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2º PARCIAL DOMICILIARIO

Cátedra:
I
Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña

Comisión:
24

Alumno:
Martin Ariel Raimondo
L.U.: 25895537/0
e-mail: martinraimondo@yahoo.com.ar

El trabajo se realizara tomando como base una obra literaria, la novela “Resurrección”, escrita por León Tolstoi en 1899.

Introducción del relato

El protagonista de la obra es un príncipe de Rusia, Dimitri Ivanovich Nejliudov, perteneciente a la aristocracia rusa. En determinado momento de su vida (en su primera juventud) paso un verano en la casa de campo de sus tías, pertenecientes a su mismo estrato social. Este es el momento de su vida en el que se lo describe como una persona “desinteresada, leal, dispuesta siempre a sacrificarse para hacer una buena acción”. Fue en esa residencia veraniega donde conoció Katiusha, criada del lugar. A pesar de las diferencias sociales que entre ambos existían, un tierno amor surgió de ese encuentro, un tierno amor que sin embargo no fue mas que eso, una fantasía idealizada que ambos, en secreto, compartían.
Tres años después, el príncipe pasa un nuevo verano en la misma residencia. Pero ahora era un hombre muy distinto al que visitara tres años antes el mismo lugar. Ahora era egoísta y libertino, y no pensaba sino en su propio placer. Esta transformación en su carácter se debía a la influencia de su contexto social, que con la fuerza de la interacción había modificado su personalidad. Pero sin embargo albergaba la esperanza de que en algún momento le sucediera algo que le diera sentido a su vida, a la que consideraba insulsa y sin sentido (en la fantasía se realizaba ese encuentro de sentido bajo la forma de una mujer). El encuentro con Katiusha también fue muy distinto, pues ahora la seduciría prometiendo amor, pero tras esa promesa solo existía la búsqueda de satisfacer un placer sexual. La criada cede a sus intentos seductores y promesas, y el encuentro sexual se produce. Tras ello, el príncipe la abandona y desaparece de su vida.
Años después, en ocasión de un juicio al que lo convocan como jurado, se encuentra con la situación de que una de las acusadas es Katiusha. Y se entera de lo que fue de la vida de la criada después de su abandono: había quedado embarazada de el, a raíz de lo cual la echaron del trabajo, vivió en la miseria, el hijo de ambos murió victima de esa miseria, trabajo de prostituta, y finalmente se vio involucrada en un asesinato (del cual era inocente). Toda esta situación impacto profundamente en el espíritu del príncipe y provoco como resultado un cambio en su personalidad: sintió una inmensa culpa y decide no solo ayudarla, sino consagrar su vida para ayudar a los necesitados.

Análisis

El análisis se hará en base al concepto de responsabilidad subjetiva, en el circuito de los tres tiempos lógicos en los que se despliega. Y se centrara en el personaje del príncipe Nejliudov.
Ubico un primer tiempo en el circuito de la responsabilidad subjetiva en el encuentro sexual que se concreta tras la segunda visita a la residencia veraniega, escena que se completa con la seducción (y mentira) previa y el abandono posterior.
Señalo un segundo tiempo, cuando durante el juicio, se entera de las situaciones de vida de Katiusha luego de su abandono. Es el momento donde aparece la culpa, y entendiendo la culpa como el reverso de la responsabilidad, esto da lugar a la interpelación, a la pregunta que busca una respuesta sobre la responsabilidad subjetiva en el primer tiempo. Esta situación nueva, resignifica ese primer tiempo, esa primera escena cronológica dándole otro significado, pues si allí solo fue una búsqueda de satisfacer sus placeres egoístas propios del hombre en el que se había convertido, ahora queda reinterpretada no solo como lo que necesitaba y estaba buscando para dar sentido a su vida sino como lo que le permitiría reencontrarse con lo que consideraba su esencia de persona y, de alguna forma, acercarse a su deseo.
Un tercer tiempo, el que da lugar al surgimiento del sujeto, a la producción a partir de responder (hacerse responsable) ante esa interpelación surgida en el segundo momento, queda establecido en los efectos que produce ese cambio en su vida, con las ayudas que destina a quienes considera necesitados.
Articulando estas consideraciones con los conceptos de “universal-singular” y particular, el deseo como marca simbólica es algo que corresponde a lo universal (siempre que se mencione universal, se estará dando cuenta del eje “universal-singular”), deseo que si bien es por definición irrealizable, encuentra en sus rodeos formas bajo las cuales el sujeto puede acercarse a el, y serán esas formas (diferentes en cada sujeto) las que se desplegaran en lo singular, de una manera única y original. Lo particular, códigos de época y sociedades, en el caso analizado se materializa bajo la forma de lo esperable para los individuos de determinada sociedad, bajo la forma de la demanda social que modifico en un momento de su vida a la personalidad del príncipe Nejliudov.

Hipótesis Clínica

La culpa que el príncipe sintió durante el juicio, puede haber sido tanto por lo que le ocurrió a la criada en su vida tras su promesa rota y su posterior abandono (aunque como Ibieta, el personaje del cuento “el muro” de Jean Paúl Sartre, no fue responsable directo de lo ocurrido tras su accionar) como por la intima consideración respecto al hombre en el que se había convertido. Puede ser esta una causa que justifique la resignificación de la primera escena. Indicios de esta hipótesis, pueden encontrarse en el recorte del discurso del príncipe bajo la forma de “buscar algo que le diera sentido a su vida, que consideraba vacía”.
Nejliudov se encontraba (antes de la resignificación), de alguna forma preso de lo esperable para un hombre de su condición, alejado de su deseo. Esta insatisfacción, puede vislumbrarse en esa esperanza mencionada como la búsqueda de sentido. En una parte del texto, se deja entrever que esa búsqueda estaba sustentada en la fantasía de que sea una mujer y el amor lo que llenen y completen esa búsqueda. Paradójicamente, en la situación en la que sintió un amor genuino por una mujer que pudo haber ocupado ese lugar de búsqueda, como una profecía autocumplida pudo haber realizado una especie de “auto boicot” para seguir alejado de su deseo y seguir atado a demandas ajenas. Pero dada la reinterpretación del acto que realizo tras la resignificación en la segunda escena, tras ese primer momento donde solo había aparentemente una necesidad fisica-sexual y el posible “auto boicot”, podría hallarse oculto ese “algo” que buscaba, y que buscaba con una fuerza (desde el inconciente) que el individuo desconocía y que en la conciencia podía llegar (y en contadas ocasiones) como un simple anhelo. El “auto boicot” ahora podría ser entendido como la materialización de esa búsqueda, de la que el sujeto se hace responsable tras la interpelación y la culpa del segundo tiempo.

Bibliografia

-  Michel Fariña, J. (1998). Qué es esa cosa llamada ética. (Cáp. II); Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cáp. IV). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

-  Michel Fariña, J. Responsabilidad, entre necesidad y azar. En ficha de catedra, materia “etica y derechos humanos” cat I, UBA.

-  Michel Fariña, J. Culpa y responsabilidad. En sitio de internet "http://www.elsigma.com”, columna del 05/12/2002

-  Tolstoi, L. (1899). Resurrecion. Edaf ediciones, Madrid (España)



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