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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Ética y Derechos Humanos- Cátedra: Fariña.
FILM: SEXTO SENTIDO.
Nombre y apellido de las alumnas:
Paola Daniela García. LU: 270274210
Laura Andrea Ricco. LU: 273446740

Comisión 6- Sede Independencia.
Profesora: Lic. Gabriela Levy Daniel.
Ayudantes alumnos:
Alejandro A. Campot.
Giselle Palmieri.

Primer cuatrimestre 2010.

Sexto sentido

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Argumento

El psicólogo infantil Malcolm Crowe (Bruce Willis), vive con el recuerdo de un paciente, Vincent Grey, al cual trató erróneamente y a quien condujo a la desgracia intentando ayudarle. En su búsqueda de redención se acerca a Cole (Haley Joel Osment), un niño de 9 años angustiado e introvertido que necesita un tratamiento inminente. Malcolm intentara ayudarle y lentamente irá ganándose su confianza. Será entonces cuando el pequeño Cole exprese por primera vez el escalofriante secreto que lo agobia: posee un don que le permite ver y escuchar a los espíritus atormentados. Estos fantasmas parecen querer algo de Cole, algún tipo de ayuda pero el niño vive horrorizado de ellos y huyendo de sus presencias. Según sus propias palabras, esos espíritus son gente muerta que cree estar viva aún y cargan sobre sus espaldas un profundo sufrimiento que no les permite descansar en paz y emprender el viaje hacia la otra vida. Frente a esta escalofriante confesión, Malcolm, intentara hallar una solución para ayudar a su “paciente”.
El desenlace del film presenta dos logros realizados por ambos personajes. Cole, por su parte, termina armándose de valor y aceptando su don, y descubre que los espíritus que le acompañan no pueden dejar el mundo de los vivos precisamente porque su vida o sus acciones no han sido concluidas, por tal motivo deja de huir de ellos y comienza a escucharlos para averiguar qué es lo que buscan. Este cambio en su actitud le permite modificar y mejorar su existencia. Malcolm, por su parte, realiza un descubrimiento sorprendente, él mismo está muerto, sin saberlo, siendo otro de los muchos espíritus a los cuales Cole ve y escucha. Murió asesinado por su ex paciente antes de que éste se suicidara, y por eso, excepto Cole, todos los demás personajes lo han ignorado incomprensiblemente. Al saberlo, Malcolm descubre que al ayudar al niño finalmente ha saldado sus asuntos pendientes, por lo cual finalmente se marcha tranquilo al más allá pero no sin antes transmitirle un mensaje muy importante a Ana (Olivia Williams), su amada esposa, mientras duerme.

Ficha Técnica:

Dirección y guion: M. Night Shyamalan.
Producción: Kathleen Kennedy, Frank Marshal, Barry Mendel.
Reparto: Bruce Willis, Harley Joel Osment, Tony Collette, Olivia Williams, Donnie Walberg, Peter Anthony Tambakis, Jeffrey Zubernis.
País: Estados Unidos
Año: 1999
Género: suspenso
Duración: 107 minutos.

1) Tomando en cuenta el comentario sobre el film, podemos decir que el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva es el doctor Crowe.
En el texto “De maldiciones y fantasmas” Eduardo Laso no formula explícitamente una hipótesis clínica pero siguiendo el recorrido que el autor despliega a través del análisis de la película podemos llegar a inferir como contenido de la misma a la doble deuda, tanto marital como profesional, que mantiene el doctor Crowe.
Malcom Crowe ha postergado a su mujer por su trabajo, y no ha sabido escuchar a un paciente. La esposa se lo dice la noche en que el recibe una distinción por su desempeño en el campo de la psicología infantil; le recuerda todo lo que él ha resignado por su profesión incluso a ella ubicándola en un segundo lugar. Esa misma noche un ex paciente irrumpe en su domicilio reclamándole “lo que él le había prometido”, gritando enardecidamente que “le falló”. Observamos que todo el recorrido que el Dr. Crowe realiza a lo largo de la historia que propone la película, lo ubica en el carril de esta doble deuda. Damos cuenta de cómo este personaje se vincula con la figura de Cole quien parece presentar las mismas características que Vincent Grey, aquel ex paciente a quien trato erróneamente, tal como refiere el mismo doctor Crowe “considero que me han dado otra oportunidad y no puedo renunciar a ello”. Malcom acompaña a Cole y lo ayuda a transitar sus temores, finalmente el niño logra acceder a otra posición en relación a aquello que lo atormenta. El analista le propone que en lugar de escapar de los fantasmas, los escuche y averigüe que es lo que reclaman. Esta intervención le permite a su “paciente” no librarse de la presencia de estas apariciones pero si “tramitar simbólicamente, por su mediación, el daño que ellas encarnan”. Tal como refiere Laso en su texto “los fantasmas suelen encarnar un daño en el orden simbólico humano que debe ser restablecido, es el retorno de algo que no fue escuchado” . Podemos observar que este viraje en el personaje de Cole se convierte en la llave que llevara a Malcom a saldar su otra deuda, aquella que mantiene con su esposa. Ahora el niño, quien siempre supo que Crowe era un fantasma, deja de evitarlo, lo escucha y comprende el motivo por el cual se presento ante él y es en ese preciso momento que el personaje del Dr. Crowe recibe de su paciente su propio mensaje de forma invertida, un mensaje que ubicara a Crowe en la vía que finalmente lo conducirá al cumplimiento de su deuda marital. El niño le revela que para recuperar a Ana, su mujer, le confiese lo que siente por ella y que lo haga mientras ella duerme.
2)Si bien en el texto “De maldiciones y fantasmas” Eduardo Laso no sitúa explícitamente los tiempos que corresponden al circuito de la responsabilidad, consideramos que el autor aporta ciertos elementos que nos han resultado relevantes para nuestra construcción teórica, es por ello que basándonos en su propuesta, la cual coincide con nuestra interpretación acerca de lo acontecido en el film, hemos elaborado un circuito que contiene los tres tiempos lógicos, para ello nos hemos centrado en el personaje del Dr. Crowe.
Como se ha mencionado anteriormente, el circuito de responsabilidad se despliega en tres tiempos; está compuesto por un tiempo 1 donde “se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso en el que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada”. Este es un tiempo en donde el universo particular se mantiene en las certidumbres del yo.
En relación al film “Sexto sentido” podríamos ubicar este primer tiempo dentro de la escena donde se muestra al doctor Crowe como un profesional exitoso que ha resignado todo por su carrera, incluso ha postergado a su mujer por su trabajo y ella se lo recuerda la noche en que el recibe una distinción por su desempeño como profesional en el campo de la psicología infantil. Pero además, Malcom Crowe también tiene una deuda profesional; no ha sabido escuchar a un paciente y esto no ha sido sin consecuencias, ya que esa misma noche en la que el recibe un reconocimiento por su destacado trabajo, un ex paciente visiblemente perturbado se presenta en su casa desplegando frente a la mirada atónita de Crowe una escena, donde desnudo en cuerpo y alma, expone lo miserable que ha sido su vida, repitiendo una y otra vez “usted me fallo, vengo a buscar lo que me prometió”. Sin mediar palabras, toma un arma y dispara contra su ex analista provocándole una herida mortal en el abdomen, acto seguido se suicida.
Continuando con el circuito de responsabilidad, nos encontramos con que el tiempo1 se ve confrontado por un tiempo 2 “con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora. Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían…”
Con respecto a este segundo tiempo y en relación al film que nos convoca, podemos decir que el personaje del doctor Crowe comienza a percibir que las cosas entre él y su esposa ya no son como antes, se da cuenta de que algo ha cambiado entre ellos, Ana se muestra más distante y parece ignorarlo. El aún no sabe que está muerto. Esto que sucede en la relación con su mujer lo interpela y empieza a sospechar que él está involucrado en este alejamiento de la esposa e intenta repararlo, en este momento entra en escena la culpa, sentimiento que junto a la tristeza lo acompañaran como una sombra. Por otra parte Crowe advierte la sorprendente similitud entre Vicent y Cole, y reconoce que este nuevo caso se le presenta como una segunda oportunidad.
Observamos como lo acontecido lo interpela y el responde a ello con culpa. El sujeto debe recurrir a respuestas que tienden a la recomposición yoica frente a esto que se le presenta “el yo es un aladid de lo particular, responde para estabilizar la tensión que produce la interpelación, es decir, la respuesta moral es tranquilizadora…La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito; luego la culpa obliga a una respuesta a la interpelación , es decir, dado el tiempo 2 que es el tiempo de la interpelación en el circuito, se funda en su re significación el tiempo 1, facilita una respuesta que aunque no es considerada todavía tiempo3 (aquel de la responsabilidad subjetiva) responde a la interpelación. La retroacción que genera la interpelación re significa porque liga a los elementos disonantes que se convierten entonces en un tiempo 1, es decir que el tiempo 1 es ya un tiempo re significado por la interrelación a través de la culpa. La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder. La interpelación exige respuesta y es, en términos económicos, lo que genera deuda, culpa en sentido lato...”.
Observamos que si algo diferente ha acontecido en el tiempo 2 y ha quebrado de algún modo el universo particular, el yo intentara recomponerlo tratando de hallar una explicación a su presencia. En el tiempo 2 aparecen indicadores de que ha habido un exceso y se abre un abanico de respuestas posibles para intentar acotar esa brecha que se formo entre el tiempo 1 y el tiempo 2. Entre esas respuestas, como vimos, podría estar la culpa. Destacamos a esta última entre las demás respuestas posibles porque ella permite el acceso a la responsabilidad. Podemos decir que el tiempo 2 retorna sobre el tiempo 1 resignificandolo y tal como sostiene Fariña la hipótesis que explica clínicamente este movimiento es la que abre la potencialidad de un tiempo 3. De este modo observamos cómo puede llegar a propiciarse el camino hacia un tercer tiempo, el de la responsabilidad.
Por otra parte, retomando lo expuesto en relación a la hipótesis clínica podemos agregar que, tal como se había mencionado anteriormente, en el tiempo 2 del circuito se produce un exceso que reclama ligadura. La hipótesis clínica intentara encontrar una explicación a ese plus que ha venido a quebrar el universo particular que hasta ese momento sostenía al individuo. En relación a Sexto sentido, podríamos llegar a inferir que la hipótesis clínica podría estar relacionada con la doble deuda, tanto marital como profesional, que mantiene el doctor Crowe y su deseo de saldarla.
A través de este recorrido conceptual que venimos desplegando, vemos como puede llegar a habilitarse el camino que nos aproxime hacia un tiempo 3, el de la responsabilidad. La culpa que tiene lugar dentro del tiempo 2, la podemos situar del lado de la moral, la misma apunta a tapar la falta; mientras que la responsabilidad, por el contrario, interpela al sujeto del inconsciente, por lo que esta ultima nos quedaría situada en el eje universal– singular. Podemos apreciar como el sujeto que emerge en este tercer tiempo no es el mismo que hacia su aparición en el tiempo1. Con respecto a este tiempo 3 dentro del film, el mismo lo podríamos llegar a ubicar en la escena donde el Dr. Crowe, luego de transitar junto a Cole sus miedos, encuentra finalmente un modo de que el niño pueda acceder a otra posición respecto de lo que le pasa. Le propone que en vez de huir de estos espectros que tanto lo atemorizan, los escuche y averigüe qué quieren. Esta solución le posibilita al pequeño no evitar los fantasmas pero sí tramitar simbólicamente, por su mediación, el padecimiento que ellos encarnan. Es así como consecuencia de este cambio subjetivo en el niño, el doctor Malcom Crowe recibe de su “paciente” su propio mensaje de forma invertida, Cole le dice que le hable a la esposa mientras ella duerme. Crowe recibe estas palabras que el niño le transmite y mientras su mujer se encuentra dormida, él le confiesa que ella siempre fue lo más importante para él, mensaje que Ana necesitaba escuchar para poder elaborar su duelo. Es en ese instante cuando un anillo de casamiento cae al piso y la verdad se le revela a Malcom. Él es un fantasma y posee entidad porque su esposa lo retiene a través de sus pensamientos, es eso lo que le da existencia. Es un fantasma de los recuerdos de su amada y como tal comprende ahora que tiene que ausentarse para que la vida de ella pueda proseguir. Es allí cuando asume el destino de su propia desaparición para que la vida de Ana pueda continuar y decide marcharse.
En el desenlace del film nos encontramos con que Malcom Crowe ha saldado ambas deudas, por un lado ha conseguido cambiar la vida de Cole, mejorando sus vínculos y disolviendo sus miedos dándole la posibilidad de ubicarse en otra posición con respecto aquello que lo aterrorizaba. Malcom descubre que al ayudar al niño ha saldado sus asuntos pendientes. Por otra parte, observamos que finalmente ha colocado a su esposa en primer lugar al comunicarle sus sentimientos y decidir dar un paso al costado, ausentarse, para que la vida de ella pueda continuar desarrollándose.

3) La escena donde el doctor Crowe muere fue una combinación de necesidad y azar. Podemos ubicar aquí algo del orden de la necesidad la cual se refiere a aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana; porque no sabemos cómo ni cuándo, pero hasta nuevo aviso todos tenemos la certeza de que algún día vamos a morir. No existen argumentos ante la muerte la cual representa lo inexorable, aquello frente a lo cual no tenemos palabras. Continuando esta línea de pensamientos podemos enlazar a la necesidad con lo que comúnmente se conoce como destino. Por otra parte, se observa que la necesidad establece una conexión entre causas y efectos mientras que en el azar se desconecta tal relación. Otros nombres para designar al azar podrían ser: suerte, coincidencia, casualidad o accidente. En relación a esto último que acabamos de mencionar, podríamos llegar a inferir con respecto al film que fue necesaria la coincidencia de que en la misma noche en que Malcom Crowe recibe un reconocimiento público por su impecable desempeño laboral, irrumpe en su domicilio un ex paciente en crisis (Vicent), recordándole que “no cumplió con lo prometido”, “que le falló”, relatando a continuación lo miserable que ha sido su existencia. Acto seguido dispara contra el personaje de Crowe poniendo fin a su vida para luego suicidarse.
En su texto, Juan Carlos Mosca sugiere que “la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, que cuando rigen por completo Necesidad o Azar, o una combinación de ambos, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad. Pero basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión”. Esto nos invita a pensar que la realidad se halla compuesta por un complejo entramado, donde no siempre encontramos azar o necesidad en su forma pura, es por tal motivo que está en nosotros dar cuenta de los elementos que la componen y que en ella se juegan.

4) Podemos decir que si algo diferente ha acontecido en el tiempo 2 y ha fracturado en cierta forma el universo particular en el que hasta ese momento se sostenía el sujeto, el mismo intentará restaurarlo tratando de encontrar una explicación. En el tiempo 2 surgen indicadores que dan cuenta de un exceso y aparecen distintas respuestas para intentar salvar esa brecha que se formó entre el tiempo 1 y el tiempo 2, una de esas respuestas podría ser la culpa. Destacamos esta última entre las demás respuestas posibles (proyección, negación, intelectualización etc.) porque ella permite el acceso a la responsabilidad podemos decir que el tiempo 2 vuelve sobre el tiempo 1 resignificándolo y tal como propone Fariña la hipótesis que explica clínicamente este movimiento es la que abre la potencialidad de un tiempo 3. Observamos como de este modo puede llegar a habilitarse el circuito hacia un tiempo 3, el de la responsabilidad. La culpa que tiene lugar en el segundo tiempo la podemos ubicar del lado de la moral, hablamos por lo tanto de culpa moral, la misma intenta obturar, tapar la falta, mientras que la responsabilidad por su parte, interpela al sujeto del inconsciente, por lo que quedaría situada del lado de la ética (eje universal singular). En el tiempo 3 se produce una respuesta distinta, el efecto sujeto es una respuesta a la interpelación pero desde la dimensión ética y eso implica la noción de acto en que se produce un sujeto de deseo inconsciente. El sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto. Esto último mencionado lo podemos ubicar cuando la verdad se le revela al doctor Crowe. Él es un fantasma y existe porque Ana lo retiene a través de sus pensamientos, es eso lo que le da existencia. Es un fantasma de los recuerdos de su esposa y como tal comprende ahora que tiene que ausentarse para que la vida de ella pueda proseguir. De esta manera el doctor Crowe debe tomar una decisión, permanecer junto a su esposa como fantasma condenándola a un duelo eterno o ausentarse y permitir que ella pueda abandonar el objeto perdido para volver a dirigirse al mundo. Podríamos pensar que en ese momento comprende que debe a ausentarse y decide marcharse.
Con respecto a la responsabilidad jurídica consideramos que la película no aporta los datos suficientes como para realizar una articulación en esta línea.

5) Tanto en la película Sexto sentido como en Ibbieta el primer tiempo es el de la acción: en Sexto sentido el doctor Crowe tiene una carrera exitosa pero él ha postergado a su mujer por su trabajo. También tiene una deuda profesional; no ha sabido escuchar a un paciente y esto no ha sido sin consecuencias, ya que esa misma noche Vincent Grey le dispara produciéndole la muerte. En el cuento de Sartre: “El muro”, en el tiempo 1 Ibbieta es Interrogado por el paradero de Gris entonces improvisa una broma para burlarse de los falangistas. Sabiendo que Gris está escondido en casa de su primo, les dice: “Gris está escondido en el cementerio”. Continuando con el circuito de la responsabilidad, podemos decir que para ambos el tiempo 2 sería el de la interpelación; retornando sobre el primer tiempo de la acción; lo cual implica una respuesta particular; la culpa obliga a responder a esa interpelación. En el film Sexto sentido el doctor Crowe comienza a percibir que las cosas entre él y su esposa ya no son como antes, se da cuenta de que algo ha cambiado entre ellos, Ana está más distante y parece ignorarlo. El aún no sabe que está muerto. Esto que sucede en la relación con su mujer lo interpela y empieza a sospechar que él tiene que ver en este alejamiento de la esposa e intenta repararlo (aparece el sentimiento de culpa). Por otra parte debido a la similitud entre Vicent y Cole, este nuevo paciente se le presenta a Crowe como una segunda oportunidad. En el cuento de Sartre, los falangistas regresan de su búsqueda y para sorpresa de Ibbieta no lo matan. Luego, en su encuentro con García, éste lo pone al tanto de que esa mañana lo mataron a Gris y nada menos que en el cementerio. Ibbieta, se ve sorprendido en el lugar del burlador burlado.
Avanzando en la comparación de los tiempos lógicos en ambos personajes, vemos que en el tiempo 3 se produce una respuesta distinta: el efecto sujeto, ya que es una respuesta a la interpelación pero desde la dimensión ética y eso implica la noción de acto en que se produce un sujeto de deseo inconsciente. El sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto. En el cuento “El muro” no se despliega un tiempo 3 porque Ibbieta niega su responsabilidad bajo la coartada del azar y el destino posicionándose en una respuesta que se ubica del lado de la moral. Por otra parte él salva su vida, si éste fue su deseo, de eso es responsable. A diferencia de Ibbieta, el doctor Crowe accede al tercer tiempo del circuito de la responsabilidad ya que en él se posibilita una respuesta diferente, la cual no se queda en el orden de la moral sino que se sitúa del lado de la dimensión ética: tras haber saldado su deuda profesional, ahora Crowe debe tomar una decisión, permanecer junto a su esposa como fantasma condenándola a un duelo eterno o ausentarse y permitir que ella pueda abandonar el objeto perdido para volver a dirigirse al mundo. En ese momento comprende que debe ausentarse y actúa en consecuencia.
Otros conceptos que consideramos podrían tener lugar tanto en el film como en el cuento, son necesidad y azar. Tal como se desarrollo anteriormente, la escena donde el doctor Crowe muere fue una combinación de ambos. En la muerte de Malcom podemos ubicar algo del orden de necesidad la cual se refiere a aquellos sucesos ajenos a la voluntad humana; porque si bien no sabemos cuándo sucederá, todos tenemos conocimiento de que algún día vamos a morir. No existen argumentos ante la muerte, la misma se relaciona con lo inexorable, aquello frente a lo cual no hay palabras. La necesidad establece una conexión entre causas y efectos mientras que, por su parte, el azar desconecta tal relación. Otros modos diferentes de nominar al azar podrían ser: suerte, coincidencia, casualidad o accidente. En Sexto sentido se observa la coincidencia de dos hechos cruciales dentro de la historia que propone el film ya que la noche en que él recibe un reconocimiento público por su desempeño laboral coincide azarosamente con su muerte, Crowe es asesinado por su ex paciente quien luego de dispararle se suicida. En su texto, Juan Carlos Mosca sugiere que “la responsabilidad del sujeto se encuentra en la grieta entre necesidad y azar. Es decir, que cuando rigen por completo Necesidad o Azar, o una combinación de ambos, no es pertinente la pregunta por la responsabilidad. Pero basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión”.
Por otra parte, en el caso del cuento de Sartre, constatamos que el azar llevó a que los dos amigos, Ibbieta y Gris, “debieron tomar decisiones cruciales para su supervivencia. En un escenario, Ibbieta fue conminado a revelar el paradero de Gris a cambio de su propia vida. Y en otro escenario Gris debió buscar un nuevo escondite para poner su vida a resguardo luego de la pelea con el primo.”
“El significante “cementerio” se sustrae tanto a azar como a necesidad, pero requiere de la presencia de ambos como condición para su eficacia”. Damos cuenta del orden de la necesidad cuando el comandante le anuncia a Ibbieta: “es su vida por la tuya”. Y cumple. Se trata de necesidad en términos situacionales, lo cual significa que no está en Ibbieta modificar tal condición. Este es el modo de entender el orden de necesidad, no de manera abstracta, sino siempre situacionalmente. Necesidad es aquello que rige por fuera de la intervención del sujeto en situación”.
Pero también el azar hizo su participación dentro de la escena, advertimos la coincidencia en el tiempo entre la broma que Ibbieta le juega a los falangistas y la discusión de Gris con su primo que lo lleva a cambiar de escondite.

Bibliografía

 D’ Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la Ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Domínguez, M.E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Fariña, J.: Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de la cátedra.
 Laso, E.: De maldiciones y fantasmas. Ficha de la cátedra.
 Mosca, J. C.: Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires. 1998.
 Salomone, G.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2oo6.
 Sartre, Jean Paul: El muro, Editorial Losada, Buenos Aires, 1972.



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