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“PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS”

SEGUNDO PARCIAL DOMICILIARIO

PROF. TITULAR REGULAR:
Lic. Juan Jorge Michel Fariña

Docente: Lic. Eduardo Laso
Comisión: 8

Alumna:Doublier, Cecilia. I.
DNI: 30.383.343
Mail: doublier_cecilia@yahoo.com.ar

2º cuatrimestre del 2009
Para la realización el presente trabajo utilice el film “Ojos Bien Cerrados” de Stanley Kubrick. Es por ello que me parece pertinente, primero desarrollar el mismo, para luego profundizar en su análisis.

Titulo: Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut)
País de origen: Gran Bretaña
Año: 1999
Director: Stanley Kubrick

Todo comienza una noche en la que William Harford (Bill) un reconocido médico neoyorkino y su mujer Alice concurren a una fiesta organizada por Victor Ziegler, un poderoso paciente de Bill. En aquella fiesta Bill se reencuentra con un ex compañero de la facultad, Nick Nightgale, quien le cuenta que abandonó la carrera y que ahora se dedica a tocar el piano en diversas fiestas y eventos.
Luego, Bill es interceptado por dos muchachas y, paralelamente a eso, a pocos metros de distancia Alice es seducida por un millonario húngaro. Mientras esto ocurre Bill y Alice se observan con discreción.
Al cabo de un rato Bill es llamado de urgencia por Ziegler, quien se encontraba manteniendo relaciones sexuales con una muchacha, en una habitación de la residencia, pero algo salió mal y la muchacha en cuestión se encontraba bajo los efectos de una sobredosis de heroína y cocaína. Por ello Ziegler requiere de sus servicios.
La noche siguiente Bill y Alice, dispuestos a tener sexo, comienzan a fumar marihuana, y producto de este estado empiezan a hablar de la fiesta de la noche anterior. Alice le pregunta a Bill si había mantenido relaciones con esas dos muchachas, a lo que Bill responde negativamente, es por ello que Alice reitera su pregunta y le dice si por casualidad tuvo fantasías con ambas muchachas, a lo que Bill vuelve a contestar negativamente. Entonces Alice redobla su apuesta y le pregunta si tiene o tuvo alguna vez fantasías con sus pacientes, a lo que Bill un poco molesto responde que el es médico y que desde esa posición no se puede permitir tener fantasías con sus pacientes. En consecuencia Alice, al ver su falta de reacción, le cuenta que en aquella fiesta fue seducida por un millonario húngaro, a lo que Bill permanece inmutable, es por ello que Alice, disgustada por la situación, le cuenta que el verano pasado, mientras vacacionaban en un lujoso hotel, tuvo fantasías sexuales con un oficial de la marina que se hospedaba allí y le confiesa que hubiera estado dispuesta a perderlo todo por estar con aquel oficial y agrega que esa noche mientras ellos tenían relaciones, ella no dejó de pensar, ni por un instante en aquel hombre.
Ante esta confesión de su esposa, Bill se queda shockeado, y sin posibilidad de reaccionar.
En la siguiente escena Bill concurre al velorio de un viejo paciente suyo, y se encuentra con la hija del difunto, que estaba comprometida, quien le manifiesta que siempre estuvo enamorada de él y que si él le diera una oportunidad lo dejaría todo. Bill nuevamente se queda paralizado, y al salir de allí, se encuentra en el camino con una joven y bella prostituta que le propone tener sexo. Cuando están por consumar el acto, Bill recibe una llamada de su esposa y desiste de su decisión aunque todavía se encuentra muy conmocionado por todo lo que vivió esa noche, por lo que decide ir a un club nocturno a visitar a Nick, su amigo pianista, y es justamente en una charla inocente, que su amigo le cuenta que en un rato tiene un evento al que concurre gente muy poderosa que organizan grandes orgías.
Intrigado ante el relato, Bill le pide a Nick que le diga a dónde es, pero su amigo se niega, le dice que ese tipo de fiestas son sólo para un grupo anónimo, muy selecto y cerrado y que además no podría ir así vestido, ya que todos los miembros van disfrazados (con esmoquin, una capa con capucha y una máscara que oculta su identidad). Entonces Bill decide alquilar un disfraz y concurrir a la fiesta de todas formas. Una vez allí, una mujer anónima, lo reconoce y le advierte que su vida corre un gran peligro, que debe irse cuanto antes, pero Bill asombrado con este “nuevo mundo” se niega a salir. Minutos más tarde es descubierto por los miembros de este grupo, quienes lo empiezan a interrogar (le piden que se saque su máscara y luego la ropa) y le informan que será duramente castigado por haberse entrometido allí sin permiso. Cuando lo peor está por ocurrir, aparece nuevamente en escena esta mujer anónima, quien ofrece sacrificarse ella a cambio de que lo liberen. Los miembros aceptan y le dicen Bill que puede retirarse, pero que tiene terminantemente prohibido volver allí o hacer averiguaciones acerca de todo lo que vio esa noche. Entonces Bill pregunta qué le pasará a esa mujer, y los miembros responden que ése ya no es su problema, pero que sin dudas la situación que vivirá esa mujer ya no tiene vuelta atrás.
En la fiesta Bill pierde su máscara.
A la mañana siguiente, Bill va al hotel en donde se hospedaba se amigo Nick, pero cuando pregunta por él, el recepcionista le cuenta que su amigo se había retirado esa madrugada, en dudosas circunstancias. Le dice que llegó golpeado, asustado y acompañado por dos hombres, y que al retirarse de allí le quiso entregar una carta, pero fue interceptado por estos caballeros quienes se lo prohibieron. También le dijeron (al recepcionista) que seguramente iría una persona a preguntar por Nick y que le informara que debía concurrir a la mansión en donde oportunamente le sería dado a conocer el paradero de su amigo. Es así como Bill se dirige rápidamente a la mansión en donde le informan que están al tanto de todas las averiguaciones que él esta realizando, le dicen que ya se lo advirtieron una vez y que deje inmediatamente de investigar sobre el tema o de lo contrario sufrirá las consecuencias.
Esa misma noche, al salir de su consultorio, Bill se da cuenta de que está siendo seguido por un hombre que no le pierde el rastro. Entonces se detiene en un puesto de diarios y compra uno. Al leer el mismo se entera de la muerte de una Miss Mundo neoyorkina, por sobredosis de drogas en una lujosa mansión. En ese momento cae en la cuenta que algo raro está pasando. Es por ello que vuelve a su casa y encuentra su esposa riéndose dormida, a quien despierta y le pregunta en qué estaba soñando. Entonces Alice le cuenta que tuvo un sueño terrible, soñó que estaba en un lugar desconocido haciendo el amor con aquel oficial de la marina y que a su alrededor había gente que los observaba atentamente. Nuevamente el relato de Alice desestabiliza a Bill, quien la noche siguiente vuelve a buscar a la prostituta del comienzo, pero no la encuentra y a cambio es atendido por su compañera de cuarto, quien le cuenta que esta muy triste porque su amiga se entero de que padecía HIV. Bill se queda paralizado y al volver a la casa recibe un llamado de su amigo Ziegler, quien le dice que necesita hablar urgente con él.
Una vez allí, en la casa de su paciente, Ziegler le cuenta que está al tanto de que Bill estuvo en la orgía de la mansión, le dice que se expuso a un terrible peligro y que no investigue más al respecto. Sin embargo Bill, comienza a interrogar a Ziegler y le pregunta qué pasó con aquella muchacha que se sacrificó por él y si es la Miss Mundo de la que hablan los diarios, que murió aparentemente por una sobredosis. Su paciente no responde y a cambio le dice que deje las cosas como están, que se metió en un lugar riesgoso, ya que se trata de gente inescrupulosa y muy poderosa.
Esa noche, al regresar a su casa, Bill se dirige a su habitación y se encuentra con su esposa dormida, y a su lado, sobre su almohada, la máscara que había perdido en aquella fiesta. Al ver esto estalla en una crisis nerviosa y se pone a llorar desconsoladamente. A la mañana siguiente le confiesa a Alice toda la verdad.
Esa misma tarde, al salir de shopping junto a la hija de ambos, Bill y Alice tienen una charla al respecto. Su esposa le dice que deben estar agradecidos de estar vivos, de tener una familia, de seguir juntos a pesar de las fantasías o realidades de cada uno, que deben seguir adelante, y agrega que por fin ahora “están despiertos” y que deben hacer algo al respecto, tener sexo cuanto antes.

A partir de esta película, ubicaré los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad. El mismo esta compuesto por un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora (de allí su linealidad). Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían .

Tiempo 1: Ante la confesión de Alice, Bill emprende una “búsqueda sexual” (entendiéndose por ésta, la visita a la prostituta y la intromisión en la orgía de la mansión) exponiéndose, para alcanzar dicho fin, a situaciones muy riesgosas tanto para él como para su familia. Como dijimos anteriormente, en este primer momento, el sujeto realiza una acción que, se supone, se agota en los fines para los que fue concebida. Aquí las motivaciones inconcientes se expresan más allá de la voluntad e intención del yo.

Tiempo 2: Aparecen sentimientos de angustia, temor, culpa, arrepentimiento que son consecuencia de la sucesión de hechos vividos por Bill durante esta búsqueda. (el peligro vivido en la orgia de la mansión, el enterarse de la enfermedad, HIV, de la prostituta con la que él pensaba tener sexo al comienzo, la trágica muerte de la “Miss Mundo”, la sensación de peligro inminente al encontrar en su cama, junto a su esposa, la máscara perdida en la fiesta de la mansión). En este segundo tiempo, estos sentimientos no hacen más que dar cuenta de la interpelación que se hace el sujeto, sobre aquello que, aunque es vivido como ajeno, le pertenece y perturba su intención conciente confrontándolo a un punto sin sentido. Esa hiancia, ese punto de inconsistencia interpela al sujeto, lo llama a responder .

En síntesis, el tiempo 2 retroactivamente le otorgará sentido al tiempo 1 por medio de la interpretación que se hace el sujeto y a la cual debe responder.

Hipótesis Clínica: Si bien el detonante de la reacción de celos e incomodidad de Bill es la fantasía narrada por Alice, lo que provoca verdadero malestar y angustia es la pregunta que surge con relación a la propia sexualidad: ¿Qué desea Bill? ¿Está satisfecho realmente? ¿Puede gozar de una sexualidad plena junto a su esposa?
Frente a las propias fantasías y deseos sexuales aparece temor por lo que ambos son reprimidos, es ahí cuando aparece la imposibilidad de concretar sus actos. Se podría pensar que Bill tiene dificultad para poder reconocer y aceptar los mismos, ya que le provocan temor y este temor podría tener relación con la cercanía a la muerte de sus deseos (para aproximarse a ellos pone en riesgo su vida y la de su familia). Ante esto se asusta, siente angustia, culpa, arrepentimiento y la confesión hacia Alice no es más que una manera de retroceder ante sus deseos y expresar esa culpa que le provocan.
Bill es responsable de sus deseos sexuales y debe responder por los mismos.
En este sentido, el psicoanálisis plantea que el sujeto es responsable de aquello que desconoce de sí mismo, aun de aquello que él mismo, acorde a sus valores morales, no estaría dispuesto a reconocer como propio .

A partir de lo anteriormente explicitado podría pensarse que, al menos para Bill , no existe un tercer tiempo, en el cual el sujeto se responsabiliza por su deseo, ya que frente al mismo, retrocede, y busca consuelo en brazos de su mujer dando una respuesta que tiene que ver con la culpa (que es pensada como el reverso de la responsabilidad) y con la vuelta al surco de lo moral.

En esta misma línea es pertinente incluir los conceptos de responsabilidad y culpa, es decir no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, ya que esta última es la que obliga, retroactivamente en el tiempo 2, al sujeto a responder por aquel acto (cometido en el tiempo 1). En palabras de Oscar D`Amore , la interpelación es en términos económicos lo que genera una deuda, culpa. Se trata aquí de la economía de lo simbólico. La interpelación implica ya una deuda por la que hay que responder, es el llamado a responder para volver al surco de lo moral, en este caso la respuesta es particular. No hay singularidad en la vuelta al surco moral porque la respuesta resulta un taponamiento de la dimensión ética.
Por ultimo, cabe agregar que la culpa no es más que la imputabilidad de un daño por el que hay que pagar, incluso con la cautividad del cuerpo.

En lo que se refiere a las categorías del azar y la necesidad podría decirse que la responsabilidad subjetiva surge en la hiancia que se produce entre ambas. Sin embargo, para que exista responsabilidad subjetiva los hechos no deben darse pura y exclusivamente por necesidad y azar.
Respecto al azar, el mismo hace referencia a aquellas situaciones que están por fuera de los designios humanos, es decir, son contingentes, accidentales y fortuitos y se encuentran por fuera del campo de la necesidad. Con relación a la necesidad, podría decirse se rigen por un orden externo que va más allá de la voluntad y capacidad del sujeto de intervenir en dichas situaciones. Es así, como en el film analizado podríamos indicar como una situación azarosa el hecho de que Bill, durante la fiesta de Ziegler, tenga que atender a la muchacha que sufría una sobredosis. Y situamos la necesidad con relación a que Bill, desde su rol profesional (juramento hipocrático), haya respondido con urgencia (ante el llamado de Ziegler) para salvarle la vida a dicha muchacha. Hecho que posteriormente se encadenará con la situación de peligro que vivió Bill durante la orgia (al ser descubierto) y con el haber sido salvado por esta misma muchacha, quien lo reconoce y por agradecimiento se sacrifica en su lugar.

Bibliografía

 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

 Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

 Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

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