquellos personajes que participaron de la estafa, incluyendo el mismo español, ahí queda depositado el desenlace de la película y queda figurada la complicidad, el engaño y la coartada de todos los integrantes que participaron de la estafa a Marcos que fue la principal víctima de estafa.
Sin embargo no puede ubicarse para Marcos un tercer tiempo lógico ya que al enfrentarse con lo improvisto de la situación queda sin palabras, frente a la incertidumbre en el horizonte, sin poder elaborar un tiempo nuevo “durmiendo en los signos de un guión ajeno” se ubica como un mero espectador, no pudiendo asumir la condición de su acto.
3-La suerte esta echada…
Los elementos de azar y necesidad con los que se enfrenta Marcos corresponden a la incertidumbre con la que se tropieza: ¿le ofrece al extraño que salvó en la estación de servicio trabajar un día juntos? Aunque si bien todo era premeditado por Juan, para nuestro personaje todo se trató de una cuestión azarosa, termina “apostando por el Otro” hace una apuesta acorde a su deseo, pretende conscientemente aprovechar la oportunidad que se presenta “…esto es otra cosa, es algo que uno puede esperar toda la vida y nunca pasa…” La necesidad se presenta entonces como principio de razón, ley que determina que nada es sin razón; no fue sin razón que Marcos haya sido el foco de este timo, como así tampoco carece de sentido la tentación con la que debió lidiar pudiendo no aceptar formar parte del negocio que se le abría ante sus ojos …… Así también la forma en la que se le presentó el negocio ya que Sandler fue quien lo contactó:” ¿para que me llamaste?...yo no te busqué, fue precisamente al revés”
Su otro deseo, del que debiera hacerse responsable en forma subjetiva es querer que lo estafen, como él lo hace, cuyo indicador se presenta en la frase: “fíjate la plata, no vaya a ser cosa que nos embauquen”.
4-La responsabilidad subjetiva. Figura de culpa. Responsabilidad jurídica.
La culpa no es más que la imputabilidad de un daño por el que hay que pagar, aquí tenemos el carácter económico que comprende una deuda, contraer una deuda es contraer una culpa. En términos jurídicos.
No hay responsabilidad subjetiva sin culpa, no hablamos culpa en sentido tradicional en que entendemos el sentimiento de culpa, la culpa de la que hablamos depende de una operación simbólica, la interpelación subjetiva.
La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito, luego la culpa obliga a una respuesta ad hoc a la interpelación; es decir dado el tiempo 2 que es el tiempo de la interpelación en el circuito, se funda en su resignificación el tiempo 1 facilita una respuesta que aunque no es considerada todavía tiempo 3, aquel de la responsabilidad subjetiva, responda a la interpelación. La retroacción que genera la interpelación resignifica porque liga a los elementos disonantes que se convierten en tiempo 1, es decir que el tiempo 1 es ya un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa, la culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder. Dado un tiempo 2 el de la interpelación, la ligadura al tiempo 1 es ya una obligación a responder a esa interpelación. No hay forma de no responder, pues la interpelación exige una respuesta. La interpelación es lo que genera culpa en sentido lato. Es el llamado a responder para volver al surco de lo moral, en este caso la respuesta es particular.,
La interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la ley simbólica del deseo obliga a retornar sobre la acción y el efecto el psicoanálisis procede de este modo, retorna sobre la acción más moral, más particular, favoreciendo la interpelación para la responsabilidad subjetiva el sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto y es una respuesta de dimensión ética.,
Se abre así un abanico de posibilidades, el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización, y la formación sintomática. Incluso a expensas de ese capitulo controvertido que conforma el sentimiento inconsciente de culpa, “La conciencia moral misma es una formación reactiva frente a lo malo sentido en el ello, tanto más intensa la sofocación de eso malo, tanto más susceptible la conciencia moral” .
Respecto de la hipótesis clínica que se presenta en el caso de Marcos, no resulta pertinente encasillarlo en una patología especifica pero pueden consignarse varios factores, entre ellos el mecanismo de proyección, donde puede describirse como aquel mecanismo donde el sujeto le atribuye a otros las tendencias, deseos, etc., que él no reconoce en sí mismo ; puede observarse en algunas actitudes suyas tales como en discursos que emite para justificar su accionar, como cuando Juan lo interroga sobre su actitud frente a la herencia de los abuelos, él se defiende diciendo “si yo no me apuraba lo hacia ella” o bien en el momento en que están por entregar las estampillas aconseja a su hermana que esté atenta “no sea cosa que nos vaya a embaucar” haciendo referencia tal vez al origen engañoso de su propio negocio. Otro factor que puede observarse en su discurso es cuando al enfrentarse a Juan respecto de sus diferencias al decirle “…sabes cual es la diferencia, es que yo me banco lo que hago, ¿que te crees? ¿Qué sos mejor que yo? sos la peor clase de bicho que hay, sos un cobarde…”. Otra de las características que pueden ubicarse en el maniobrar de Marcos es la relación que mantiene con el dinero, factor por demás importante en su vida, que, por una parte, lleva a considerar como una castración al momento que lo pierde; o la adherencia que presenta al momento de gastarlo, como cuando le pide una moneda a Juan para hablar por teléfono o cuando le solicita que pague el almuerzo y posteriormente el se lo retribuirá. Así mismo esa pérdida material puede ubicarse nuevamente en el momento en que pierde el anillo en la apuesta, donde no sin cierta cuota de resignación lo cede. La castración aquí no solo entendida como la transposición de una ecuación simbólica sino que igualmente puede entenderse como aquella ligada a un deseo, y su suspensión no exige que otros también se supriman.
Si bien estos rasgos son característicos de la neurosis obsesiva, como el otorgarle al designio la justificación del accionar, no puede indicarse que esta sea la estructura de nuestro personaje, ya que no tiene una incapacidad para la acción, sino todo lo contrario. Parece más acorde sin embargo hablar de neurosis de carácter , con rasgos característicos de estructura obsesiva. Debe destacarse además que presenta cierta conducta que concuerda con una exteriorización nimia, como la actitud de lavarse la cara en repetidas oportunidades, tal vez como una forma desfigurada de “limpiar” esa careta con la que trabaja, esa falsedad con la que actúa de Filo, donde él mismo lo aclara “mientras más ofendido pareces, menos sospechoso sos”.
5-Ubicarlo en el primer movimiento de la ética…
Lo universal existe entonces a través de lo singular, y recíprocamente. El efecto singular es una de las infinitas formas posibles de realización de lo universal.
Entendemos que las sociedades se reglamentan simbólicamente como lo universal propio de la condición humana.
Del lado del orden moral es lo pertinente a la conducta social de un sujeto entre otros, Son los deberes del sujeto frente al estado, frente a la ley. La moral es temática, porque siempre se sitúa sobre al tema y es temporal porque está sujeta a una época determinada, moral también es subsistencial, permita algún ordenamiento de la existencia de ese sujeto en lo social. La moral es la pereza de la existencia es un dormir en los signos del otro. Es decir que se utilizará el término moral para describir los sistemas de valores compartidos en un grupo. Pensamos la moral sobre las condiciones presentes en una época, reglado por los códigos civiles, comerciales y penales, que establecen las normas de legalidades sociales y responsabilidades civiles.
Lo particular no se comprende separado de lo universal- singular y a su vez lo universal singular no existiría sin lo particular. Lo particular es un efecto de grupo. En otras palabras es un sistema de códigos compartíos, lo universal y singular denotada a lo propio de la especie, mientras que lo particular será el soporte en que se realiza ese universal y singular.
Entendemos que dentro del film, se ve representado la singularidad en los códigos que comparten los estafadores y delincuentes, o como los llaman dentro del discurso del film “filos”, y es dentro de la película donde se logra mostrar el lenguaje especial utilizado por estos sujetos, sea verbal o gestual, son entendidas como particularidades simbólicas. Por ejemplo cuando Marcos intenta enseñarle a Juan y viceversa, algunos métodos de robo o engaño, como así también los códigos de traición que comparte un grupo. Podemos pensar que estas singularidades son dinámicas y colectivas, que la conformación cambia en el tiempo y en su práctica.
Según Lewkowics hablaremos de singularidades cuando ese algo que se presenta hace desfallecer las capacidades clasificatorias de la situación, el término será singular cuando no pertenezca al universo en que irrumpe, su presentación hace tambalear las consistencias previamente instituidas. En las singularidades que irrumpen fracasan las legalidades constituidas.
Sobre estas palabras podemos aclarar la situación presentada en la película, pensando en términos de capacidades clasificatorias inhibidas o insuficientes para codificar la situación presentada, ya que no pertenece al universo que irrumpe, es donde fracasa las legalidades de los leyes reglamentadas por la sociedad.
Se dirá entonces que una ley de un código que regula una situación cualquiera es siempre particular, está sometida o suspendida hasta las progresiva irrupción de una singularidad que destotalizando como particular la legalidad del universo previo, exija un gesto de suplementación , universalización, en nombre de una nueva ley que va mas allá.
Bibliografía

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Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



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