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Segundo parcial de ética

Película: OLDBOY
Material complementario consultado: Comentario de Daniela Igartúa, conferencia al respecto de Alejandro Ariel.

Integrantes:
• Gargiulo Malvino, Sofía
• Isidro, María Sol

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

1- Analizando el comentario del film, el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es Oh Dae Su. Daniela Igartúa plantea una hipótesis en relación a ello: al salir del cautiverio, Dae Su es responsable por no querer buscar a su hija antes de consumar su venganza.
La autora sostiene que una persona no puede ser responsable de aquello que sucede por azar, ni de aquello que sucede por necesidad, pero que entre ambas se ubica la responsabilidad, aquello por lo que el sujeto si debe responder, aunque le parezca ajeno. Postula que la responsabilidad subjetiva es aquella que tiene que ver con el deseo inconciente del sujeto, y que en la película Oldboy la misma se expresa, se evidencia en el momento en el que Dae Su decide conocer la verdad, no matar a Lee Woo Jin y someterse a jugar el juego que éste le propone. De este modo, a partir de esta elección que realiza el protagonista, la autora sostendría que el mismo no acepta buscar a su hija como primera opción, sino que prefiere limitarse a buscar venganza, a quedar en el plano especular y a perpetuarse en un tipo de vínculo imaginario con quien lo sometió al cautiverio. Acepta “dormir en los signos del otro”, jugar el juego que éste le propone para buscar la venganza, y sólo luego emprender su recorrido en busca de su hija.
Por otra parte, considerando a la hipnosis, Igartúa plantea que Dae Su no es responsable en sentido jurídico por los actos que lleva a cabo a partir de las órdenes que le son impartidas bajo los efectos de ésta, pero que a nivel subjetivo debe responder por sus decisiones, aún por aquellas que toma bajo el efecto de la hipnosis. De ese modo “el determinismo inconciente que hace al sujeto responsable por definición” plantearía que Dae Su sí es responsable en tanto sujeto por aquello que desconoce de si mismo, que Dae Su es responsable, en cierto sentido, por el propio deseo incestuoso que se oculta en el trasfondo de la relación que, en un comienzo bajo efecto de la hipnosis, mantiene con su hija. No nos extenderemos más en este punto, dado que en base al mismo y sumando otros indicadores que Igartúa no recorta, armamos nuestra hipótesis clínica y planteamos los tres tiempos lógicos de la responsabilidad.
En relación al hecho de que Dae Su hubiese olvidado que había contado la escena incestuosa entre Lee Woo Jin y su hermana, de la que fue testigo, también Igartúa lo ubica como responsable. Siguiendo la línea explicitada anteriormente, “responsable del olvido que cubre su deseo incestuoso”. La autora cita una frase que expresa que cuando el sujeto no se dispone a resolver un conflicto por la vía de la elección, aparece el olvido como signo de ello, de lo que podríamos leer que, a partir del hecho de que Dae Su no se compromete a resolver su propio conflicto incestuoso mediante una verdadera asunción de su responsabilidad al respecto, aparece ante la escena incestuosa que presencia entre hermanos el olvido, nunca casual sino determinado por su propio inconciente, en tanto remite a algo propio que no es plausible de ser aceptado.
Creemos con esta respuesta que hemos explicado todos los desarrollos con que nos topamos al leer el comentario de Daniela Igartúa, con respecto a la película Oldboy, en lo que atañe a la responsabilidad de Dae Su.

2- Para plantear un circuito lógico de la responsabilidad a partir del film “Oldboy”, nos centraremos en diferentes recortes situacionales del mismo.
El primer planteo de tiempos lógicos que surgió entre nosotras cuando nos dispusimos a responder a las consignas, fue tomar como tiempo 1 el momento en el que Dae Su es liberado, y opta por buscar primero saciar su sed de venganza, para sólo luego buscar a su hija. El protagonista, que aún no sabe que ha sido de la vida de su pequeña, elige no averiguar su paradero hasta tanto no haber consumado su venganza. Tomando este tiempo 1, y considerando que en un tiempo 2 el sujeto recibe el retorno de su acción en 1, hallamos que en éste tiempo 2 Dae Su se confronta con que Mi Do es su hija, lo que implicaría que éste tiempo recae sobre el primero y lo resignifica, dado que es a partir de que Dae Su opta por vengarse, que “termina cayendo” en el hecho de cometer el incesto, dándose cuenta de que se ha acostado con su hija. De este modo, podemos notar que si él hubiese elegido buscarla primero, probablemente esto último no hubiese ocurrido.

Luego, avanzando un poco más en el pensamiento y en el trabajo, y recibiendo los aportes de los profesores, logramos poder pesquisar otro planteo de los tiempos lógicos, que nos llevó al posible desarrollo de una hipótesis clínica, que creemos puede ser sustentada a partir de los siguientes recortes, considerando el planteo de los siguientes tiempos:
En el tiempo 1, nos confrontamos con un momento en el que el sujeto lleva a cabo una acción que se dirige hacia el logro de determinados fines, creyendo que se agota en los mismos. Tendríamos, entonces, tiempo 1 en el que Dae Su, tal como lo plantea Lee Woo Jin, “Embaraza a su hermana con su lengua”, al haber comentado la escena incestuosa que presenció, y al haber “permitido” que circulase el rumor de que, a partir de la misma, la hermana de Lee Woo estaba esperando un hijo.
En concordancia con este tiempo 1, podríamos pensar un tiempo 2 como aquel en el que Oh Dae Su termina “nuevamente metiendo la lengua donde no debe”, aún bajo la forma de cortársela. Se acuesta con su hija, comete el incesto. Entonces, luego, se corta la lengua. En torno a este planteo, creemos que se puede pensar, en este acto, un paralelo con Edipo, sosteniendo que éste último se arranca los ojos al descubrir que ha cumplido con el oráculo de Tiresias, y que, en cierto modo, Dae Su se corta la lengua cuando se le revela la verdad que le dicta que él también ha cumplido con el “oráculo que le planteó Lee Woo Jin”, al armar todo un dispositivo centrándose en la convicción de que él es un incestuoso, que ya desde chico metía la lengua donde no debía.
A partir de esto que hallamos, entonces, desprendemos una posible hipótesis clínica, que nos surgió teniendo en cuenta una posible pregunta en relación al motivo por el que Dae Su corta su lengua. Preguntándonos también, tomando la sugerencia del profesor de que consideráramos la referencia que hace Ariel a Edipo en su conferencia, por lo que observamos en el mismo, intentamos pensar una línea en la que se sugiriese cierto paralelismo entre los dos casos. En Edipo, optamos por preguntarnos cuáles fueron las razones que lo llevaron a cometer su acto. Podríamos pensar que se arranca los ojos por culpa, por remordimiento frente a lo que sabe que hizo, porque se le revela que se ha acostado con su madre y ha matado a su padre; pero otra posibilidad implicaría pensar que el mismo se arranca los ojos “para no ver la verdad”, porque no quiere, no está dispuesto a renunciar al amor de Yocasta pese a que ahora sabe la verdad. Edipo, siguiendo esta línea de pensamiento, se arranca los ojos para “seguir durmiendo en el no saber”, para seguir bajo los signos del otro. Del mismo modo, creemos que en el film, parecería sugerirse que Dae Su comete este acto (de cortarse la lengua) por culpa por lo que le hizo a Lee Woo, porque se siente culpable al descubrir lo que generó al comentar lo visto. Nosotras, ahondando en el desarrollo y en el paralelismo, nos proponemos preguntarnos si acaso no sería mejor pensar que Dae Su se corta la lengua para no hablar más ahora, lo que nos permitiría hipotetizar, a partir de allí, que lo que Dae Su quiere es seguir con su hija. Recortamos la parte de la película en la que se reitera una pregunta por parte de Dae Su, que sugiere: “aunque no soy peor que una bestia, ¿acaso no tengo derecho a vivir?”, y creemos que a partir de la misma podemos pensar que el está reconociéndose como una bestia porque ahora ya sabe que Mi Do es su hija, y aún así no quiere renunciar a ella. Creemos que es posible plantear que es por ello que se corta la lengua, para no decírselo, que por eso la llama y le dice a su hija que no abra la caja que tiene delante, y que por eso planea acudir a la hipnotizadora en una última escena para pedirle ayuda. El quiere que lo hipnoticen para olvidar, para así, bestia y todo, poder seguir viviendo del amor que tiene por esa mujer, a la que no está dispuesto a renunciar aunque ahora la sabe su hija.
Nuestra hipótesis clínica, así, es que Oh Dae Su es un sujeto incestuoso, que en un primer momento de la película decide vengarse antes de buscar a su hija, que no acepta ponerse en el lugar de padre que le correspondería, no acepta situarse en posición de creador, (de pro-creador) para trascender en la vida, y que, a cambio, ubica a su hija en lugar de objeto. La decisión de Dae Su de, como primer paso, buscar la venganza, implica “quedar del lado” de una competencia o una rivalidad. No acepta ubicarse en el rol del pro-creador en el que lo pondría situarse como un padre, si no en el de aquel que es creado por ese otro con el que rivaliza, quedando en el plano imaginario como un sujeto re-productor. También, a partir de observar el desenlace de la historia, que nos muestra en Dae Su la existencia de un fuerte deseo incestuoso, podemos resignificar ésta elección que planteábamos como primer tiempo en el primer planteo que esbozamos: en el decidir vengarse y no buscar a su pequeña niña, nuestro querido “Edipo coreano” ya está, en un sentido “mostrando la hilacha”. Hubiese sido lógico que optase por buscar a su hija, pero sin embargo opta por la venganza, por someterse a la igualación con el captor, y encima podemos remarcar que, en el hecho de acostarse con una mujer que tiene la edad que podría tener la propia niña, a la cual hace ya quince años que no ve, ya está asumiendo un importante riesgo en relación a la comisión de un incesto. De hecho, las probabilidades de que esa adolescente con la que se acostó fuese su hija no eran nulas, y aunque sí eran remotas, existían, y de hecho ya vemos lo que pasó…
También, a partir de considerar a Dae Su un incestuoso, podemos resignificar algo en relación al tiempo 1 que planteamos en el que “embaraza con la lengua” a la hermana de Lee Woo Jin. Es cierto que Dae Su presencia una escena, al menos “rara”, entre los hermanos, pero de esa escena al rumor que él permite que se corra de que ella está embarazada…hallamos un abismo. Sostenemos, entonces, que en ese secreto está dejando expresarse algo de su propio deseo incestuoso. Volvemos a la idea de Lee Woo Jin “funcionando como un oráculo para Dae Su”, como diciéndole: “ya desde chico, eras un mirón. Te calentabas donde no debías, y eras un incestuoso. ¿No era acaso tu propio deseo que un hermano embarazara a una hermana? Eso no pasó, pero vos igual lo hiciste existir”. En el dispositivo que montó y en su plan, vemos que Lee Woo, en cierta forma, pone a prueba a Dae Su, planteando que su hermana no se bancó el incesto, no soportó el rumor y se suicidó, pero que lo que él quiere saber con su perverso dispositivo es si Dae Su sí es capaz se soportarlo. Inferimos que le pregunta, con lo que arma, al protagonista: “¿A ver si vos si podés soportar un incesto?”. Y, de hecho, nos confrontamos con que Dae Su sí se banca meter la lengua donde no debe. El protagonista de esta historia no sólo se lo banca, sino que también lo disfruta y se esfuerza por olvidar lo descubierto y por valerse de recursos (como la hipnosis de la escena final, a la que pide lo sometan) que le permitan seguir manteniendo esa relación con su hija. Tenemos, de este modo, que si la primera hipnosis apareció ante nosotros como algo del orden de la necesidad, frente a lo que el sujeto fue pasivo; en la segunda hipnosis él elige, se posiciona como sujeto activo que viene entonces a plantearnos que en esa primer hipnosis sí hubo algo de la elección puesto en juego allí, que no sólo se trató de algo planteado como necesidad.
Con respecto a la posibilidad de un tiempo 3, luego de trabajarlo con ayuda del profesor, nos dimos cuenta de que el mismo no puede ser tomado siguiendo el circuito lógico que proponemos. El tiempo 3 coincidiría siempre con ese momento en que el sujeto adviene como tal, sustrayéndose de la repetición, supone un “efecto-sujeto”, es decir, una salida en plus. En nuestro film, entonces, no se verificaría la existencia de este tiempo, debido a que Dae Su sigue sin querer pasar por castración alguna, elige continuar con el incesto, seguir en la línea de la repetición, continuar en el plano de lo especular, imaginario y repetitivo que planteamos en la venganza. Nuestro protagonista sigue sin querer asumir su deseo, sin querer reconocer nada de la falta estructural, sin aceptarse atravesado por la castración.

3- “La responsabilidad se instala en la grieta entre necesidad y azar”. Cuando rigen por completo necesidad o azar no es pertinente la pregunta por la responsabilidad del sujeto. Rige el orden de la necesidad cuando no hay apelación de palabras posibles. Se trata de aquello que opera por fuera de la intervención del sujeto en situación. A aquello que sucede necesariamente lo calificamos como inexorable, inevitable, como aquel punto en el que mueren las palabras, en el que se presentan elementos que escapan al gobierno del sujeto. La necesidad sería, entonces, un “elemento situacional que circunscribe los grados de libertad posibles para una situación”.
En lo que respecta al azar, en el mismo ocurre lo contrario, se presenta una arbitrariedad que desconecta causa y efecto, y abre a lo inesperado. El azar implica siempre incertidumbre.
En la película “OIdboy”, considerando que la necesidad no puede entenderse de manera abstracta sino siempre en términos situacionales, podemos pensar que el cautiverio se presenta para Dae Su como algo de este orden, debido a que no está en él modificar tal condición.
Por otra parte, consideramos que la fecha en la que Dae Su es dejado en libertad y que la cantidad de años que él pasa en cautiverio están meticulosamente determinados, planeados por Lee Woo Jin, pero que se presentan para Dae Su como del orden de la necesidad en el sentido que planteábamos anteriormente, a partir del hecho de que no está en sus posibilidades modificar algo de esto. Entonces, podemos afirmar que el dispositivo que arma y pone en marcha Lee Woo Yin durante el cautiverio y la liberación de Dae Su, funciona para éste último en la línea de la necesidad. Igual, creemos fundamental destacar que en cuanto Dae Su es liberado, se abre el margen de libertad para decidir, él ya debe ser considerado responsable por aquello que resuelva hacer, y allí vemos, en la película, que efectivamente el sujeto opta por la venganza, que opta por igualarse a su captor y sumergirse en un juego especular con éste. Claramente, observamos que en ese goce abandona el deseo de ser padre, (en un tiempo 1 de la responsabilidad), priorizando la búsqueda voraz de venganza. El desarrollo de los diferentes episodios que siguen en el film, al igual que su terrible desenlace, que revela la práctica del incesto más atroz, tienen que ver con ésta elección. Están determinados por ella.

Con respecto al azar, creemos poder situar que el mismo se observa al apreciar el efecto que el comentario que Dae Su hace a un compañero, en el que le cuenta la situación incestuosa que presenció entre los hermanos, tiene sobre la hermana de Lee Woo Jin. Situamos que estaría actuando el azar, en el punto en el que Oh Dae Su no es responsable de que su comentario produzca el suicidio de la hermana de Lee Woo Jin. Estaríamos frente a una arbitrariedad, que genera una desconexión entre causa y efecto. Dae Su desconoce totalmente la magnitud que alcanzará su secreto, al contarlo. También consideramos que “comienza una puesta en juego del azar” en esta película, en el preciso momento en que Dae Su acepta someterse a aquello que le propone Lee Woo Jin, en el instante preciso en el que él decide no matar a su captor, sino dejarlo con vida para averiguar el por qué de aquello a lo que había sido sometido.
De todas formas, creemos necesario destacar que si bien encontramos indicadores del azar en la película, en la misma rige, casi en todo momento, el orden de la necesidad, y eso es lo que se le sugiere al espectador cuando el mismo intenta pensar lo que sucede en ella.

4- Las figuras de la culpa que aparecen en la película “OIdboy”, si pensamos que no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, podrían plantearse en relación a Dae Su, analizando una serie de escenas. El punto principal en el que vemos surgir la misma, es el momento en el que Dae Su se arrodilla ante Lee Woo Jin ofreciéndole ser su esclavo, y llegando al extremo de cortar su lengua por haber causado la muerte de su hermana. Entonces, es a partir de que Dae Su reconoce que Mi Do es su hija, y que descubre la verdad de su cautiverio, cuando Lee Woo Jin le revela que su lengua embarazó a su hermana, que podemos situar la aparición de la figura de la culpa.
La culpa, en Dae Su, no surge por Mi Do, según lo plantea Igartúa, sino que el protagonista se desespera al pensar en lo que le hizo a Lee Woo Jin. Dae Su siente culpa porque se sabe responsable. A nuestro criterio, responsable por haber dejado en descubierto un deseo incestuoso ajeno, en el que él mismo se identifica. Después de todo, los hechos mostraron que la escena incestuosa, en la que supuestamente ingresó por mero imperio de necesidad, (por haber sido hipnotizado), se revela como otra cosa hacia el final de la película. Él también es portador de ese deseo. Más allá de la hipnosis, y de la imposibilidad en relación a la responsabilidad jurídica en que esta deja a Dae Su, creemos poder sostener algo que ya planteamos anteriormente, que en el acostarse con una mujer que tiene la edad que podría tener una hija, hay indefectiblemente algo de la responsabilidad subjetiva que se hace oír. Siguiendo esta línea de pensamiento vemos, en el desesperado pedido de disculpas de Dae Su hacia Lee Woo Jin, la aceptación de una responsabilidad de su parte, que aparentaría desplegarse solamente en el plano moral. Consideramos que nada del orden del deseo se deja traslucir a primera vista en ese pedido de perdón, considerando que la responsabilidad subjetiva sólo es realmente asumida si se admite algo en relación al deseo inconciente. Por lo tanto, la hipótesis que planteamos anteriormente con respecto a la culpa que siente Dae Su por su propio deseo inconciente, consideramos que es producto de una lectura de nuestra parte en relación al tema, pero no creemos que algo de eso aparezca en la escena del film que mencionamos.

5- Considerando el cuento “El Muro”, de Jean Paul Sartre, y el film “Oldboy”, con el que nos tocó trabajar para este parcial, podemos plantear que, los puntos de comparación y articulación que encontramos entre ambos, fueron los siguientes:

1- Con respecto a pensar algo en relación al orden de la necesidad, el dispositivo que monta Lee Woo Jin, por lo menos durante el cautiverio y liberación, funcionaría para Dae Su en ésta línea. Del mismo modo, el axioma que los falangistas le plantean a Ibbieta en “El muro”, en el que le dicen: “es tu vida o la de Gris. Uno de los dos tiene que morir”, también formularía algo en relación a la necesidad. Se trata de una cosa o la otra. No hay más opciones y no está en el sujeto la posibilidad de modificar algo de tal situación.

2- Si tomamos algo en consideración a la hipótesis clínica que se plantea en uno y otro ejemplo, en el hecho de que Dae Su decidiera acostarse con una señorita que tenía la edad de la propia hija –a la cual hacía 15 años que no veía- vemos que con ese acto el “permitió", si puede decirse de ese modo, que suceda algo que, si bien tenía pocas probabilidades de ocurrir, terminó pasando, que fue el acostarse con ella. En relación a “El Muro”, vemos un paralelismo con la respuesta que da Ibbieta al ser interrogado por el paradero de Gris, en la que dice: “Está en el cementerio”. Una vez más, en esta oportunidad también las probabilidades de que efectivamente su amigo estuviera allí eran pocas… pero existían. Y de hecho Gris estaba allí. En la película “Oldboy”, vimos que también las posibilidades de que la adolescente con la que se acostó Dae Su fuera su hija eran remotas, pero pudimos ver lo que sucedió, Dae Su terminó "cumpliendo" con el oráculo que le planteó Lee Woo Jin, terminó siendo un incestuoso, que confundió nuevamente el lugar donde puso su lengua.

3- Con respecto a pensar algo en relación al azar, en “El Muro”, vemos que Ibbieta, en un primer nivel de hipótesis, es responsable de haber jugado un juego de azar en el momento en el que lo interrogan y hace una broma a los falangistas, que justamente por obra de esto, coincide en el tiempo con la pelea entre Gris y su primo, que llevó a que efectivamente Gris sí se encontrara en ese lugar y fuese asesinado. De igual modo, en “Oldboy”, podemos ver que Dae Su es responsable de haber jugado el juego de azar al que se sometió en esos 5 días, para saber quién y por qué lo había dejado en cautiverio. Podemos, también, siguiendo esta línea de análisis, sostener que Ibbieta no fue consciente del efecto que tuvo su broma, y de que justo en ese preciso momento Gris se peleó con su primo y fue a esconderse al cementerio, donde fue encontrado. Del mismo modo, tampoco Dae Su fue consciente del efecto que generó el haber comentado la escena incestuosa que presenció, que terminó siendo la causa del suicidio de la hermana de Lee Woo Jin. Será, efectivamente, en torno a este punto, en relación a este juego de azar que elige el sujeto, que hallaremos que se filtra aquello respecto de lo cual lo vamos a hacer responsable luego.



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