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Universidad de Buenos Aires Segunda Evaluación
Facultad de Psicología

Materia: 71- Psicología Ética y Derechos Humanos

Cátedra: I

Profesor a cargo: Fariña, Juan Jorge Michel

Comisión: 27

Ayudante de trabajos prácticos: Ludueña, Federico

Horario de cursada: Jueves de 11 a 12.30 hs.

Primer cuatrimestre. Año 2010.

Alumnas: Martín, Macarena L.U.: 331744300

Mirabito, Sabrina L.U.: 337407020

Film: “Sexto sentido”. M. Night Shyamalan

El objetivo del presente trabajo es articular con un ejemplo práctico ciertas nociones relacionadas con la responsabilidad subjetiva, teniendo en cuenta, como punto de partida, factores tales como el circuito que organiza la situación (tiempos lógicos), la ética y la moral, y las figuras de culpabilidad, entre otros. A tal fin, se optó por el film “Sexto Sentido” del famoso director M. Night Shyamalan. El personaje principal del mismo es el reconocido y condecorado psicólogo infantil Malcolm Crowe, en torno al cual, a nuestro entender, se centraría la figura de la responsabilidad subjetiva.
En el inicio de la película se muestra al Dr. Crowe y su esposa festejando un reciente reconocimiento otorgado a aquel por parte del alcalde de la cuidad. En determinado momento perciben que alguien había entrado a la casa y cuando van a averiguar quien es, descubren que era un joven de unos 30 años, el cual resulta ser un ex paciente que el Doctor había atendido hacía mucho tiempo. Encontrándose sumergido en un estado de desesperación, este joven irrumpe en la intimidad del hogar para reclamarle a Malcolm que su tratamiento analítico no lo había ayudado en nada, y demostrarle que se encontraba en la misma situación de padecimiento que en ese entonces, o incluso peor. Cabe destacar que el modo en el que Vincent Grey, dicho ex paciente, se expresaba dejaba entrever una extrema angustia. Resaltaba constantemente lo decepcionante que había resultado el trabajo del psicólogo y que sus promesas de ayuda habían resultado inconclusas. Durante toda la escena utilizaba frases como “¡Quiero lo que me prometió!”, “Me falló” y “¿No me recuerda héroe?”, las cuales claramente remiten a aquello que estaba reclamando. La escena culmina con que Vincent le dispara al Dr. Crowe y luego se suicida.
A modo de una posible articulación con los aspectos teóricos mencionados, se puede aventurar lo siguiente: el tratamiento llevado a cabo por el Dr. Crowe cuando Vincent era un niño se podría considerar como el tiempo lógico 1 del circuito de responsabilidad de esta situación. Dicho tratamiento se corresponde con la “acción determinada en concordancia con el universo de discurso en que el sujeto se halla inmerso, y que, se supone se agota en los fines para los que fue realizado” que define a tal fin María Elena Domínguez. Salta claramente a la vista como el universo del Dr. Crowe, conformado por una serie de éxitos y reconocimientos profesionales, se ve altamente afectado por la situación que se desencadena a partir de la irrupción de Vincent en la casa. De aquí que se pueda llegar a tomar a este fuerte reclamo de un ex paciente como el tiempo 2 del circuito, que viene a interpelar la posición subjetiva del Dr. Crowe. “Un tiempo 1 […] se ve confrontado en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora […] el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenia al comienzo del mismo.”
Se puede decir entonces que esta intervención (reclamo de Vincent – tiempo 2) al ligarse con el tiempo 1, resignifica a este último, generándose así una deuda por parte del sujeto que, a su vez, es vivida como culpa. Se toma conciencia de la consecuencia no esperada que acarrea la situación 1 (la cual debía haberse agotado en sus propios fines). Ante esto se genera una responsabilidad (moral-particular), por la cual el sujeto se ve obligado a responder, debe actuar conforme a eso. En palabras de Oscar D`Amore: “La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito. Luego la culpa ob-liga a una respuesta ad hoc a la interpelación. […] La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se “debe” responder”.
En el caso de la película mencionada, esta respuesta desde lo moral se puede ver en el hecho de que el Dr. Crowe, tiempo después del reclamo de Vincent, inicie tratamiento con otro chico, Cole Sear, quien comparte muchas similitudes con aquel. Se puede interpretar así debido a que, en varias ocasiones, Malcolm hace referencia explícita a dichas similitudes entre ambos chicos y expresa que vive esta situación como una nueva oportunidad que no puede desaprovechar. Él mismo da cuenta de esto cuando le narra a Cole una historia, claramente auto referencial, en la que dice lo siguiente: “Era un hombre al que le encantaba trabajar con niños, más que ninguna otra cosa y una noche descubrió que había cometido un error con uno, a ese no lo pudo ayudar. Desde entonces no puede dejar de pensar en eso. No lo puede olvidar; desde ahí ya no es el mismo que era antes. Un tiempo después conoce un niño que le recuerda mucho a aquel otro e intenta ayudarlo porque siente que sería ayudar al otro también.”

A todo lo explicitado anteriormente se le suma un hecho esencial para comprender la magnitud de la deuda que se le impone a este sujeto en particular: el Dr. Crowe efectivamente muere a causa del disparo de Vincent, por lo cual el tratamiento del Cole lo realiza estando fallecido, sin saberlo, situación que solo es posible gracias a que este último tiene el don de interactuar con “fantasmas”.
Siguiendo las ideas de Eduardo Laso, los fantasmas son “seres que han muerto pero que retornan del mas allá […] porque hay una deuda que saldar. Porque hay un desgarro en el orden simbólico por el que retornan.” Notoriamente, se puede ver así como el Dr. Crowe retorna para saldar una doble deuda de la que se puede considerar responsable: la profesional, de la que se habló anteriormente, y otra marital. En repetidas ocasiones a lo largo de la película se pueden observar pasajes en los que el Dr. Crowe reconoce haber dejado de lado a su mujer, privilegiando su trabajo.
Obviamente la deuda con la mujer se encuentra fuertemente ligada a la deuda con Vincent; se siente igualmente culpable de eso y estos dos asuntos inconclusos, pendientes de respuesta, son lo que lo mantienen ligado a este mundo. Es justamente aquí donde Cole entra en juego: “el niño se vuelve un mediador que posibilita develar y saldar las deudas del pasado para que los espectros descansen en paz” . Por un lado, logra saldar su deuda profesional con Vincent mediante el logro de un óptimo tratamiento con Cole, brindándole un consejo que le permite cambiar de posición con respecto a su “don”, y dejando así de estar atormentado debido a este. Es en esta misma línea que logra saldar la deuda con su mujer; tomando su mismo consejo y ayudado obviamente por Cole, del Dr. logra comunicarle a su mujer que nunca estuvo en segundo lugar. Esto es justamente lo que ella necesitaba escuchar para poder procesar su duelo, y así dejar de convocar al fantasma de su marido.
Esta noción de haber “saldado” sus deudas se manifiesta en el pasaje final de la película cuando el Dr. Crowe le dice a su esposa: “Me puedo ir ya. Sólo necesitaba hacer un par de cosas; necesitaba ayudar a alguien y necesitaba decirte que nunca estuviste en segundo lugar. Te amo. Ahora duerme, todo será diferente mañana.” Si partimos de la base de que la culpa es el reverso de la responsabilidad, una posible interpretación de este “mañana”, puede estar ligada a que la disolución de la culpa que logró este personaje, deje las puertas abiertas a la posibilidad de una respuesta de dimensión ética en el sentido de una singularidad que haga caer al particular previo.

En estrecha relación con esta última idea, cabe destacar el hecho de que, en este caso en particular, el Dr. Crowe experimentó algo del orden de la responsabilidad moral desde un primer momento. Debido a esto, la pertinencia de la pregunta por la responsabilidad que plantea Juan Carlos Mosca en su texto, no solo es acertada sino que también adquiere toda su dimensión, dado que no se recurre a elementos de necesidad o azar para que el sujeto pueda desligarse de la responsabilidad que le compete.
Salta entonces a la vista la oposición que se puede establecer entre esta historia y el relato de Jean Paul Sartre “El Muro”, en relación al papel jugado por el azar en cada una de las situaciones. Mientras que en este último la situación que interpela al sujeto y, por lo tanto pone en marcha el circuito de responsabilidad, está fuertemente relacionada con el azar, en “Sexto Sentido” no se ve así, sino que, por el contrario, lo meramente azaroso juega un papel mucho menor o al menos no tan evidente.

Como para concluir este trabajo, continuando con la línea de ideas recién explicada, quizá resulte atinado destacar la noción de Juan Carlos Mosca de que invocar al azar como principio no es liberador para el sujeto, ya que la responsabilidad es inherente al humano; “es otro nombre del sujeto” .

Ya sea que respondamos desde la responsabilidad subjetiva, moral o jurídica, “de nuestra posición de sujetos somos siempre responsables” • De allí que “en ese borde entre la vida y la muerte, la deuda y su saldo, la memoria y el olvido, la culpa y la responsabilidad, allí se encuentran nuestros fantasmas” como para develarnos esa necesidad de respuestas.

Bibliografía

- D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

- Dominguez, M. E: “Los carriles de la responsabilidad:el circuito del análisis” En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

- Laso, Eduardo: “De maldiciones y fantasmas”. http://www.eticaycine.org/Sexto-Sentido

- Michel Fariña, J.J.: Responsabilidad: entre necesidad y azar. http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/obligatorias/071_etica/index.htm

- Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

- Night Shyamalan, M.: “The Sixth Sense“ (Film). Gran Bretaña, 1999.



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