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CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Dos vaqueros, con porte y actitud viril. Dos familias. Una historia de amor. Secreto en la Montaña.

La película relata la historia de Ennis Del Mar y Jack Twist, dos jóvenes que se conocen y se enamoran durante el verano de 1963 mientras trabajan en el pastoreo de ovejas en Brokeback Mountain, Wyoming, Estados Unidos. Se narra la historia de sus vidas y su continua, aunque compleja, relación durante dos décadas, que continúa mientras ambos se casan con sus novias y tienen hijos.
Ennis y Jack se conocen cuando son contratados por Joe Aguirre para dirigir a sus ovejas durante el verano. En los largos meses de aislamiento, entre ambos comienza a desarrollarse un lazo especial.
Una noche, luego de beber whisky largas horas, Ennis decide no ir a cuidar a las ovejas debido a que el camino era muy largo y en ese estado sería peligroso. Es allí, que se acuesta al costado del fuego, cubierto solo con una frazada, a pasar la noche. Jack, en la carpa abrigado, comienza a escuchar como su compañero sufría del frio, por lo que lo invita a que deje de estar en la intemperie y duerman juntos en el refugio. En un momento de la noche, le hace una insinuación romántica a Ennis, quien al principio se niega pero luego accede a tener relaciones sexuales con él.
Pese a que le advierte a Jack que sólo sucedería una vez, Ennis se da cuenta que tiene una relación física y poderosamente emocional con su compañero durante el resto del tiempo que pasan juntos.
Luego de que terminan su trabajo y vuelven a sus ciudades, Ennis contrae matrimonio con su prometida Alma Beers y Jack va a Texas, en donde conoce y se casa con una vaquera de rodeo llamada Laureen Newsome.
Mantienen de ahí en adelante, encuentros esporádicos cada varios años, paralelos a sus vidas de familia, con esposa e hijos.
Ennis, después de un tiempo, le envía una postal a Jack con intenciones de volver a verlo, canal de contacto que habitualmente tenían. Dicha postal es devuelta indicando que Jack había muerto.

Hasta aquí, un breve resumen de la película a analizar, útil para este trabajo.
De ahora en adelante, se observarán más detalladamente el personaje de Ennis y algunas escenas, a fin de interpretarlas siguiendo el circuito de la responsabilidad. Dicho circuito está compuesto por un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, la cual se ve confrontada en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora. Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían.
Ennis se encontraba, según él mismo se ocupa por aclarar, en busca de trabajo para ahorrar dinero y poder casarse con su prometida. También, en un momento de conversación, menciona cual había sido su historia personal; desde chico fue criado por sus hermanos debido a que sus padres habían muerto en un accidente automovilístico. Una familia ranchera, muy trabajadora que siempre había tratado de rebuscársela a fin de poder vivir decentemente.
Como todo vaquero, sumamente masculino y con sus clásicas botas y gorro de cowboy. De personalidad, introvertido, retraído y poco comunicativo. Parece nada ser generador de conflicto, sino más bien sumiso.
Esta es la vida de Ennis, su realidad hasta este momento, momento que consigue trabajo en la montaña y se encuentra con otro hombre, solos los dos, por un largo periodo de tiempo.
Ubicaré como tiempo 1 del circuito (en cual el sujeto lleva a cabo una conducta con determinados fines, en el supuesto de que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida ), el momento en que Ennis decide ir a la carpa a dormir con Jack, tras lo que tienen relaciones sexuales.
Probablemente la contratación en esta circunstancia, de dos hombres, ambos con orientación homosexual, en este tipo de trabajo en el que solo se requieren dos personas, aisladas, con trabajos específicos para cada uno, lo tomo como por orden del azar.
Al despertar, luego de la noche en la que durmieron juntos, Ennis se levanta y arma su caballo para ir al cuidado de las ovejas. Aparece Jack en esa escena quien le dice que se verán en el almuerzo. El sin respuesta alguna, casi sin mirarlo, sube al caballo y sale al galope.
Luego se encuentran en la montaña en donde, tras un largo silencio, Ennis le dice a Jack “esto pasa solo una vez en la vida”, a lo que recibe como respuesta “no es asunto de nadie, excepto de nosotros”. Tras esta frase que en algún punto lo responsabiliza del acto, lo ubica como sujeto capaz de decidir (pero no sobre sus mociones inconscientes, sino sobre los actos conscientes), Ennis con tono molesto le dice, como si hiciera falta aclarar, describiendo esto como defensa, que él no es marica.
Esta posición defensiva la ubico como tiempo 2, en donde el sujeto recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá de lo esperado. El sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes. Algo de esa diferencia le pertenece .
Esa hiancia, ese punto de inconsistencia, lo interpela, llama al sujeto a responder . La interpelación, tiempo 2 del circuito, es anterior al tiempo 1, que retroactivamente lo resignifica.
Podía huir al galope, como huyendo de Jack y de lo que había ocurrido entre ellos.
Lo que Ennis no consideró con esa “huida” es que no podría deshacerse de aquella noche que él había elegido tener. Algo había cambiado y allí había estado en juego su responsabilidad subjetiva.
Podría sí, tratar de convencerse que todo había sido producto del alcohol, o solo una noche de pasión, para anular culpas en miras de una responsabilidad moral o social, relacionado con las buenas costumbres o lo moralmente correcto (es indispensable aclarar, que en el contexto en el que se lleva a cabo la película, lo correcto o esperable eran las relaciones heterosexuales). Pero ahí donde algo extraño irrumpe y quiebra todo sentido, el yo se desorienta frente a eso que le es ajeno. El campo de la responsabilidad subjetiva no se trata del sujeto del enunciado, el yo digo, el yo soy, el yo de la voluntad y la intención. La posición de obediencia frente a la referencia moral se ve conmovida .
Transcurren los días y mantienen una relación de amor, felices, contenidos, en donde hay una constante transición entre vaqueros viriles, a los que “una yegua no puede voltear” y vaqueros homosexuales en una relación de pareja.
Se observa aquí, cómo la realidad de Ennis en su estadía de trabajo en la montaña, cambió en relación a la vida y concepciones que traía. Algo nuevo surgió, algo distinto, y totalmente inesperado para él.
Finalmente, llega el momento de regresar a sus respectivos pueblos, ya que por la inestabilidad temporal, entregarán a las ovejas y abandonarán el campamento. Aparece en Ennis una reacción de ira y enojo por tener que irse. Según sus palabras, por que tendrán un mes menos de paga. Pero en realidad él sabe, que todo eso que tienen es posible porque están solos, en la montaña. En la ciudad ya no se podrá mantener, cada uno volverá a sus respectivas vidas, el se casará y se terminará entonces lo que comparten.
Y así es. Llega a la ciudad, saluda a Jack con pensamientos de no volverlo a ver, quien arranca su camioneta. Él lo ve irse a lo largo del camino y sufre un ataque de angustia. Llanto profundo, con hasta sensación de vomito. Probablemente un sentimiento de sufrimiento y culpa a la vez, por lo que siente, por lo que ha hecho, por lo que esperan de él, por lo que hará de ahora en más, por la posibilidad de no volverlo a ver.

Pasan años sin verse, Ennis se casa, tiene dos hijas y trabajo en un estancia.
Un día le llega a su casa una postal de Jack quien le dice que estará por ahí el 24.
Ennis lo espera ansiosamente. Finalmente Jack para la camioneta en su puerta.
Baja las escaleras con mucha alegría, le da un afectuoso abrazo y creyendo que nadie los está viendo, lo lleva contra la pared y lo besa. Esta escena no pasa desapercibida para su esposa, quien los está mirando desde la ventana (ubicando esto del lado del azar). Sin embargo, caya.
Pasan una noche juntos, en la que Ennis le dice Jack que deben detener esto y cada uno continuar su propia vida. Sin embargo en la siguiente escena, están juntos, nuevamente en la montaña Brokeback, en donde pasaran varios días.
Es como si para Ennis esa relación fuera posible solo allí, en un lugar ajeno, alejado de todo, en donde metafóricamente solo pueden verlo animales, pero ningún otro.
Claramente es ante la mirada del Otro que Ennis se siente perseguido. Le preocupa que lo puedan ver y esto no le permite realizar con Jack una relación de pareja más que esporádicamente y en esas condiciones. La preocupación es ser visto por el Otro.
Aun luego de separarse de Alma, pasados 20 años, Ennis sigue manteniendo oculta su relación con Jack.
En uno de estos viajes, en donde solían verse cada varios años, Jack le reclama que deje de mantenerlo oculto, que lo extraña demasiado, que después de tanto tiempo ya es momento de que puedan dejar de verse solo cada 4 años ya que esa es una situación muy difícil para él, y que así está sufriendo mucho. Ante este pedido Ennis le responde que tiene que trabajar, que si no regresa lo echarán de su empleo (no hay lugar en su realidad objetiva para una relación homosexual). Entonces Jack le propone irse juntos, partir de la ciudad, dejar todo y vivir su amor alejados. Comienzan a discutir y Ennis lo acusa de ser él el causante de todo lo que ha ocurrido. Finalmente Jack lo abraza, y termina entonces rompiendo en llanto.
Le narra allí, una historia ocurrida en su infancia en la que el padre lo había llevado a los nueves años junto a su hermano, a que vieran una escena evidentemente muy traumática para él. Habían matado a dos hombres, por decidir estar juntos, pero la muerte había sido desgarradora y a ambos les habían cortado sus genitales.
Comienza a entenderse entonces por qué Ennis tiene tantos temores y tantas negaciones para poder establecer una relación homosexual. Además de la época en la que se encontraban en la que esto no era culturalmente aceptado, vive atormentado por ese recuerdo doloroso de su niñez.
Es aquí entonces que puede articularse la hipótesis clínica, que sitúa la naturaleza de la ligadura entre el lazo asociativo, retroactivo, del tiempo 1 y 2.
La relación entre ellos ha durado 20 años y no ha habido en Ennis momento en que evalúe por lo menos, poder desarrollar un vinculo estable con Jack. Solo podía “tolerar” esa rotura a sus demandas superyoicas esporádicamente y asegurándose que nadie se entere. Además sentía una gran culpa por su familia y sus hijas, por lo que estaba haciendo paralelamente a la vida familiar. Esta culpa sentida por Ennis se ve altamente aumentada, cuando Alma, su ex mujer, le cuenta que había visto la situación de reencuentro entre ellos dos, en la que se besaban apasionadamente. Ennis no puede escucharla, violentándose le pide que se callen, que se olvide de eso, que ella no ha visto nada. Y parte de la casa con ira (podríamos decir, mucha culpa) sin saludar si quiera a sus hijas quienes le iniciaron el saludo reiteradas veces.
Èl prefería elegir ceder su deseo, someterse al mandato paterno y seguir sintiendo que “no es pecador por lo que no irá al infierno” (mención que hace al comienzo de la película). Aunque negando así, deseo y amor por otro hombre.
Un sujeto puede pasarse la vida huyendo de sí mismo. Pero existen ciertas circunstancias en las que algo cambia, en las que se encuentra eligiendo, pero no ya desde el cálculo y la certeza .
Puede forzarse a mantener relaciones heterosexuales para negar en su mente la posibilidad de terminar como los forasteros gay de su pueblo, puede negarse a establecer una relación homosexual estable ante su cultura en pos del “qué diran”, pero no podrá librarse de la elección de objeto homosexual instaurada en su psique. Solo le permite negarse ese tipo de elección de objeto alejarse de esa realidad, “simulando” que Jack no existe mas. Trata de anular de su vida esa historia, que solo es posible esporádicamente y se lleva a cabo en la montaña Brokeback. Asi, se libra de su cultura perseguidora, que lo mira y lo condenará en caso de que lo vea, “terminando muertos por estar en el momento equivocado, en el lugar equivocado”. Pero no se libra de ser responsable subjetivamente, de su elección de objeto.
Al modo del deseo de vivir de Ibbieta, puedo encontrar aquí el deseo de vivir de Ennis, quien no puede superar los deseos de su padre, vaquero y masculino ni su trauma frente a los campesinos asesinados vistos en su infancia (que fue justamente ese padre quien decidió mostrarle esa escena a sus hijos pequeños, a modo de lo que está bien y lo que está mal, de lo aceptable y lo no aceptable para él).
En la última escena, Ennis recibe una postal que le había enviado a Jack, que no había podido ser entregada debido a que éste había muerto. Se contacta entonces con la ex esposa, viuda, y constata lo ocurrido. Laureen le cuenta que arreglando una rueda, exploto la llanta golpeándole la cara y Jack quedo inconsciente, muriendo ahogado con su misma sangre debido a que la primer persona que llego había sido transcurrido un gran lapso desde el accidente. Mientras ella relata la muerte de Jack, el se imagina una muerte similar a la que había visto de aquellos dos hombres cuando era un niño. Quizás como una sensación de castigo, de corresponderle por “obrar mal”. Quizás como un determinismo para que el sufrimiento de Ennis finalice frente al temor por su muerte (asesinato) y su deseo de vivir.
La película finaliza con Ennis abriendo su placard y viendo una foto de la montaña Brokeback junto a una camisa de Jack y diciendo “Te lo juro”. Quizás esto podria ubicarse como una promesa de que algo cambiará en él después de esto ocurrido, como esbozando un tiempo 3, en el que enfrente su existencia, dispuesto a quebrar el horizonte que aun permanece intacto y a abrir con decisión la puerta de la incertidumbre .

BIBLIOGRAFIA

- The Truman Show. Versión resumida de la clase dictada en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, el lunes 8 de noviembre de 1999. Juan Jorge Michel Fariña.

- Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

- Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

- D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006

- El sujeto divido y la responsabilidad. Gabriela Z. Salomone en “La transmisión de la ética, clínica y deontología”. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006

- Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. Maria Elena Dominguez en “La transmisión de la ética, clínica y deontología”. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006



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