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“De nuestra posición de sujeto somos siempre responsables…” Lacan.
Este trabajo apuntará a hacer recaer el concepto de Responsabilidad subjetiva sobre el personaje de Juan (Gastón Pauls) quien también se encuentra en una posición similar en términos teóricos a la de Ibbieta. Empezare a desarrollar.
Resumidamente: En el texto “El Muro” de Jean Paul Sartre, el personaje Ibbieta es condenado a muerte, fue atrapado por los falangistas quienes le informaron que al amanecer seria fusilado, pudiendo cambiar su destino si informaba el paradero de su amigo Gris, anarquista. Ibbieta se encontró en la posición de delatar o no a su amigo, podríamos decir entre elegir su vida o la de este.
En la Película “Nueve Reinas” el personaje de Juan aparecerá en primer momento como un estafador, joven, proclive a malograr sus robos por falta de pericia, parece ser torpe y se empequeñece su figura frente a la de su socio Marcos quien se presenta como muy experimentado. Juan se presenta lleno de escrúpulos y remordimientos de conciencia ante algunos delitos que se ve obligado a cometer (el robo a la tía es uno) o demuestra indignación por la forma en que Marcos arregla los porcentajes con Sandler etc.
Una vez descripto el personaje intentare ubicar los tiempos del circuito de responsabilidad subjetiva.
Deben cometer, los dos personajes, una estafa a un empresario español que se basara en vender estampillas falsas. Aquí marcaría un Primer tiempo del circuito de responsabilidad. Realizan todo un accionar para llegar a concretar el negocio con el empresario, Vidal Gandolfo, jugando además con su corto tiempo en el país. Pasados varios minutos logran definir el negocio en términos de dinero. Siempre se los ve movilizados por la ambición. Pero algo inesperado sucede unas horas después: El robo de las estampillas a manos de motociclistas. Un desenlace y una perdida fatal para ambos, frente a lo cual deciden ir en busca de las verdaderas “Nueve Reinas”, en casa de la hermana de Sandler (ex socio de Marcos).Esto pone en marcha toda otra serie de acciones, que se repiten a lo largo del film, de engaños, simulaciones y desesperación. Esta mujer decide entregárselas a cambio de 250.000 pesos y es a partir de aquí que quisiera empezar a marcar un segundo tiempo en Juan.
Salen de la casa de la señora y Marcos con cara de desencajado piensa como llegar a juntar esa plata, no se rinde, le dice que él tiene 200.000 y le propone a Juan poner sus 50.000 pesos que ya había ahorrado, para poder sacar a su padre de la cárcel. Juan debe tener en cuenta que Marcos, estafador experto, podría hacerlo caer en su propia trampa, que las cosas podrían no salir bien. Aquí veo el tiempo dos, la interpelación: aparece el indicio de que algo no sale tal como se pensaba y hay que decidir entre dos opciones, (como el personaje Ibbieta mi vida o la de él) Juan debe detenerse a pensar si debe hacer el negocio y finalmente lograr sacar a su padre de la cárcel o si debe pensar en buscar otra opción laboral como lo venía haciendo y con lo que con mucho tiempo de esfuerzo había juntado sus 50.000 pesos. Su acción iniciada en el Tiempo 1 fue más allá o más acá de lo esperado. Se abre una pregunta: ¿qué tiene que ver Juan con todo esto que está sucediendo? Y se siguen una serie de escenas donde se lo ve al personaje pensativo, preocupado, es su tiempo para meditar, para elegir, para decidir. Al igual que Ibbieta que tuvo la noche y la madrugada para decidir si delatar a Gris o no, si morir o mandar a matar. Es un tiempo donde aparece un deseo.
Juan va a ver a su padre a la cárcel, el padre parecería haber sido estafador y haber caído preso por sus acciones. Se presenta el siguiente dialogo:
J:-¿Por qué no puedo ayudarte?
P:- Yo ya cometí errores, no hace falta que hagas lo mismo. No hagas nada que te encierre acá: vos no podrías sobrevivir.
Sin embargo, el acto de juan, su elección, fue seguir. Llega al bar donde esta marcos con un bolso que contiene los 50.000 pesos. Cualquiera sea la situación el sujeto siempre puede decidir.
Podría plantear una hipótesis clínica de la siguiente manera: hay una fuerte identificación al padre, como dice Freud en “Psicología de las masas y análisis del yo”, “querrás ser como él”. Algo del trabajo y personalidad heredó de su padre, sin saberlo conscientemente. Y por ello realiza tan bien sus actos aunque llegue a su conciencia que solo se moviliza por una venganza o para sacar a su padre de la cárcel. Encuentra cierta satisfacción y ventaja de este trabajo de estafador, de delincuente oportunista. Por otro lado su padre está preso, no puede salir a trabajar, Juan ocupa ahora su lugar. Sino ¿por qué buscaría un chico tan joven, moral e inexperto, estafar? Allí donde el neurótico podría declararse no responsable, Freud lo hace responsable de un deseo. Deseo que venga del Otro como demanda ante la cual el Sujeto se somete. Se somete al mandato superyoico para liberarse de la culpa. La hipótesis clínica nos revela algo sobre el sujeto no conocido por el mismo.
La responsabilidad interpela a un Sujeto, quien debe, o puede, dar “respuesta por su acto y tal acto es voluntario y consciente; si es responsable entonces es culpable. La responsabilidad se refiere a la singularidad de un Sujeto en acto. Y ser responsable no supone un cuestionamiento a la persona sino a la interpelación, se trata del deseo inconsciente. Uno debe detenerse a pensar que hizo y esa vuelta indica un deseo inconsciente presente en esa decisión que solo sale a la luz a posteriori. Una venganza y el saldo de una deuda: librar al padre.
Hay un tiempo 3 que va en dirección de la culpa. Culpa por su elección y por la posición de estafador en la que se encuentra para poder ayudar a su padre, con lo cual se lo ve utilizando de los trucos que se este le enseño de chico, para sacar provecho de la situación. Por eso decide continuar con el plan, para librarse y negar la culpa. Esa culpa hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder. La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito, desde el T2, y no hay forma de no responder porque la interpelación exige respuesta y esa respuesta es particular. La interpelación del tiempo 2 funda al tiempo uno, el cual se resignifica a través de la culpa.
El tiempo 3 despliega un sujeto diferente que el que se observa al comienzo del film. Es un hombre más seguro de sí mismo, más atento a lo que va sucediendo en el entorno, dispuesto a poner en marcha estrategias para culminar el negocio. Aunque sigue apareciendo el Juan culposo: lo ilustro con la escena de cuando Valeria está en la habitación con el empresario, Marcos despierta, le pregunta a Juan si durmió y Juan responde:
“No todo el mundo tiene la suerte de una consciencia tranquila”
Ahora bien, en relación a la responsabilidad subjetiva creo importante diferenciarla de la responsabilidad jurídica, moral. La cuestión a interrogar no es del orden de lo judicial, no está en la línea del crimen y el castigo. El interés está puesto en la subjetivación de una acción, que recae finalmente sobre el Sujeto, poniéndose éste en acto. El sujeto esta compelido a responder por sus actos tanto en relación al Otro social como al Otro de la ley pero la intencionalidad que excede las fronteras de la consciencia es desconocida por el campo normativo.
La responsabilidad subjetiva por otro lado, es aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconsciente, sujeto no autónomo. No se trata de confrontar al sujeto con la dimensión de los valores compartidos, ni de confrontarlo con la referencia moral. No se trata de la realidad objetiva, sino de la realidad psíquica. Freud plantea una diferencia entre lo jurídico y lo psicológico. Dice que la responsabilidad en lo jurídico esta artificialmente delimitada, en cambio en lo psicológico el determinismo inconsciente no exime al sujeto de la responsabilidad por él.
Los dos tipos de responsabilidad (la jurídica y la subjetiva) convocan a dos posiciones subjetivas diferentes. Y ¿a quién llamo responsable? Es responsable aquel que es causa directa o indirecta de un hecho y por lo tanto es imputable por ese hecho. Aunque sabemos que es algo muy diferente que uno pueda asumir o no la responsabilidad que le compete como causa del hecho, es decir, la responsabilidad puede ser asumida o rechazada. Pero el sujeto es siempre imputable, al menos para la responsabilidad subjetiva.
La responsabilidad supone sustraerse de la lógica del destino y este es un punto importante a trabajar también en este trabajo junto a los conceptos de necesidad y azar. Pareciera a lo largo del film que destino y azar se van sucediendo y los sujetos se van abriendo paso entre ellos. En Nueve Reinas parecería que no hay azar si uno se detiene en el final y resignifica toda la película. Ya que fueron todas situaciones planeadas y forzadas por Juan y sus cómplices para vengarse de Marcos. Y movilizadas también por la NECESIDAD de nuestro personaje para sacar a su padre preso, como ya lo fui trabajando anteriormente.
Pero si nos centramos en fragmentos de la pelicula podemos nombrar al AZAR en múltiples situaciones:
Nueve reinas es la historia de dos estafadores que se conocen en una estación de servicio, fortuitamente, y que por cuestiones de AZAR se ven envueltos en un negocio. Luego la película da un giro inesperado que lo sitúo en el robo del maletín con las estampillas falsas las cuales fueron arrojadas al rio. También hay azar en que Sandler llame a Marcos justo cuando este está sin dinero. Y así las escenas se suceden todas marcadas por el azar. El azar que desconecta la relación entre causa y efecto que existe en el caso de la necesidad. El azar es casual, accidental, contingente, fortuito.
Pero al final de la película vemos que eso que parecía ser azar, casualidad es solo una trampa que se le tiende a Marcos. Por dos razones, dos casos de necesidad:
Librar al padre y la venganza de Valeria.
Los casos de necesidad en la película analizados aisladamente además del de Juan y su padre es cuando Valeria llama a Marcos porque Sandler pidió hablar con él en el hotel. Y esta necesita conservar su trabajo. La necesidad es aquello que gobierna una situación por fuera de la voluntad de un sujeto. Si tomamos como ejemplo el pedido de Valeria a Marcos, vemos que es una situación fuera de su voluntad, ella no tenía deseo de ver a su hermano a quien por lo demás no veía desde hacía más de un año.
Y quiero tomar un tema indicado por el profesor Fariña acerca de los errores metodológicos en los que un psicólogo puede caer.
1 Atribuir responsabilidad allí donde no la hay.
2 Sustraer de responsabilidad allí donde el sujeto debe responder, atribuyéndolo al azar.
Y respecto a este punto 2 mi pregunta es: ¿Marcos deja todo al azar, a las oportunidades y al destino?, si, puede ser. Pero en el film vemos que es responsable de caer en la trampa, de haber armado redes de mentiras por las cuales ahora miles de personas retornan a él para vengarse.
Para ir finalizando el trabajo y meterme con las categoría desarrolladas en el primer módulo. Marcare que a ambos personajes se los ha visto frente a una singularidad en situación, algo incalificable según el lenguaje de la situación.
Sabemos que la decisión pone en juego valores. Abre una dimensión ética: Ibbieta y Juan podríamos decir, se encuentran inmersos en una situación dilemática. Sabemos ya que un dilema no es lo mismo que un problema.
Dilema es cuando nos encontramos ante una disyuntiva ante la cual tenemos que decidir y la decisión está ligada a la producción de una singularidad subjetiva. Juan e Ibbieta son puestos en una posición frente a la cual fueron convocados a responder.
El problema si bien convoca al sujeto a responder no sitúa un dilema, sino un asunto en el que es necesario tomar la palabra.
Decía más arriba que Juan debía tomar una decisión a sabiendas de que Marcos era un estafador experto. La decisión en un sentido fuerte implica una elección que se hace sin garantías, por eso es una decisión que implica responsabilidad.
El proceder en la tierra no es otra cosa que la conducta PARTICULAR de un sujeto entre otros. Juan es quien puso en marcha un acto ético, realizado en soledad que sabemos, no significa que la persona carezca de compañía. Una singularidad para ser concebida como tal debe introducir una novedad en la situación solo si hay otro que le da existencia. Ubicare a la culpa en el eje particular y a la responsabilidad como singularidad.
El sujeto del acto coincide con el de la responsabilidad subjetiva.

Raspagliesi, Lucia.
BIBLIOGRAFÍA

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