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UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGIA

Psicologia Etica y Derechos Humanos

Cátedra: FARIÑA

Segundo parcial domiciliario

Comision Nº 3
Ayudante: Lucila Kleinerman
2º cuatrimestre 2009

Alumna: Valeria Paula Defensa
DNI: 25598767
Mail: valeriadefensa@hotmail.com

Secretos de diván:
Ficha técnica:
Estados Unidos/2005
Genero: comedia
Personajes:
Lisa Metzger, psicoanalista (Meryl Streep)
Rafhael “Rafi”, paciente (Uma Thurman)
David Bloomberg, hijo de Lisa (Bryan Greenberg)

Recorte del film

Lisa es una mujer madura de religión judía, casada con dos hijos y psicoanalista. Rafi, su paciente, es una directora de fotografía de 37 años que acaba de divorciarse después de 9 años de matrimonio, plantea en su espacio de terapia su tristeza por esta situación y su floreciente deseo de ser madre después de la separación, Lisa la alienta para que continúe con su vida y se concentre en su presente. Siguiendo sus consejos una noche en la entrada de un cine uno de los amigos que la acompañaba se encuentra con David y se lo presenta, luego de la película van a un bar todos juntos.
Días mas tarde él busca el teléfono de Rafi en la guía telefónica y la llama para invitarla a cenar, ante su sorpresa ella acepta y concretan la salida en donde Rafi descubre la verdadera edad de David, 23 años, en un principio se siente incomoda pero luego se deja llevar debido a lo bien que la estaba pasando y se besan.
En sesión Rafi le cuenta a Lisa la salida con este joven, que se siente a gusto pero su edad la hace sentirse extraña comentándole que tiene 27 años, Lisa la anima diciéndole que no debe avergonzarse, incluso puede ser una relación que le haga bien ya que se encuentra en su apogeo sexual. Rafi se plantea que no llegara a nada con alguien tan joven a lo que Lisa responde: “es un tanto prematuro preocuparse por ello, además, no esperas casarte la próxima semana, disfruta tu vida, te mereces esto… 27 años… yo me merezco esto!”.
David le cuenta a su madre que conoció a una mujer de 27 años, ella se muestra a disgusto y desaprueba la relación diciéndole: “Hay tantas mujeres con las que salir. Te he animado a ser independiente en todo lo que quisieras pero no en esto.” Su hijo le cuestiona su comentario y ella aduce: “¿aun planeas casarte con una mujer judía? ¿No valoras tu cultura y tu historia?”, David le cuestiona su falta de apertura diciéndole que es una terapeuta y que eso nunca se lo diría a un paciente a lo que ella responde. “Animo a mis pacientes a tener relaciones consonantes con sus creencias… pienso que la religión es primordial en la vida de una persona… además ellos no son mis hijos”, David le pide que la conozca y la madre decididamente le responde que no la conocerá y aconseja a su hijo que termine la relación con una mujer, supuestamente, 4 años mayor que él y que además no es judía.
El continua con la relación con Rafi, la cual se vuelve mas intensa, ambos se atraen sexualmente y David le comenta a su amigo que podría estar enamorado.
Lisa habla con su marido sobre la relación de David con esta mujer que no es judía, él le comenta: “tu padre se molestara mucho” a lo que ella responde que la madre de éste tampoco lo hubiera aceptado fácilmente.
En sesión Rafi le cuenta a Lisa que aunque la pasa muy bien con este joven aun esta preocupada por su edad, le dice: “estuve pensando que hay países donde podrían arrestarme por esto, es decir, 23!”, Lisa la interroga: “creí que me habías dicho que tenia 27”, Rafi contesta que siente haber mentido sobre la edad pero se siente avergonzada porque sea tan joven. Lisa comienza a modificar la expresión de su rostro lentamente y pregunta: “¿Qué hace?” Rafi le responde que es artista pero que también trabaja y que su familia no lo apoya en lo que respecta a su vocación, Lisa sigue interrogando sobre donde vive y cuando Rafi le responde se le llenan los ojos de lagrimas y da fin en forma abrupta a la sesión argumentando que se había pasado el tiempo y que debe irse a otro lugar. Al cerrar la puerta Lisa se muestra perturbada, controla la respiración y trata de calmarse, se había dado cuenta que la relación que mantenía Rafi era con su propio hijo David.
Lisa recurre a su propia terapeuta consultándole si debe suspender el tratamiento o continuarlo, que cree que la relación no va a resultar. La terapeuta le aconseja no suspenderlo ya que si piensa que es solo una aventura y la relación entre ellos finaliza en un breve tiempo no habría velado por los intereses de su paciente a lo que Lisa pregunta: “¿Es esto ético?”, la terapeuta responde: “tu deber es ayudarla, es tu obligación ética. ¿Cómo te sientes?”, Lisa responde: “Destrozada, ella ni siquiera es judía” y la escena finaliza con el comentario de la terapeuta: “¿El que fuera judía te compensaría que él salga con una divorciada de 37 años?”.
La relación entre Rafi y David continua y Lisa decide mantener en silencio que ella es la madre y continuar atendiendo a su paciente aunque ya no lo hace de la misma manera, se nota su incomodidad al escuchar los comentarios de Rafi sobre los encuentros sexuales y datos que Lisa no conocía sobre la vida de su hijo, también Rafi hace comentarios sobre la madre de David que Lisa escucha mostrándose tensa y contestándole en forma poco cordial.
David pierde su empleo y sus abuelos le dicen que debe dejar la habitación que ocupa en su casa ya que se irán un tiempo a Miami, él desconcertado acude a Rafi a contarle su problema y ella lo invita a quedarse en su departamento. David va a casa de su madre a buscar algo más de ropa y le dice que va a quedarse a casa de un amigo. Ya en su consultorio Lisa se da cuenta que Rafi estaba viniendo a su terapia y que podrían cruzarse en el pasillo con su hijo entonces hace entrar rápidamente a Rafi evitando así que se encuentren. Rafi le cuenta a Lisa que él se ira a vivir con ella porque no tiene donde ir ya que al no llevarse bien con su madre no puede volver a su casa, además que esta la odia, al ver la expresión de desconcierto de Lisa, Rafi le dice: “fue lo que me dijiste que hiciera, es decir, que simplemente me divirtiera”.
Lisa se encuentra por casualidad con ambos en una mueblería y se esconde para que no la vean tirandose ella y a su marido al suelo.
En la sesión siguiente Lisa ya no puede sostener su posición neutral y le dice a Rafi que no puede continuar, cambia su lugar y ya no se sienta enfrente de Rafi sino que se coloca en el sillón a su lado y le dice que David es su hijo, Rafi consternada le dice que la traiciono y se da el siguiente dialogo:
Lisa: “si, traicione tu confianza pero lo hice para proteger nuestra relación, eso me pareció mas importante. Quería asegurarme que no fuese una aventura ya que hubiéramos podido continuar pero ahora debemos poner fin a nuestro trabajo, quería evitar esta conversación por tu bien”
Rafi enojada le dice: “Lo hiciste para controlar la vida de tu hijo”
Lisa: “eso no es verdad, seguí con esto solo por ti”
Rafi: “me diste consejos para hacer lo que quisiera y no haces lo mismo por tu hijo, esta mal, creo que necesitas revisar eso”
Lisa: “gracias, estoy trabajando eso con mi terapeuta”
Rafi: “dejaste que te hablara de su pene”
Lisa: “créeme que fue mas difícil para mi que para ti. Hace unas semanas atrás no pensaba siquiera que tuviese pene”
Rafi discute con David y el se va de su departamento, en un bar ella le dice que seria mejor terminar la relación.
Lisa acude nuevamente a su terapeuta muy angustiada por lo sucedido con Rafi y le dice: “estoy confundida respecto de mi responsabilidad en esto”
David se alquila un departamento ya que comienza a vender sus cuadros a un expositor que conoció por intermedio de Rafi, va a buscar a Rafi para decirle que la ama y que le de otra oportunidad y ella lo acepta.
Lisa los invita a cenar a su casa, al encontrarse saluda a su hijo y luego Rafi la abraza entre lagrimas y le dice que la extraña a lo que Lisa responde que también la extraña y se emociona. Cenan en familia y ya en la cocina levantando los platos tienen un momento para hablar solas y Rafi le agradece la invitación y reconoce lo difícil que debe ser para ella, Lisa le aclara que no es nada personal pero que no quería que su hijo renuncie tan pronto a su religión, Rafi comenta que para ella no seria un problema ya que le gustaría que sus hijos tuvieran una religión donde Lisa cae en la cuenta de su intención de tener hijos con David. Mas allá de su disgusto le dice a su hijo que cuenta con su apoyo para hacer lo que quiera y que no esta en su contra, simplemente que es su madre y es su trabajo preocuparse, que Rafi es muy buena para él y ha hecho muchas cosas para ayudarlo pero que el amor no siempre basta cuando se habla de un proyecto en común con la pareja.
A pesar de la aceptación de Lisa la relación entre Rafi y David no continúa.

Análisis del circuito de la responsabilidad en Lisa

Lisa es una mujer adulta practicante de la religión judía, ortodoxa en lo que refiere a su vida personal pero mostrándose liberal y abierta en lo que refiere a su vida profesional como psicóloga.
En su universo de discurso como analista aconseja a su paciente, Rafi, que salga y se divierta disfrutando de la nueva aventura con un joven mucho menor que ella, pero al tomar conciencia de que este joven es su propio hijo la situación la lleva a enfrentarse con las expectativas depositadas en su hijo mayor en lo que refiere a religión y cultura judía, en esta sesión, en la que descubre la verdad, se ubicaría el Tiempo 1 del circuito de la responsabilidad, situación que la lleva a tener que decidir si hablar o callar y Lisa elige el silencio como respuesta sin saber las implicancias y consecuencias que le acarrean, acción que se relaciona con Ibbieta, a quien le dan a elegir entre su vida o la de Gris, entre decir donde estaba Gris o callar, pero en el caso de Ibbieta elige hablar aunque sea para burlarse de los falangistas, burla que provoca un insospechado efecto de verdad. En ambos casos se emprende una acción con determinados fines, suponiendo que la misma se agota en los objetivos para la cual fue concebida.
Tiempo 1 donde el universo particular de Lisa, mantenerse en silencio, se encuadra en las certidumbres del Yo. Su universo de discurso en su ámbito profesional es mostrarse contenedora poniendo su escucha en función del bienestar de sus pacientes, ayudándolos a superar sus dificultades, su discurso se centra en la consecución de dichos fines por lo cual elige callar y consultar con su propia terapeuta sobre su accionar, quien, basándose en la ética profesional de los códigos deontológicos le aconseja que si considera que será un romance pasajero se centre en asegurar el bienestar de su paciente. En esta escena surge la responsabilidad profesional encuadrada en el Principio E del APA que reza: “los psicólogos buscan contribuir al bienestar de aquellos con quienes interactúan profesionalmente. En sus acciones profesionales tienen en cuenta el bienestar y los derechos de sus pacientes o clientes,….. Cuando aparecen conflictos en medio de las obligaciones o intereses de los psicólogos, ellos intentan resolverlos y desempeñar sus roles de una manera responsable que evite o minimice el daño.”(1) Lisa sostiene su accionar desde lo particular del sistema de normas éticas, suponiendo que se agotaría en dichos fines ya que la relación podría ser pasajera por la diferencia de edad y de culturas.
Hasta este momento Lisa mantenía un orden y control sobre su casa, su familia y su consultorio, espacios en lo que se desenvolvía de manera diferente pero que le permitía una egosintonía con su yo. Pero este Tiempo 1 se ve confrontado por un Tiempo 2 en donde algo esta señalando un exceso, tiempo en el cual aquel universo particular egosintonico se quiebra emergiendo la egodistonia. Su discurso particular cae enfrentándose a una singularidad en situación, algo imprevisible que no puede ser leído desde su universo de sentido previo porque no esta, Lisa confiaba plenamente en que su hijo siguiera los mandatos familiares como ella, para asegurarse esto le pregunta, al enterarse de su relación con esta mujer mayor no judía ¿Aun planeas casarte con una mujer judía?. Esta ley que regula las relaciones familiares es siempre particular, sometida hasta la sorpresiva irrupción de esta singularidad que destotaliza la legalidad del universo.
El Tiempo 2 del circuito de la responsabilidad se ubica en la sesión cuando Rafi le cuenta que vivirán juntos, confesión que la toma por sorpresa evidenciándose en la expresión de su rostro y la incomodidad que muestra en el transcurso de la sesión, Lisa, además, descubre que su propio hijo le había mentido al decirle que iría a vivir con un amigo.
A partir de allí se encuentra con indicios que le avisan que la acción del tiempo 1 fue más allá de lo que esperaba. Dado un tiempo 2, el de la interpelación subjetiva, la ligadura al tiempo 1 es ya una obligación a responder pues la interpelación exige respuesta, y esta respuesta Lisa la manifiesta confesándole a Rafi que ella es la madre de su novio y que debe dar por finalizado el tratamiento, se observa que Lisa frente a la confrontación con la acción de haberse mantenido en silencio responde derivando su implicación personal en pos de mantener la relación profesional por el bienestar de su paciente, al decir “seguí con esto solo por ti”, se evidencia su negación y la proyección de la responsabilidad en su accionar profesional.
Pero podríamos interrogarnos sobre si realmente es su ética profesional la que la lleva a sostener su silencio y todo lo que esto le implica, ¿Por qué dejo que su paciente le contara detalles íntimos de su hijo? ¿Por qué acepto continuar el análisis a pesar de sentirse incomoda y manifiestamente tensa con lo que su paciente le decía? Podríamos pensar que hay algo mas del orden de sus deseos que la interpela, en esta retracción al Tiempo 1 a partir del exceso en el Tiempo 2, algo irrumpe, lo que podía estar bien visto en la relación de su paciente con un otro mas joven pero extraño para Lisa se convierte en algo insostenible si ese Otro es su propio hijo. Algo del orden de los mandamientos Superyoicos se pone en juego y sale a la luz en su vida particular, del orden de sus propios deseos con respecto a rebelarse contra estos madamientos, por lo que la Hipótesis Clínica, que buscara religar lo que emerge desligado en un segundo tiempo del universo particular a fin de hallar una explicación a su presencia, podría plantearse en términos del deseo de superar los mandatos de un rígido Superyo que le impuso un orden y control en su vida definiendo de antemano los pasos a seguir.
El Superyo se forma por la interiorización de las exigencias y prohibiciones parentales, su tarea es comparable a la de un juez respecto al Yo, sus funciones son la conciencia moral, la autoobservación y la formación de ideales, una instancia cultural donde se asientan los valores personales. Este se muestra en varios comentarios, por ejemplo cuando le dice a Rafi “27 años…yo me lo merezco” o cuando el marido le dice “tu padre se molestara mucho”, mostrando el universo en el que se encontraba inmersa de tener que cumplir con lo que se esperaba de ella surgiendo la singularidad que genera una operación de universalización, que marca la falta de completud de ese universo, interpelándolo y dando lugar al proceso que dará origen a un nuevo universo que incluya esa singularidad.
Continuando en el campo de las Hipótesis Clínicas y teniendo en cuenta que Rafi se encontraba en el proceso de transferencia con su terapeuta Lisa, lo que se evidencia en la confianza con la que le contaba sobre su vida particular y la empatia que se denotaba en la relación y, por un comentario cuando estaban fuera de tratamiento que Rafi le dice a Lisa, además de que la había extrañado, que había disfrutado de la cena en familia y que ella sabia lo que lo valoraba porque no había podido disfrutar de una familia propia, denota que Lisa representaba en su terapia la imagen materna en transferencia, de lo que supone una contratransferencia de Lisa con respecto a Rafi, Lisa se mostraba liberal ante Rafi y la aconsejaba a seguir con la relación con ese joven mucho menor ya que estaba en su apogeo sexual, lo que podría pensarse que Lisa vivía a través de su paciente experiencias negadas por su rígido Superyo, y teniendo en cuenta que Lisa, conociendo la verdad y los conflictos que ésta le provocaban en su vida personal, eligió callar y seguir atendiendo a Rafi escuchando detalles íntimos de la relación que mantenía con el hijo, ¿Qué la llevo a Lisa a sostener un tratamiento en donde temas personales se ven involucrados generándole incomodidad claramente manifestada en las respectivas sesiones?
Se podría plantear algo del orden de su deseo con respecto a este hijo mayor, un hijo ocupando el lugar de objeto de deseo de su madre, inscribiéndose como sustituto de la falla estructural (carencia fundamental “el falo”), a través del hijo se abre el camino fantasmatico para que la madre compense la decepción fálica, el constante control sobre la vida de su hijo y las imposiciones de cumplir con mandatos culturales y religiosos denotan que Lisa aun considera a su hijo como de su propiedad, como plantea Freud en su conferencia sobre la feminidad “…el que la niña reconozca su carencia de pene no quiere decir que la acepte de buen grado. Por el contrario mantiene mucho tiempo el deseo de tener una cosita así, cree en la posibilidad de conseguirlo hasta una edad en la que ya resulta inverosímil tal creencia y aun en tiempos en los que el conocimiento de la realidad la ha hecho ya abandonar semejante deseo por irreemplazable……La felicidad es grande cuando el deseo infantil de tener un hijo (ecuación simbólica pene=hijo) encuentra mas tarde su satisfacción real cuando el hijo es un niño que trae consigo el anhelado pene”(2), y luego agrega “la distinta reacción de la madre ante el nacimiento de un hijo muestra que el antiguo factor de la falta de pene no ha perdido aun su fuerza. Solo la relación con el hijo procura a la madre satisfacción ilimitada..” (3).
El niño en un primero momento se identifica con el objeto de deseo de la madre, es el falo imaginario de ésta. La castración femenina es esencial desde el principio para que el niño pueda ser el falo imaginario de la madre reemplazando un objeto por otro, es decir, niño por pene. La madre reconoce al hijo como objeto de su deseo y como aquello que transitoriamente, imaginaria e insuficientemente viene a llenar su carencia. Esto se ve manifestado en sus dichos en el Tiempo 2 cuando confiesa su rol de madre ante Rafi y esta la interroga: “dejaste que te hablara de su pene” a lo que Lisa responde: “créeme que fue mas difícil para mi que para ti. Hace unas semanas atrás no pensaba siquiera que tuviese pene”
Destino y azar juegan sus cartas en el curso de los acontecimientos al hacer que Rafi y David se encuentren por casualidad en la entrada a un cine y que entre ellos surja una atracción que fue mas allá de una simple aventura amorosa, convirtiéndose en una relación mas intensa de ayuda mutua. Es en la grieta entre necesidad y azar donde se juega la responsabilidad subjetiva de Lisa, que implica su deseo inconsciente.
Cuando Lisa toma verdadera conciencia de la profundidad de la relación y que por medio de sus consejos en terapia con Rafi la estimulo para aventurarse y continuar con David, ya no pudo sostener su posición de objetividad, confrontándola con lo que implica ser psicoanalista, enfrenta la situación y le dice a Rafi que no puede continuar el tratamiento, al explicarle a su paciente las razones por las que eligió mantenerse en silencio se observa que Lisa aun sigue sosteniendo su responsabilidad profesional atribuyendo que solo lo hizo por el bien de su paciente, argumenta “seguí con esto solo por ti”, surge una respuesta moral que tapona la dimensión ética produciendo ausencia de responsabilidad subjetiva.
Pero en la sesión con su terapeuta, Lisa se interroga sobre su propia responsabilidad en esta situación y emerge lentamente la pregunta que posibilita una nueva apertura. Podemos ubicar un Tiempo 3 del circuito de responsabilidad, que le revelara algo de su propio ser, cuando Lisa invita a la pareja a una cena familiar e incluye a Rafi, este acto singular supone un antes y un después en la historia de Lisa, el advenimiento de un nuevo lugar de sujeto, la responsabilidad es otro nombre de sujeto, como sostiene Juan Carlos Mosca, mostrando el efecto sujeto a partir del cual ya no será la misma.
Lisa le dice a su hijo que cuenta con su apoyo para hacer lo que quiera y que no esta en su contra, simplemente que es su madre y es su trabajo preocuparse, que Rafi es muy buena para él y ha hecho muchas cosas para ayudarlo pero que el amor no siempre basta cuando se habla de un proyecto en común con la pareja. Manifestando un reencuentro con la relación madre-hijo mas adulto y con delimitación de roles y responsabilidades, un nuevo dialogo emerge donde antes solo había imposibilidad, el efecto sujeto se impone dando lugar a una posición mas abierta tanto en su ámbito privado como profesional y a la cancelación de ese doble discurso moral aceptando las diferencias como generadoras de crecimiento y amplitud y ya no como amenaza.
Su acto la libero porque le otorga un nuevo lugar con respecto a su posición como sujeto, como analista y madre, permitiendo ubicar algo del lugar donde se juega su deseo singular, permitiendo la emergencia de una singularidad que excede toda ley particular y permite un acto de suplementación que dará lugar a un nuevo universo. Así como Freud sostiene que somos responsables de un deseo y Lacan afirma que “de la posición de sujetos somos siempre responsables” podemos concluir que “responsable es entonces aquel del que se espera una respuesta”(4), y pudimos analizar la dada por Lisa a partir de la situación vivida y afirmar que ha aceptado el desafío ético de su deseo lo que permitió la emergencia de la responsabilidad subjetiva que abrió la posibilidad de una nueva posición de sujeto.

Notas:

(1) American Psychological Association. Principios éticos de los psicólogos y códigos de conducta, 2002. Traducción de la cátedra. IBIS.

(2), (3), Sigmund, Freud (1932), “La feminidad”. En Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis.

(4) Fariña, J.J. Responsabilidad: entre necesidad y azar.

Bibliografía:

Lewkowicz, I (1998). Particular, Universal, Singular. En Etica: un horizonte en quiebra. Cap. III. Eudeba

Salomone, Gabriela. Consideraciones sobre la Ética Profesional: dimensión clínica y campo deontológico-jurídico. En La transmisión de la Ética. Clínica y deontológica. Letra Viva, 2006

American Psychological Association. Principios éticos de los psicólogos y códigos de conducta, 2002. Traducción de la cátedra. IBIS.

Mosca, J.C. (1998) Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Etica: un horizonte en quiebra. Eudeba.

Salomone, G. El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontológica. Letra Viva. 2006

D´Amore, O. Responsabilidad subjetiva y culpa. En La transmisión de la Ética. Clínica y deontológica. Letra Viva, 2006

Domínguez, M. E. Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la Ética. Clínica y deontológica. Letra Viva, 2006

Fariña, J.J. Responsabilidad: entre necesidad y azar.

Sigmund, Freud (1931), “sobre la sexualidad femenina”

Sigmund, Freud (1932), “la feminidad”. En Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis.

Sigmund, Freud (1932), “la transferencia”. En Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis.

Sigmund, Freud (1923), “El Yo y el Ello”



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